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RAMILLETE DE FORMULAS RIMADAS INFANTILES

CAMPOS, María y PUERTO, José Luis

Publicado en el año 1991 en la Revista de Folklore número 132.

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Dentro de la poesía de tradición popular, ocupa un lugar importante la poesía infantil, expresada unas veces en canciones (las nanas y las de corro y comba son, en este sentido, significativos ejemplos) y otras en fórmulas rimadas que se recitan. Esta poesía de los niños está ligada, como no podía ser de otra manera, con los juegos, esos momentos gozosos en los que el tiempo parece quedar como hechizado por la magia del ritmo de las palabras y de la música y por las acciones en ellos realizadas que parecen querer recrear, en su inocencia, el mundo.

"¿Quién hizo -se pregunta Antonio Sánchez Romeralo- esas maravillosas canciones infantiles que aún cantan en corro las niñas españolas, esas letras para juegos llenas de gracia y encanto? Algunas proceden de viejos romances, o son modernas adaptaciones de cantos antiguos, de posible origen juglaresco; todos las conocemos. Pero hay otras cosas que no han podido tener ese origen. Hay, incluso, algunas que nos hacen pensar que no nacerían, no ya dentro de una tradición culta, pero ni siquiera dentro de una tradición "adulta"; que son, propiamente, cantos, juegos, frases de auténtica creación infantil." (1).

Distintos son -según las palabras citadas- los orígenes de esta poesía cantada o recitada por los niños: los viejos romances constituirían una de sus fuentes; también los antiguos cantares de procedencia acaso juglaresca; pero un tercer manadero habría que situarlo no ya en cualquier tradición "adulta" sino en las creaciones de los propios niños.

Distintos poetas cultos contemporáneos han estado atentos a esta poesía. Antonio Machado, por ejemplo, en el poema VIII de sus Soledades, Galerías y otros poemas (1907) alude a estos cantos de los niños:

"Yo escucho los cantos
de viejas cadencias
que los niños cantan
cuando en coro juegan,
y vierten en coro
sus almas que sueñan"

y más adelante:

"Cantaban los niños
canciones ingenuas,
de un algo que pasa
y que nunca llega" (2)

También puede rastrearse este sustrato poético popular infantil en la poesía de Rafael Alberti y en la de Federico García Lorca, sobre todo en la vertiente de ambas que se adscribe a la corriente neopopularista, de gran auge durante los años veinte de nuestro siglo. Federico García Lorca le prestó además una atención estudiosa y reflexiva, como puede advertirse en su conferencia sobre Las “nanas” infantiles. (3)

LAS FORMULAS RIMADAS INFANTILES

Presentan una gran variedad estas fórmulas rimadas infantiles, según sea la finalidad para la que son utilizadas por los niños. Por lo general, no están destinadas al canto sino a la recitación y, dentro de su diversa extensión, tienen como nota común el ser breves; algunas son una pura creación verbal, inventando palabras inexistentes en el idioma, a base de sonidos y sílabas eufónicas, puro balbuceo de sonidos que nos hablan de un origen -como indicaba Antonio Sánchez Romeralo- que se halla no en los adultos sino en los propios niños.

El desaparecido filólogo y folklorista don Vicente García de Diego, antiguo director del Instituto de Tradiciones Populares del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, en un cuestionario general para la recogida de materiales de Folklore, dividió estas fórmulas rimadas infantiles en varios grupos:

-Para contar los dedos de la mano
-Para sortear o para empezar los juegos
-Al encontrarse una cosa
-Al reclamarnos lo que nos han dado
-Al quitarse un asiento
-Al formalizar un trato
-Al columpiar
-Etc. (4)

Nosotros, al presentar las muestras que hemos recogido directamente en los distintos espacios castellanos y leoneses con los que estamos en contacto (la comarca salmantina de la Sierra de Francia; la leonesa de Rueda; Segovia y su provincia y alguna otra localidad de la región), vamos a seguir en nuestra exposición esta clasificación de García de Diego.

