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Teatro popular en la Sierra de Francia. Una "Loa" perdida de Sequeros

PUERTO, José Luis / SÁNCHEZ BARES, Antonio

Publicado en el año 1990 en la Revista de Folklore número 117.

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Aunque en el presente sólo se siguen representando «Loas» en la fiesta de la Asunción de la Virgen en La Alberca, y en la de San Ramón en Sotoserrano, notable ha debido de ser en el pasado el auge del teatro popular en la comarca salmantina de la Sierra de Francia. Un teatro popular ligado a las fiestas religiosas, generalmente patronales, de los pueblos; representado al aire libre, en los atrios de las iglesias o en las plazas con ellas lindantes; con mezcla de elementos religiosos y profanos (carácter semilitúrgico), y con una contraposición entre el mal y el bien, con triunfo final de este último (finalidad didáctica), encarnados en personajes que los representan (carácter alegórico).

Estas obras suelen ser de corta duración y reciben en todos los pueblos el nombre de «Loas». Tras su representación en escena, está documentada la posterior escenificación de obras más largas (que se conocen como «Comedias»), ante el mismo público y en idéntico escenario. Los actores son personas de los propios pueblos, especialmente dotadas para el teatro, que suelen representar los mismos papeles en años sucesivos, creando una manera de interpretar, que el público asume y con la que se identifica.

En el presente trabajo presentaremos la «Loa» del pueblo de Sequeros, dedicada a la Asunción de María Santísima, con el titulo del Robledo, y realizaremos un análisis de la misma. Se trata de una «Loa» perdida, que ha dejado de representarse desde hace ya muchos años, acaso desde principios de este siglo. Con la presente aportación esperamos contribuir a un mejor conocimiento de la literatura y de la cultura popular de la Sierra de Francia y de la región castellano-leonesa de la que forma parte.

ANALISIS DE LA «LOA»

CONTENIDO

Comienza con una intervención del Demonio, en un tono colérico y arrebatado, en la que se atormenta a sí mismo y en la que llama a todos los «espíritus infernales» para dar guerra al cristianismo. También se atormenta porque la Virgen sube a los cielos a ser medianera de los mortales. Y termina pidiendo ayuda al Infierno para abrasar la Naturaleza y todo lo creado.

Se encuentra en su camino con un pastor que va con una cesta y un cordero a ofrecerle a la Virgen del Robledo esos dones. Ante la inquisición del Demonio, el pastor le dice que es del lugar de Cilleros (un pueblo cercano), donde guarda «cabras y ovejas», chivos y carneros, y que, enterado de la fiesta que en Sequeros le hacen a la Virgen, como devoto que es, va a llevarle su ofrenda.

El Diablo le amenaza, y el pastor, temeroso, le deja el cordero y las natas e intenta huir. Lucifer le detiene y le dice que no quiere los regalos, sino que no vaya a la fiesta y que aborrezca a la Virgen.

Ante la retención y amenaza del Diablo, el pastor reclama ayuda. En ese momento aparece en escena San Miguel, con la espada. Reduce al Demonio y da al pastor una cadena para que lo lleve atado con ella a Sequeros y allí tenga que presenciar la fiesta de la Virgen para recibir de este modo mayor ultraje.

El pastor lo ata con la cadena al cuello, y el Demonio va caminando a cuatro patas. Camina el grupo, con la cesta y el corderito incluidos, y desaparecen de escena.

Aparecen Contento y el Festejo, encarnaciones de conceptos abstractos, que hablan con alegría de la fiesta que Sequeros celebra a la Asunción a los cielos de la Virgen.

Y vuelven a la escena el pastor, montado en el Demonio, con el cordero y la cesta. El Contento y el Festejo le preguntan por la fiesta que en el pueblo celebran a la Virgen. El pastor les detalla los actos de la celebración, entre los que se encuentra la representación, por la tarde, de la comedia titulada la «Estrella de Sequeros», que se refiere a la Profetisa Juana (que profetizó la aparición, en lo alto de la montaña, de la imagen de la Virgen de la Peña de Francia). El Contento y el Festejo acompañan al pastor a la fiesta, y los tres intervienen con elogios a la Virgen. El Demonio, a su pesar y a instancias del pastor, echa también una copla a María. El pastor le dice entonces que diga «Amén, Jesús» y escape, cosa que hace el Demonio, y en ese momento se escucha un fragor y se hunde en el Infierno, de donde salen truenos y llamas.

El Contento y el Festejo entonan loas a la Virgen. Y lo mismo hace el Pastor, cuya intervención es menos abstracta y etérea que la de aquellos, ya que le pide a la Virgen no la paz, sino que baje el precio del pan y que haya mucho vino. Es la suya una intervención pragmática, que entronca con el ideal apegado a la tierra de un personaje como Sancho Panza.

Y con la petición de todos los personajes que intervienen en ella del perdón para las faltas y fallos de la representación, termina la «Loa».

ESTRUCTURA TEATRAL

He aquí las secuencias escénicas de la «loa», tal y como van sucediéndose desde el principio al fin de la misma:

I. Versos 1-58.

Personajes: Músicos. Demonio.

El pueblo canta a la Asunción de María, y el Demonio invoca a las fuerzas del mal para luchar contra el cristianismo y abrasar al mundo.

