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Función Alfa (Situación inicial) y doble significación morfológica de Omega (matrimonio). Aproximación a la morfología de una versión de "JUAN EL OSO" (II parte)

UÑA, José María de

Publicado en el año 1992 en la Revista de Folklore número 139.

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3.2.2 Función ALFA. Condensación y expansión. Comparada con otros cuentos, nuestra versión arranca con una SITUACION INICIAL (alfa) muy simple en la que se da una mínima definición espacio-temporal, "Había en un pueblo...", para luego presentarnos al futuro héroe refiriéndonos sus cualidades, "un chiquillo muy malo que no hacía más que pegar a todos los demás niños". Planteada así, la función responde a (algunas de) las características con las que la definió Propp (a). Pero comprobamos que resulta demasiado simple, elemental, para explicar el comportamiento agresivo del protagonista y su sobrenombre. ¿Por qué el título de "oso"? ¿Por qué esa cualidad moral de "malo"? ¿Por qué pega a sus compañeros? Es entonces cuando hemos de volver a recordar que la historia de Juan el Oso, como la de todo cuento popular, es una historia fragmentada en múltiples versiones que se complementan como si de un relato perspectivista se tratara. Sólo con los detalles de unas y otras el oyente/lector consigue conocer la vida, hechos y personalidad del héroe. Así que esa aparente falta de información, esa casi vacuidad de significado de nuestra función ALFA, se corrige en el contexto de las demás versiones. Y así, además, se nos revela como valor estilístico: condensación y economía del discurso, rasgo esencial a la literatura popular-tradicional.

3.2.2.1 Hay que echar, pues, una mirada a los contextos para conocer el contenido implícito de ALFA. He aquí algunos:

"Una muchacha de un pueblo fue un día al monte y la cogió un oso y se la llevó a una cueva. La mujer aprendió el secreto ( ) y se escapó con su hijo de dos años". (Nº 133 de Espinosa) (10).

"Juanito el oso se crió en las montañas con su madre, que se la había robado el oso. Un día Juanito mató al oso con una piedra y se escapó". (Nº 134 de Espinosa)

"Y allí en la montaña la coge un oso. Y el niño iba creciendo... cuando ya tenía doce años... cogio una piedra... y lo mató". (Nº 135 de Espinosa).

"Allí le salió un oso, la cogió y se la llevó a su cueva. Un día, cuando (el niño) ya tenía doce años... cogió la enorme piedra, se la arrojó a su padre y lo mató" (A. R. Almodóvar) (11).

Con estos datos podremos entender cualquier desarrollo narrativo posterior en la biografía de nuestro protagonista.

3.2.2.2 Es conveniente que nos detengamos en la distinta formalización de nuestra función ALFA frente a la de los contextos citados. Frente a la simplicidad de aquella (que llamaremos I), reducida casi a un puro y tópico formulismo de inicio o entrada, encontramos la complejidad de estas (que llamaremos II); hasta el extremo de que podríamos haberlas expresado como secuencia elemental: la FECHORIA (A) se refiere al rapto de la madre por el oso; la REPARACION (K) la realizaría el pequeño héroe como demostración prematura de su valor y su fuerza física. Hagamos el intento:

alfa "Una muchacha de un pueblo

B - fue un día al monte

A - y la cogió un oso y se la llevó a una cueva"

K - La mujer aprendió el secreto... y se escapó con su hijo de dos años" (Nº 133 de Espinosa)

Alfa- Juanito el oso se crió en las montañas con su madre

A - que se la había robado el oso".

K - "Un día Juanito mató al oso con una piedra y se escapó" (Nº 134 de Espinosa)

alfa - "Y allí -en la montaña-

A - la coge un oso"

K - "(El niño) cogió una piedra y lo mató" (Nº 135 de Espinosa)

A - "Allí la salió un oso, la cogió y se la llevó a su cueva"

K - "Un día, cuando (el niño) ya tenía doce años... cogió la enorme piedra, se la arrojó a su padre y lo mató" (A. R. Almodóvar)

Todavía podemos encontrar un grado más de complejidad en la formulación II de ALFA:

Alfa - Un hombre y una mujer tenían un rebaño de vacas

B - y la mujer salió a cuidarlas

Gamma - y el marido le dijo que no perdiera ninguna, porque si se le perdía alguna la mataba.

alfa - y un día se le perdió una

B - ...y dijo (la mujer): ¡Ay, si vuelvo a mi casa me mata mi marido! Mejor es no volver. Y se fue andando por el monte hasta que llegó a una cueva

alfa - y allí la coge un oso... y tuvo de él un hijo.

B - ...hasta que ya un día, cuando ya tenía doce años,

K - levantó la piedra de la puerta de la cueva y se salió (Cuento Nº 135 de Espinosa)

En estos casos la secuencia se complica al incluir lo que Propp denominó PARTE PREPARATORIA (funciones
BETA, GAMMA, DELTA, ZETA, EPSILON, XI, ETA, ZETA y KAPPA)

A la vista de estos datos, que no son excepcionales (b), podemos confirmar la posibilidad recursiva de la función. Gráficamente:

Esto tendría importancia desde el momento que pudiéramos aislar funciones con posibilidad recursiva de aquellas que no la tienen. Una tarea de sintaxis narrativa que se aparta del camino que aquí queremos seguir pero sobre el que hemos de volver.

