FUNDACION JOAQUIN DIAZ

Años de publicación:

2014  2013  2012  2011  2010

2009 - 2000

1999 - 1990

1989 - 1980

Ir al buscador >


Revista de Folklore

BAILES DEL VAL.LE – SOMIEDO (ASTURIAS)

NICOLAS APARICIO, Santos

Revista número: 333     Año: 2008     Páginas en la revista: 89-96    

María Rodríguez Álvarez, más conocida por María la de Leonardo, gran entusiasta y depositaria de la tradición folklórica musical del pueblo del Val.le, es hoy día referencia obligada cuando se habla del folklore de Somiedo.

¿Cómo fue que un grupo de mujeres del Val.le en el año 1975 encabezadas por María bailaron y cantaron los bailes tradicionales en el teatro Campoamor de Oviedo? Hemos indagado cómo fue aquel suceso que marcó un hito en la pequeña historia del pueblo de Valle de Lago. Nos cuenta Adolfina, hija de María, una de las participantes de entonces, que como en todos los pueblos antes, la gente se reunía después de cenar en los filandones. Allí las mujeres filaban, se charlaba, se pasaba el rato y al final se hacía el baile. Los de la Ribal.luenga hacían el filandón en casa de Leonardo, en donde María y su hermana Norberta tocaban la pandereta y cantaban a la vez que las mozas y los mozos asistentes aprendían los pasos de los bailes. También los de La Quintana se reunían pero en otras casas. Cuando la Cátedra Ambulante de la Sección Femenina llegó al pueblo para enseñar a las mujeres las llamadas “labores” vieron que al final de las jornadas de enseñanza, que se realizaban en la escuela, las chicas cantaban y bailaban y que lo hacían muy bien. Es de suponer que tal hecho no cayó en “saco roto” y que se comunicaría sin duda a la delegada de Oviedo. El caso fue que alguna monitora de la S.F. ensayó con ellas los bailes para conseguir la coordinación necesaria para poder actuar en público.

Por fin, el 11 de junio del año 1975, el grupo participó, junto con otros grupos semiprofesionales, en el último Festival Provincial de Coros y Danzas de la Sección Femenina del Movimiento, en el Teatro Campoamor de la capital de Asturias. Aquella tarde todos los que asistimos a aquella función quedamos impresionados por aquella forma de cantar y de tocar las panderetas, y por el ímpetu de las bailadoras en la ejecución de los pasos y vueltas; estábamos viviendo un espectáculo auténtico y vivo interpretado con la frescura y realismo del pueblo llano sin artificios ni coreografías añadidas. Tocaban y cantaban María Rodríguez, su hija Lidia y Norberta hermana de la primera; bailaban Modesta la de Sagrario, Mercedes López, Piru Díaz, Pili Álvarez, María la de José, Pepita, Filomena y Adolfina Díaz. Completaban la escena Avelina García, la cardadora, Constantina Alvarez que filaba sin parar y dos niñas, Nélida y Mercedes.

Poco después, en octubre de 1975, visitamos el pueblo por primera vez y en septiembre de 1978 un pequeño grupo de amigos preocupados por la supervivencia del folklore tradicional decidimos realizar una grabación de los bailes con los medios que entonces se disponían, una cámara de super 8 y una grabadora de casette. Fue todo bastante fácil. Nada más llegar hablamos con Nieves y Carmen de nuestros planes y ya al atardecer hacíamos las primeras grabaciones en la cocina de Norberta. Al día siguiente se consiguió reunir un grupo de colaboradores al lado de la antigua escuela, hoy hotel, dispuestos a tocar y bailar. Tocaron la pandereta y cantaron Constantina, Norberta y María que contaba entonces con 74 años; bailaron Mercedes, Piru, Pili y Adolfina, y Avelina recitó los cantares de boda. No faltaron los agudos “¡ijijis!” al acabar el baile y los aplausos de otros muchos asistentes. Para finalizar aquel singular acto se formó una nutrida danza en la que participamos todos los que allí estábamos. Echamos en falta ver bailar a algún hombre aunque sabíamos que los había. Ulpiano, Cayetano, Felipe, Leonardo y Bernabé eran los nombres de algunos que “la bailaban bien”, refiriéndose a la jota.

