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Función Alfa (Situación inicial) y doble significación morfológica de Omega (matrimonio). Aproximación a la morfología de una versión de "JUAN EL OSO" (I parte)

UÑA, José María de

Publicado en el año 1992 en la Revista de Folklore número 139.

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A Blanca de Uña Martín, encantada cada noche con los relatos de Juan el Oso

1.CONSIDERACIONES PREVIAS: LOS CONTEXTOS

1.1 Los intentos de aproximación al cuento maravilloso, cualquiera que éste sea, no pueden perder de vista el conjunto, heteróclito y riquísimo, de este tipo de relato oral y tradicional. Porque en la literatura folklórica, más que en ninguna otra manifestación literaria, todo se relaciona, se imbrica, se interconexiona, tejiendo una malla de significados y de formas en la que nos perderíamos irremediablemente si no fuéramos capaces de trascender lo particular. Sólo una perspectiva alejada, una mirada al conjunto, nos permitirá contemplar con placer y asombro los innumerables caminos de este paisaje.

1.2 Sabida es la importancia del contexto en toda producción artística, no sólo en la obra literaria. Los referentes biográficos, geográficos, históricos, etc., imprimen su particular sello y son marcas significativas para una correcta interpretación del hecho artístico. Pues los significados del texto no son absolutos; adquieren valores en relación a su contexto. Pero ¿cuál es el contexto del cuento maravilloso, de un género que no tiene autor, que no conoce fronteras geográficas, que atraviesa como un rayo de luz vivísima toda la historia de la humanidad desde los más remotos orígenes hasta nuestros días?

1.3 Pese a este carácter anónimo, universal e intemporal, el cuento maravilloso tiene su contexto, sus contextos. Al menos cuatro:

1.3.1 Primero todas las versiones conocidas sobre un mismo Tipo (Indice de Tipos, Thompson y Aarne). La importancia de este contexto se nos revela excepcional desde el momento en que tenemos que admitir que un cuento maravilloso, como género tradicional popular, no es una obra cerrada, conclusa, sino compleja, vital, en continuo cambio y formación. Hay un único "Juan el Oso" pero al mismo tiempo son muchos: un solo arquetipo referido a los contextos de todas las variantes. Necesariamente, para interpretar una versión (variante) habrá que tener presente todas las restantes y el arquetipo.

1.3.2 En segundo lugar, todos aquellos motivos (Indice de motivos, Thompson y Aarne) comunes con otros cuentos y otras interpretaciones mitológico/religiosas. Además, con muchísima frecuencia, encontramos también que un mismo motivo recorre otras formas de literatura más o menos popular (poesía romanceril, poesía épico-caballeresca) e impregna géneros de autoría.

1.3.3 En tercer lugar. las relaciones pragmáticas, narrador-oyente, derivadas del carácter eminentemente oral de este tipo de relato. Este contexto se nos presenta en dos vertientes. Por un lado los indicios presentes en la propia narración, que se manifiestan regularmente al principio, medio y sobre todo al final. por medio de las frases formularias o formulismos de inicio, situacionales, protocolarias, y cierre ("Pues, señor,..."; "...y nos dieron con los huesos en las narices"; etc.). Estas marcas lexicalizadas del relato vendrían a crear. en los llamados relatos con marco, el "marco del marco". Por otro lado los elementos reales (praxis) que intervienen en la situación comunicativa de la transmisión del cuento. Un adecuado estudio de este contexto (quién cuenta, en qué circunstantias cuenta, para quién, con qué intención) nos daría claves para la interpretación de los significados del texto. Estos datos no suelen ser anotados por los recopiladores del cuento folklórico y sin embargo es grande su importancia. Se ha dicho, por ejemplo, que el cuento tradicional está dirigido principalmente para los niños. Pero la "práctica del contar" revela que, en un gran número de casos, el narrador no narra para un público infantil y, así, elige adecuadamente su relato, o lo mutila y censura adaptándolo a los oyentes-receptores.

