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LA MARIQUITA: UN DESTELLO ENCARNADO EN EL AIRE MADRILEÑO

FRAILE GIL, José Manuel

Publicado en el año 1996 en la Revista de Folklore número 192.

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Continuamos, con este artículo, la serie sobre rimas de animales en la tierra de Madrid (1); la falta de atención que los mal llamados géneros menores han suscitado en las grandes encuestas de campo, y la amenaza del olvido que se cierne sobre estas letrillas en la sociedad actual, eminentemente urbana, nos movieron a ello (2).

La mariquita (coccinella septempunctata) acaso sea el animal que ha gozado de más simpatía en el mundo entero. Su pequeño tamaño, su brillante color rojo, el factor mágico que constituyen los siete puntos negros que la jaspean, y por último el servicio bienhechor que presta a la agricultura al devorar ávida los pulgones que se nutren con las plantas de cultivo (3) le han granjeado la estima de todos, especialmente de los niños, quienes han jugado con ella, pero también de los adultos, quienes la han bautizado con un sinfín de nombres, todos destinados a relacionarla con la divinidad o con la suerte; en turco (4) se la conoce como ugur bocegi (literalmente gusano de la suerte) y entre los judíos sefarditas (5) de Marruecos como bichito de luz.

El vivo color rojo de sus élitros le ha hecho ser fuente de un preciado tinte natural: la cochinilla, explotada en algunas zonas españolas como el archipiélago canario. En lo literario, este encendido atavío ha relacionado a la mariquita con un viejo mito: el del sol poniente y la casa que se quema; así se cuenta en algunas rimas infantiles en lengua inglesa. Curiosamente en la tradición oral infantil española el asunto de la casa en llamas está asociado a la cigüeña y sus rimas (6).

De entre los muchos nombres que este insecto tiene en nuestra geografía (7) traeremos aquí a colación solamente los que encontramos en la provincia de Madrid. Veámosles por orden alfabético: Abejita (Pinilla del Valle, Venturada), Antoñito (Becerril de la Sierra), Becerrita (Chapinería), Capillita (Horcajo de la Sierra), Coca (Paredes de Buitrago), Coquita (Pedrezuela), Gatita (El Berrueco), Juanita (Garganta de los montes), Mariposa (Montejo de la Sierra-Robledondo), Mariquita ciega (Cenicientos), Mariquita de San Juan (Navarredonda), Palomita (Patones), Pastorcillo (Somosierra), San Antón (Gascones), San Blas (Valdemanco), Vaquita de Dios (Colmenar del Arroyo, Fresnedillas, Nava del Rey), Zapatera (Pelayos de la Presa, San Martín de Valdeiglesias) y, por supuesto, mariquita (8). De esta somera lista se desprende lo que ya apuntamos antes: la relación del insecto con el ámbito sagrado a través de su nombre. El más popular de ellos, o mejor, el más popularizado en los últimos años –mariquita- no es sino un diminutivo, por cierto, antes muy usado en toda España y no sólo en Andalucía, de María. Ejemplos de esta asimilación con la Virgen tenemos en: María (Gor, Granada), Marieta (Ayerbe, Huesca; Cheste, Liria, Valencia; Camarles, Tarragona; Oliana, S. Guim, Madrona, Senterada, Lérida; Alcalá de Gurrea, Huesca; toda la provincia de Gerona; Vinároz, Castellón; Berga, Barcelona y su provincia; Inca, Muro, Santa Margarida, Mallorca; S. Miguel, Ibiza); Mariol, Mariola (Sóller, Baleares). Fuera de nuestras fronteras este escarabajito se consagra también a la Virgen, especialmente en Inglaterra donde se le llama Ladybird (pájaro de la Virgen) o Mary-gold (oro de María) (9); En Italia se la conoce como anima de la Madona, provincias de Belluno y de Trento (10); en Portugal galinha de Nossa Senhora y en Alemania Marienkäfer(escarabajo de la Virgen). De esta costumbre de dar al insecto un carácter Mariano sólo he alcanzado a recoger un precioso testimonio en el área madrileña; en Pinilla del Valle me dijeron que: ...cuando éramos chicos nos decían que no había que matarlas, porque las cuidaba la Virgen, que eran como su rebañito o una cosa así, vamos... que eran buenas (11).

