Si desea contactar con la Revista de Foklore puede hacerlo desde la sección de contacto de la Fundación Joaquín Díaz >

Búsqueda por: autor, título, año o número de revista *
* Es válido cualquier término del nombre/apellido del autor, del título del artículo y del número de revista o año.

CARNAVAL EN CASTRO Y LAZA (Orense)

DIEGUEZ AÑEL, Antonio

Publicado en el año 1985 en la Revista de Folklore número 51.

Esta visualización es solo del texto del artículo.
Puede descargarse el artículo completo en formato PDF desde la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

Revista de Folklore número 51 en formato PDF >

Los últimos números de la revista están disponibles en el servidor de la Fundación Joaquín Díaz >


1.-Un legado de tradiciones.

En la comarca de Laza se conserva un rico folklore y verdaderas maravillas tradiciona1es, que resurgen cada día con mayor vigor, manteniendo el incalculable patrimonio cultural-popular, entre las que destaca el ENTROIDO o Carnaval.

El Carnaval, como es sabido, consiste en unas fiestas que duran tres días, antes del Miércoles de Ceniza. el estricto sentido del Carnaval está, sin duda, en ritos primitivos de las fiestas transacionales de invierno, en las cuales "la máscara" tenía un sentido totalmente opuesto al que hoy le damos de libertad y evasión. Inicialmente fue, instrumento de hechizo y fascinación, ligado a la idea de alejar .los espíritus malignos; por ello, es posible que, la celebración del Carnaval se remonte a épocas históricas tales como las Saturnales, o las de Dionisio en Grecia, que con la llegada del cristianismo pierden su condición simbólica y mágica.

Muchos de estos ritos sobrevivieron y, aunque transformados o adaptados, llegaron a nosotros sin historia, sin leyenda, pero con hechos de continuidad. Y esto es precisamente lo que poseemos en CASTRO y LAZA: Un legado de tradiciones de profundo valor y un rico patrimonio cultural, que lamentaríamos se destruyera por emular a otros lugares que montan espectácu1os comerciales con el fin de atraer turistas.

II.-ENTROIDO.

En lenguaje popular, el carnaval de estas tierras se llama ENTROIDO, que en gallego significa mucho más.

El "Entroido" contiene valores tales como: participación masiva, comidas típicas, históricos trajes, poemas, canciones....En esta comarca orensana, "El Entroido" es la diversión soñada y preparada durante todo el año. Hay fiestas populares, pero que no tienen la raigambre de ésta, que resulta única y exclusiva de estas tierras. Otros pueblos que han tratado de imitar este legendario y tradiciona1 Carnaval, no lo han podido lograr

III.-EI alma de un pueblo.

¿Qué tiene que no tengan otros...?

Sencillamente, las raíces, que arrancan de tiempos celtas y romanos, con la peculiaridad de que se han conservado inmutables desde esas épocas. La tradición no se ha roto. Ha ido pasando de abuelos a nietos sin interrupción.

Esta continuidad se pone de manifiesto en el traje del PILIQUEIRO, cuya confección, de exquisita artesanía, es casi un secreto entre las mujeres mayores de estos pueblos, y...en otros valores ocultos y escondidos del "Entroido", que van emergiendo en estos días entre la gente que participa en la misma. Aquí no hay curiosos. O se entra a participar, o hay que marcharse. No se admiten espectadores. Todo el que se acerca, aunque sea la primera vez, tiene que participar. Nadie puede sentirse forastero: La hermandad es palpable. Es una fiesta en la que toman parte todos: niños, mujeres, ancianos, junto a los mozos y mozas. Hay disfraces y "papeles" para todos: los bailes, las carreras, "las caricias" y las invitaciones o degustaciones "de puerta en puerta". Hay un clima familiar de sencillez y cordialidad. La espontaneidad está siempre a flor de piel, sin miedo al ridículo. Cualquiera puede hacer cualquier cosa, dentro de unos límites que la buena educación sabe respetar.

IV.-EL PILIQUEIRO.

En Castro, la vestimenta del PILIQUEIRO ha sido siempre muy cuidada. El traje de "la Máscara Reina" es muy vistoso y está hecho en su conjunto por los "maestros" de esta obra de artesanía que requiere mucho esmero y horas de trabajo.

Los Elementos que lo componen son los siguientes: una careta, chaquetilla, faja, seis cencerros o "chocas", pantalón corto cubierto de encajes de algodón, medias largas de seda y un látigo.