1.3.4 Por último, los referentes históricos (sociedad. economía, familia) que ayudan a entender la transformación y el sentido profundo del cuento maravilloso (Raíces históricas de cuento, Vladimir Propp).

1.4 Por todo lo expuesto, nuestra aproximación a "Juan el Oso", además de ser un intento de análisis morfológico del texto concreto, será también. inevitablemente, un viaje continuo, un ir y venir por las encrucijadas de las versiones, los motivos, las relaciones y los referentes. Haremos todos los recorridos que sean necesarios del texto a los contextos y viceversa, para obtener la más ajustada interpretación de los significados y, apuntar algunas reflexiones sobre aquellos aspectos de morfología del relato en los que estamos especialmente interesados.

2.EL TEXTO

2.1 Tipo 301.- El texto que proponemos (1) para la aproximación pertenece a una pequeña colección de cuentos folklóricos de la Alpujarra granadina de la que ya dimos noticia en la presentación al "Periquito y Mariquita", publicado en esta misma revista (nº 131). El cuento pertenece al Tipo 301 del Indice de Tipos de Aarne-Thompson. Se le conoce indistintamente como "Juan el Oso", "El hijo del Ooo", o "Las tres princesas robadas"'y Thompson ofrece una descripción del arquetipo que, aunque extensa, consideramos necesario reproducir:

"En la mayoría de las formas comunes de este cuento, el héroe tiene una fuerza sobrenatural debida a su maravilloso nacimiento. Ha sido concebido de forma sobrenatural, o también es el hijo de un oso que ha robado a su madre. Aún siendo pequeño demuestra su extraordinaria fuerza rompiendo herramientas o matando a sus compañeros de juego. Finalmente, lo envían fuera y en el camino se une a varios compañeros extraordinarios, un hombre de extraordinaria vista, un agudo oyente y un gran corredor. Los tres compañeros llegan a una casa en el bosque. Se turnan en el cuidado de la casa mientras los otros están fuera. Uno tras otro son atacados por un monstruo que procede de un agujero en la tierra. Al tercer día, el héroe cuida la casa y persigue al monstruo a través del agujero hasta su morada subterránea. Sus dos compañeros lo dejan abajo persiguiendo al monstruo, atado a una larga cuerda, y esperan su regreso; mientras, él tiene aventuras en el mundo subterráneo. Allí encuentra una espada maravillosa, vence a varios monstruos y rescata a las tres doncellas. Regresa a la cuerda y hace que sus compañeros suban a las doncellas a la superficie. Estos se llevan a las doncellas y lo dejan a él abajo, entregado a su suerte.

Finalmente llega a la superficie con ayuda de un espíritu o, más a menudo, de un águila que lo transporta sobre su espalda y que exige ser alimentada. El héroe alimenta al águila con su propia carne. Llega a casa de las princesas rescatadas el día de la boda y, justo como el episodio de "El rescate del dragón", envía a su perro a robar comida del banquete matrimonial, presenta pruebas, desenmascara a sus rivales y desposa a la más bella de las princesas.

La mayoría de las versiones del cuento son relativamente parecidas al resumen dado. Frecuentemente, sin embargo, aparece una introducción totalmente diferente. Un monstruo surge en la noche y roba el huerto real. Uno tras otro, los hijos del rey vigilan el huerto y esperan al monstruo. El hijo más joven persigue al ladrón y lo sigue al mundo subterráneo. Los hermanos mayores esperan al héroe, para subirlo con la cuerda, El alevoso abandono, el rapto de las doncellas y el final del cuento son exactamente iguales tanto en "Juan el Oso" como en "Esperen al monstruo devastador" (2).

La versión de la Alpujarra que vamos a comentar sigue fielmente el argumento principal descrito por Thompson. Con algunas particularidades.

1.-La secuencia del rapto de la madre está elíptica.

2.-No aparece, por tanto, acción alguna referente al nacimiento maravilloso de nuestro héroe. Por el titulo deducimos que su origen es semianimal. Y esto es lo único fuera de lo común en relación a su origen. Esto es general en las versiones españolas consultadas. Bien distinto de los embarazos tan extraordinarios y mágicos de otras versiones europeas.