3.2.2.3 Tenemos por tanto dos formulaciones de ALFA: la formulación I, a la que pertenece nuestra versión, sintética; la formulación II, a la que pertenecen los ejemplos, expandida, con más o menos grado de complejidad, como secuencia subordinada o enclavada. La I aporta mínima significación; la II explica la historia de la familia de Juan: la madre es víctima, el oso es padre/agresor y Juan el hijo/héroe reparador; es "margen" del relato principal y tiene como finalidad explicar el origen monstruoso de Juan ("lo que provoca el embarazo", en palabras de Propp). Es una motivación de la fuerza sobrenatural y la posterior falta de aceptación social del protagonista. Que se trata de una motivación nos lo demuestra el hecho de que:

a) no tiene una aparición constante.

b) abundan los elementos realistas-costumbristas o religiosos. Véase el ejemplo de Curiel (12), "Leche de burra":

alfa - Esto era un matrimonio
alfa - sin hijos
B - se lo pidieron a Dios con mucha fe
K - y el señor se lo concedió.

c) los elementos de la historia son variables: unas veces, las más, el causante del daño es un oso. (c); otras son ladrones, como en el caso de Grimm citado en nota (b), o un derviche; a veces el daño es un alejamiento por muerte de la madre (función b 2); o la monstruosidad del héroe se explica por otras causas.

Así en la versión de Curiel citada anteriormente encontrarnos los dos últimos casos:

"...al nacer el hijo, murió la madre. El padre era pobre y no tenía para pagar una mujer que lo criase asi es que le crió con la leche de una burra que tenía en casa".

Motivación degradante (humorística) que revela hasta qué grado de artificiosidad y trivialidad se puede llegar en la transformación del cuento maravilloso (13).

3.2.2.4 Todos los contextos citados de la función ALFA de Juan el Oso reflejan una situación familiar anómala (primera invariable). Esta circunstancia condicionará (implicará) al fracaso las más tempranas experiencias del pequeño héroe:

"Lo puso en la escuela. Pero Juan andaba todo el día peleándose con los demás muchachos, los maltrataba, y hasta se enfrentó con el maestro". (Juan el Oso, A. R. Almodóvar).

"...Como muchos le llamaban este mote, mató a tantos, que ya no podía vivir en el pueblo, y dijo a su padre, yo no puedo seguir en el pueblo y me tengo que ir por el mundo ". ( Nº 62 de Marciano Curiel ).

"Cuando tuvo edad de ir a la escuela, su madre le llevó a una. Sus compañeros, al verlo tan fuerte, tan feo y tan torpe, se burlaban de él y le llamaban Juanito el oso, cosa que a él no le gustaba, y cada vez que se lo oía llamar daba una "guantá" al muchacho que lo decía y lo mataba; y así mató unos cuantos niños de la escuela" (Nº 130de Marciano Curiel).

"Y a los cuatro años mandaron a Juanito el Oso a la escuela, pero siempre andaba riñendo con los muchachos de la escuela. Y llamaron a la madre a ver que hacía con él, y dijo Juanito el Oso que ya no quería ir a la escuela". (Nº 133 de Espinosa, padre).

Esto constituye la segunda invariable y como se puede apreciar este fracaso consiste siempre, sistemáticamente, en una inadaptación del héroe al grupo (¿o viceversa?) (d); la sociedad, representada por el maestro, los vecinos, o los padres, deciden expulsarlo o el héroe decide partir. Pero este desarrollo desborda ya los límites de la función ALFA: el relato avanza entonces por los campos de A (FECHORIA), B (MEDIACION) precipitándose hacia la PARTIDA.

3.2.2.5 En la inadaptación de Juan, creemos que el carácter monstruoso de su aspecto físico o su fuerza es secundario; igualmente secundario es que su padre sea un oso o un colectivo de ladrones. Ambas circunstancias son motivaciones artificiales o superficiales para explicar lo anómalo de su familia. La raíz de la mutua agresividad de Juan hacia la sociedad y de ésta hacia Juan hay que buscarla en unos lazos familiares (Juan/madre/padre/) conflictivos, no admitidos por la sociedad. Juan pertenece a una familia en conflicto, enunciada habitualmente en la función ALFA. Este sería el motivo profundo, lo que origina la FECHORIA (= conflicto social) que obligará al héroe a partir. La PARTIDA nunca es, por tanto, gratuita. Y esto es así aunque en algún cuento se nos explique la partida de forma caprichosa o sencillamente quede sin explicación.

3.2.2.6 Si aprovechamos la ocasión para revisar nuestra función ALFA, "Había en un pueblo un chiquillo muy malo que no hacía más que pegar a todos los demás...", ahora que tenemos presente otros contextos/paradigmas de ALFA y FECHORIA, comprobaremos que la formulación I, que hemos dicho sintética y condensada, de nuestra función no nos permitió distinguir en su momento los dos significados (¿las dos funciones?), que podremos ver ahora con claridad.

Alfa - Había en un pueblo un chiquillo muy malo

A - que no hacía mas que pegar a todos los demás...