La careta está hecha de madera de "omieiro" cocido; es la parte que cubre la cara y en la que se apoya una amplia pantalla de hojalata, pintada con pinturas alegóricas (toros, leones, gatos, gaitas gallegas). Esta careta -pantalla en forma de mitra- tiene una elaboración muy cuidada: la madera, las pieles, la pintura y la hojalata, elementos imprescindibles de la misma, son seleccionados por los "peritos" con gran cuidado. Una vez escogidos y comprobada su autenticidad, ponen manos a la obra, que, desde el comienzo hasta el remate, dura más de un año. Hay que tener en cuenta que lo hacen por afición, trabajando solamente los ratos libres, o en esas horas muertas de un largo invierno, "para matar el tiempo", como Ellos dicen.

Todo lo referido parece material y, si se quiere, muy prosaico; pero para captar su significado profundo, es necesario hablar y escuchar mucho a todas las personas que intervienen en esta centenaria tarea. Sólo así se puede entender algo de lo que significan y cómo se han hecho tradición viva, pues encierra mucha finura de espíritu, mucha fidelidad a la tierra, mucha observación y una inteligencia poco común entre la gente que se tiene por más ilustrada. Es cierto que en cada una de estas piezas, hechas con tanto cariño y esmero, está metida y es como un trozo del alma de quien la hace. Por eso son únicas, sin valor comercial; porque hay cosas que no tienen precio. Una vez realizadas entran en el campo de la inmortalidad de un pueblo.

La "chaquetilla" es muy similar a la que visten los toreros, tanto por la forma como por la calidad de los galones de oro y plata, que relucen mucho al sol. En los hombros sobresalen dos charreteras con flequillos, y por la espalda va cubierta de un amplio pañuelo de seda; a ser posible, heredado de sus abuelas o tatarabuelas. Obra también de artesanía, es exclusiva de sastres que han heredado este aprendizaje. Son auténticos artistas y verdaderos artistas desconocidos, que no tienen nada que envidiar a otros de más renombre. Sobre todo, en Castro, la saga de los Añeles hace honor a la buena fama de la que siempre la familia ha gozado. Cualquiera que desee conocer estas filigranas, no tiene más que asomarse en una tarde de invierno a este pueblo y contemplar lo que tan minuciosamente van haciendo las maestras" y el sastre de este precioso rincón del Valle de Laza.

Las "chocas" son de tamaño grande, como las de los toros, pero con sonido mucho más fino, cosa que estima mucho el vecindario. Los mozos y los niños del pueblo suelen recorrer las calles, anunciando ya "El Entroido" desde el día de Navidad. Las "chocas" son de fabricación castellana; en concreto, son obra de un artesano de Mora (Toledo), a donde van a buscarlas con mucha antelación. Esta vinculación con Castilla también es muy remota.

"El pantalón" auténtico está confeccionado con tela de lino, al que se unen unas franjas de algodón de color verde y rojo mezclados.

Y, por último, "El Látigo" que portan los PILIQUEIROS no es para pegar, como algunos forasteros temen, sino más bien es simbólico, a manera de bastón de mando que solamente emplean para saludar y para marcar el ritmo del paso, que tiene también su encanto, pues no es sólo un correr sin ton ni son.

V.-Posible significado mitológico.

Sería tarea ardua y difícil sondear hasta lograr conocer las raíces del rico folk del Valle de Laza. Carecemos de documentos, y lo único que tenemos es fruto de una transmisión oral de generación en generación. Por cuantos actos se celebran en Castro y Laza desde fecha inmemorial, parece derivar de una línea esencialmente mitológica, ritual y ceremoniosa, que "sin duda, fue observada con mayor fidelidad y celo por nuestros antepasados, de quienes así lo hemos recibido, para transmitirlo a las generaciones futuras con la misma pureza sin alteración ni adulteración.