3.-Los compañeros de cualidades extraordinarias de nuestro Juan no tienen las cualidades descritas (que son las originales y así aparecen en los Tipos 513 "Los ayudantes", 513A "Seis van por el mundo" y 513B "El barco de tierra y agua"). Se han degradado convirtiéndose en correlatos menores de la fuerza sobrenatural del héroe: son "arrancapinos", es decir uno que arranca pinos con las manos, o "allanacerros", es decir uno que allana cerros a culazos. En otra versión de la Alpujarra se trata de "uno que estaba serrando encinas con una hoz", otro que "estaba atajando el río con las barbas" y otro que "estaba arando con ratas". Esta degradación es frecuente en otras versiones españolas consultadas. Así en Curiel son un "tripero" y "uno que llevaba una rueda de molino" (en "Leche de burra", nº 62) o "uno que partía canchos con la cabeza", u otro que parte "leños con los dientes" (en "Juanito el Oso", nº 130). En realidad estos ayudantes han perdido la actancia que les es propia para adquirir la de falsos héroes. Esto y el ser contrapunto de la fuerza y el valor de Juan es lo que les caracteriza.

4.-La casa del bosque es casa de pueblo. Y el cuidado de la casa parece ser, en realidad, "el cuidado de la olla", motivo que aparece sistemáticamente.

5.-El monstruo agresor se convierte en nuestro cuento en "un tío con unas barbas muy grandes" o simplemente "un muchacho muy grandón". En muchas versiones este agresor es donante-agresor que cede su oreja y señala el camino hacia el pozo, dejando su rastro de sangre.

6.-El episodio del viaje a lomos del águila para salir a la luz no aparece en nuestras versiones de "Juan el Oso". Tampoco lo hemos encontrado en las versiones españolas consultadas. Este motivo nos parece que está más relacionado con el "viaje de ida" que con el de vuelta. El águila aparece como el único ayudante animal capaz de atravesar el inmenso mar y llegar a ese mundo del oeste, mundo lejano, subterráneo, más allá del "río de fuego". La salida en nuestras versiones se produce con ayuda del objeto mágico (oreja, anillo): "... se acordó de la oreja que guardaba en el bolsillo. Al ir a darle el primer bocado a la oreja se puso a hablar..." (en "Juan del Oso") y "...se acordó del anillo. Lo frotó y se le apareció un duende..." (en "Juan el de la porra"). Y esta forma es la más general.

7.-El motivo de los perros que acuden a las bodas (el héroe en las bodas) no aparece en la versión que vamos a comentar, pero sí en la de "Juan el de la porra". En general no es un motivo propio del Tipo 301, de la misma manera que no lo es el del águila transportadora.

Todas estas particularidades, independientemente de otras que iremos descubriendo a lo largo de la aproximación morfológica y semántica, apuntan ya a uno de los rasgos más notables y diferenciadores de toda la literatura popular española: el gusto por el realismo, la sencillez y la naturalidad. Así es el estilo de nuestro autor anónimo tradicional: el mismo que recitó los cantares de gesta y el Romancero, el mismo del "Lazarillo", compuso también nuestro cuento. Hay una palabra castellana: "campechano", que definiría por sí misma lo que podría ser la personalidad del cuento español, el de costumbres y de animales, pero también, y esto es lo personalísimo, el maravilloso. Campechano, de "campesino", de "campo", hace referencia, además, a un mundo rural, muy anterior a las sociedades industriales; al mundo arcaico en el que nacieron, se cultivaron y extendieron los cuentos folklóricos.