En la misma área madrileña observamos que denominaciones como San Antón (Gascones) y Antoñito (Becerril de la Sierra) se relacionan directamente con San Antón (Gumiel de Izán, Burgos), San Antonio (Montevideo, Uruguay), Sarantontón (La Laguna, Tenerife), vaquita de San Antón (Regumiel, Burgos) y vaquita de San Antonio (Buenos Aires, Argentina). Por cierto que esta relación entre nuestro escarabajito y la vaca (que de paso no conviene olvidar fue animal sagrado en culturas como la egipcia y aún lo sigue siendo en la India de nuestros días) es un fenómeno curiosamente extendido hasta límites insospechados: vaquina (Peranzanes, León), vaquita de Dios y becerrita (en los madrileños pueblos de Colmenar del Arroyo, Fresnedillas de la Oliva, Nava del Rey y Chapinería), God's little cow (pequeña vaquita de Dios, Inglaterra), vacca y vachetta (Italia), en Rusia Bózhia karófka (vaquita de Dios) (12), y en hebreo parat moshé rabenu (vaquita del Patriarca Moisés) (13). Otros nombres madrileños, como Juanita (Garganta de los Montes) y mariquita de San Juan (Navarredonda), están relacionados con Sanjuanín (Lebeña, Cantabria) y Sanjuanito (Pozaldez, Valladolid; Cedillo de la Torre, Segovia). Y otros en fin, como San Blas en Valdemanco y todos los que se acompañan de un de Dios como coca, coquita, palomita, mariposa...a la hora de formar las rimas que protagonizan, hacen hincapié en la idea de asociar a nuestro animal con lo sagrado.

Dejemos a un lado el interesante apartado de la nomenclatura referida a este insecto que, por cierto, en la geografía madrileña presenta mayor riqueza en el triángulo Norte de la provincia que en las campiñas del Sureste; lo mismo sucede con las rimas de las que veremos una mayor variedad en la zona septentrional. Adentrémonos ahora en el aspecto lúdico que es el que relaciona directamente a los pequeños con el escarabajito que nos ocupa. No sabemos desde cuándo los niños comenzaron a colocar en sus manos estas mariquitas para que pacientemente recorrieran sus breves dedos y después, a una voz de mando, emprendieran su corto vuelo. Sabemos, eso sí que ya en el siglo XVII el maestro Gonzalo Correas insertó en su Vocabulario de refranes y frases proverbiales, publicado en 1627 (14), los siguientes versillos:

Paxarita de Dios,
cuéntame los dedos i vaite con Dios.

Nos adoba el cantarcillo, según su costumbre, con el siguiente comentario: Dizen esto los niños, poniendo en su mano una escaravaxita colorada i hermosa con pintas negras, rredonda como media bolita o medio garvanzo que abre dos conchas y descubre unas alitas con que buela un poco, i en partes la llaman gallinita de Nuestra Señora (15). Sorprende comprobar cómo tres siglos y medio después de publicada la obra de Correas, seguimos encontrando en el prado de la tradición briznas aún verdes de este tipo de retahílas. A pesar del descuido en que la poesía infantil ha caído en los manuales de encuesta, espigando aquí y allá puede encontrar el que busque algunas muestras de estas rimas en la tradición hispánica (16), nosotros vamos a desbrozar esta senda en el paisaje madrileño.