Consecuentemente, deberemos ajustar nuestro esquema funcional:

ALF nos dice, en mínima expresión, tiempo (había), lugar (en un pueblo), personaje (un chiquillo) y cualidad moral (muy malo). Los contextos de las versiones expanden información complementaria hacia el pasado, motivando el origen de esa cualidad moral (historia de la familia de Juan = conflicto familiar).

FECHORIA nos relata, con máxima economía, la consecuencia inmediata de la maldad: conflicto social. Los contextos de las versiones expanden hacia el futuro, el enfrentamiento individuo-grupo, desarrollando motivaciones superficiales, precipitando la acción hacia la PARTIDA. Gráficamente:

(La implicación de nuestro gráfico explica que, aunque morfológicamente encontramos una REPARACION (K) en la secuencia del conflicto familiar, las consecuencias (Juan, hijo de oso) se proyectarán sobre el futuro originando el conflicto social).

En ambos casos, tanto el conflicto familiar como el conflicto social, parecen ser los significados profundos de las muy diversas y variadas motivaciones que aparecen en la superficie del texto. Así podemos encontrar muchas versiones/variantes, referidas a la geografía de la Europa oriental, que inician el cuento con rapto de princesas o de la propia madre del héroe por seres míticos/maravillosos (e). Estos inicios fantásticos, tan distintos de las versiones hispanas, han sido tomados como criterio de clasificación de una subclase del Tipo 301. Pero el significado que subyace a esta intriga sigue siendo el mismo que para nuestro Juan el Oso. Y esto se pone especialmente de manifiesto cuando la princesa robada/a rescatar es la propia madre del héroe (f).

3.2.2.7 En ciertas ocasiones la formulación sintética (I) de ALFA llega a ser tan extrema como en este inicio:

"Erase un muchacho llamado Juan (que les dijo a sus padres que se iba a buscar la vida)".

La cita pertenece a "Juan el de la porra", nuestra segunda versión alpujarreña de "Juan el Oso". Aquí, rigurosamente, los significados de ALFA serían tiempo (érase) y presentación del personaje (un muchacho llamado Juan). Volvemos a encontrar vacío de información sobre la familia, origen/nacimiento de Juan, cualidades físicas o espirituales, etc. El héroe sólo es identificado por un nombre que más que propio podemos considerarlo "común", por su abundancia en el cuento popular. Y nada más. Sólo los contextos de otras versiones podrían complementar la información. Pero, ¿a qué contextos ir si no tenemos ningún atributo del personaje y "juanes" hay al menos cuatro series: listos, tontos (con variante de tragones o glotones), fuertes, y sin miedo? En este caso, incluso el único indicio identificador del héroe que disponemos está fuera de ALFA: el atributo "porra" del título, aunque tampoco es muy personalizador, sitúa al héroe en los contextos del Tipo 650 (Juan el fuerte) o en los del Tipo 301 (14).

En nuestro último ejemplo, después de esta función ALFA el héroe parte sin motivo aparente pasando el relato por una breve función C (PRINCIPIO DE LA ACCION CONTRARIA): "dijo a sus padres que se iba a buscar la vida" (g). Juan parte no por nada que le haya pasado (CONFLICTO FAMILIAR), ni para remediar ningún conflicto (FECHORIA) actual (CONFLICTO SOCIAL). Tampoco para liberar ninguna princesa (nada sabe todavía el héroe, ni el lector/oyente, de las princesas robadas). Como mucho, sólo podemos decir que tenemos indicios de que le falta algo (CARENCIA) indefinido, misterioso, indescifrable, que finalmente consigue expresarse en esa metáfora popular acertadísima: "buscar la vida".

3.2.2.8 Así que, resumiendo, tenemos dos formulaciones sintéticas:

I.a)
Alfa - Había en un pueblo un chiquillo muy malo
A - que no hacía mas que pegar a todos ...

I.b)
Alfa - Erase un muchacho llamado Juan...
A.- ...a buscar la vida"

siendo el segundo (I.b) un caso extremo. En I.a) sólo tenemos necesidad de consultar los contextos de las versiones para completar la información referida al origen de Juan (CONFLICTO FAMILIAR); en I.b), en cambio, sólo tenemos un indicio sobre la categoría del héroe y es el atributo "porra", que aparece en el título y que además nos conduce a dos Tipos distintos; no encontramos referentes al CONFLICTO FAMILIAR ni al CONFLICTO SOCIAL que sólo podemos adivinar por los contextos.

3.2.2.9 Ante estos casos de formulación I de función ALFA, formulación sintética, prácticamente desemantizada de los significados que le son propios, incluyendo en sí un enunciado de CARENCIA más o menos explícito, podría parecer lógico que tuviéramos la tentación de afirmar, para el texto que nos ocupa, la doble significación morfológica. Es decir que la SITUACION INICIAL significaría al mismo tiempo SITUACION INICIAL y FECHORÍA/CARENCIA. Tendríamos entonces para nuestro caso:

FORMULACION I alfa = (alfa A(FECHORIA)/a)

Y considerando que encontramos en otras versiones una secuencia desarrollada por enclave, que hemos llamado historia de la familia de Juan, tendríamos el esquema de la otra formulación II. expandida:

FORMULACION II alfa = (alfa ...A ...K)

Una distaxia y una expansión que son el sístole y diástole del relato maravilloso (15). La forma I tiene su explicación, como hemos visto, dentro de los planteamientos morfológicos del relato (h). La forma II, en cambio. como dijimos en 3.2.2.2, pertenece al ámbito de la sintaxis narrativa.