2.2 Conexiones.-Planteado así, aun con las particularidades descritas, parecería que están claros los límites tipológicos de nuestro cuento. T sin embargo, aunque esto es cierto, "Juan el Oso" tiene demasiadas conexiones con los contextos del relato maravilloso y de los mitos que lo complican al tiempo que lo enriquecen. A modo de ejemplo, sin pretender ser exhaustivos ni entrar en detalles que correspondería tratar en un apartado sobre semántica del texto, diremos que muchos de los motivos que aparecen en el 301 están presentes también en:

300 El dragón asesino. (La serpiente de siete cabezas, en la tradición española).

302 El corazón del ogro en el huevo.

303 Los dos hermanos (Los gemelos o hermanos de sangre. El Castillo de Irás y no Volverás, en la tradición española).

310 La princesa en la torre.

313 La muchacha como ayudante en la huída (Blancaflor).

326 Juan sin miedo.

506 La princesa rescatada.

513 Los ayudantes.

530 La princesa en la montaña de cristal.

554 Los animales agradecidos.

650 Juan el fuerte (que es precisamente el título de una versión de Grimm pero perteneciente a "Juan el Oso").

Como se puede apreciar son abundantes las conexiones con el ciclo de "La princesa encantada". Y esto es lo importante tanto más cuanto que la semejanza con los relatos de este ciclo no se refiere a los episodios marginales de la intriga, sino al armazón. En efecto, el común denominador de todos ellos parece ser un mensaje civilizador contra el rapto de la mujer, que fue práctica generalizada en las sociedades primitivas (Cfr. nota f).

Y en cuanto a los mitos, se ha dicho ya muchas veces que Juan el Oso, con su maza de hierro, parece la sombra de Hércules. Pero no se ha señalado lo suficiente que, antes de Hércules, hubo un héroe fenicio llamado Melkart que recorrió los mismos paisajes ibéricos y norteafricanos que recorre nuestro valeroso y fuerte Juan. Pero por si esta semejanza, de atributo y cualidad física, se considerase banal e intrascendente, tenemos otros parecidos referidos al significado esencial del relato, o a su estructura misma: Teseo y Ariadna, Perseo y Andrómeda, Jasón y Medea, Orfeo y Eurídice, ...Dejémoslo ahí. Ya dijimos lo del fragmentarismo en las consideraciones previas (cfr. 1.3). El cuento maravilloso es un reflejo de espejos en espejos, fragmentos de imágenes inasibles que intentamos reconstruir (¿inútilmente?).

2.3 El cuento.-Este es el texto (3):

JUAN EL OSO

Había en un pueblo un chiquillo que no hacía más que pegar a todos los demás y cuando se hizo grande ya los padres no podían resistirlo y decidieron echarlo de casa. Y él, para irse, les dijo que tenían que hacerle una porra que pesara diez quintales. Pues nada. Los padres le dijeron al herrero que la hiciera y el herrero se la hizo. Juan cogió la porra y se fue de casa.

Tiró por un camino, y anduvo, venga montañas, y se encontró con un hombre que había en el bosque que estaba arrancando pinos con las manos. Le preguntó qué hacía allí. Y "el arrancapinos" le contestó que arrancando pinos. Le preguntó que cuánto le daban de sueldo. Y " el arrancapinos " le contestó que cuatro perras gordas.

-¿Quieres ocho perras y te vienes conmigo? -le dijo Juan.

"El arrancapinos " dijo que eso estaba hecho. Y se fueron los dos. Venga a pasar montañas, venga a pasar sierras. Y se encontraron con un hombre que estaba allanando cerros a culazos. Y le dijo Juan:

-¿Cuánto te pagan de sueldo?

-Un real. -contestó "el allanacerros".

-Te pago dos reales y te vienes conmigo -le dijo Juan.