II. Versos 59-153.

Personajes: Demonio. Pastor

Diálogo entre el Pastor y el Demonio. El primero le revela que se dirige a Sequeros a celebrar la Asunción de María, y el Demonio se lo impide. El Pastor solicita ayuda.

III. Versos 154-187.

Personajes: Demonio. Pastor. San Miguel.

El Arcángel San Miguel acude en ayuda del Pastor y le libera. Castiga al Demonio, ordenándole que vaya a la fiesta, encadenado, para su mayor humillación. Este último se lamenta y se burla el pastor de él.

IV. Versos 188-211.

Personajes: Demonio. Pastor.

Se inicia, camino de la fiesta, el castigo. El Pastor humilla al Demonio atándole de la cadena y, de este modo, animalizándole.

V. Versos 212-257.

Personajes: El Contento. El Festejo.

Diálogo entre ambos personajes sobre el motivo de la fiesta.

VI. Versos 258-372.

Personajes: El Contento. El Festejo. Pastor. Demonio.

El Pastor, a lomos del Demonio, llega a Sequeros. Allí les explica a El Contento y El Festejo el motivo de la fiesta: la celebración de la Asunción de María. Todos se dirigen a participar en ella, tras cantar sus alabanzas a la Virgen. El Demonio es obligado a entonarle también una loa, y así, humillado, se hunde en el Infierno.

VII. Versos 373-440.

Personajes: Pastor. El Contento. El Festejo.

Los tres personajes dedican nuevas alabanzas y súplicas a la Virgen.

El Contento, alabanzas: Defensora. Libertad. Mediadora.

El Festejo, alabanzas: Guía. Iris de paz. súplicas: Paz.

El Pastor, súplicas: Pan.

La estructura interna del presente texto teatral podría constar de la siguiente secuencia de acciones:

I. Alabanzas. Lamento. Invocación. Amenaza

II. Camino hacia Sequeros. Encuentro con el mal. Ataque. Petición de ayuda.

III. Liberación. Imposición de castigo. Burla.

IV.Castigo.

V. Preguntas sobre el motivo de la fiesta.

VI. Llegada a Sequeros. Encuentro. Aclaración del motivo de la fiesta. Salutaciones. Humillación y huida del mal.

VII. Alabanzas. Peticiones.


ESTRUCTURA INTERNA COMO RELATO POPULAR

Si partimos de la definición de un relato como la representación de una serie de acontecimientos que transforman una situación y aplicamos a este texto teatral el esquema de texto narrativo que propine J. M. Adam, se nos reve1a cómo tiene una estructura de relato popular:

Texto narrativo
Proceso
(1) (2) (3) (4) (5)
Si Ft Da Fe Sf

(1) Si -Situación inicial:
.Un pastor se dirige a Sequeros a celebrar la Asunción de María a los cielos.

(2) Ft -Fuerza transformadora: (Acontecimiento que rompe el equilibrio e inicia el proceso de transformación de la situación inicial.)

.El Demonio, enojado, trata de impedírselo.

(3) Da -Desarrollo de la acción:
.El Pastor, desconociendo el verdadero objetivo del Demonio, trata de darle los alimentos que lleva, para librarse de él.

.Trata de huir.

.El Demonio se le enfrenta, impide su huida y le inflige un castigo físico.

.El Pastor pide ayuda.

(4) Fe -Fuerza equilibrante: (Acontecimiento que restituye el equilibrio.)

.Aparece San Miguel, que libera al Pastor de las manos del Demonio y castiga y humilla a éste.

(5) Sf -Situación final:
.El Pastor se dirige a la fiesta

.El Demonio, animalizado, le acompaña a cumplir su castigo.

.Otros personajes se unen al Pastor para la celebración de la Asunción.

.El Demonio cumple su castigo y desaparece.

.Loas y alabanzas a María


Antes de la situación inicial, aparecen dos elementos que marcan el comienzo de la acción: La voz del pueblo (en el manuscrito aparece con el nombre de «Músicos» o «Música», no está muy claro) en el cantar inicial de alabanza a la Virgen y la voz amenazante del Demonio, fuerza que se representa como un presagio negativo en el caminar feliz del Pastor. Estas dos voces marcan, ya desde el principio de la obra, las fuerzas contrarias de equilibrio-desequilibrio de toda la acción posterior .

En todo relato popular se pueden establecer, además, dos tiempos: Antes y Después. El Antes correspondería a la situación inicial, y el Después, a la situación final. Entre ellos, un tiempo intermedio, en el que se desarrolla todo el proceso de transformación:

T1: Antes Si

t2: Proceso Ft, Da, Fe

t3: Después Sf

Otro posible análisis de la estructura del relato» del presente texto teatral podemos realizarlo recurriendo a los diversos actantes (o funciones que se desarrollan y se interrelacionan en el relato) propuestos por A. J. Greimas:


A1 Sujeto

A2 Objeto

A3..Destinador (o Enviante)

A4 Destinatario

A5 adyuvante (o Coadyuvante)

A6 Oponente


Actantes que se agrupan por medio de dos categorías actanciales, a través de las siguientes oposiciones:


Sujeto....v s....Objeto,

Destinador (o Enviante)....vs....Destinatario

Adyuvante (o Coadyuvante)....v s....Oponente

En el presente «relato» teatral se podrían establecer las siguientes oposiciones de actantes:

