Si desea contactar con la Revista de Foklore puede hacerlo desde la sección de contacto de la Fundación Joaquín Díaz >

Búsqueda por: autor, título, año o número de revista *
* Es válido cualquier término del nombre/apellido del autor, del título del artículo y del número de revista o año.

Teatro popular en la Sierra de Francia. Dos “Loas” perdidas de La Alberca (Continuación)

PUERTO, José Luis

Publicado en el año 1996 en la Revista de Folklore número 191.

Esta visualización es solo del texto del artículo.
Puede descargarse el artículo completo en formato PDF desde la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

Revista de Folklore número 191 en formato PDF >

Los últimos números de la revista están disponibles en el servidor de la Fundación Joaquín Díaz >


ADENDA

Damos, con el presente trabajo, un paso más en nuestra indagación sobre el teatro popular en la Sierra de Francia (Salamanca). Y creemos que los que aportamos pueden ser materiales textuales muy útiles para un estudio general y más detallado sobre el teatro popular español, que, en buena medida, está aún por hacerse.

Hasta el momento, hemos editado -en colaboración- dos Loas: La Loa del Santo Cristo de Monforte de la Sierra y la Loa de la Virgen del Robledo de Sequeros (ya citábamos, cerca del principio, los números y páginas de la Revista de Folklore en que aparecieron). Ahora publicamos y estudiamos otras dos. En sucesivas entregas, iremos mostrando y estudiando textos de las restantes Loas serranas, para trazar así, de modo completo, una panorámica sobre este género dramático, tradicional en la citada comarca salmantina, sin duda el de mayor valor e interés dentro del teatro popular en la provincia de Salamanca.

Las dos Loas que hoy publicamos son obras cuya representación ya se ha perdido hace bastante tiempo, y que, en el presente, no son recordadas por ningún albercano vivo. La de San Juan Bautista es fácil ubicarla en la fiesta celebrada en honor de este santo, el 24 de junio.

No así la del Moro y el Cristiano, cuyo texto (fragmentario) nos llega totalmente descontextualizado, y de la que no podemos saber ni intuir en qué momento festivo del año se representaba. Uno de los versos de la primera intervención del Gracioso ("Qué buena que va la danza", v. 60) parece asociar la pelea entre moros y cristianos que se da en la Loa con una danza, ¿una danza de espadas, quizás, que tuviera lugar en la misma fiesta en que se representaba la obra?, no lo sabemos, el caso es que ésta es una señal posible de su relación con otros ritos festivos, celebrados en algún momento del año, de los que no tenemos dato alguno.

LOA DE SAN JUAN BAUTISTA. LA ALBERCA (SALAMANCA)

Personajes que hablan en ella

El Demonio La Templanza
Un Angel La Caridad
La Humildad La Diligencia
La Largueza El Gracioso
La Castidad Los Siete Pecados mortales
La Paciencia

(Se descubre el Foro del lado izquierdo, donde se deja ver la perspectiva del Infierno, con algunas figuras en medio. Sentado el Demonio en medio, con bastón de fuego).

CANTA LA MUSICA

Angeles y serafines,
venid a solemnizar
del glorioso Baptista
su grande Natividad.

DEMONIO

Ya que del Tártaro horrendo
soy planeta infortunado,
brasero el más encendido
y sol el más derrocado,
luz perdida en Capitolio,
10 el infeliz de los astros,
exhalando fuego ardiente
y huracanes fulminando
con enojo, rabia y furia
en este abismo me hallo
entre infernales serpientes
y horrorosos aparatos,
¿cómo descansan mis iras?,
¿cómo no abrasa mi fuego
al orbe, al ver que ya vuelve
20 a crecer mi agravio ciego
con el soberano culto
de ése..., ¡en decirlo, tiemblo!,
de Juan, que en aqueste día
todo este cristiano pueblo
tributa solemnes cultos
a su grande nacimiento.
¿No soy aquél de quien tiemblan
los edificios más altos,
exponiendo contra el hombre
30 todo el poder de mi brazo?
Pues aquí de mi poder,
¿cómo haciendo tantos daños
no temen mis amenazas
los míseros albercanos?
Y, pues siete Capitales
tengo para mi resguardo,
¿qué puedo temer del cielo,
al mundo, planetas y astros
ni a todo el hombre corrupto
40 en los vicios anegados?
Y, pues que yo soy el rey
de todo este mundo avaro,
temed mi rabia sanuda
que hoy os está amenazando
con tentaciones y sustos,
ira, soberbia y estragos.