Después de varios años y por motivos profesionales tuve la suerte de conocer a Servando Lana Feito, casualidades de la vida, gran entusiasta y estudioso de todo lo somedano y le comenté la existencia de aquellas grabaciones. Convenimos en que era necesario dar a conocer aquella “reliquia” revalorizada con el paso del tiempo. Gracias a la colaboración especial de Jesús Lana, de Nicanor y de la Asociación Cultural de Vecinos y Amigos de Valle de Lago, se realizó una edición en video VHS que se distribuyó en 2000 (1).

Este artículo se complementa con la 2ª edición de la parte audiovisual, actualizada a los tiempos que corren, en forma de un primer disco DVD más otro segundo de AUDIO (2). Este último, contiene todas las canciones digitalizadas procedentes del original pero convenientemente tratadas y mejoradas. Dicho trabajo audiovisual sólo pretende añadirse a la ya nutrida lista de estudios sobre el folklore de Somiedo pero aportando el testimonio ya histórico de las mujeres del Val.le que como María, Norberta y Lidia han sabido hacer pervivir y transmitir la cultura tradicional recibida de sus mayores.

Para terminar esta introducción hay que hacer constar la gran labor que en la recuperación de los bailes del Val.le están realizando un nutrido grupo de somedanos afincados en Oviedo pertenecientes a la ya citada asociación. Ellos han conseguido recuperar los bailes para ejecutarlos en las fiestas y espichas que hacen. Es una actividad realmente encomiable y de un gran valor social. Actualmente bajo la dirección de Laura, monitora de pandereta del grupo “Pandereteras de Pando”, todos los jueves siguen ensayando, los toques de pandereta y los principales bailes en el polideportivo del I.E.S. Monte Naranco. Así los transmitirán a las nuevas generaciones, evitando que se pierdan y que caigan en el olvido.


1. LA JULIANA

Baile en el que intervienen dos parejas que van entrecruzándose alternativamente al son de la melodía. La letra es muy original y se canta sin interrupción. El toque de pandereta muy vivo se realiza con los nudillos y haciendo sonar mucho las ruxideras.


No lo baila Juliana
porque Narcisa,
porque la Julianita
baila deprisa
Juliana,
de la mesa a la cama,
te traigo
un rico escapulario,
que reces
a María tres veces,
María,
la que fue siempre pura,
sin mancha,
tabaco,
del que fuma mi majo,
Rioja,
me quiero meter monja
del Carmen,
tengo yo un tío flaire
francisco,
por las llagas de Cristo
te pido
me busques un mancebo
que tenga
la cabellera negra
y al lado
un rizo encarnado,
en el medio
flores de terciopelo,
que vamos
a sacar la verbena
de entre los ramos.


2. EL CARIAO

Semejante a otros “cariaos” del occidente de Asturias. Se baila en rueda que va girando y en un determinado momento las parejas se dan la cara, “se carean”, realizando el paso de jota o “punto” cuando se canta “Ay, Don Antonio…”. Después se continúa con el paso “picao” hacia delante y termina la cantadora con un sonoro “¡ijijí!”.

Don Antonio está malo
que le daremos
cuadra de palos
que lo matemos.

¡Ay, Don Antonio
Don Juan y Don Diego!
¡Ay, Don Antonio
de pena me muero!

Cinco duros me costó
la cinta de mi pelo,
aunque me den un doblón
la cinta no la vendo.

No la vendo ni la doy
ni la doy ni la vendo
no la vendo ni la doy
que para mi la quiero.

Don Antonio está malo
que le daremos
augua de caracoles
que crie cuernos.

¡Ay, Don Antonio
Don Juan y Don Diego!
¡Ay, Don Antonio
de pena me muero!

No me lo niegues traidor
que te he visto yo un día,
a las orillas del mar
con una prima mía.

No me lo niegues traidor
que te he visto mil veces,
a las orillas del mar
con los aragoneses.


3. LOS POLLOS

Al son de “Una jarra sin agua” las danzantes van girando en rueda avanzando con el paso sencillo o “picao” a la vez que alternan un brazo arriba y otro abajo para seguidamente realizar un giro completo sobre si mismas. El ritmo de la pandereta según Julio Sánchez–Andrade, semeja a una gallegada binaria (3). Este autor incluye este baile dentro del conjunto de los denominados “Alrededores”, por ejecutarse en corro o alrededor.