El domingo de Carnaval, en Castro y Laza, con el día comienzan a saltar a la calle las primeras máscaras. "Máscaras no de evasión, sino tradicionales, que durante todo el ENTROIDO cumplen una función, guardan unas conductas, conservando unas leyes a las que nadie se permite ni discutir, ni alterar ni cambiar. Esta es la "máscara del PILIQUEIRO", a la que ya Risco, Baroja, Roig y otros han dedicado su atención. El comportamiento del PILIQUEIRO obedece a tácitas leyes de un ritual y sus atributos mítico-religiosos de simbolismo y origen pagano les dan una concepción de personajes celadores del orden. Su vestimenta nos llega hoy de la manera que actualmente la apreciamos, fruto de renovadas culturas y aportaciones propias de las sucesivas modas de las diferentes épocas. No obstante, sobre su mitra, en la que se dibuja siempre un animal, y su parte posterior, recubierta siempre de piel de gato, nos lleva posiblemente al TOTEM. Su dominio, su autoridad e intangibilidad, corriendo y saltando constantemente, entrando y saliendo de 1as casas, nos permite recordar las fiestas paganas, como las del "hombre-ciervo", prohibidas por el obispo S. Panciano en el siglo V.

VI.-OTROS PERSONAJES.

Junto con estos personajes del Carnaval tenemos otros de no menos valor y, por supuesto, complemento de este simbolismo pagano, como son: LA MORENA, LAS HORMIGAS, LA FARANDULA y el TESTAMENTO.

"La Morena", que sale el lunes por la tarde, no es más que una cabeza de vaca toscamente imitada, y aunque se presenta como elemento de jolgorio carnavalesco, tiene, desde el primitivismo que la acompaña, vinculaciones paganas, reminiscencias y orígenes de ído1os con naturaleza de dioses. Tal vez se refiera a la "madre-tierra" y su simbolismo sea la fecundidad.

Esta va siempre acompañada de LAS HORMIGAS, e incuestionablemente ha de ir de Cimadevila al barrio situado en las estribaciones del monte. Su aparición va precedida de una gran procesión de ramos de toxos, cobellieros, etcétera, la cual preside un individuo (disfrazado, naturalmente) montado en un burro. Cuando LA MORENA aparece en la plaza, se produce el momento de mayor desconcierto y desorden, intentando todo el mundo correr de un lado para otro, sembrándose la confusión y logrando, por tanto, la integración total: nativos, forasteros, espectadores y actores. Es ,precisamente uno de los momentos del logro del verdadero sentido del Carnaval: la transgresión de todos los Elementos sociales. Pero ¿qué significado comportan LAS HORMIGAS? ¿La generosidad de los dioses para con el pueblo? ¿La abundancia de las cosechas que empiezan a brotar? ¿Una especie ecológica digna de imitar, por su reproducción, ,organización, laboriosidad y comportamiento social?

EL TESTAMENTO. Nuevamente se celebra el desfile del ENTROIDO el martes de Carnaval, en el que pasea por todo el pueblo un individuo caracterizado, al que acompañan todos los componentes del Carnaval, así como carros engalanados propios del país. Por eso, al final, se le dice el TESTAMENTO, y consiste en un recital en verso, en el que sólo cuenta la rima y no la métrica, basado en todos los acontecimientos del pueblo durante todo el año. Fundamentalmente, trata de forma sarcástica los asuntos públicos del pueblo, pequeños sucesos de ámbito local, y también aprovecha para meterse con las autoridades municipales y eclesiásticas.

VII.-ELEMENTOS ESENCIALES DE LA FIESTA.

Elemento 1º "El desfile de los PILIQUEIROS y COMPARSA, a la salida de Misa, visitan a los vecinos puerta en puerta, para saludarles cordialmente. Estos corresponden con una invitación generosa de la BICA y licor."Las Comparsas suelen ser muy originales, y encierran un sentido humorístico y picaresco.

2º Elemento esencial, que no puede faltar y que ambienta los días de IENTROIDO es "LA GAITA GALLEGA " acompañada de tambor y platillos, que a modo de charanga, no dejan de sonar de día y de noche durante los tres días.

Elemento 3º La "cosa culinaria" con los alimentos típicos para estas fiestas, se compone de: CACHUCHA (cabrito) y sobre todo BICA, un bizcocho de primera calidad, muy abundante y sabroso con el que se suele invitar a todos los visitantes.

VIII.-ORIGENES: DOS TEORIAS.

1ª Teoría. Mucho se ha especulado con e] origen del carnaval de Castro y Laza, incluso se ha generalizado y divulgado la teoría de que sus PILIQUEIROS provienen ,de] castillo de Monterrey; que eran cobradores de impuestos del antiguo feudo (según difundió el Sr. Taboada.

FEBREIRO

12-13-14-15

O ENTROIDO ENXEBRE

CASTRO (Onde neceu e se fai .O PlLIQUEIRO.)