3.2.3 Secuencias (A/a... K; A/a... (K). La función ausente.-Todo relato tiende, por lógica narrativa, a la actualización de las funciones, consecuentemente, después de cada FECHORIA (A) la acción deberá encaminarse hacia la función de cierre que es la REPARACION (K). Este desarrollo constituye el ser y la autonomía de una secuencia. Pero en la acción sucesiva de nuestro relato no tenemos sólo una REPARACION .Tenemos cinco, y ninguna de ellas es reparación de ese conflicto (FECHORIA) inicial, familiar y social, que afecta a nuestro héroe. Veamos:

3.2.3.1 De las cinco reparaciones, la primera lo es de una CARENCIA:

a - "para irse, les dijo que tenían que hacerle una porra que pesara diez quintales"

Los padres le mandan al herrero que la haga. Juan recibe la porra y se marcha. Como se ve ésta es una secuencia elemental. Elementalísima. Se abre con una condición que manifiesta una carencia; se responde satisfactoriamente; se realiza la acción condicionada y se cierra la secuencia. Ni tomada de uno de los ejemplos de C. Bremond. Por su elementalidad/primitivismo, por la inmediatez de la REPARACION, esta secuencia no tiene valor narrativo. No sólo esto. Aunque responde al esquema sintáctico de secuencia, el significado no es trascendente/relevante para la estructura del relato. La finalidad de esta secuencia es aportar una "información" o facilitar un "indicio" de la fuerza sobrenatural del héroe: su atributo distintivo es una porra/maza de hierro. Pero estos significados son los que corresponden normalmente a cierto tipo de funciones: informantes e indicios. Así que, si [aK] por su estructura es secuencia, por su significado es función. Por eso en nuestro esquema funcional la representamos como [aK]

3.2.3.2 Las tres reparaciones siguientes son "rescate/liberación de señoritas":

I K 10 - Entonces ató a la señorita y tocó la campanilla para que la subieran. Los compañeros la subieron...

II K 10 - Sacó a la señorita como a la otra.

III K 10 - Ató a la joven a la cuerda y tocó la campanilla para que sus compañeros la subieran.

Pero ¿qué "señoritas" son éstas, de dónde vienen, por qué están donde están, quién las tiene encarceladas, en qué consiste este encarcelamiento? Para la mayor parte de estas preguntas no hay respuesta en nuestra versión de Juan el Oso. Sólo sabemos lo que ellas mismas nos dicen: la primera "señorita" advierte a Juan que la guarda una serpiente de diez cabezas; la segunda le insiste en lo mismo; y la tercera dice estar presa por el mismísimo demonio y no sólo le advierte del peligro, sino que le informa del secreto para vencer en la función H COMBATE y lo esconde del agresor (16). Más adelante sabremos que las tales "señoritas", son en realidad, hijas de rey, princesas. La historia, origen y condición, de estas princesas, todo su pasado, nos queda elíptico por esa afición del narrador anónimo-popular a la condensación y la economía del discurso. O tal vez porque considera innecesario, con razón, explicar lo ya explicado tantas veces por los contextos de otras versiones: a las princesas las robó un mal día un viento fuerte y repentino cuando paseaban por el jardín; o una serpiente alada; ...(Consultar la nota e). Estas princesas son aquellas que tanto amaba su buen padre, el Rey, y que tenía recluídas en aposentos subterráneos para protegerlas del mal presagiado (17). O aquella Hiul-Gaj-Gaj, casada con Melik Mamed, que desobedeció las órdenes de su esposo y fue arrastrada por un div blanco. Una de estas princesitas pudiera ser también la linda Yamila egipcia, engañada por el ogro transformado en príncipe:

"Al día siguiente, el ogro tomó apariencia de príncipe y se fue al pueblo de Yamila a lomos de su caballo negro. Conoció su casa por la hoja de palmera y la llamó en un susurro:

-Yamila... Yamila...

La abuela de Yamila estaba durmiendo y Yamila, por cumplir su promesa, salió deprisa, y montó detrás del ogro a la grupa de su caballo, que partió con ambos" (18).


...Todo esto es de sobra conocido por el lector/oyente. Este motivo maravilloso del rapto (A 10), elíptico en las versiones hispánicas (i), y con la que habitualmente se inician las versiones extranjeras como ya se ha dicho, es de tanta importancia que da título al Tipo 301, "Las princesas robadas", que lo comparte con "Juan el Oso". (Y ¿casualmente? constituye también el motivo central de toda una serie de relatos que incluímos en el Tipo 300, "El dragón asesino". Demasiada proximidad de Tipos 300 y 301. Pero es que, a su vez, está íntimamente unido con el Tipo 302, "El corazón del ogro en el huevo" (j). Y con el 303, "Los dos hermanos gemelos". Y... dejémoslo ahí: el cuento maravilloso, ya lo dijimos en 1.3 Contextos y 2.2 Conexiones, es un reflejo de espejos en espejos).