Sujeto:
El Pastor, junto con El Contento y el Festejo.
vs – Objeto
La participación en la celebración de la Asunción de María

Destinador o Enviante:
La fe religiosa, la devoción a la Virgen
vs – Destinatario:
La Virgen del Robledo, advocación local de la Asunción de María

Adyuvante o Coadyuvante:
El Arcángel San Miguel.
Vs – Oponente
El Demonio

PERSONAJES

Se pueden agrupar los personajes que intervienen en la presente «Loa» en tres grupos bien diferenciados entre sí:

Personajes religiosos: Aparecen dos: el Angel Bueno, que encarna el bien (San Miguel Arcángel) y el Angel Malo, que representa el mal (el Demonio). Se establece, por tanto, en la obra el dualismo o contraposición entre Bien/Mal, asumido por estos dos personajes.

Personajes profanos: Representados por un personaje rústico, el Pastor, exponente del mundo pastoril. Es un personaje que expresa la religiosidad popular e ingenua de los aldeanos. Va a ofrecer los dones de su trabajo a la Virgen: un cordero y unas natas, productos de sus quehaceres sacrificados por montes y riscos.

Personajes abstractos y alegóricos: Representados por El Contento y por El Festejo, que resumen sentimientos populares de la alegría religiosa y profana, respectivamente. Sus intervenciones son etéreas y elevadas; no están asentados en elementos concretos de la vida serrana. Su función en la «Loa» sólo es la de alabar y aclamar a la Virgen, pero no cumplen ningún papel en la progresión dramática.

Si ponemos en relación el tiempo con los personajes (en el manuscrito aparecen como «interlocutores»), se observa el siguiente esquema:


Tiempo / Personajes
t2 Ft, Da, Fe: Pastor. Demonio.
T1 Si: Pastor. Demonio. San Miguel.
t3 Sf: Pastor. Demonio. El Contento. El Festejo.


En este esquema destaca el Pastor como verdadero protagonista que interviene en los tres tiempos y que es quien sufre todo el proceso de transformación.

Junto a él, su oponente, el Demonio, es el personaje que desencadena todos los acontecimientos y que sufre él mismo una evolución negativa, un proceso inverso al del Pastor, que va desde el dominio inicial que ejerce a la ridiculización, humillación y huida final. Para la mentalidad del pueblo, éste sería el personaje más popular, el que produciría una mayor atracción.

El Contento y El Festejo son dos personajes sin evolución, ya que aparecen solamente al final del proceso, en el tercer tiempo (t3), después de todos los acontecimientos. Su úica función es la de unirse al Pastor para celebrar con él, y así realzarla más, la Asunción de María.

San Miguel es el personaje sobrehumano que libera al protagonista del poder del Demonio y le ayuda a vencer al mal para conseguir su objetivo final.

ELEMENTOS RUSTICOS

Aparecen encarnados en la figura del Pastor. Este personaje nos da los siguientes datos de sí mismo:

-Su lugar de origen: el pueblo de Cilleros, cercano a Sequeros y perteneciente también a la Sierra de Francia.

-Su lugar de crianza: La Palla, que está detrás de unos cerros que se divisan desde Sequeros; en dicho lugar hay corrales de ganado.

-Su oficio: guardar cabras, ovejas, chivas y carneros.

El Pastor es un personaje que apenas desarrolla rasgos de comicidad, que quizás quedan reducidos al trato que da al Demonio, en el que resaltan rasgos grotescos: Así, habla de sus «ojones», lo llama «el Excomulgado», «el Embustero»; lo animaliza con diversos rasgos, citando sus «coces», azuzándolo con el «arre, arre», llamándolo «lobo», y lo degrada con expresiones como: «boca excremental», «boca de albañal», «pescuezo de camello», «boca del asno», «cabresto»...,. rasgos todos ellos que, a la vez, degradan y animalizan.

También recurre a la comicidad cuando de sí mismo dice: «Yo, señor, soy un Mastuerzo / que me parió un Mestruz.»

De todas formas, no es ésta una «Loa» que recalque los recursos cómicos para que el público se ría y se divierta, como hacen, por ejemplo, las de La Alberca y Sotoserrano. Más bien recalca una contraposición nítida y elemental entre el mal y el bien, con el triunfo de este último, que lleva a los fieles y espectadores a una potenciación de la piedad y de la religiosidad popular, objetivo último de todas estas dramatizaciones.

METRICA

Esta «Loa», como otras de la Sierra de Francia, está totalmente escrita en verso. No vamos a entrar ahora en un análisis detallado de su métrica, pero sí daremos algunas de las características en ella observadas:

Todos sus versos son de arte menor, con predominio absoluto del octosílabo.

En sus rimas se producen alternancias de asonancias (rimas asonantes) y consonancias (consonantes).

Se observa cierta variedad estrófica: coplas, cuartetas romances... y otras que no constituyen moldes estróficos muy definidos y codificados, lo que nos lleva a pensar en una cierta irregularidad métrica.