En una jarra sin agua
metí la mano y saqué,
la suerte de tres soldados
morena dime que haré.
Morena dame la mano
y la palabra también,
si no me la das ahora
no seré mujer de bien.
Ella con la cobardía
no me la quería dar,
viva la naranja china
y la guerra nacional.
Vivan los cuerpos salados
que se saben jalear.


4. EL ALREDORE

No tenemos grabación de este baile de rueda. Nos queda sólo el cantar acompañado de pandereta e interpretado por María. Recientemente hemos podido reconstruir el baile de esta manera (4): Se empieza el baile caminando alrededor y cuando comienza el cantar el hombre, de cada una de las parejas, se da la vuelta para, alzando todos los brazos, “dar el punto” y continuar girando con el “picao”, unos de espalda y otros de frente.


Soy de los alrededores
de junto a Oviedo,
a mi nadie me engaña
si yo no quiero.

Querido Manuel
Manuel querido
quien fuera gordonero
de tu justillo,
para entrar en tu cuarto
y hablar contigo.

Que no soy tuya
que soy del dueño.

Voy a la guerra
cogiendo flores
para dar a la Virgen
de los Dolores,
para dar a la Virgen
ramo de flores.


5. LA JOTA

En el pequeño fragmento de vídeo podemos observar la fuerte personalidad de esta jota tanto en el toque como en su ejecución (véanse los picaos cruzados de las bailadoras). Aparecen transcritas versiones parecidas a ésta en la obra “El Cancionero l’Andecha. La Jota n’Asturies” dictadas por María y por su hija Lidia en 1983.

¡Ay por bailar quien lo baila
morena toco el pandero!,
¡ay, que si no lo arrojara
morena por el suelo!

Ay larailaila, lara…
lara, laila, lara,…
Ay, lara, laila, lara…
lara, laila, lara,…

Que vayan dando la vuelta
morena vayan bailando,
ay, que conforme bailares
morena vienes gozando.
Larala, la, larala,, lalala, la,
morena vienes gozando. (5)

Esta que canta conmigo
es mi madre y no lo niego,
quién la pudiera llevar
junto a la reina del cielo.

Ay lailai, lailiralai, lailiralira,
ailiralai, lailira, lailiralai,
liralira, lailiralira, lailiralira,
lailiralira,lira, lera (5).


6. LA JOTA’L VAL.LE

Interpretada a la pandereta por Norberta y Constantina corresponde esta versión a la conocida por Jota’l Val.le. El baile estaba todavía muy vivo en el momento de la grabación y también en años posteriores. La mudanza se realiza en el momento del cantar y se repite la misma en todos los módulos del baile, se termina o remata con el “paso atrás” de lado. Con cierta diferencia de la melodía aparece esta jota en la versión actual de Piru y Fina recogida en “La Percusión en la Música Tradicional Asturiana” anteriormente citada (6).

Aquí me pongo a cantar
con cobardía bastante,
que son muchos los oyentes
y muy pocos mis alcances.
Ole, ole, ole, ole,
y muy pocos mis alcances.

Somos del pueblo del Valle
del concejo de Somiedo,
del partido de Belmonte
de la provincia de Uviedo.

Bailen poco, bailen poco
bailen poco y bailen bien,
que mucho desagrada
y lo poco parece bien.

Viva el Valle, viva el Valle
viva el ramo de laurel,
vivan los mozos y mozas
que se pasean por él.

De las hermanas que somos
yo soy la más calavera,
subo a la buhardilla
salgo por la chimenea.

Yo no sé si es caridad
o es envidia que me tienen,
si es caridad muchas gracias
si es envidia tanto pierden.

Si me quieres a mi sola
yo seré muralla firme,
pero si quieres a otra
de ti vengo a despedirme.

Tengo pena y guardo luto
y no se me ha muerto nadie,
que más pena para mi
que la ausencia de mi amante.

A la entrada de este pueblo
hay un árbol con cien hojas,
a la salida otras tantas
y en el medio buenas mozas.