Así que, de repente, en nuestro relato alpujarreño tenemos en este mundo subterráneo que es el pozo, el lugar de encuentro de dos historias: la de Juan el Oso, que venimos siguiendo desde su nacimiento; y la de las princesas, cuyo origen y todo su pasado conocemos por las habladurías de los contextos (cientos de espejos), unas veces del propio Tipo (generalmente versiones extranjeras), otras veces del Tipo próximo 300. El caso es que Juan se las encuentra y las libera. Y esta liberación triplicada es REPARACION (k) de las FECHORIAS (A) elípticas correspondientes al pasado/historia de las princesas. Pero no es reparación del conflicto de nuestro héroe. De Juan tenemos la FECHORIA: nos falta la REPARACION; de las tres princesas tenemos las REPARACIONES: nos faltan las FECHORIAS.

a) tres REPARACIONES (K) de tres FECHORIAS (A) (rapto de princesas) ausentes de nuestro relato.

b) ausencia de REPARACION (K) para una FECHORIA (A) (conflicto Juan/sociedad) presente desde alfa.

Esto no es una simple elipsis, es un complejo de elipsis, casi zeugma narrativo, si se permite la expresión. Aparecen tres elementos (REPARACIONES) con sus correlatos elípticos (FECHORIAS) en una secuencia en la que la acción del héroe debiera remediar (queda elíptica) la FECHORIA principal, que sí está narrada en ALFA. Gráficamente:

En Juan el Oso tenemos, por lo tanto, tres historias:

1.Historia de la familia (madre) de Juan. Es una secuencia (A...K) expandida a nivel de función ALFA. En nuestra versión es relato elíptico y en consecuencia pertenece a los contextos.

2.Historia de las princesas. cuya vida pasada (también elíptica en nuestra versión) pertenece enteramente a los contextos (*) y que, insospechadamente, se ven liberadas por un muchacho con apariencia de oso y provisto generalmente de porra o maza de hierro. Y a partir de este momento pasan a formar parte del relato de Juan, lo invaden todo con (de) elementos maravillosos y mágicos y provocan el enfrentamiento con los amigos, que de ayudantes sobrenaturales pasan a convertirse en vulgares falsos héroes.

3.Historia de Juan el Oso, cuyo origen y nacimiento tenemos en la secuencia expandida de ALFA, que parte para reparar una FECHORIA/CARENCIA de su vida y se encuentra en el pozo con la historia de las princesas a las que repara. ¿Y su propia REPARACION (K)?

3.2.3.3 la quinta reparación la tenemos en forma compleja:

F.9 K.10 - Le dijo que lo pusiera en claridad. Y al instante se vio fuera.

Se repara una parte de la FECHORIA (A.15 = encarcelamiento) de la SECUENCIA DE REPETICION: los ayudantes sobrenaturales se han convertido en falsos héroes, lo abandonan en el pozo y se llevan a las princesas; Juan sale (k.10 = liberación) con ayuda del objeto mágico (oreja) que pone al auxiliar mágico a disposición del héroe (F.9).

Pero es que en la función ºA.1 tenemos en realidad dos FECHORIAS:

°A.1 Cuando llegaba a mitad del pozo los de arriba soltaron la soga y se fueron con las jóvenes. Así que quedó atrapado, sin comida ni bebida.

A su vez la FECHORIA A.1 = RAPTO es doble (una sola actancia ejercida sobre dos actantes)

a) secuestro de las princesas por los falsos héroes: FECHORIA ejercida sobre ellas;

b) robo: FECHORIA EJERCIDA sobre el héroe, al que se le desposee de algo ganado.

Nuestro Juan emprende la acción, nueva partida, con objeto de recuperarlas para sí, liberándolas de los compañeros traidores. Pero ya son dos REPARACIONES pendientes en su historia. Porque, ¿Se olvidará, nos olvidaremos todos, que la primera vez que Juan partió fue para reparar aquel conflicto/enfrentamiento con sus compañeros, su pueblo, su familia? ¿Dónde está la reparación a esa inadaptación social, a ese conflicto individuo/sociedad, que está en el punto primero de partida de la acción de nuestro héroe? Sigue siendo, hasta aquí, una función ausente. ¿Será, tal vez, una función elíptica, semejante a la FECHORIA de la historia de las princesas? En absoluto.