La presencia de rimas consonantes, unida a la de un léxico rebuscado y culto, que aparece en ocasiones, nos hace pensar en que posiblemente en la creación de esta «Loa» (y en otras de la Sierra) han intervenido manos clericales. Y su popularidad vendría no tanto de sus creadores (acaso clérigos), sino de su asunción por parte del pueblo, que la ha hecho suya. Estas líneas son mera hipótesis. Al hablar de estas «Loas» siempre hay que hablar de su anonimia.

EL TEXTO DE LA «LOA»

El texto de la «Loa» de Sequeros, inédito y desconocido hasta ahora, ha llegado hasta nosotros en un manuscrito del pasado siglo, completo y en perfecto estado, propiedad del señor Martín Fuentes, de Sequeros, quien lo ha puesto generosamente a nuestra disposición.

Este manuscrito, además de la «Loa», contiene otro texto teatral: «La estrella de Sequeros» (comedia que se representaba tras la «Loa»); cada uno de ellos es de un copista distinto. Las copias fueron concluidas entre el 3 y el 9 de mayo de 1842, respectivamente.

El primer texto, copia de Víctor Sánchez Rodríguez es la «Loa» titulada en la primera página del manuscrito como «Loa dedicada a la Asunción de María Santísima con el título del Robledo». Fue terminada de copiar el día 3 de mayo de 1842; como reza en la página 23: «Trasladada el día tres de mayo del Año de mil y ochocientos cuarenta y dos. Por mano de Víctor Sánchez Rodríguez».

El segundo texto, que sigue al anterior, reproduce la obra teatral titulada «La Estrella de Sequeros», acerca de la profetisa Juana Hernández, y es obra de otro copista, Juan Antonio Sánchez de Marcos. Esta copia fue terminada seis días después de la anterior, el 9 de mayo de 1842.

Bajo la firma de este segundo copista aparece, con distintas letras, la relación de dueños por los que ha ido pasando el manuscrito y en la que comprobamos que el primer dueño fue el hermano del segundo copista:

-«Su actual dueño es Víctor Sánchez de Marcos».

-«Cedida a favor de Santos Martín Huerta

-«La tiene en su poder Felipa Martín». «que la cede a D. Francisco Vega el 30 de mayo de 1918»,

Al morir sin descendencia, en el año 1972, don Francisco Vega, el manuscrito pasó a su actual dueño, el señor Martín Fuentes, hermano de la segunda mujer de don Francisco Vega. El manuscrito le llegó junto con un montón de papeles que no tenían otro destino que el fuego. Su interés por la cultura y su amor a las tradiciones de la Sierra de Francia le hizo intuir el valor de dicho manuscrito y evitó así su desaparición.

Queremos agradecer en estas líneas al señor Martín Fuentes y a su familia el interés que han demostrado y demuestran por conservar este manuscrito, así como por la información que nos han transmitido y por las facilidades que nos han dado para consultar el texto en el que se basa el presente trabajo.

ALGUNOS DATOS SOBRE SU REPRESENTACION

En la bibliografía consultada no encontramos dato alguno sobre la existencia de la «Loa» de Sequeros y ninguno, por tanto, sobre su representación. Sí se ha publicado, en cambio, «La Estrella de Sequeros» (Ramón Martín, Elogios de Sequeros), el texto que, junto con la «Loa», aparece en el manuscrito citado. Se trata de una comedia de autor anónimo, pero reformada por el licenciado y vecino del pueblo, D. Isidoro Martín y Mendoza. Es de suponer, por tanto, que del texto de la «Loa» sólo se conserva la copia sobre la que nosotros hemos trabajado, mientras que de la comedia han circulado varias copias, lo que ha hecho que su conocimiento haya sido mayor y que incluso se haya seguido representando, con cierta asiduidad, en el Teatro Liceo de Sequeros.

Si ninguna publicación nos da noticia sobre la representación de esta «Loa», hemos obtenido, en cambio, algunos datos sobre la misma a través de dos informantes: D. Domingo Losada, médico jubilado, vecino de Sequeros, y la señora Francisca Becerro, de La Alberca.

De su infancia y de sus primeros años de bachillerato (hacia 1920), nuestro primer informante nos relata cómo recuerda que, en el teatro, y como preámbulo a la citada comedia, se representaba «una Loa». Y nos aporta datos sobre el momento de la representación, personajes y argumento: Se representa por Navidad, con la intervención de dos personajes -el Angel y el Demonio-, quienes entablaban una lucha, en la que triunfaba el primero. Recuerda, además, algunos efectos escénicos referidos al Demonio, como la existencia de una traca y una trampilla en el suelo del escenario, por donde huía. Ambos elementos escénicos -repetidos en otras «Loas» conocidas- son, uno, símbolo de su poder y, el otro, de su fracaso.

Esta representación fragmentada, de la que el señor Losada nos informa, bien puede ser testimonio de que en algún tiempo anterior debió de representarse la versión completa y de que, olvidada con el paso del tiempo, en la memoria del pueblo sólo quedaron las palabras de dos personajes esenciales: el Angel y el Demonio, el bien y el mal.

