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LOS MUSEOS DE INSTRUMENTOS MUSICALES. Breves consideraciones

VARELA DE VEGA, Juan Bautista

Publicado en el año 1982 en la Revista de Folklore número 15.

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En estos momentos de "regionalismos", de "autonomías", de valoración de lo autóctono, asistimos a una especie de resurrección de desaparecidos elementos que integran el acervo folklórico. De éstos, es evidente, que los instrumentos musicales populares, tradicionales, están haciendo su aparición en muchos de nuestros pueblos y ciudades y, en diversos casos, la de su artesanal industria.

Tan importante hecho nos ha conducido a unas breves reflexiones en torno a la existencia de cantidades ingentes de instrumentos musicales que se conservan, algunos desde hace más de un siglo en museos del mundo entero.

Hoy constituyen historia. Precisamente, en esta misma Revista, venimos tratando el aspecto histórico del instrumento musical popular.

Noventa y seis países en el mundo custodian actualmente en museos estatales y privados, generales, etnológicos .y propiamente musicales, un número muy elevado de instrumentos, que quedan así a salvo de una segura destrucción.

Resulta interesante, a la par que desconsolador, comprobar que hay países, como Francia, que solamente en un solo punto -en París- han logrado reunir varios millares de aquellos instrumentos nacidos en la auténtica raíz popular. Así, el Museo del Hombre, del Palacio Chaillot, de la capital francesa, en su departamento de Etnomusicología, posee una colección fabulosa de 7.000 instrumentos, además de una perfecta organización de servicios de exhibición, biblioteca, discografía, archivos, iconografía, fotografía, cursos para estudiantes, etc.

Por su parte, el Museo de Artes y Tradiciones Populares, también en la capital de Francia y, como el anterior, fundado en 1937, cuenta con una colección de 3.000 instrumentos, y el Museo del Conservatorio Nacional Superior de Música, fundado en 1861, con 2.500.

En definitiva, sólo en París existen más de doce mil instrumentos musicales. Mientras, en España, únicamente pueden contabilizarse poco más de 1.300 ejemplares, repartidos entre las cuatro localidades que poseen colecciones instrumentales de importancia: Barcelona, Lugo, Madrid y Sitges, siguiendo, al menos, el "lnternational Directory of Musical lnstruments Collections".

El más antiguo de ellos, fundado en 1919, es el Museo de la Biblioteca Musical del Museo Municipal, de Barcelona, poseedor de una colección de 30 instrumentos.

Siguen, en antigüedad, el Museo del Pueblo Español, creado en 1923, de Madrid, con 50 instrumentos; el del Palacio de la Música (1930), de Barcelona, asimismo con 50; el Museo Provincial de Lugo, cuya sección de música ha logrado reunir, desde su creación en 1932, una importante colección de 30 instrumentos; el Museo Municipal de Música de Barcelona (1943), el mejor dotado de todos los españoles, con una magnífica colección de 1.034 instrumentos, y el Museo de América (1965), con 40 instrumentos.

Otros, en España, son el Museo Nacional de Etnología, de Madrid, que hemos visitado recientemente. Actualmente se encuentran dos de sus tres plantas en reforma, por lo que únicamente podemos dejar aquí constancia de la existencia de una excelente colección de instrumentos procedentes de las islas Filipinas: 2 ejemplares de calibaos, instrumento exclusivamente femenino y común entre todos los grupos étnicos filipinos (tinguián, ifugao, igorrote, kalinga, apayoo, tagalos, visayas, llocanos, bicoles, pampangos, angasinanes, cagayanes); 2 ejemplares de gongs de cobre, con sus mazos; 3 ejemplares de flautas de caña decorada; 1 guitarra de bambú; 2 flautas de pan, de 6 y 7 tubos, de uso en todos los grupos; 1 muy pequeña flauta de caña, del grupo ifugao; 1 flauta de caña, igorrote; 1 tambor de tronco de árbol, de uso en todos los grupos y 1 matraca, para espantar la langosta, del grupo visaya.

Este Museo Nacional de Etnología tiene catalogados 75 instrumentos, según la guía internacional citada.

Además están catalogados el Museo del Organo y el Museo Manuel Valls, en Barcelona; el Museo del Real Conservatorio de Música y el Museo de Medallas y Música del Real Palacio de Oriente, en Madrid, y el Museo Romántico y Hogar Ochocentista, de Sitges.

Nosotros añadimos hoy el Museo Oriental, de los Padres Agustinos Filipinos, de Valladolid, que posee una interesante colección de instrumentos, de momento sin catalogar, y la colección Herguedas en esta misma ciudad.

La colección de instrumentos musicales conservada en el Museo de Medallas y Música mencionado es importantísima por la grandiosa belleza de sus ejemplares y su incalculable valor. Está compuesta de una veintena de instrumentos, encabezada por el famoso quinteto de arco "Stradivarius": dos violines, dos violas y un violoncello, que el gran violero de Cremona realizó para la Corte de España, entre los años de 1694 y 1696, adquirido mucho más tarde, en 1775, por el Príncipe de Asturias, luego Carlos IV.

Este quinteto maravilloso, junto a otro violoncello de Antonio Stradivario, fechado en 1700, y varios violines de su maestro Amatti y un contrabajo del XVIII, constituye una de las riquezas más altas de nuestro Patrimonio Nacional.

Los cinco instrumentos están realizados en barniz claro, "amarillo", y con el clavijero, rizo, aros o faja y filetes de ambas tapas armónicas, ornamentados con finísimas filigranas y figuras en negro.