1.PARA CONTAR LOS DEDOS DE LA MANO

Uno de los entretenimientos que sirven como juego a los niños de más corta edad consiste en contar los dedos de la mano. Una persona adulta, del más cercano entorno familiar, cogiendo al niño, le va contando los dedos a la vez que recita una fórmula rimada; la operación se suele repetir una y otra vez y el niño termina aprendiendo con el tiempo la fórmula y recitándola con el familiar cercano que lo cuida.

Entre las fórmulas de este grupo recogidas por nosotros, las más numerosas son las que aluden a la personificación de cada uno de los dedos, el más listo o avispado, también los que les convierten en lobitos, amamantados por la loba madre. En ambas series, la personificación (de tipo antropomorfo, en la primera y zoomorfo, en la segunda) es el rasgo que las define.

a) Personificación de los dedos, que realizan tareas de las que uno de ellos se beneficia.

1. Este fue a por leña
éste le ayudó,
éste encontró un güevo,
éste lo fritó
y éste por ser el más golosito
se lo comió tó, tó, tó.
(La Alberca, Salamanca)

2. Este fue al monte,
éste fue por leña,
éste encontró un huevo,
éste le comió
y éste por ser el más pequeñín
todo lo parló.
(Villacidayo, León)

3. Este se encontró un huevo,
éste fue a por leña,
éste encendió el fuego,
éste lo frió,
y éste, por ser el más gordito,
se lo comió todito.
(Segovia)

4. Este es el dedo meñín,
éste es el garrapatín,
éste es el mayor de todos,
éste es el que va por leña
y éste, el que lo come todo.
(Valporquero de Rueda, León)

5. Este mató un gallo,
éste le peló,
éste le coció,
éste le puso la mesa
y éste, gordito, rellenito
todo se lo comió.
(Segovia)

6. Este mató un pájaro
éste le peló,
éste le guisó,
éste puso la mesa
y éste se le comió.
(Segovia)

7. Este fue a por un caramelo,
éste le compró,
éste le pagó,
éste le peló
y éste por ser el más golosón
se lo comió.
(Segovia)

8. Este fue a la peluquería,
éste le lavó,
éste le aclaró,
éste le secó
y éste por ser el más listo
el pelo le cortó.
(Segovia)

9. Este minino,
éste minano,
éste el dedito de la mano
éste sacamocos
y éste matacocos.
(Segovia)

b) Los dedos vistos como lobitos, amamantados por la loba.

10. Cinco lobitos
tenía la loba,
cinco lobitos
detrás de una escoba;
cinco parió,
cinco crió
y a cinco lobitos
la loba
la teta les dio.
(La Alberca, Salamanca)

11. Cinco lobitos
tiene la loba,
cinco lobitos
detrás de una escoba;
cinco tenía,
cinco criaba
y a todos los cinco
tetita les daba.
(La Alberca, Salamanca)

12. Cinco lobitos
tiene la loba,
cinco lobitos
detrás de una escoba;
cinco tenía,
cinco criaba
y a todos los cinco
lechita les daba.
(La Alberca, Salamanca)

13. Cinco lobitos
tiene la loba,
blancos y negros
detrás de la escoba;
cinco que tuvo,
cinco crió
y a todos los cinco
tetita les dio.
(Villacidayo, León)