Nos recuerda, por último, algún dato sobre los actores: El Tío Marcial, de Sequeros, era el que hacía el papel de Demonio, y cuando éste murió, fue el tío Alvaro, de Las Casas del Conde, pueblo cercano a Sequeros, el que dio vida al personaje demoníaco, «porque él era el que hacía de Demonio en la «Loa» de Las Casas». Este dato, revelador sobre la existencia de otra «Loa» en Las Casas del Conde, que se representaría el día del Cristo de septiembre (el 14), en un tablado levantado en la plaza, nos descubre algo sobre lo que no teníamos ninguna otra noticia y que nos llevará a investigar acerca de la existencia de esa representación y los recuerdos que de ella queden.

Nuestra informante albercana nos asegura que ella oyó hablar de que se había representado una «Loa» en Sequeros y que incluso se llevó alguna vez el traje de Demonio y «la Serpiente» de La Alberca.

Nos gustaría que el pueblo de Sequeros recuperase la tradición perdida hacia principios de siglo de representar su «Loa» a la Virgen del Robledo. Se recuperaría así, enlazando con el pasado, una de las señas de identidad de Sequeros y de la Sierra de Francia.

TEATRO POPULAR MARIANO

No abundan mucho las obras de teatro popular, de representación cíclica, presentes en fiestas marianas y, en concreto, en la fiesta de la Asunción (15 de agosto). La presente «Loa» de Sequeros es una obra de tema asuncionista, como lo es también la de La Alberca. Se conocen asimismo otros textos en las regiones levantinas: como el «Misterio», de Elche, además de dos o tres textos, fragmentarios, en Cataluña.


LOA DEDICADA A LA ASUNCION DE MARIA SANTISIMA CON EL TITULO DEL ROBLEDO

Interlocutores:
San Miguel
El Contento
El Festejo
Un Pastor
Un Demonio
Música

MUSICA

Toda hermosa eres, María,
y en ti mancha no se vio.
Ave, y sabe que a su holganza
te llama el supremo Dios.

DEMONIO:

Infierno, de tus furores
triste despojo yo sea,
consúmanse tus ardores,
sin descanso yo me vea
y auméntenme tus rigores,
desmémbreme mi tristeza,
aniquileme mi ira,
muera, Luzbel, tu braveza,
pues una mujer conspira
a quebrantarte la cabeza.
¿Qué falta ya a mi dolor?
¿Qué más tormentos y penas?
Reviénteme mi furor
que me aprieta las cadenas
María con su Asunción.
¿Dónde están mis ardimientos,
mis ansias, iras y enojos
que no reducen en pavesas
a los que son sus devotos ?
Haré que en fuegos violentos
sean míseros despojos
todos los cuatro elementos.
¡Ah! los del profundo abismo,
espíritus infernales,
acudid al aforismo
de la astucia, y con timbales
guerra dad al cristianismo,
presentadle la batalla
hasta arrastrar sus banderas
y el nombre que en ellas se halla.
Haced abjure de veras
hoy la cristiana canalla.
No desalientes, infierno,
aunque el mayor enemigo
hoy te aumente el fuego eterno
pues los volcanes que abrigo
suponen más que el Averno.
Hoy María... (¡qué dolor!)
sube a ser ...(¡dolor cruento!)
medianera... (¡qué rigor!)
de los mortales; reviento
de coraje y de furor
A ponerme batería
sube en hombros de querubes
esa Doncella divina
entre arreboles y nubes
con música y melodía.
¡Qué rabia! ¡Qué pena! ¡Qué ira!
¡Qué mortales ansias lloro!
¡Qué bascas! Soy viva pira
en que muriendo mejoro.
Si a ayudarme, infierno, tiros,
abrasaré montes, piedras
y todo cuanto encontrare.

(Al quererse entrar se encontrará con un Pastor que sale con un cordero atado y una cesta.)

PASTOR:
Chito, chito, no te pares.
Chito acá; el Diablo arredras.

DEMONIO:
¿Quién va allá ?

PASTOR:
¿Quién? Yo..., yo..., yo... (tiembla)

DEMONIO:
¿y quién eres tú, salvaje?

PASTOR:
Válgame Dios, ¡qué coraje!
Un ladrón es, ¡San Eloy!
Yo, señor. soy un mastuerzo
que me parió un mestruz
y es verdad, por esta Cruz
vista aquí. ¡Qué mal me esfuerzo!
(Vase.)

DEMONIO:
Villano...

PASTOR:
Jesús, ¡qué cara!; arriedro
que por no vella
debaxo de una gamella
de buen grado me ocultara.

DEMONIO:
¿y adónde vas con esos dones?

PASTOR:
Voy a la villa de Sequeros
a presentallos...


DEMONIO:
¿A quién?

PASTOR:
A la Virgen del Robledo.

DEMONIO:
Cierra, bárbaro, tu boca
si no quieres, majadero,
probar mis ardientes iras
al impulso de mi aliento.

PASTOR:
Haiga Demonio de hombre,
y lo que mira al cordero,
y qué ojones que le tira,
como si hubiera de comello;
pues no lo has de probar,
que tienes boca de perro,
¡qué pestífera y tufante,
parece de los infiernos!
(Vase andando.)

DEMONIO:
Espera, necio, ignorante,
y dime a quién llevas eso.

PASTOR:
Ya le he dicho que de regalo
a una Señora, en Sequeros.
(Queriéndose ir.)

DEMONIO:
Detente y explícate luego.