El Museo cuenta además con dos formidables y bellísimos ejemplares de guitarras: una debida a José de Frías, que el guitarrero y guitarrista sevillano realizó en 1796, lleva incrustaciones de nácar y piedras en color; la otra, es una impresionante pieza, con incrustaciones de diferentes maderas finas en diversidad de colores, realizada por Riudavets en 1818, para el rey Fernando VII, cuyo retrato aparece bajo el cordal del instrumento, en forma de medallón entre banderas. Esta guitarra es de factura muy estilizada, que recuerda a las antiguas vihuelas.

La colección del Palacio de Oriente se completa con dos arpas de estilo neoclásico; un piano vertical neoclásico, de la época de Carlos IV; un piano estilo "lmperio", de la de Fernando VII; un piano de mesa, también de la de este mismo monarca, y dos pianitos de juguete, de los infantes, uno del XIX y otro del XX.

Sigamos con la cita, obligada, de los excelentes museos en Europa. En primer lugar, el Museo Instrumental del Conservatorio de Música de Bruselas, fundación del año 1877 y una colección de 4.300 instrumentos.

Digamos que en Bélgica existen 19 museos con colecciones instrumentales, que arrojan la enorme cifra de más de 16.000 instrumentos.

Son de citar como muy importantes en este país, en la localidad de Tervuren, el Museo Real del Africa Central, que posee una extraordinaria colección de 10.000 ejemplares. Fundado en 1897 agrupa principalmente instrumentos procedentes del Congo (Zaire), Tibesti, Gabón y Nigeria.

Como todos los museos excepcionales, dispone de una serie de servicios: exhibición permanente, lectura, reproducción discográfica, fotografía y cinematografía, archivos fotográfico y cinematográfico, biblioteca especializada de etnografía y etnomusicología. Cuenta además con importantes publicaciones propias, como los "Annales du musée royal du Congo BeIge" ( 1902) o "Descriptive catalogue in manuscript: Les tambours a fente d'Afrique centrale", etc.

Inglaterra, la primera de Europa cuantitativamente, posee hasta unos 21.000 instrumentos, repartidos en 97 museos, 11 de ellos en Londres. Cifras realmente pasmosas.

Alemania, la primera cualitativamente, alcanza también la impresionante cifra de 17.000 instrumentos sólo en la República Federal, con un total de 56 museos. Citemos, entre los más importantes, el Museum für Volkerkunde Staaliche (Berlín), con 2.480 instrumentos; Musikinstrumenten-Museum (Berlín), ,1.700; Stadtische Musikinstrumentensemmlung (Munich), 3.000; Germanisches Nationalmuseum (Nüremberg), 2.180.

En cuanto a la República Democrática Popular, existen museos musicales en 14 ciudades, con el magnífico Musikinstrumenten-Museum der Karl-Marx-Universitat, de Leipzig, con 3.000 instrumentos.

Austria tiene 31 museos excelentes, 15 de ellos en Viena. El principal es el Museum für Volkerkunde, con 4.000 ejemplares.

Francia, 48 museos y más de 15.000 instrumentos. Checoslovaquia, 12 museos; Italia, 33 museos y más de 6.000 instrumentos. Suecia, 21 museos y más de 9.000 instrumentos. Suiza, 35 museos y más de 8.000 instrumentos. Holanda, 24 museos. Polonia, 21 museos. URSS (Europa), 18 museos.

Hispanoamérica posee buenas colecciones. Así en la Argentina podemos señalar los de Buenos Aires: Museo de Instrumentos Indígenas y Folklóricos del Instituto Nacional de Musicología, fundado en 1932. Colección: 210 instrumentos; Museo Municipal de Arte Hispanoamericano "Isaac Fernández Blanco" (1922), con una interesante colección de 85 instrumentos de cuerda; Museo del Teatro Colón, 40 instrumentos de cuerda.

La Plata: Facultad de Ciencias Naturales y Museo Paseo del Bosque: 152 instrumentos populares; Colección "Doctor Emilio Azzarini". Excelente, con 700 instrumentos, la mayoría nativos de Sudamérica. Fundado en 1969. Dispone de biblioteca especializada, afecta a la Universidad Nacional de la Plata, y con servicios habituales de discografía y reproducción fonográfica, exhibición, fotografía, cursos, restauración de instrumentos, etc. Publica el "Boletín de la Biblioteca de la Universidad Nacional de La Plata".

Otras localidades argentinas con museos musicales: Río Cuarto, Rosario, San José, San Martín de los Andes y Santiago del Estero.

Por su importancia cabe también citar aquí a Brasil, con un total de 2.500 instrumentos y los siguientes museos: dos en Belén, uno en Guanabara, uno en Manaos, tres en Río de Janeiro, tres en Sao Paulo.

En América del Norte, Canadá posee siete museos. Los Estados Unidos, contrariamente a lo que cabía esperar de su colosalismo en todo -o casi todo-, no presenta buenas colecciones, escasas en número; pero tiene una muy curiosa, de 1.000 ejemplares de campanas: la Nathaniel Spear, Jr. Collection, de Nueva York, fundada en 1909.

En Asia reseñemos únicamente la India, con 25 museos.

En Australia existen museos en varias localidades: Brisbane, Hobart, Launceston (isla de Tasmania), Melbourne, Perth y Sidney.

Finalmente, en Nueva Zelanda hay siete museos.

Hemos pretendido con estas breves consideraciones en torno a los museos de instrumentos musicales mostrar una panorámica lo más completa posible de un tema de organología musical tan trascendental para el conocimiento de la cultura musical popular en el mundo.

BIBLIOGRAFIA

-International Directory of Musioal Instruments Collections. The Intemational Council of Museums (ICOM). Fritz Knuf. Buren (Netherlands), 1977.

-Museo de Medallas y Música (Palacio de Oriente). Patrimonio Nacional. Madrid, 1971.

-Jeremy Montagu: The World of Baroque and Classica.I Musical Instruments. David & Charles. London, 1979.