1.-RUADA dos piliqueiros-maña e serán.
2.-CHOQUEIRADA do Pobo-mozos e vellos.
3.-GAITEIRADA da Terra-fol e pandeiro. todo o día.
4.-FOLIADA o seran con lumereiros.
5.-Outras Novas:

-a morena
-os maragatos e felos, carapuchos e carantoñas
-sermón do Labrego

Nota: Convídase a toda a xente da pé, a proba da BICA "o pan do entroido.

Chevite en un fascículo). Se me antoja imaginaria y gratuita esta versión al suponer que habla de relatos o cuentos populares y jamás de cosas concretas y trascendentales.

A mi juicio "O ENTROIDO DO CASTRO" y LAZA tiene su origen en algo mucho más importante y antiguo. Cabe la posibilidad de que durante la época feudal y aun antes de ésta, fueran los PILIQUEIROS encuadrados en una función cívica determinada, apropiándose de esta máscara, para fines concretos, como podían ser los cobradores de impuestos, o guardias de seguridad, según los casos. Lo que me parece absurdo y difícil de entender es, que estos individuos fueran utilizados de esta manera y llegaran a nuestros tiempos como sujeto de respeto, y lo que sería más difícil, como objeto de cariño por parte ,de los moradores de esta región. Y esto es en esencia lo que me interesa resaltar de los PILIQUEIROS de Castro y Laza.

Cabe pensar, que estos personajes hubieran integrado en otro tiempo algo tan sustancial e importante en la vida del feudo de Monterrey, se habrían conservado de una manera o de otra, tipificados, en los diversos pueblos que en su día pertenecieron directamente al castillo de Monterrey. No obstante, cabe pensar que si en la mayoría de ellos, como en las comarcas de Vilardevos, Ríos, Oimbra, etc., hubieran existido, desaparecieron por completo, pues no queda vestigio alguno de ellos. Incluso en Verín, pese a querer mantener viva esta tradición, a través de los empeños de, unos y otros, prácticamente resulta nula su actividad, tanto como máscara de carnaval como de tradición folklórica popular. Cada vez que fue necesaria la intervención de esta máscara como elemento folk, se han visto, los de Verín, necesitados de recurrir a los personajes de Castro y Laza, expertos en el modo de. exhibir este vistoso y precioso traje.

Viene a cuento este pequeño preámbulo no con ánimo de desprestigiar a Verin, sino con el fin de establecer cierta claridad sobre el personaje del PlLIQUEIRO. Es muy posible que fuese un legajo de auténtico valor celta, así como todo el contenido de los actos del famoso ENTROIDO de Castro y Laza.

La primera teoría que se inclina por el origen GELTA, que aquí se ofrece sintetizada, es el resultado de una serie de pequeñas investigaciones, llevadas a cabo con mucha paciencia y dedicación por un vecino de estas tierras: Alfonso Fernández Novoa, actual alcalde del Municipio, quien ha trabajado y trabaja incansablemente por conservar y descubrir la autenticidad y peculiaridad del ENTROIDO DEL VALLE DE LAZA.

Posiblemente el nombre de Laza derive en su origen etimológico de una tribu celta llamada LACIENSES, que debió de asentarse a las orillas del río Támega. Puede que hayamos heredado de aquellos celtas de antaño sus costumbres e indumentaria, pues, como cita Cayo Julio César: "Los zapatos de madera" atraían la curiosidad de los soldados romanos, y la alimentación céltica también les causaba profunda extrañeza, al estar compuesta por caza, miel y productos del cerdo. De acuerdo con la anterior cita, es costumbre durante los carnavales, en esta comarca, ser materia básica de alimentación todo lo que produce el cerdo, en especial la cabeza (cachucha) y los lacones. y no hace muchos años se cocía en cada casa del pueblo la cabeza, con chorizos, lacones, etc., que servían de alimento durante todos los carnavales a toda la familia y a cualquier forastero que se dignara entrar en su casa.

No obstante, para los PlLIQUEIROS, que gozaban y gozan de amplias libertades y tienen el monopolio de la representatividad durante los carnavales, se les guarda mayor consideración y se les elabora una BICA especial, que se les brinda como obsequio y de la que disponen a su antojo, también en cada casa, amén de los demás platos típicos de cada momento y ocasión.

Pero existe una pequeña diferencia entre la gente corriente y el PILIQUEIRO. A éste se le profesa una admiración y un cariño que raya en la idolatría, siendo objeto de grandes cumplidos y agasajos. Y si en cualquier caso no entrara en la casa de alguien, éste se sentiría discriminado, ofendido y marginado de la fiesta.