PASTOR:
Mire usted, señor camueso,
yo soy de mi lugar, Cilleros,
y me he criado en la Palla
que está detrás de esos cerros;
allí guardo cabras y ovejas,
chivos y, los como tú, carneros,
y sabiendo por otros años
que dicha Villa de Sequeros
le dedica cultos hoy
a La que es Madre del Verbo
y celebra la Asunción
que esta Reina hizo a los cielos,
y además de esto he sabido
que con gran fervor y celo
le hacen hoy mucha función
sus vecinos, muy atentos,
a la imagen que allí tienen
con título del Robledo,
que es más hermosa que el sol
y milagrosa en extremo
y, como devoto suyo, que lo he sido
en todos tiempos,
voy a llevarle estos dones
con regocijo y contento
y al mismo tiempo a ayudarle
en lo que pueda al Festejo.
(Quiere irse y lo detiene a golpes.)

DEMONIO:
Rústico, que en daño mío
se emplea tu bobería,
si no dexas a María
probarás mi poderío.

PASTOR:
Señor, el corderito y las natas
(Tiembla y las deja.)

ahí están, quédese a Dios;
mal provecho os haga a vos,
sírvanme de alas mis patas.
(Echa a correr.)

DEMONIO:
Yo no quiero me las dexes;
lo que quiero es que a María
aborrezca tu porfía.

PASTOR:
¿Será algún padre de herejes?
No hayas miedo que tal haga,
que me quiere mucho y estima
y pondré dinero encima,
adonde llega, hace llaga. (Vase.)

DEMONIO:
Muere, insolente pastor,
a manos de tu locura,
que la paciencia me apura
y fomenta mi rencor.

PASTOR:
Ay, ay, ay, ¿de este enemigo
no hay quien me libre y ,defienda?
De este lobo soy merienda
según aprieta conmigo.
(Llora.)

DEMONIO
Te hará pedazos mi rabia.

PASTOR
Señor, para aquese mal
traeré un amigo leal,
saludador de la Arabia.

DEMONIO:
Te abrasaré, vil menguado,
tus burlas me ofenden mucho
(Dale.)

PASTOR: Ay, ay, ay, que a lo machucho
sacude el ex comulgado.
¿No hay quién me Libre?

DEMONIO:
No habrá.
(Sale San Miguel con espada desnuda.)

MIGUEL:
Sí habrá, pues viniendo aquí
quien supo vencerte a ti
librarle ahora sabrá.
De parte de Dios te mando,
no impidas a ese pastor
su santo celo y amor,
que a María va mostrando
y de tu soberbia en pena
determina el Sumo Verbo
te lleve hoya Sequeros
ese pastor de cadena.
Ríndete, bestia infernal,
(Se pone el Demonio a gatas.)
a este humilde pastorcillo
y a su mandato sencillo
obedece por tu mal.
Llega, pastor, sin temor,
esta cadena recibe,
(Dale una cadena.)
que lo sujetes prescribe
de Dios el alto poder;
y, siguiendo tu viaje,
llévalo contigo allá,
pues a ver prodigios va
para su mayor ultraje;
con Dios queda, pastorcillo.
(Vuela.)

DEMONIO:
¡ah, esclavitud merecida!

PASTOR:
Ahora bien, ¿éstas tenías?
(Burlándose del Demonio.)

DEMONIO:
Ya mi pena es más crecida.

PASTOR:
Venga acá, yo quiero atarlo,
que ha de pagarme las coces
que me tiró, aunque dé voces
y si me place he de ahorcarlo.
Venga acá, ¿se hace roncero?
Yo le mando, le exorcizo,
digo y anatematizo,
que obedezca el embustero.

(Obedece el Demonio yendo de cuatro patas
y le ata la cadena al pescuezo.

DEMONIO:
¡Que mi rabia no me acabe!
¡Que sufra tanta baxeza!

PASTOR:
¿A que le abro a cabeza (Le ata)
si no está quedo? El no sabe
las pulgas que gasto yo. (Serio.)
Ya, ya, ya no te vas;
arrea acá, ¿das cabezadas?
(Tirando de la cadena.)
Arre, arre, diz que no,
pues a coces has de hacello.
Anda, boca excremental,
anda, boca de arbañal
y pescuezo de camello.
¿Las natas con darme pasmo
quiso robármelas él?
¿No sabe que no es la miel
para la boca del asno ?
Ahora bien, la cesta cojo (cógela)
y vámonos caminando
y de cabresto llevando
este peluca de mojo.
Ven tú también, chiquito,
que grande risa me da,
quién ha visto en sociedad
al lobo con el corderito.

(Vase. Salen el Contento y el Festejo, cada uno por su puerta, sin verse.)

CONTENTO:
Llena el alma de Contento
y apacibles los sentidos
por influxo soberano
según advierto e imagino
pues hasta las aves mismas
entonan hoy dulces himnos,
me parece que éste es el día
que con sumo regocijo
todo cristiano celebra
el feliz tránsito que hizo
María, Madre de Dios,
al celeste y sacro empíreo
a coronarse por Reina
del Capitolio divino.

FESTEJO:
Apenas aquí he llegado
y en este pueblo me he visto
cuando atento considero
que gozosos sus vecinos
hacen hoy un gran festejo
y no sé a qué atribuirlo,
por lo que salir quisiera
de aquesta duda lucido
pues siempre al Festejo soy
el más afecto y el más fino.