c) La mariquita que cuenta los dedos

14. Candelina de Dios,
cuéntame los deos
y vaite con Dios.
(La Alberca, Salamanca)

15. Candelina de Dios,
cuéntame los deos
y vaite con Dios
a misa mayó
a tocá el tambó.
(La Alberca, Salamanca)

16. Carralina de Dios,
cuéntame los dedos
y márchate con Dios.
(Villacidayo, León)

17. Carralina de Dios,
dame pan y vino
y márchate con Dios.
(Villacidayo, León)

18. Mariquita, quita, quita,
cuéntame los deditos,
y, si me los cuentas,
échate a volar.
(Segovia)

d) Otros

19. Cuchillito,
navajita,
pan caliente,
diecinueve
y veinte.
(La Alberca, Segovia)

20. Mesa,
candí,
aceite,
diecinueve
y veinte
(La Alberca, Salamanca)

21. De codín, de codán
de las cabras cornicán,
de los tres peorreros
dime cuántos son los dedos.
(La Alberca, Salamanca)

22. Uno larguito,
dos más bajitos,
otro chico y flaco
y otro gordazo.
(Segovia)

23. Uno larguito,
dos más bajitos,
uno flacote
y otro gordote.
(Segovia)

24. El pulgar,
el primero al empezar;
el índice,
el segundo más largo se dice;
el corazón,
el tercero en situación;
el anular,
donde se colocan el anillo
los que se van a casar;
el quinto y último, el meñique,
con poco más de diámetro que un penique
Se acabaron los dedos,
cinco son,
el más pequeño el meñique
y el más largo el corazón.
(Segovia)

2.PARA SORTEAR O EMPEZAR LOS JUEGOS

Constituyen el grupo más amplio de nuestra recogida. El inicio de muchos de los variados juegos de niños y muchachos suele tener un rasgo común: comienza con una fórmula rimada mediante la cual se distribuyen los bandos del juego, se elige al que le toca pillar a los demás, o al que le toca quedarse en medio del corro, se designan parejas, se salvan algunas de las peores acciones del juego, etc. Este tipo de fórmulas rimadas ofrece una gran abundancia y variedad. He aquí una posible clasificación, basada en los materiales que hemos recogido:

a) Fórmulas con palabras inventadas y juegos fónicos

1. Apetén, sensú,
cucu, male, tú,
salvadito
estás tú.
(Villacidayo, León)

2. Blon, chiviricú, chiviricá,
chiviri, curi, curi, fá,
chiviri, curi, curi, fero,
me las dan y no las quiero,
plim, plum, fuego.
(Paredes de Nava; Palencia)

3. Deté, caté, zumbá,
repiquilité,
de la punta puntera,
cerríquili fuera.
(La Alberca, Salamanca)

4. Tin, marín, de dos
¿quién fue?
Cúcara, mácara,
rítere fue.
(Segovia)

5. En, den, di, pi,
mi, sere, cora, ti,
en, den, di, pi.
(Segovia)

6. Pomponate,
tú, patí,
zape, zape,
nuse,
pomponate,
tú, patí,
zape, zape, ti
(Segovia)

7. Pomponata, pota, pinche, penún,
pomponata, pota, pom.
Pomponata, pota, pinche, penún
pomponata, pota, pom.
(Segovia)

b) Fórmulas con alusiones religiosas

8. Tres pajaritos
en un jardín
comen hierba
y perejil;
suben al monte,
rezan a Dios:
Santa María,
Madre de Dios.
(La Alberca, Salamanca)

9. Sálvame, Niño Jesús,
que moriste en la cruz
con un pañuelito azul
(Segovia)

10. En un plato de lentejas
comen todos a la vez
y jugando a la baraja
sale sota, caballo y rey
Chinita onita
de nay, nay, nay,
me dijo tu abuelita
que salgas tú
por la puerta azul
del Niño Jesús
que nació en Belén
y murió en la cruz.
(Villacidayo, León)

11. Santa Lucía bendita
si ves te corta la vista,
te pone un ojo de cristal
y otro de madera
para que nunca jamás veas.
(Paredes de Nava, Palencia)

(En el juego del escondite, le recita esta fórmula un muchacho al que está contando para pillar a los demás, para que no mire y no pueda ver dónde se esconden los otros).

12. Pinto, pinto, gorgorito,
¿quién te dio tamaño pito,
que te fueras a esconder
detrás de la puerta de San Miguel?
San Miguel tenía un gallito
y todos comieron de él
menos este pobrecito
que le toca irse a esconder.
(Villacidayo, León)

13. San Pantaleón
que cuántas son:
Veinticinco
y el tapón;
herradura
para la mula;
coche de oro
para el moro;
coche de plata
para la infanta.
Cucurucú
que te duermas tú
(Segovia)

c) Una, dole, tele, catole... Fórmulas que utilizan los números.