7. LAS CASTAÑUELAS

Cuando recogimos este baile y vimos el “braceo”de las bailadoras enseguida nos dimos cuenta que estábamos ante una versión quizá más antigua del Son de Arriba de Cangas del Narcea. El modo de tocar las panderetas a dos manos recordaba a los panderos cuadrados. Lo curioso de este baile es que a pesar de su nombre, ya en 1978 no se tocaban las grandes castañuelas que lo debieron haber acompañado en su tiempo; si bien nos enseñaron entonces dos pares de castañuelas grandes sin ningún tipo de decoración. Esta versión de María y Norberta aparece transcrita en “El Baile d’Arriba” de Fernando de la Puente con el nº 46, con las oportunas indicaciones de entrada, braceo y remate (7). Las cuartetas que se cantan pueden ser las mismas utilizadas para la jota.

Viva el Valle, viva el Valle
aunque alto y arenoso,
quién tenga amores en él
se puede llamar dichoso.

Baila bien la bailadora
y mejor el bailador,
la bailadora es la luna
el bailador es el sol.

Canta compañera canta
desimula tus dolores,
que no digan que tenemos
pena por nuestros amores.

Si quieren bailar bailen
morena si no lo dejo,
ay que no estoy arrendada
morena por el concejo.

Si por cantar me pagaran
toda mi voz empleara,
y así como no me pagan
canto si me da la gana.

La despedida les doy
la despedida voy dando,
buena despedida es
que me despido cantando.


8. EL BOLERO Baile de corro de carácter desenfadado. Los participantes, hombres y mujeres, van andando dando palmas durante la primera parte y, cuando se produce el cambio de la melodía, en el estribillo, uno que se había quedado en el medio trata de coger pareja para bailar a lo “agarrao”. Si no lo consigue continuará siendo el “bolero del medio”.

El bolero del medio
es un cazurro,
que tiene la culera
como la de un burro.

Baila lo bolero,
bolerito baila,
baila lo bolero,
corazón del alma.

Corazón del alma
corazón divino,
baila lo bolero,
báilalo conmigo.

A bailar lo bolero
nadie me gana,
porque fui a la escuela
de una gitana.

Baila lo bolero,
bolerito baila,
baila lo bolero,
corazón del alma.

Corazón del alma
corazón divino,
baila lo bolero,
corazón divino.

El Bolero del medio
no tiene madre,
lo paró una gitana,
lo echó a la calle.

Baila lo bolero,
bolerito baila,
baila lo bolero,
corazón del alma.

Corazón del alma
corazón divino,
baila lo bolero,
báilalo conmigo.


9. EL REGUDIXU
Los participantes, hombres y mujeres, forman un corro y danzan al modo tradicional, cogidos de los dedos meñiques, al son de la melodía. Al mismo tiempo un participante se queda en el medio de la danza. Durante la segunda parte de la misma, un participante que había quedado en el medio de la danza saca a “valsiar” a su pareja siendo en este momento el ritmo del canto el más rápido mientras que los demás siguen danzando sin interrupción. Finalizado el vals se queda en el centro el último en entrar mientras el primero se reintegra a la danza. Se puede alargar la segunda parte con una segunda estrofa siguiendo el mismo ritmo.

Canta mi garganta canta
canta mi garganta alegre,
no voy a parte ninguna
que a cantar que no te lleve.

A lo vivo, a lo vivo
y a lo moreno,
que me riñe mi madre
porque la tengo.

Al otro lado del río
ya no hay ramas cortadas,
que las cortaron los mozos
cuando iban a cortejar.

Para que vas y vienes
y vienes y vas,
si otros con andar menos
adelantan más.

Esta casa si que es casa
estas si que son paredes,
aquí esta l’oro y la plata
y la flor de las mujeres.

No me tires ablanas
tírame nueces,
no me tires a pares
cuatro en dos veces.

Todos los que cantan bien
cantan una vez al año,
y yo como canto mal
paso la vida cantando.

Para qué me lo llamas
si no lo siendo
clavelina encarnada
rosa saliendo.

Viva la alegría viva
y el corazón nunca llore,
vivan los hombres leales
mueran los que son traidores.

Anda vete a tu madre
que te empapele,
que la que te quería
ya no te quiere.

Tu dices que tienes, tienes
que tienes un olivar,
el olivar que tu tienes
es que te quieres casar.