CONTENTO:
Pero si no miente la vista...
(Se miran.)

FESTEJO:
Si no engañan los sentidos...

CONTENTO:
Hacia allí un hombre se acerca.

FESTEJO:
Allí una persona registro.

CONTENTO:
Preguntaréle quién es.

FESTEJO:
Sabré de este festín el indicio.

CONTENTO:
Dios os guarde, camarada.

FESTEJO:
Y a vos lo propio os digo.

CONTENTO:
¿Sois acaso de esta villa?

FESTEJO:
No, señor, y por lo mismo
quisiera que me dixerais
de esta función el motivo
que aunque forastero soy
todo a fiestas me dedico.

CONTENTO:
Amigo, de ese mismo modo
me hallo también discursivo
porque del pueblo no soy
y según lo que colijo
le hacen grande fiesta hoy
a la Madre de Dios mismo
y a su Asunción misteriosa
sus vecinos muy rendidos.

(Sale el Pastor a caballo en el Demonio, cordero y cesta como antes.)

PASTOR:
Arre, boca de arcabuz,
llévame un poco a caballo,
ya en la lengua tengo callo
de arrear esta avestruz.
arrechús, por hacia acá,
Arre, so..., so..., por aquí,
arre chis, por acullá,
¿quiere hacer burla de mí?
Ya hemos llegado a Sequeros
y ha de ver el Bachiller
la visita que he de hacer
a la Virgen del Robledo.

DEMONIO:
El rabiar es mi consuelo.

PASTOR:
Ea, no me hable una palabra
porque si aquí no me calla
haré se aumenten sus duelos.

CONTENTO:
Dexa, pastor, tu manía.

FESTEJO:
Y dinos con brevedad
la causa de tu agonía.

PASTOR:
Este pícaro es quien tiene(dale)
la culpa, pues, a fe mía,
que he de cargallo de coces;
pon ese gesto a tu tía.
Toma, cara de jornaja
y candilón de hostería.
No han visto ustedes al Diablo
(A los dos.)
pues mírenle al Juan Cocina,
que de azufre y de jollín
han puesto la abasteria.

CONTENTO:
¿y sabes tú qué función
hace aquesta ilustre villa
a fa Emperatriz del cielo
en este festivo día?

PASTOR:
Sí, señor, lo sé muy bien
pues tengo cierta noticia
que hacen en primer lugar
a esa Reina esclarecida
que con título del Robledo
se venera en esa ermita,
una gran fiesta de iglesia
como es procesión y misa
y un sermón tan elegante
que todo él es maravillas;
y, en fin, por la tarde
hacen una comedia lucida,
que «La Estrella de Sequeros»,
según dice, se intitula;
yo tengo de hacer en ella
aunque sea un arrastrasillas,
pues tengo tanto amor
a esa Señora bendita
que Ella en mis aflicciones
mi consuelo y mi alegría
y así, aunque a pesar de esta bestia
(Al Demonio.)
que estorbármelo quería
hemos de hacer la Comedia
en obsequio de María
y de esta Estrella brillante
que es Juana la Profetisa,
asombro de perfección
y de este pueblo nativa.
En ella tornad, dechado,
(Mirando al auditorio.)
a vosotras os digo, mocitas

FESTEJO:
Pues vamos, que también nosotros
te hemos de hacer compañía
y ayudaremos gozosos
a celebrar tanta dicha.

CONTENTO:
Sí, y saludemos primero
a la Virgen de este día
porque nos libre y defienda
de esta infernal tiranía;
y, pues ha de ser, empiezo
diciendo: ¡Ave, María!

FESTEJO:
Tu intercesión y eficacia
la gracia de Dios me abone
y la tuya me dispone
pues eres llena de gracia,
siendo tú también conmigo
como el Señor es contigo.

CONTENTO:
Sobrehumana, pura y santa
has nacido y sin pecado,
y, pues sola te has criado
con prerrogativa tanta,
dígante: Bendita eres
entre todas las mujeres.

PASTOR:
Es bendita tu ascendencia,
tú, tus padres y abuelos,
hasta tus tatarabuelos,
ergo saco en consecuencia
que es bendito, rabia bruto,
(Al Demonio.)
de tu vientre el dulce fruto.
¿No echa usted también su copla?
(Al Demonio.)
Echela, yo se lo mando.

DEMONIO:
A mi pesar y rabiando.

PASTOR:
Cómo bufa, rabia y sopla

DEMONIO:
Oh, peregrina hermosura,
que subiste a ser mi enojo,
de ti soy triste despojo,
que es mi mayor desventura,
pues sólo tiemblo de vos,
María y Madre de Dios.

FESTEJO:
Y, pues a ser medianera
subiste y a hacer favores,
ruega por los pecadores
que ocurriesen a tu Esphera.

CONTENTO:
Mas por nuestra feliz suerte
sea en la hora de la muerte.

PASTOR:
Diga: Amén, Jesús y escape.
(Se suelta.)

DEMONIO:
Amén, Jesús, que no muera.
(Truena.)

PASTOR:
Ya tienes las dimisorias
para ir a soplar calderas.