14. Una, dole,
tele, catole,
quile, quilete,
estaba la reina montada
en su caballete;
vino el rey,
apagó el candil,
no supo por dónde salir,
salió por la chimenea
por donde el gatito mea.
(La Alberca, Salamanca)

15. Una, dole,
tele, catole,
quile, quilete,
estaba la reina
en su gabinete;
vino Gil,
apagó el candil,
candil, candilón
justicia y ladrón.
(Villacidayo, León)

16. Una Dole,
tele, catole,
quile, quilete,
estaba la reina
en su gabinete;
vino Gil,
apagó el candil,
candil, candilón,
cuenta las veinte
que las veinte son
(Segovia)

l7. Una, dola,
tola, catola,
quina, quineta,
estaba la reina
con su cadeneta;
vino el rey
con un cadenón;
cuenta las veinte
que las veinte son
(Villacidayo, León)

18. Una, dola,
tela, catola,
quilo, quilete,
estaba la reina
en su gabinete;
vino Gil,
apagó el candil,
candil, candilón,
justicia y ladrón.
(Paredes de Nava, Palencia)

19. Una, dos, tres, cuatro,
cinco, seis, siete y ocho
con pan y bizcocho,
libre y cazador,
civí y ladrón.
(La Alberca, Salamanca)

20. Una, dos, tres,
cuatro y cinco,
viva Carlos Quinto,
ladrón y ministro.
(La Alberca, Salamanca)
(Fórmula para sortear en el juego de "guardias y ladrones")

21. Una, dos, tres y cuatro,
Margarita tiene un gato
que le da de merendar
pito, pito, pito, pan.
(Segovia)

22. Una, dos, tres y cuatro,
se venden cerillas
en el estanco
y papel de fumar
por eso se le llama
el estanco nacional.
(Segovia)

23. Uno, dos y tres,
Pedro, Juan y José,
lima, naranja, limón,
rosa, clavel y botón.
(Segovia)

24. Un, dos, tres,
Pedro, Juan y José,
lima, naranja, limón,
rosa, clavel y botón.
Unillo, dosillo,
tresillo, cuatrana,
color de manzana
que arruga la tela,
será hasta mañana.
(Segovia)

25. Una, dos y tres,
pluma, tintero y papel
para escribir una carta
a mi querido Miguel,
para decirle que venga
para casarme con él.
(Segovia)

26. En la casa de Pinocho
sólo cuentan hasta ocho:
uno, dos, tres, cuatro,
cinco, seis, siete y ocho.
(Segovia)

27. Una zapatilla ancha,
una, dos, tres y marcha
(Segovia)

28. Detrás de una cortina
había un hombre azul,
¿cómo te llamas tú?,
¿cómo te apellidas?
¿cuántos años tienes?
-Diez: Uno, dos, tres,
cuatro, cinco, seis,
siete, ocho, nueve y diez.
(Segovia)

29. En un café
se rifa un pez
al que le toque
el número diez:
El uno, el dos,
el tres, el cuatro,
el cinco, el seis,
el siete, el ocho,
el nueve y el diez.
Pececito de cristal,
dime la verdad.
(Segovia)

d) Fórmulas en que aparecen animales: El gato y otros.

30. En la plaza mayor
rifan un gato
al que le toque
el número cuatro:
El uno, el dos,
el tres y el cuatro.
(La Alberca, Salamanca)

31. Un gato se cayó a un pozo,
las tripas se le hizon guá:
Acre, moto, piti, poto,
arre, moto, piti, pá.
(La Alberca, Salamanca)

32. Un gato se cayó a un pozo,
las tripas le hicieron guá:
Arre, moto, piti, poto,
arre, moto, piti, pá,
salvadito tú estás.
(León)