Aceptó de inmediato "el allanacerros" y se fueron los tres juntos. Venga a pasar montañas. Venga a pasar sierras. y llegaron a un pueblo. Empezaron a buscar pensión porque la noche ya estaba cerca. Pero no había casa donde hospedarse, ni los vecinos querían darles cobijo. Y había allí un viejo que les dijo que había una casa vacía, dastartalada, pero que estaba embrujada... Ellos dijeron que nos les daban susto los duendes y para allá se fueron. Después echaron a buscar trabajo hasta que lo encontraron y quedaron en que uno se quedaba a hacer la comida y los otros iban a trabajar. Le tocó al "arrancapinos" quedarse de cocinero y éste (¡encantado de la vida¡) se puso a hacer la olla. Y ya tenía la olla preparada, que olía a gloria, cuando por un pozo que había en una habitación salió un tío con unas barbas muy grandes y le dijo al "arrancapinos" que le pusiera la olla. Y "el arrancapinos" le contestó que estaría bonico que le pusiera la olla; que era para sus compañeros. Y el tío de las barbas no se lo repitió dos veces: le arreó un par de cepazos, se comió la olla a sus anchas y se volvió al pozo. “El arrancapinos", al ver que ya era tarde, se puso a toda buya a hacer otra olla, porque si no, ¿qué explicación les daba a sus compañeros?

Con que al rato llegaron los otros dos y le preguntaron que cómo le había ido el día. El les contestó que muy bien y les puso el puchero. Pero no había quien pudiera con los garbanzos de duros que estaban. Así que quedaron que al otro día se quedaría "el arrancapinos". Y éste tan contento de no tener que ir al trabajo. Preparó la olla y cuando ya la tenía lista, otra vez que se presentó el tío de las barbas, saliendo del pozo. Que si me das la olla, que si no te la doy, ...le volvió a arrear unos cuantos cepazos, se volvió a comer la olla y volvió a desaparecer por el agujero. Y otra vez en las mismas: que el puchero no había quien se lo comiera. En vista de lo cual decidieron que al día siguiente se quedaría Juan.

Juan guisó la olla y sentó a esperar a sus compañeros a la puerta. A esto que siente que se mueven los tablones que tapaban el pozo y que sale un tío grandón, con unas barbas largas, y que le dice que le ponga la olla.

-¿Qué? ¿Que quieres la olla? Sí, hombre. Ahora mismo. Espera.

Y cogió su porra y le dió todo lo que quiso. Hasta que el otro se volvió a su agujero.

Llegaron los compañeros, deseosos de saber cómo le había ido a Juan. Les puso el puchero y se relamían los dedos.

-Así que no sabíais guisar, ¿eh?.. -y les contó todo lo ocurrido y les hartó de cobardones.

Aquella noche se fueron los tres a por haces de esparto para hacer una soga muy larga y bajar al pozo. Cuando la tuvieron hecha echaron a suertes quién bajaría y le tocó al "arrancapinos". Bajaba por la soga con una campanilla para tocarla en caso de peligro, y cuando estaba hacia la mitad oye una voz que le dice: "baja, baja, que aquí te estoy esperando". ¡La campanilla se hizo chispas de tocar! Lo subieron y le preguntaron qué le había pasado y les aseguró que había oído una voz que le decía que bajase que lo esperaba. Entonces bajaron al "allanacerros ". Escuchó también la voz y aunque aguantó un poco más también lo tuvieron que subir con muchas prisas. Y ya dijo Juan el Oso que lo bajasen a él y les advirtió que si sentían la campanilla que lo bajasen más deprisa. Y apenas oyó las voces empezó a tocar la campanilla y los amigos venga a bajarlo, a bajarlo, hasta que llegó a lo más hondo y se soltó de la cuerda y empuñó su porra. Caminó por un corredor muy largo hasta llegar a una puerta. Le pegó una patada, la puerta saltó y se encontró a una señorita muy guapa que le dijo entre lágrimas:

-Vete de aquí, buen muchacho, que me cuida una serpiente de diez cabezas y te matará si te encuentra.

El le contestó que no tenía miedo de nadie. Llegó la serpiente y Juan luchó con ella hasta que le acertó con la porra y la dejó muerta. Entonces ató a la señorita y tocó la campanilla para que la subieran. Los compañeros la subieron y se peleaban por ella.

Juan siguió caminando por la galería y tropezó con otra puerta. Le dio la patada, saltó la puerta hecha pedazos y se encontró con otra señorita igual de guapa que la anterior. Le hizo la misma advertencia y volvió a aparecer otra culebra que luchó con Juan hasta que éste la mató. Sacó a la señorita como a la otra y los Compañeros se volvieron a pelear.