Si me quieres te quiero
si no te digo,
que te quiera la madre
que te ha parido.


10. LA DANZA

a) Versión 1ª

Esta melodía para la danza es hoy día la más conocida y ha sido difundida por el Grupo Xana (8) e inspirada en una grabación original de Lidia Díaz. Se desarrolla siguiendo los pasos de adelante y atrás más traslación a la derecha y que, cantando cuartetas, comienza de este modo:
Vamos armar una danza

alredor d’esta arboleda,
el que quiera entrar qu’entre
y el que no que quede fuera.

Esta casa si que es casa
estas si que son paredes,
aquí está el oro y la plata
y la flor de las paredes.

Esta que canta conmigo
es mi madre y no lo niego,
quién la pudiera llevar
junto a la reina del cielo.

Mira-ylas y repara-ylas
Que las de mi pueblo son,
Delgaditas de cintura
Y alegres de corazón.

Mi madre con ser mi madre
y con el poder que tiene,
no podía sujetarme
y tu sujeta me tienes.

Viva el Valle, viva el Valle
aunque es alto y arenoso,
el que tenga amores en él
se puede llamar dichoso.

Adiós puebliquín del Valle
saltos de agua de Somiedo,
allí dejé yo llorando
el galán que yo más quiero.

Soy hija de buenos padres
nieta de buenos abuelos,
sobrina de buenos tíos
y hermana de hermanos buenos.

Ay, allá va la despedida
y en la despedida un ramo,
buena despedida es
que te despido cantando.

Una despedida sola
dicen que no vale nada,
y por eso yo les canto
despedida acompañada.

Despedida no hay más que una
compañeras somos dos,
nos queremos como hermanas
porque así lo manda Dios.

b) Versión 2ª

Esta es otra danza menos oída hoy día que se ejecuta al son de la conocida canción de tema pastoril “Pastor que estás en el monte” y de otras cuartetas que terminan con el estribillo de “si, si, ay, ay”.

Pastor que estás en el monte
y duermes entre la rama
si te casaras conmigo
si, si, ay, ay,
dormirías en buena cama.

Pastor si quieres pastora
llévame a la tu majada,
ha de ser con condición
si, si, pastor,
tus agayos rabadana.

Pastores que andáis por esas brañas
comiendo pan de centeno
si te casaras conmigo
si, si, ay, ay,
comerías pan y bueno.

Pastores que andáis por esas brañas
dormiendo por esas peñas
si te casaras conmigo
si, si, ay, ay,
dormerías en cama buena.

La hierba buena se cría
en las corrientes del agua,
donde se cría la buena
si, si, ay, ay,
también se cría la mala.

Ahora no canto más
y con ésta ea, ea,
que no me crió mi madre
si, si, ay, ay,
para ser panderetera.

Ahora no canto más
y con ésta ya van cinco
que canten las buenas mozas
si, si, ay, ay,
que gastan tanto melindro.

Cómo quieres que yo tenga
gracia mucha de cantar,
si estoy cubierta de pena
si, si, ay, ay,
y hartadina de llorar.

Y a la una, y a las dos
y a las tres de la mañana,
me quisieron dar amores
si, si, ay, ay,
debajo de tu ventana.

Debajo de tu ventana
me quisieron dar amores,
donde la intención no llama
si, si, ay, ay,
no valen entretedores.

Tu dices que sí, que sí
yo digo que no ha de ser,
que aunque yo sea la escoba
si, si, ay, ay,
conmigo no has de barrer.


11. CANTARES DE BODA

Avelina nos recita los cantares que antiguamente se usaban en las bodas. María los canta con pandereta a dos manos con idéntico son que el Baile de las Castañuelas precisando que “Al salir a la puerta de la iglesia cantábase ésto”. Aquí presentamos veintiún estrofas de las muchas que existirían (9), (10). Se cantaban todas con la misma melodía acompañadas de panderos y panderetas. Las coplas hacen referencia a los distintos momentos de los desposorios así como a los diversos participantes de los mismos.

1. A la salida de la casa de los padres:

Despídete niña hermosa
de la casa de tus padres,
que ésta es la última vez
que estando soltera sales.