Las rimas que hemos podido recoger pertenecen a dos grupos principales. En el primero se integran las que instan al animal a que repase y cuente los dedos de la mano, generalmente la izquierda, para después emprender el vuelo. Serían éstas las herederas por línea directa de la vieja fórmula recogida por Correas. Veámoslas:

Mariquita. quita
2 cuéntame los dedos
y vete a misa
4 con la camisa y el camisón
cuéntame los dedos
6 que los veinte son.
(Guadalix de la Sierra) (17)

San Antón, ton
2 cuéntame los dedos
a montón
4 a ver los que son.
(Gascones) (18)

Gatita de Dios
2 cuéntame los dedos
y vete con Dios.
(El Berrueco) (19)

Mariquita de San BIas
2 cuéntame los dedos
y échate a volar.
(Miraflores de la Sierra) (20)

Mariquita de San Juan
2 cuéntame los cinco dedos
y échate a volar.
(Navarredonda) (21)

Palomita del palomar
2 cuéntame los dedos
y échate a volar.
(Torremocha del Jarama) (22)

El segundo grupo lo conforman las letrillas que invitan al animal a emprender el vuelo, abriendo las alas, cogiendo la capa o poniéndose el manto para dirigirse normalmente al cielo o, en versiones más prosaicas a misa o a la escuela. Veamos primero tres formulillas-puente que resumen las dos ideas:

Coquita de Dios
2 cuéntame los dedos
y vete con Dios.
4 coquita de Dios
abre las alas
6 vete con Dios.
(Pedrezuela) (23)

Abejita, abejita,
2 cuéntame los dedos
ponte el manto
4 y vete a misa.
(Venturada) (24)

Mariquita, quita
2 cuéntame los dedos
si no me los cuentas
4 échate un vuelo.
(Lozoyuela) (25)

Las del segundo apartado son éstas:

Mariquita, quita
2 coge el manto y vete a misa
mariquita de Dios
4 coge el manto y vete con Dios.
(Pinilla del Valle) (26)

Maricuela, cuela, cuela
2 coge el manto y vete a la escuela
maricuela, cuela quita
4 coge el manto y vete a misa.
(Villarejo de Salvanés) (27)

Mariquita del arca mayor
2 saca los vuelos
y vete con Dios.
(Robledondo) (28)

San Blas, San Blas
2 coge tu capita
y échate a volar.
(Valdemanco) (29)

Mariquita, quita, quita
2 ponte el manto y vete a misa.
(Algete) (30)

El tercer apartado es el cajón de sastre donde hemos alineado las rimas, muy pocas en número, que invitan a emprender el vuelo por diferentes motivos. Como sucede en las fórmulas para hacer salir las lagartijas de sus agujeros, hay alguna que anuncia la inminencia de un peligro próximo:

Mariquita ciega échate a volar
2 que vienen los moros a verte matar.
(Cenicientos) (31)

Otras ofrecen algún alimento, como también sucedía con la lagartija, para lograr el intento; nada mejor que cebolla y pan, golosinas propias de los niños de pueblo hasta hace bien poco:

Pastorcillo vuela, vuela
2 te daré pan y cebolla
pa que vayas a la escuela.
(Somosierra) (32)

Y hasta aquí unas líneas que, breves como el vuelo de la mariquita, han querido dar idea del impacto que en la curiosidad infantil ha suscitado siempre esta gota viva de color púrpura. Los niños madrileños, como los de toda tierra de garbanzos, increparon con su tenaz cantinela, hecha de versos reiterativos, al insecto que abriendo su caparazón púrpura se adentra en un mundo de fantasía.

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NOTAS

(1) Precedieron a éste el dedicado a la golondrina: "La golondrina en el cancionero tradicional madrileño". Revista de Folklore, Obra Cultural de Caja España, Tomo 14, II, pp. 166-171. Valladolid, 1994; y a la lagartija: "Lagartijas, lagartos y culebras por la tierra madrileña: rimas y crencias". Revista de Folklore...Tomo 16, I, pp. 162-170. Valladolid, 1996.

(2) Ya hicimos hincapié en este asunto al recoger versillos de este género en el libro: La poesía infantil en la tradición madrileña. Biblioteca Básica Madrileña 8. Consejería de Educación y Cultura. CEYAC. Madrid, 1994. De otras rimas recogidas en diferentes áreas de la geografía española, iremos dando cuenta a lo largo de este artículo.