Juan siguió caminando por la galería y tropezó con otra puerta. La abrió de otra patada y se encontró con otra joven más guapa que las anteriores que se abrazó a él y le dijo:

-Vete de aquí, buen muchacho, que a mí me guarda el mismo demonio.

Juan le contestó que no le tenía miedo y la otra dijo entonces:

-Pues si quieres luchar con él es seguro que te citará a otra habitación donde hay muchas espadas. Te dará una brillante. Tú no la cojas. Coge la más vieja, que es de hierro puro, porque las otras son de hojalata.

Al poco rato llegó el demonio y ella escondió a Juan para que no lo viera. Pero enseguida que entró lo olió y le dijo:

-Aquí huele a carne fresca. O me la pones o te como a ti.

Salió Juan y el demonio le preguntó:

-¿A qué has venido tú aquí?

-A por lo que tú quieras -le contestó Juan.

El demonio se lo llevó a otra habitación y le dio una espada nueva y reluciente, pero Juan cogió otra vieja. Se engancharon en una pelea que duró mucho tiempo hasta que Juan acertó a darle un viaje al demonio que le arrancó una oreja. El demonio pidió una tregua y Juan se la dio. Mientras tanto sacó su pañuelo y guardó la oreja. Continuaron la pelea y Juan consiguió matar al demonio. Ató a la joven a la cuerda y tocó la campanilla para que sus compañeros la subieran. Cuando le tocó subir a él pensó que sus amigos podrían traicionarlo y se le ocurrió atar la porra. Tocó la campanilla y cuando llegaba a la mitad del pozo los de arriba soltaron la soga y se fueron con las jóvenes. Así quedó atrapado, sin comida ni bebida. Pasaron tres o cuatro días y ya estaba Juan desesperado de no encontrar la salida cuando se acordó de la oreja que guardaba en el bolsillo. Al ir a darle el primer bocado la oreja se puso a hablar y le dijo:

-¿Qué mandas que haga?

Le dijo que lo pusiera en claridad. Y al instante se vio fuera.

Juan llegó al pueblo y se enteró que las hijas del rey, que eran tres, habían sido rescatadas del pozo maldito por dos valerosos jóvenes y que les habían dado una buena recompensa, pero que para casarse con una tenían que llevarle al rey la uña de un genio que se hallaba en el bosque; Juan le preguntó a la oreja que dónde estaba la uña y ésta le dijo que en la copa del pino más alto de todo el bosque. Juan lo buscó y lo encontró. Y cuando iba camino del palacio se encontró con "el arrancapinos", que no le reconoció.

-Te doy lo que quieras si me das esa uña, -le dijo.

Y Juan le contestó que para dársela tenía que dejarse pinchar en el culo con un clavo ardiendo. Aceptó. Le hizo la labor en su sitio y le dio la uña.

Al poco tiempo el rey puso como condición para casar a otra hija: que tenían que llevarle dos alas de cuervo rojo. Juan le preguntó a la oreja que dónde estaba el cuervo rojo y ésta le dijo que debajo de la mesa real. Como si fuese un rayo Juan llegó corriendo a palacio, miró debajo de la mesa real y encontró una losa que se movía; la destapó y encontró una jaula y dentro estaba el cuervo rojo. Camino del salón real se encontró con "el allanacerros", que no le reconoció.

-Si me das esas plumas, te daré todo lo que me pidas -le dijo.

Y Juan le contestó que quería un dedo del pie. Aceptó: Juan le cortó el dedo y le dio las plumas.

El rey puso nueva condición para casar a su otra hija: sólo se casaría con el que demostrase ser el más fuerte del reino. Se presentaron una pila de hombrones, pero Juan los venció a todos. y cuando estaban en la boda Juan dijo al rey:

-Majestad, estos son unos impostores. Esa uña y esas plumas me pertenecen. Yo se las dejé para que me las guardaran y ellos se negaron a devolvérmelas. La prueba de que digo la verdad está en que, en la lucha que tuvimos, le corté el dedo del pie a éste y le quemé el culo a aquel.