2. Acompañando a la novia y a la comitiva hacia la iglesia:

Vamos a echar a andar
por esta calle hermosa,
con esta gente de honor
acompañando esta rosa.

Esta calle está enramada
con ramos de verde oliva,
que la enramó el señor novio
cuando iba a ver a la niña.

3. Saludo al señor cura y a los novios y padrinos a la puerta de la iglesia:

A darle los buenos días
al señor cura venimos,
y con especialidad
a los novios y padrinos.

Al señor cura el primero
de veras felicitamos,
también el señor juez
con sus respectivos cargos.

Buenos días señor cura
y también siñores novios,
que con el cuerpo de Cristo
se desayunaron todos.

4. Celebrada la ceremonia se repiten las canciones a la salida de la iglesia: Dirigiéndose a los novios:

Los novios que se casaron
en cualidades y dones,
merecen ser envidiados
por los nobles corazones.

Qué contenta está la novia
porque sale de soltera,
más contento estará el novio
porque va a dormir con ella.

La novia que hoy se casó
qué bien le queda el vestido,
Dios quiera que nunca vea
la ausencia de su marido.

Aconsejando al novio:

La novia que hoy se casó
su padre la quería mucho,
por Dios te pido galán
que no le des un disgusto.

Ámala caballero
ya la puedes estimar,
que a ti a lo primero
no te la han querido dar.

Dirigiéndose a los padrinos:

La madrina de esta boda
es una rosa encarnada,
anque bajara del cielo
un pintor que la pintara.

Qué madrina tan hermosa
qué padrino tan salado,
anque bajara del cielo
un pintor que los pintara.

La madrina es una rosa
el padrino un clavel
la novia es el espejo
y el novio se mira en él.

5. De vuelta de la iglesia

Esta cuesta que bajamos
la subiste esta mañana,
la subiste de soltera
y la bajas de casada.

Tente puente no te caigas
ten firme por tus pilares,
deja pasar la casada
que es hija de nobles padres.

Tente puente no te caigas
de cal y cante molido,
deja pasar la casada
al lado de su marido.

L’augua se queda parada
tan clara y cristalina,
de ver pasar la casada
y la señora madrina.

6. Llegando a donde se celebra el convite:

Salgan los de la cocina
a recibir la casada,
y su madre la primera
que es el tronco de la rama.

7. Dando vivas a los novios, padrinos y al cura:

Viva el novio y la novia
y el cura que los casó,
el padrino y la madrina
los invitados y yo.

8. Despedida:

Adiós te decimos todas
estimada compañera,
nuestra amistad ofrecemos
lo mismo que de soltera.

____________

NOTAS

(1) NICOLÁS APARICIO, Santos: Bailes de Valle (Somiedo), VHS. D.L. AS/ 1982–2000, Junio 2000.

(2) NICOLÁS APARICIO, Santos: Los Bailes de Val.le (Somiedo). DVD-CD Audio. Abril 2008.

(3) SÁNCHEZ ANDRADE, Julio: La Percusión en la Música Tradicional Asturiana, 2006.

(4) Comunicación personal de Adolfina Díaz. El Valle. Abril de 2008.

(5) L’ANDECHA FOLCLOR D’UVIÉU: El Cancionero l’Andecha. La Jota n’Asturies, 2003, Transcripciones [4.04] y [4.05], pp. 493–495.

(6) MUSÉU DEL PUEBLU D’ASTURIES: La Percusión en la Música Tradicional Asturiana. Fontes Sonores de la Música Tradicional Asturiana, Vol. 6 DVD–Audio, 2006.

(7) DE LA PUENTE HEVIA, Fernando: El Bail.le d’Arriba, Oviedo, 2000, pp. 405–407.

(8) GRUPU CULTURAL XANA: El Son nes Dances de Rueda de Calter Festivu Profanu (I), Xana, 1997, Pista 7. La Danza (El Val.le, Somiéu).

(9) CANO GONZÁLEZ, Ana Mª: Variantes: Notas del Folklor Somedán, pp. 54–55, Academia de la Llingua Asturiana, 1989.

(10) Véase URÍA LIBANO, Fidela: “Los cantos de boda en la montaña occidental astur–leonesa”, Revista de Folklore, nº 10–2, 1990, pp. 120–123.