33. Un gato se tira a un pozo,
las tripas hicieron guá:
Arre, moto, piti, poto,
arre, moto piti pá,
salvado estás.
(Segovia)

34. Perico tenía un gato,
le mandó a por tabaco,
le compró una corbata
que le llegaba hasta las patas.
Una, dos, tres y marcha.
(Segovia)

35. -Saca la manita.
-No, no,
que me la come
la gatita.
-Saca la manaza.
-No, no,
que me la come
la gataza.
(Segovia)

36. Pinto, pinto,
gorgorito,
saca las vacas
a veinticinco.
Tengo un buey,
sabe arar,
trastejar,
dar la vuelta
a la redonda.
Este dedo
que se esconda.
(Segovia)

37. Pinto, pinto,
gorgorito,
saca las vacas
a veinticinco.
Tengo un buey
que sabe arar
y resacar
y dar la vuelta
a la redonda.
Pipirimonda,
esta mano que se esconda.
(Segovia)

38. Pito, pito,
colorito,
saca las cabras
a veinticinco.
¿En qué calleja?
La Moraleja.
Esconde la mano
que viene la vieja.
(Segovia)

39. Pito, pito, gorgorito,
¿dónde vas tú tan bonito?
A la acera verdadera.
Pim, pom, fuera.
(Segovia)

40. Pito, pito, colorito,
¿dónde vas tan solito?
Por la senda verdadera.
Pim, pam, fuera.
(Segovia)

41. Pim, pim, zarramacatín,
la pega, la mega,
la tortolega,
que tiene un buey
que sabe arar
y trastear
y dar la vuelta
a la redonda.
Esta monita
que se esconda.
-¿Dónde está la monita?
-Se la comió la ratita.
-¿Dónde está el monón?
-Se le comió el ratón.
Sácala, sácala,
que me la como yo.
(Segovia)

42. Pim, pim, zamarracatín,
vino la abubilla
con su sabanilla,
sábana redonda,
esta mano que se esconda.
(Segovia)

43. Cinco osos
se fueron a pescar,
ningún pez
pudieron atrapar,
los pobres en ayunas
se van a quedar.
(Segovia)

44. Liche, liche, trón,
tres gallinas y un capón;
el capón se puso malo,
las gallinas se enfadaron.
Tú por tú, que salgas tú
por la puerta del Niño Jesús;
cinta morada, color de manzana,
manzana podrida, las tres y salida.
(Segovia)

45. Ya esta aquí
el conejo de la suerte
haciendo reverencia
con su cara de inocencia.
Tú besarás
al chico o a la chica
que te guste más.
(Segovia)

46. Tres pelitres,
tres palomitas
en ca mi tío Andrés:
Uno, dos y tres.
(Segovia)

47. El que come y no convida
tiene una sapo en la barriga;
yo comí y convidé,
el sapo lo tiene usted.
(Segovia)

48. Al subir por la escalera
una pulga me picó,
la agarré por las orejas,
la tiré por el balcón.
Taco, taco,
al que le toque
el número cuatro:
Un, dos, tres y cuatro.
(Segovia)

e) Fórmulas con referencias a lo humano.

49. La lechera, sí, señores,
ha puesto una lechería
donde dicen que se vende
más de noche que de día.
(Segovia)

50. Chivito fue a la guerra,
pim, pam, pum, fuera.
(Segovia)

51. Adivina quién te dio,
si no es uno, serán dos
y si no cuarenta y dos.
(Segovia)

52. Rin, rin, rin,
llaman a la puerta.
Rin, rin, rin,
yo no quiero abrir.
Rin, rin, rin,
es la policía.
Rin, rin, rin,
que viene a por ti.
(Segovia)

53. Alfonso XII se quiere casar
con una señorita de esta ciudad,
que sepa coser, que sepa bordar,
que sepa la tabla de multiplicar.
Con ésta sí, con ésta no,
con esta señorita me caso yo.
(Segovia)

54. Un, don, din,
de la poli, politana,
en un camión
que viene de Francia.
-Niña, ven aquí.
-Yo no quiero ir.
Esta cosita será para tí.
(Segovia)

55. Un, don, din,
de la poli, politana,
el cañón
se pasea por Francia.
-Niña, ven aquí.
-Yo no quiero ir.
-Un, don, din,
que te toca a tí.
(Segovia)

f) Fórmulas escatológicas.