En ese instante las hijas del rey le reconocieron además como su salvador. El rey ordenó que llevasen al "arrancapinos" y al "allanacerros" a trabajar a las cocinas y casó a sus tres hijas con Juan el Oso.

3.MORFOLOGIA

3.1 Elementos morfológicos.-De alguna manera nuestro cuento alpujarreño, como todos los cuentos maravillosos, ya fue descrito por Vladimir Propp en 1928. En su obra "Morfología del cuento" (4) el formalista ruso consigue aislar los elementos que conforman el armazón del cuento maravilloso: las 31 funciones ("la acción de un personaje definida desde el punto de vista de su significación en el desarrollo de la intriga") y ciertos elementos relacionantes ("uniones, motivaciones") entre ellas; los siete personajes-tipo, definidos por las funciones que desempeñan y sus atributos ("aspecto y nomenclatura, particularidades de la entrada en escena y hábitat"), incluyendo entre ellos el objeto mágico.

Además de todos estos elementos morfológicos, Propp describe el cuento como estructura: "desarrollo que partiendo de una FECHORIA (A) o de CARENCIA (a) y pasando por las funciones intermedias culmina en el MATRIMONIO (W) o en otras funciones utilizadas como desenlace". Y se preocupa de concretar el concepto de secuencia: "cada nueva fechoría o perjuicio, cada nueva carencia, origina una nueva secuencia. Un cuento puede comprender varias secuencias". Y más adelante añade: "Una secuencia puede ir inmediatamente después de otra, pero también pueden aparecer entrelazadas". En toda esta descripción encontramos ya, aunque muy elemental y más intuída que razonada, una teoría de sintaxis narrativa, por más que tengamos que denominarla descriptiva, distribucional, para diferenciarla de planteamientos modernos, que podríamos denominar "generativistas" (5).

Después del formalismo se han matizado los conceptos de FUNCION y se han establecido subtipos: nucleares, catálisis, informantes, indicios (Roland Barthes); se han reconsiderado las SECUENCIAS bajo el punto de vista de la lógica y no de la cronología (Claude Bremond); se han revisado los valores de los PERSONAJES-TIPOS y se han discriminado los actantes y las actancias (Greimas) (6); se han jerarquizado, dentro de una gramática textual (Todorov) (7), los niveles de estudio del texto narrativo; se ha estudiado, en fin, la estructura y el significado del cuento maravilloso en relación con la estructura y significado del mito (Levy Strauss), aplicando sabiamente el estructuralismo lingüístico a la antropología.

Así que tomando como punto de partida la obra formalista de Propp, y sin pasar por alto las matizaciones hechas por la semiología, las "gramáticas textuales", y otras aportaciones (8) deberíamos referir esta aproximación morfológica de nuestra versión alpujarreña de "Juan el Oso" a funciones, elementos de enlace, personajes, y desarrollo-relación de secuencias. Por el momento sólo nos interesa exponer algunas opiniones sobre funciones y concretamente sobre dos funciones núcleo: función Alfa (SITUACION INICIAL) y función omega (MATRIMONIO)

3.2 Funciones y secuencias

3.2.1 Esquema funcional.-Podemos tomar como punto de partida el siguiente esquema básico:

Función Descripción

Alfa.- Había en el pueblo un chiquillo muy malo que no hacía más que pegar a todos.

B - Los padres no podían resistirlo y decidieron echarlo de casa.

C - y él, para irse, les dijo que tenían que hacerle

A - una porra que pesara diez quintales
K - el herrero se la hizo

PARTIDA - Juan cogió la porra y se fue de casa.

Catálisis (distaxia) (9): Encuentro con los amigos de cualidades sobrenaturales, llegada a la casa y reparto de tareas.

D.9 - por un pozo que había en una habitación de allí al lado salió un tío con unas barbas muy grandes y le dijo al "arrancapinos" que le pusiera la olla.

Eng.- le arreó un par de cepazos, se comió la olla a sus anchas y se volvió al pozo.