Esto nos hace pensar que muy fácilmente pudiera ser una herencia druídica, o algo con el mismo sentido ideológico-religioso. Pero lo que jamás se nos ocurriría pensar es que el pueblo apreciara tanto a estos míticos personajes, si tuvieran su origen en cobradores de impuestos y recaudadores de tributos, que les daría un carácter de verdugos del pueblo, quien respondería con aversión y nunca con muestras de simpatía y afecto hacia ellos.

Así, se puede presumir una pretérita ascendencia druídica, recordando los famosos rituales del muérdago que ellos celebraban el día del Año Nuevo. Cuando se acercaba la fecha del advenimiento, el Gran Sacerdote ordenaba a los demás sacerdotes que corrieran todas las comarcas transmitiendo al pueblo en general tan fausto acontecimiento. Desde aquel momento, los acólitos y sacerdotes iniciaban correrías por toda la comarca, llevando la noticia al pueblo en general e invitándole a participar en los solemnes actos del Muérdago. En Laza, no hace todavía muchos años, el día primero del año, y justo cuando empezaba, se hacía un gran desfile de charangas y comparsas, con teas y máscaras que recorrían todas las calles del pueblo de un lado a otro, hasta el alba, y éste era el momento de partida, que los mozos, cada noche y hasta la llegada del ENTROIDO, iniciaran correrías habituales con los chocos colgados del cinto.

Llegado el gran día, se atavían con el traje ritual y típico, que es el del PlLIQUEIRO, momento en que correr con chocos y sin traje resultaría sacrílego.

Segunda teoría: Posible origen romano.

Pueden observarse otras constataciones, con base histórica, que confirman estas afirmaciones.

Junto al pueblo de Castro todavía se conservan vestigios de un campamento romano en una pequeña colina denominada "castro", que custodia al pueblo y está enclavada en medio del valle. Desde este lugar pueden disfrutarse las vistas más maravillosas del valle y de toda la comarca. Por otra parte, es casi evidente el entronque de estas "máscaras" con el mundo romano. Creo que a través de sus trajes típicos fácilmente puede descubrirse su similitud. Me refiero en concreto al traje de PlLIQUEIRO: el pantalón corto, el látigo, la careta..., muestran reminiscencias de, los trajes que usaban los soldados romanos. Ultimamente algún estudioso de la Universidad Complutense de Madrid ha pasado varios años tratando de descifrar la antropología que encierran estos carnavales, pero los aspectos históricos apenas los han tocado.

Hechos comprobados que avalan la tesis de que el ENTROIDO nació en Castro, son los siguientes:

Aunque la capital del municipio haya sido siempre Laza y numéricamente sea más importante, la parroquia de Castro, formada por varios pueblos vecinos, según consta en sus archivos era en tiempos pasados como la gran abadía de toda la comarca. De ella dependían las demás parroquias, incluida Laza. La casa rectoral es un auténtico monasterio con muchas dependencias, que explican el servicio que, prestaban (actualmente, prácticamente vacías, pero bien conservadas). A todo esto hay que añadir que el mejor monumento de todo el valle de Laza y Verín es el templo parroquial de Castro, cuyo retablo sólo tiene parangón con la catedral de Orense. Bajo la influencia de esta abadía nacieron y se promovieron las mejores obras públicas con siglos de existencia: calzadas con piedra de granito (¿reforma de alguna antigua romana?), hornos y molinos de estilo popular, lavaderos (centros emisores de otros tiempos), acequias construidas a golpe de martillo y la artesanía de la madera tallada en puertas de fina madera, cornisas, arcas, camas y escaños de castaño.

¿Quién hacía todo esto? Los braceros y artesanos que económicamente dependían del abad, amo y señor de todas las tierras y el único con conocimientos de letras.

FINAL

En general, hay que afirmar que el ENTROIDO es una fiesta muy pecu1iar de estos pueblos, que refleja más que ninguna su alma popular y el sentimiento colectivo del mismo. Esto es algo fundamental para poder entender el significado profundo que encierra todo este folklore y que se va transmitiendo desde tiempos lejanos generación tras generación. Podrán celebrarse otros carnavales, si se quiere más bonitos o más modernos, pero de lo que no cabe duda es que ENTROIDO no hay más que uno: el de Castro y Laza.