56. Quién ha echado un pedo,
que huele a caramelo;
quién ha echado otro,
que huele a bizcocho.
Que tú, ru, ru, ru,
que has sido tú.
(La Alberca, Salamanca)

57. Una mosca puñetera
se cagó en la carretera,
pim, pom, fuera.
(Villacidayo, León)

g) Otras

58. Una avión
japonés,
¿Cuántas bombas
tira al mes?
(Villacidayo, León)

(Al que le ha tocado responde, por ejemplo "Ocho", y entonces el que sortea cuenta hasta ocho, y el niño en el que recaiga ese número queda salvado).

59. Una bola de algodón,
patí, patón, melocotón,
¿sabes tú dónde cayó
por casualidad y sin mentir?

(El niño al que le ha tocado, dice dónde ha caído, en un sitio donde él haya estado; y sigue el sorteo)

¿Has estado tú
alguna vez allí
por casualidad
y sin mentir?

(Si el niño al que le toca ha estado donde el otro dijo que había caído, y dice que sí, se salva; si dice que no, se salva el que había dicho dónde había caído).
(Villacidayo, León)

60. Zapatito de...
que me dices la mentira;
zapatito de cristal,
que me dices la verdad.
(Segovia)

61. Tengo una china
que salta y vuela,
¿dónde está
adentro o afuera?
(Segovia)

62. Aceitera, vinagrera,
ras con ras, sin hablar,
un peñisquíto en el culo
para echarlo a volar.
(La Alberca, Salamanca)

3.AL ENCONTRARSE UNA COSA

Cuando el niño se encuentra una cosa, para apropiársela recita una fórmula rimada, como si la misma le diera patente de propiedad sobre lo encontrado. Esta práctica se halla casi por completo perdida entre los niños de hoy. Y, posiblemente, este tipo de fórmulas ha sido de menor uso que otros. Veamos algunos ejemplos:

1. Una cosa me he encontrado,
siete veces lo diré,
si no aparece amo
con ella me quedaré.
(La Alberca, Salamanca)

2. Yo lo encuentro,
yo me lo quedo.
(Segovia)

3. Yo me lo encontré,
yo me lo quedé.
(Segovia)

4. Algo es algo,
dijo un calvo.
(Segovia)

4.AL RECLAMARNOS LO QUE NOS HAN DADO

Así como mediante el recitado de las anteriores fórmulas el niño se apropiaba el objeto cuando se lo encontraba; también, si alguien le reclama algo anteriormente dado, se niega a su devolución recitando una fórmula rimada. He aquí dos ejemplos:

1. Santa Rita, Rita, Rita,
lo que se da ya no se quita.
(La Alberca, Salamanca)

2. Santa Rita, Rita, Rita,
lo que se da ya no se quita,
Santa Isabel, lo que se da
no se vuelve a ver.
(Villacidayo, León)

5.AL QUITARSE UN ASIENTO

1. El que fue a Sevilla
perdió su silla
y el que vino
la encontró.
(La Alberca, Salamanca)

2. El que fue a Sevilla
perdió la silla
y el que fue a León
perdió el sillón.
(Villacidayo, León)

3. El que fue a Melilla
perdió su silla,
el que fue a Aragón
se la encontró.
(Segovia)

4. El que fue a Castilla
perdió su silla,
el que fue a León
perdió el sillón.
El que fue y volvió
no lo perdió.
(Segovia)

5. Fuiste a Mansilla,
perdiste la silla;
fuiste a León,
perdiste el sillón.
(Gradefes, León)

6. El que va por semilla
pierde su silla
y la rescata
con una varilla.
(Segovia)

7. El que sale un momento
pierde su asiento.
(Segovia)

8. El que sale a bailar
pierde su lugar.
(Segovia)

9. El día que hace viento
cuidado con tu asiento.
(Segovia)

6.-AL FORMALIZAR UN TRATO

No contamos con ninguna muestra, en nuestra recogida, de fórmulas infantiles cuando entre dos niños se formaliza un trato.