DEMONIO:
Pues, infierno, abre tus senos,
(Se levanta y truena.)
recibe al que fue luz bella,
sólo el llanto y el gemido
mi mayor consuelo sea.
(Húndese.)
(Húndese y salen llamas y truenos.)

PASTOR:
Anda con dos mil demonios
y diez legiones de viejas,
que lo mismo en tus tiempos
son los diablos que ellas.

CONTENTO:
Pues, Aurora soberana,
yo, aunque tosco, he de deciros
que sois nuestra defensora
y a quien más hemos debido
para nuestra libertad
después de Jesús, tu Hijo.
En fin, por vos alcanzamos,
Sacra Reina, y conseguimos
que aquel soberano Juez
perdone nuestros delitos
y nos recoja amoroso
en su costado divino.
Y, pues nuestros talentos
son incapaces e indignos
de explicar las excelencias
con que te adornó Dios mismo,
a todas las once Esperas
suplicamos y pedimos
que en nuestro nombre te aplaudan
y te canten dulces himnos.

FESTEJO:
Yo te digo que sois, Señora,
norte, luz, final y puerto
de todos los individuos
que tiene en sí el Universo,
y pues sois Iris de Paz,
Madre del Sagrado Verbo,
no permitáis el que reine
más la guerra en nuestro Reino,
sí solamente la paz
porque con ella logremos
servir a Dios y gozarle
en los Alcázares regios.

PASTOR:
Señora, yo no procuro
pediros paz como aquéstos,
porque no puede haber paz
no estando el serón bien lleno;
yo no quiero más que pan
y que se baxe su precio,
que nos den una fanega
por menos de real y medio,
aunque de rabia se muerdan
los malditos señoreros,
pues nos tienen a los pobres
rabiando de hambre y en cueros;
pedir que haya mucho vino
yo, Señora, no me atrevo
porque si acaso lo oyese
el perillán del barbero
me cortará cuando afeite
por aquí todo el gorguero.
No me meto en que haya paz
ni en que haya guerra me meto,
me meto en tener que manducar,
es sólo lo que entiendo.
Y, así, lo que encargo a todos
es, señores, el silencio
y la parleta dejarla
para el día del entierro,
y el que no lo quiera hacer
llevarlo para el aposento.
Conque, auditorio lucido,
ilustre y distinto Clero...

TODOS:
Disimular nuestras faltas
y perdonar los yerros.

FIN DE LA «LOA» DEDICADA A NUESTRA SEÑORA

GLOSARIO
ABASTERIA: Término derivado de «abasto»: Provisión de víveres.

ARBAÑAL: Forma vulgar de «albañal». Canal de desagüe para las aguas inmundas. // Depósito de inmundicias.

ARREDRAR: Apartar, separar. // Amedrentar, asustar. (En una ocasión se utiliza la forma dialectal diptongada «arriedro», en lugar de la castellana «arredro».)

AVERNO: Infierno.

CAMUESO: Hombre necio.

CARA DE JORNAJA: Nominación despectiva del Pastor al Demonio. «Jornaja» presenta una aspiración dialectal de la h- inicial de palabra; el término castellano sería «hornaja»: leña para encender el horno; en La Alberca existe el término «hornija».

DIMISORIAS: Letras que dan los prelados a sus súbditos para que puedan recibir de un obispo extraño las sagradas órdenes. Aquí aparece usado con sentido irónico: Autorización para marcharse al infierno tras haber cumplido un castigo y humillación.

EMPIREO: Cielo.

FANEGA: Medida de capacidad para áridos en Castilla. Equivale a 55 litros y medio.

GAMELLA: Artesa que sirve para dar de comer y beber a los animales, para fregar, lavar, amasar, adobar, etc.

GORGUERO: Cuello.

HAIGA: Vulgarismo, «haya».

JOLLIN: Hollín. Aspiración dialectal de la h- inicial de palabra.

MACHUCHO (del árabe): Prudente, juicioso. Tranquilo, sosegado. // Entrado en años; adulto o anciano, según los casos.

MANDUCAR: Comer.

MASTUERZO: Hombre necio. Sinónimo de «camueso».

PELUCA DE MOJO: Una de las denominaciones despectivas del Pastor al Demonio. «Mojo»: Excremento humano.

PERILLAN: Persona pícara y astuta.

RONCERO: Lento y perezoso en ejecutar lo que se manda. // Regañón, desabrido.

SEÑOREROS: Término despectivo para designar a los «señores» o gente rica.

SERON: Especie de sera de esparto, más larga que ancha, que sirve regularmente para carga de una caballería.

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BIBLIOGRAFIA:

ADAM, J. M.: Le recit. París, 1984.

GREIMAS, A. J.: Semántica estructural. Investigación metodológica. Versión española de Alfredo de la Fuente, 2ª reimpr. Madrid, 1976.

LARREA PALACIN, Arcadio de: "El teatro popular en España", en El Folklore Español. J. M. Gómez-Tabanera, editor. Madrid, 1968, págs. 339-352.

MARTIN RODRIGO, Ramón: Sequeros. Historia, Arte y Tradiciones. Salamanca, 1978.

MARTIN RODRIGO, Ramón: Elogios de Sequeros. Salamanca, 1982, págs. 103-204.

VV .AA.: Teatro medieval. Edición y estudio de Fernando LAZARO CARRETER, 4ª ed. Valencia, 1976.