(3) Desgraciadamente, y a través de una información televisiva mal interpretada, esta relación se está entendiendo a la inversa en muchos lugares. Son ya varias las personas de campo que me han comentado: Antes decían que eran buenas, pero ahora salen de ellas todos los bichos malos; nada más tiene usté que ver que donde hay de ésas hay pulgones, porque los crian ellas. Informes recogidos en Barniedo de la Reina (León), Santa Colomba de Sanabria (Zamora) y Venturada (Madrid) entre 1994 y 1996.

(4) Informes dados por Alberto Sabán Segura, nacido en Esmirna (Turquía) en 1959. Recogidos en Madrid durante el verano de 1996.

(5) Informes dados por Alegría Pimienta Toledano, nacida en Tánger en 1928. Recogidos en Madrid durante el verano de 1996.

(6) Veamos un ejemplo inglés y otro español al respecto:

Ladybird, ladybird, / Fly away home, / Your house is on fire / and your children all gone; / All except one / An that's little Ann / And she has crept under / The warning pan. (Mariquita, mariquita, vuelve a tu casa, tu casa se está quemando y tus hijos se han ido todos, todos excepto uno: la pequeña Ann, y ésta se ha escondido debajo de la olla.

Tomo la rima de la siguiente obra: OPIE lona and Peter, The Oxford Dictionary of Nursery Rhymes. Oxford, 1989. Primera edición Londres, 1951.

De la archisabida rima infantil la cigüeña y sus hijos, tomo un ejemplo madrileño:
Cigüeña, cigüeña tu casa te se quema
tus hijos te se van por la Puerta de Alcalá
machaca el ajito verás como van.

Recitó Consuelo García Gismero de 55 años, natural de CAMARMA DE ESTERUELAS. Fue grabada el 7-II-92.

(7) Sobre la nomenclatura hispánica de la mariquita véase: RIERA, Antonio: "Nombres de la mariquita. Orden lingüístico". Revista de Dialectología y Tradiciones Populares, Tomo VI, 1950, pp. 621-639. En este artículo el autor recoge doscientos cuarenta nombres con los que se conoce a este insecto por toda nuestra geografía. Para un estudio general, que sobre rimas de animales estoy preparando, llevo ya recogidos otro medio centenar. Todo ello nos da idea del interés y la curiosidad que este animalito despertó en el hombre desde antiguo.

(8) Todos estos nombres son fruto de las encuestas de campo realizadas en la tierra madrileña por mí y por un grupo de amigos: M. León Fernández, J. M. Calle Ontoso y A. Fernández Buendía desde 1990.

(9) Sobre nomenclatura y rimas de la mariquita en Inglaterra véase: IONA and PETER OPIE (ed.), Op. cit., pp. 263-264.

(10) Sobre la nomenclatura de nuestro animal en toda la Romania véase el interesante libro de: GIAN LUIGI BECCARIA, I nomi del mondo. Santi, demoni, folleti e le parole perdute. Einaudi. Torino, 1995.

(11) Informes recogidos en Pinilla del Valle el día 22 de junio de 1996 a un grupo de mujeres y a un hombre llamado Francisco Martínez, todos de unos 55 años de edad.

(12) Informes proporcionados por Marina Rolbin, nacida en Moscú en 1969. Me proporcionó además la siguiente rima:

Bózhia karófa / Vaquita de Dios
Bózhia karófa / vaquita de Dios
úliti na ñéba / vete al cielo
Prinisi nam jléba / tráenos pan.

(13) La denominación argentina y hebrea me han sido facilitadas por Susana Weich, nacida en Buenos Aires y residente en Israel desde 1958.

(14) CORREAS, Gonzalo: Vocabulario de refranes y frases proverbiales. Ed. a cargo de Luis Combet. Burdeos, 1967, p. 589.