3.2.4 Función omega (MATRIMONIO). La doble significación morfológica: omega = (omega K).La REPARACION (K), todas las reparaciones, se actualizan en el desenlace del relato, en la función omega (MATRIMONIO). El final no puede ser más ejemplar: nos muestra el CASTIGO (U) de los falsos héroes y el MATRIMONIO (omega) del héroe con las princesas. el “posible narrativo" parece cerrarse en esta función omegaºº (MATRIMONIO/SUBIDA AL TRONO). He aquí las REPARACIONES (K) de todos los personajes agredidos, héroe y princesas: éstas son cedidas en matrimonio a su salvador; y en cuanto a Juan: ¿Puede haber mayor éxito, triunfo, ascenso o consideración social que la del matrimonio con hija de rey (en nuestro caso hiperbolizado por una triplicación)? Podríamos exponer gráficamente todas las FECHORIAS (A) que vienen a repararse en omega:

Estrictamente, función (omega) (MATRIMONIO) viene a reparar la FECHORIA (A) (las fechorías: el robo que desposee a Juan; el rapto ejercido sobre las princesas) de la SECUENCIA DE REPETICION. De este modo es segura su doble significación morfológica para todos los relatos maravillosos con este tipo de secuencia. Pero no sólo eso. Pensamos que también es REPARACION (K) de nuestra función alfa = (alfa A) desde el momento que en (omega) (MATRIMONIO) encontramos un significado de rehabilitación social: el héroe será proclamado Rey, heredero del reino (= REPARACION del conflicto social); y una rehabilitación de la familia (= REPARACION del conflicto familiar) a través de un matrimonio más que honroso (fundamentalmente es así por más que en nuestra versión el casamiento polígamo pueda traer múltiples interpretaciones, que habrá que analizar en la semántica del texto). En el caso de Juan el Oso la función omega, en cualquiera de sus variantes omegaº= MATRIMONIO, omegaº = SUEIDA AL TRONO, omega1 = PROMESA DE MATRIMONIO, es al mismo tiempo, una función K REPARACION.

3.2.4.1 Así planteado, estaríamos ante algo parecido a una "secuencia marco", ALFA (...) omega, en cuyo seno (los puntos suspensivos entre paréntesis) irían insertas las demás secuencias intermedias, A (...) K, que, además, serían equifuncionales con las del "marco":

La "secuencia marco" sería secuencia principal-compleja; las intermedias serían secuencias por enclave.

Este sería el armazón del relato. Y esta estructura narrativa revela la importancia que tiene el matrimonio/la familia en el cuento maravilloso. Una buena parte de los cuentos maravillosos se abren con un conflicto familiar/social y se cierran con una reafirmación de esta institución y un ascenso en la escala social del héroe por vía del matrimonio y/o subida al trono. En nuestro caso nos revela que el relato principal de Juan el Oso es la historia de un ser inadaptado familiar y socialmente, que parte para conseguir su rehabilitación, y lo logrará finalmente (REPARACION) en el MATRIMONIO (omega) con hija de rey, a través de:

la acción/la fuerza,
el valor,
y la sabiduría oculta.

Todo esto, nada más y nada menos, es lo que llena de contenido aquel paréntesis "(...)" y lo que constituye la "fábula" del cuento "Juan el Oso".

____________
NOTAS

(1) Tenemos dos versiones del Tipo 301: Juan el Oso (cuyos datos de recogida se dan más adelante); y "Juan el de la porra", recogido por Mª Angeles Pelegrina Muñoz y contado por su madre, Eduarda Muñoz del Río, de Yegen (Granada). Nuestra aproximación se referirá al primer texto.

(2)STICH THOMPSON. El cuento folklórico. Universidad Central de Venezuela. Caracas, 1972.

(3) Este cuento fue recogido en Lanjarón (Granada) por José A. Chávez Rodríguez de labios de su abuelo, José Rodríguez Robles, de 72 años.

(4) V. PROPP. Morfología del cuento. Edit. Fundamentos. Madrid, 1977.

(5) CLAUDE BREMOND. "La lógica de los posibles narrativos". En Análisis estructural del relato. Premiá Editorial. México, 1988. Roland Barthes introduce en la definición de secuencia, además del orden lógico, conceptos lingüísticos tomados de Hjelmslev: "Sucesión lógica de núcleos unidos entre sí por una relación de solidaridad". Y añade: "la secuencia se inicia cuando uno de sus términos no tiene antecedente solidario y se cierra cuando otro de sus términos ya no tiene consecuente". ("Introducción al análisis estructural de los relatos". En obra citada anteriormente.

(6) A. J. GREIMAS. Semántica estructural. Edit. Gredos. Madrid, 1971.

(7) Dos ejemplos prácticos de análisis textual: T. Todorov. "Gramática del Decamerón". Taller de Ediciones JB. Madrid, 1973. Y "Gramática textual de Belarmino y Apolonio". M." Carmen Bobes Naves. Cupsa Editorial. Madrid, 1977.

(8) Por ejemplo la tagmémica, corriente americana de la lingüística textual. Ver el ejemplo práctico de comentario textual realizado por César Hernández Alonso, basándose en los presupuestos de la escuela de Pike. "Comentario lingüístico de Unidades supraoracionales" en "Comentarios lingüísticos de textos I", Varios autores. Universidad de Valladolid, 1979.

(9) En palabras de Roland Barthes, la catálisis "acelera, retarda, da nuevo impulso al discurso, resume, anticipa, ...despierta sin cesar la tensión semántica del discurso, dice sin cesar". Op. Citada.

(10) AUREUO M. ESPINOSA. Cuentos populares españoles (recogidos de la tradición oral de España). C.G.I.C. Madrid, 1946.

(11) A. R. ALMODOVAR. Los cuentos maravillosos españoles. Edit. Crítica. Barcelona, 1982.

(12) MARCIANO CURIEL MERCHAN. Cuentos extremeños. Editora Regional de Extremadura. Consejería de Educación y Cultura. Cádiz, 1987.