D.9 - Otra vez que se presentó el tío de las barbas

Eng.- le volvió a arrear unos cuantos cepazos, se volvió a comer la olla y volvió a desaparecer por el agujero.

D.9 - sale un tío grandón, con unas barbas largas, y que le dice que le ponga la olla.

E.9 - y cogió su porra y le dió todo lo que quiso.

G 4= F el otro se volvió a su agujero. (G.6, huellas de sangre, en otros cuentos)

G.5ng. Catálisis (dixtasia): (Bajada frustrada de los amigos. Duplicación)

G.5 - los amigos venga a bajarlo, a bajarlo, hasta que llegó a lo más hondo y se soltó la cuerda.

H - Llegó la serpiente y Juan luchó con ella.

J - hasta que le acertó con la porra y la dejó muerta.

K 10 - Entonces ató a la señorita y tocó la campanilla para que la subieran. Los compañeros la subieron.

H - volvió a aparecer otra culebra que luchó con Juan hasta que éste la mató.

K.10 - Sacó a la señorita como a la otra

D.2 - se encontró con otra joven... Le dijo: "vete de aquí, buen muchacho, que a mí me guarda el mismo demonio"... (Función informante)

E.2 - Juan le contestó que no le tenía miedo

F.2 - la otra le dijo: "Te dará una muy brillante. Tú no la cojas. Coge la más vieja, que es de hierro puro.

G.3 - El demonio se lo llevó a otra habitación...

H - Se engancharon en una pelea que duró mucho tiempo

J - hasta que Juan acertó a darle un viaje al demonio que le arrancó una oreja...
Continuaron la pelea y Juan consiguió matar al demonio.

D.9 - llegó el demonio... lo olió y le dijo:...¿A qué has venido tú aquí?...”

E.9 - A por lo que tú quieras", le contestó Juan

F.9 - Mientras tanto sacó su pañuelo y guardó la oreja.

K.10 - Ató a la joven a la cuerda y tocó la campanilla para que sus compañeros la subieran.

VUELTA
SECUENCIA DE REPETICION

A.1 - cuando llegaba a la mitad del pozo los de arriba soltaron la soga y se fueron con las jóvenes. Así que quedó atrapado, sin comida ni bebida.

C - ya estaba Juan desesperado... cuando se acordó de la oreja que guardaba

E - al ir a darle el primer bocado la oreja se puso a hablar.

D.2 - "¿Qué mandas que haga?"

F.9 K.10 - le dijo que lo pusiera en claridad. Y al instante se vio fuera

O=G.1 - Juan llegó al pueblo y se enteró...

L - habían sido rescatadas del pozo maldito por dos valerosos jóvenes y que les habían dado una buena recompensa, pero que para casarse con una...

M - ...tenían que llevarle al rey la uña de un genio que se hallaba en el bosque

N - Juan le preguntó a la oreja que dónde estaba la uña y ésta le dijo que en la copa del pino más alto de todo el bosque.

Trueque (casi función I (SEÑAL QUE SE RECIBE EN EL CUERPO)

M - el rey puso como nueva condición para casar a otra hija: que tenían que llevarle dos alas de cuervo rojo.

N - Juan le preguntó a la oreja que dónde estaba el cuervo rojo y ésta le dijo que debajo de la mesa real.

Trueque (casi función I (SEÑAL QUE SE RECIBE EN EL CUERPO)

M - el rey puso nueva condición para casar a su otra hija: sólo casaría con el que demostrase ser el más fuerte del reino

N - Juan los venció a todos.

Ex - Y cuando estaban en la boda Juan dijo al rey: "Majestad: estos son unos impostores"...

Q - en ese instante las hijas del rey le reconocieron además como su salvador.

U - el rey ordenó que llevasen al "arrancapinos" y al "allanacerros" a trabajar a las cocinas

W.0 - y casó a sus tres hijas con Juan el Oso.

Como se puede apreciar, la narración sigue fielmente el modelo de funciones propuesto por Propp para el relato maravilloso. Aunque naturalmente no se cumplen todas y cada una de las 31 funciones.