(15) Tomo la cita de la valiosisima obra de FRENK ALATORRE, Margit, Corpus de la Antigua Lírica Popular Hispánica. (Siglos XV a XVII). Ed. Castalia. Segunda Ed. p. 1003. N.2 2079 Madrid, 1990.

(16) Para Cantabria puede verse el trabajo de GARCIA LOMAS, Adriano, Mitología y supersticiones de Cantabria, Excma. Diputación Provincial de Santander, 1964.

En esta misma revista puede consultarse el bonito artículo de FERNANDEZ SANJOSE, Anastasio: Dichos con los que se invocaba o remedaba a pájaros y bichos en Villanueva de los Caballeros. Tomo 6.1 pp. 82-83, 1986.

Anterior en el tiempo y geográficamente restringido al área de Salamanca, puede verse el trabajo de: MORAN BARDON, César: Lenguaje de la fauna traducido al castellano. Contenido en la obra: Obra etnográfica y otros escritos de...Ed.Centro de Cultura Tradicional de Salamanca. Tomo I. P. 397. Salamanca, 1990. Poco antes de acabar este articulo me envió su autor el exhaustivo e interesantísimo trabajo sobre estas rimas, en el alto Aragón de habla catalana, editado por: MORET, Héctor: "Textos etnopoéticos breus no musicals: refranyer, enigmística, engayalls, mimologia, embarbussaments, moixaines, oracions, tornaveus, rims onomastics, crides de carrer, tirallongues, aforismes circunstancials, etc.". contenido en la obra: Lo molinar, literatura popular catalana de Matarranya y Mequinensa. Ed. Instituto de Estudios Turolenses. Vol. II. En prensa.

Referido a Canarias y con una abundante bibliografía, véase el meritorio estudio de: PEREZ VIDAL, José: Folklore infantil canario. Ed. del Excmo. Cabildo Insular de Gran Canaria. I.C.E.F. pp. 306-307. Gran Canaria, 1986. Pionera, como en tantas cosas, fue también para este género de rimas la obra de RODRIGUEZ MARIN, Francisco: Cantos populares españoles. Primera edición, Sevilla, 1882. Manejo la reedición de Atlas, Madrid, 1981. Recoge en el tomo I algunas rimas sobre la golondrina y el caracol, la cigüeña y el milano.

(17) Recitaron María y Benita Gamo García de 74 y 72 años. Grabada el 1 de mayo de 1993.

(18) Recitó Margarita Sanz Sanz de 60 años. Grabada el 13 de julio de 1993.

(19) Recitó Petra Lozano Espinosa de 65 años. Grabada el 13 de julio de 1993.

(20) Recitó Nieves Pascual Pascual de 38 años. Grabada el 8 de marzo de 1993.

(21) Recitó Carmen Fernández Municio de 59 años. Grabada el 7 de abril de 1993.

(22) Recitó Julia Combri Gil de 59 años. Grabada el 3 de marzo de 1993.

(23) Recitó Laura Sanz Chichón de 71 años. Grabada el 11 de marzo de 1993.

(24) Recitada por Urbano Jiménez Martín de 84 años. Grabada el 30 de octubre de 1993.

(25) Recitó Elisa Velasco Orensanz de 46 años. Grabada en marzo de 1995.

(26) Recitada por Macía Tomasa Vera Peñas de 79 años. Grabada el 17 de noviembre de 1994.

(27) Recitó Delfina Pérez Pacís de 65 años. Grabada el 19 de marzo de 1993.

(28) Recitó Florencia Angeles García Martín de 54 años. Grabada el 20 de marzo de 1993.

(29) Recitó Francisca Rodríguez Serrano de 59 años. Grabada el 29 de marzo de 1993.

(30) Recitó Sandalia Erguido de la Vega de 57 años. Grabada el 27 de febrero de 1993.

(31) Recitó Agustina Sánchez Bedia de 72 años. Grabada el 21 de septiembre de 1996.

(32) Recitó Francisca Sanz Pascual de 72 años. Grabada el 27 de octubre de 1994.