(13) V. PROPP. "La transformación del cuento maravilloso". En Morfología del cuento". Edit. Fundamentos. Madrid, 1981.

(14) Parece haber dos palabras clave en la serie de relatos sobre este Juan: oso, referido al origen/nacimiento; porra, atributo referido a sus cualidades físicas. Ambos pertenecen al ámbito semántico de función ALFA.

(15) R. BARTHES. Op. Cit.

(16) Analizar ahora la personalidad de las princesas nos obligaría a entrar en otro apartado notabilísimo de la morfología del relato cual es el estudio de los personajes.

(17)J. G. FRAZER. "La rama dorada". Fondo de Cultura Económica. Madrid, 1984. Y V. PROPP "Las raíces históricas de cuento". Edit. Fundamentos. Madrid, 1981.

(18) "Yamil y Yamila". En la colección del mismo título. Edición a cargo de Carmen Ruiz Bravo. Edit. Escuela Española. Madrid, 1985.

(a) En un cuadro resumen, se nos proponen diversos significados:

-definición espacio-temporal.
-composición de la familia.
-esterilidad.
-lo que provoca el embarazo.
-forma de nacimiento maravilloso.
-el futuro héroe: nombre, crecimiento, cualidades.

(b) Otro ejemplo de complejidad de esta función a podría ser: "Era una vez un hombre y una mujer que tenían un único hijo y vivían totalmente solos en un aislado valle. Sucedió que la madre fue una vez a coger leña de pino y se llevó consigo al pequeño Juan... De pronto saltaron de detrás de los matorrales dos bandidos, agarraron a la madre y al niño y se los llevaron... La mujer estuvo cuatro años en casa de los bandidos y Juan se hizo grande y fuerte. La madre le contaba historias y le enseñaba a leer en un viejo libro de caballería. Cuando Juan tenía nueve años, se hizo un fuerte garrote con una rama de pino... Cuando los ladrones regresaron de sus correrías, sacó Juan su garrote y le dijo al capitán: "Ahora quiero saber quién es mi padre..." Entonces el capitán se rió y le dio a Juan una bofetada... Pasó un año y Juan volvió a sacar su garrote, se colocó de nuevo ante el capitán... El capitán le dio otra bofetada..., pero no tardó en levantarse y entonces empezó a golpear al capitán y a los ladrones... Le cogió al capitán la llave de la puerta... Abandonaron la cueva... ("Juan el fuerte". Cuentos de niños y del hogar. J. y w. Grimrn. Vol. III. Edit. Anaya. Madrid, 1986). En un cuento azerbaidjano, traspasado de ese regusto oriental por los enclaves y las historias de dentro de las historias, volvemos a encontrar a Juan el Oso y una función alfa que explica su nacimiento extraordinario/maravilloso. En este caso, no sólo es secuencia, sino morosa distensión en la que se narra una liberación de princesas a manos de la anciana que en este acto de valor ve cumplido su deseo de embarazo. Y este gérmen fructificador es reflejo fugaz y misterioso de lo que será el episodio central en la acción del héroe. ("Garagash". Cuentos populares azerbaidjanos. Anónimo. Edit. Anaya. Madrid, 1985).

(c) A los ejemplos ya citados en su lugar podríamos añadir los siguientes: "Conque la abuela consintió que fuera con ellas Nabita. Las muchachas se juntaron, empezaron a buscar bayas y se adentraron en un bosque tan espeso, que no se veía ni gota. En esto descubrieron una casita en el bosque. Entraron y dentro había un oso sentado en un poste... Las invitó a sentarse en la mesa, les sirvió un plato a cada una y dijo: “-Comed, preciosas. La que no coma, la tomaré por esposa". Todas se pusieron a comer, menos Nabita. De manera que oso permitió que volvieran todas a sus casas menos Nabita... Así vivió el oso con ella cerca de un año. Nabita sé quedó preñada y sólo esperaba una ocasión propicia para escaparse y volver a su casa. Una vez que el oso se marchó de caza y la dejó a ella encerrada... Nabita consiguió a costa de muchos esfuerzos deslizarse... y escaparse de su casa... Al cuarto mes Nabita dió a luz un niño que era mitad persona y mitad oso. Le pusieron el nombre de Ivashko-Osero. Empezó a crecer a ojos vista". ("Osero, Mostachón, Montañón y Robladero". Cuentos populares rusos. A. N. Afanásievi. Vol. I, pág. 214. Edit. Anaya. Madrid, 1985.

(d) Otros contextos:

“Juan, aunque sólo tenía doce años, era una cabeza más alto que su padre. Entraron en el curtillo, pero apenas había colocado Juan el saco en el banco de la estufa, la casa empezó a crujir, el banco se rompió, el suelo se hundió y el pesado saco cayó al sótano... ("Juan el fuerte". Cuentos de niños y del hogar. Opus. cit.)

"A los quince años comenzó a salir con otros muchachos a ejercitarse en distintos juegos, pero gastaba bromas que eran una auténtica calamidad: al que agarraba por un brazo, se lo arrancaba; al que agarraba por la cabeza, se la retorcía... Fueron los vecinos a quejarse al viejo y le dijero..."(Osero, Mostachón,... Cuentos populares rusos. A.N. Afanásiev. Opus Cit.).