7.-AL COLUMPIAR

Las fórmulas rimadas para columpiar no sólo se recitan cuando juegan los niños en el columpio, sino también cuando, muy pequeños aún, son cogidos por los padres o por algún familiar y sentados entre sus piernas los columpian o balancean, agarrándolos por los brazos o, como dice alguna de las fórmulas, por las orejas.

1. Pinto, pinto,
gorgorito,
que vende las vacas
en veinticinco.
-¿En qué lugar?
-En Portugal.
-¿En que calleja?
-En Moraleja.
Agárrate, niño,
de estas orejas.
(La Alberca, Salamanca)

(Mientras recita la fórmula, el padre o la madre balancea al niño)

2. Dilín, dilán,
las campanas
de San Julián.
A los chicos,
rebojitos.
A los grandes
medio pan.
A los moros,
cuchillazos,
que lo vayan
a ganar.
Dilín, dilán,
dilín, dilán...
(La Alberca, Salamanca)

(Como en la anterior fórmula rimada, el padre o la madre balancea al niño y, a medida que avanza la recitación, el balanceo se realiza con mayor rapidez, creando en el niño una sensación de vértigo placentero).

3. Misino, gatino,
que comiste la sopa
de tu abuelino.
Misino, misino,
misino, misino...
(La Alberca, Salamanca)

(Sostenido el niño entre las piernas del adulto, éste lo agarra por sus muñecas y le acaricia la cara con las propias manos del pequeño. Los movimientos se realizan cada vez más deprisa).

8.OTRAS

Son fórmulas rimadas que recitan los niños o que les recitan los adultos con diversas finalidades, casi siempre como entretenimiento.

Marcelino fue a por vino,
rompió el jarro en el camino.
Pobre jarro, pobre vino,
pobre culo de Marcelino.
(La Alberca, Salamanca)

2. Sana, sana,
culito de rana;
si no sanas hoy
sanarás mañana.
(Villacidayo, León)

3. Sana, sana,
culito de rana;
tres pedos para
hoy y tres para mañana.
(Segovia)

4. A beñí
á amasá,
a darle
la vuelta
al pan.
(La Alberca, Salamanca)

(La palabra heñí se pronuncia con la hache aspirada. Del verbo heñir: sobar una masa con los puños).

5. Lobito, lobito,
déjame solito
y vete al bosque
un ratito.
(Segovia)

6. Sécate, pizarra,
que viene Santa Clara
con un botijillo
lleno de agua.
(Paredes de Nava, Palencia)

(Fórmula rimada en la escuela para borrar la pizarra, en la que cada niño escribía y hacía las cuentas).

Dejamos sin incluir las fórmulas rimadas infantiles que se recitan como oraciones, tanto al acostarse como al levantarse; constituyen un grupo aparte, con entidad propia.

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NOTAS

(1) SANCHEZ ROMERALO, Antonio, El Villancico (Estudios sobre la lírica popular en los siglos XV y XVI), Madrid, 1969, pág. 306.

(2) MACHADO, Antonio, Soledades, Galerías y otros poemas, 2ª ed., Madrid, 1919, págs. 18-19.

(3) GARCIA LORCA, Federico, "las 'nanas' infantiles" en Obras completas (Poeta en Nueva York Conferencias. Prosas varias), Volumen VII, 4ª ed., Buenos Aires, 1949, págs. 117-139.

(4) El cuestionario de don Vicente García de Diego está citado por: Luis de HOYOS SAINZ y Nieves de HOYOS SANCHO, Manual de folklore. La vida popular tradicional en España, Madrid, 1947, pág. 54. Existe edición facsimilar de la anterior: Madrid, 1985.