(e) "Al fin consiguieron las lindas princesas salir al jardín y contemplar el sol esplendoroso, los árboles, las flores. Y se alegraban infinitamente de gozar sin cortapisas de aquel mundo, correteaban por el jardín divirtiéndose y admirando hasta la más humilde brizna de hierba, cuando un ramalazo de viento las envolvió de pronto y se las llevó en volandas, muy arriba y muy lejos, no se sabe a qué lugar ignoto". ("Albor, Véspero y Nocherniego". cuentos populares rusos. Vol. I, Pág. 209. A. N. Afanásiev. Edit. Anaya. Madrid, 1985).

O fue una serpiente la que se las llevó traicioneramente:

"Erase un zar que tenia tres hijas, tan bellas como no es posible contar ni describir su belleza. Solían pasear por las tardes en su espléndido y gran jardín. Pero una serpiente del Mar Negro había tomado la costumbre de ir también por allí. Una vez que las hijas del zar se habían quedado en el jardín más tarde que de costumbre contemplando las flores, apareció de pronto la serpiente y se las llevó sobre sus alas de fuego... ("Frolka sentado". Cuentos populares rusos. Vol. I, pág. 175.)

Ver también "Los reinos de cobre, de plata y de bronce" y "Koschéi el esqueleto perpétuo". (Cuentos populares rusos. Opus. cit.; la secuencia II de "Melik-Mamed y Mlik-Ajmed" (Cuentos populares azervaidjanos. Opus. cit.)

(f) Sería muy interesante desarrollar con más detenimiento estos posibles significados profundos, sudyacentes.

La cuestión pertenece, a nuestra manera de ver, al ámbito de la "semántica del texto" y por lo tanto no conviene extendernos en este tema, muy polémico por otra parte. Valga únicamente la siguiente cita que podría servir como punto de partida para centrar la discusión en torno al motivo de "MADRE RAPTADA": "McLenan encuentra en muchos pueblos salvajes, bárbaros y hasta civilizados de los tiempos antiguos y modernos, una forma de matrimonio en que el novio, solo o asistido por sus amigos, está obligado a arrebatar su futura esposa a sus padres, simulando un rapto por violencia... (El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado. F. Engels. Edit. Ayuso. Madrid, 1980). Que el rapto de nuestro cuento esté realizado por un oso o por ladrones. (véase más arriba nota b. Es un ejemplo de poliandria -probable origen del matrimonio exógamo-) no seria más que una motivación reciente que pretende recriminar una práctica social de épocas milenarias. Junto a este dato antropológico citado por Engels, tenemos también lo aportado por Frazer en su "Rama dorada", sobre la reclusión de las jóvenes antes del matrimonio, y los argumentos de Propp en su "Raices históricas del cuento".

(g) Otros contextos: "...charlando, llegaron a la conclusión de que, en vez de seguir viviendo junto al zar, más aliciente tendría para ellos marcharse a conocer tierras extrañas. Compraron hierro, se hicieron una maza de nueve puas cada uno y espolearon los caballos". (Ivan Perrállez y Campero Blanco". Cuentos populares rusos. A. N. Afanásiev. Opus cit.)

“...Un día le dijo a su padre que aquel lugar le venía angosto, que no se hallaba y que queria irse..." ("La oreja de Lucifer". Cuentos andaluces del tío Romance. En "Cuentos de encantamientos" Femán Caballero. Edit. Espasa Calpe. Madrid, 1988).

(h) Como hemos podido apreciar a lo largo de todos los ejemplos citados, el cuento maravilloso español, frente al de otras nacionalidades, tiende a la formulación I de ALFA. Y junto a la condensación de la expresión, el gusto por el realismo, la huida de contenidos excesivamente sobrenaturales o maravillosos. Estos serían los rasgos de estilo de nuestro cuento folklórico que se pone de manifiesto ya desde la primera aproximación morfológica: la aproximación a función alfa SITUACION INICIAL. La aproximación a la sintaxis también nos daría claves de estilo del cuento popular español. Citar Pilar Rubio.

(i) El motivo de las princesas robadas, cuando se incluye, se hace de forma artificial e informativa. Así en "Leche de Burra" (nº 62 de Curiel) un pastor (informante) da la noticia al héroe y sus amigos del incidente de las tres princesas robadas. (Pág. 254 de la obra citada) Parece como si el narrador, repentinamente, se hubiera percatado de que algo le faltaba a su cuento, y lo recompusiera improvisadamente, haciendo memoria. En otras ocasiones es el propio héroe quien se acuerda, cuando ha llegado al fondo del pozo, que ha oído hablar del rapto de las hijas del Rey: un personaje de fantasía rememora a otros personaje de fantasía; literatura dentro de literatura; reflejo de espejos en espejos.

(j) En algunos casos, en nuestro cuento de Juan el Oso se desarrolla una secuencia dentro del pozo que coincide totalmente con el relato del "corazón del ogro en el huevo". Véase secuencia II de "Melik-Mamed" en Cuentos Azerbaidjanos. Edit. Anaya, pág.38)