(Al decir estos versos, se abrirá el segundo Foro del lado derecho, donde estará el ángel San Miguel en un trono de gloria, como se pinta, con peso y espada).

ANGEL

No harás tal, vil cocodrilo,
no harás tal, monstruo de engaño,
pues con todas tus astucias
50 y capitales pecados
no has de poder conseguir
con tus muchos desacatos
perturbar esta función
que al Baptista profesamos,
pues hoy a su nacimiento
este pueblo convocado
le rinden sus corazones
por su patrón y abogado.

DEMONIO

Pues yo pretendo estorbar
60 ese culto tan alzado
que dedican este día
a ese Santo tan sagrado,
pues los siete Capitales,
hoy la tierra vacilando,
introducidos en vicios
en los hombres temerarios,
se convertirá este obsequio
en blasfemias, desacatos,
en la blasfemia, en el odio,
70 embriaguez y en estragos.
Y así infernales ministros,
que erráis en oscuro centro,
para vencer esta empresa
necesito vuestro esfuerzo.

ANGEL

No prosigas, vil serpiente;
cesa ya, traidor tartáreo;
pues contra todos vicios
y capitales pecados
tengo yo siete virtudes
80 y así siguiendo mi bando,
temblará todo el infierno
y sus secuaces tiranos.

DEMONIO

Pues a la empresa.

ANGEL

Al combate;
verás tu intento frustrado.

DEMONIO

¿No fui yo aquél que, soberbio,
puso a los cielos en bandos
en aquel infeliz día
en que fui de él arrojado?
Pues a la capital cabeza
90 de las maldades y daños
es la Soberbia,
que este ministro me valgo.
Tú, Soberbia, que tu influjo
hace al hombre temerario,
hoy necesito tu ayuda
contra este pueblo cristiano.

(Al acabar estos versos, sale la Soberbia por el escotillón. Y, de la misma manera, todos siete Pecados, cuando los nombre el Demonio).

ANGEL

Obediente y muy humilde
fue el pacientísimo Isaac
y, dispuesto el sacrificio,
100 Dios mostró en él su piedad.
Venga contra la Soberbia
la virtud de la Humildad.

(A la voz del Angel, sale por la puerta la Humildad, con un sol en la mano y su nombre en un rótulo al pecho; como saldrán las demás, con su nombre cada una, quedándose al lado del Angel).

DEMONIO

¿No hice yo al rico avariento,
siendo el más cruel avaro,
en sus mayores delicias
perecer en el pecado?
Oh, Avaricia, que a los hombres
ensorberbece tu aspecto,
redunda de entre huracanes
110 y sal a este mundo adverso.

(Sale la Avaricia).

ANGEL

Antonio Abad fue al desierto,
menospreciando su hacienda,
y por su virtud tan santa
logró del cielo la empresa.
Venga contra la Avaricia
la virtud de la Largueza.

DEMONIO

¿No cometió el rey David,
por un apetito ciego,
el más enorme pecado,
120 que cometió el adulterio?
Lujuria, cuyos deleites
son apetitos carnales,
convoca tu rabia ardiente
contra todos los mortales.

(Sale la Lujuria).

ANGEL

José fue casto y bendito
en tierra de Canaam
y así fue elevado al trono
por su grande honestidad.
Venga en nombre de este joven
130 la virtud de Castidad.

(Sale la Castidad, con una palma).

DEMONIO

Antíoco, por la ira,
¿no fue pecador perverso,
que al mismo Dios despreció,
estando enfermo en su lecho?
Ira, tú que a la venganza
a los mortales despeñas,
tu altivez, saña y traición
te aborte de las cavernas.

(Sale la Ira).

ANGEL

Muchos trabajos sufrió
140 santo Job con gran paciencia
y así en hombre tan elevado
y tan alta preeminencia
destruye a la infame Ira
la virtud de la Paciencia.

(Sale la Paciencia, con una estrella y la encomienda de santo).

DEMONIO

Pues Adán, ¿no cometió
por la gula aquel pecado
que al mundo dio aprisionado
contra Dios, a mi favor?
Oh, Gula, tú entorpeces
150 la humana naturaleza,
corrompe con tu apetito
el elogio de esta fiesta.

(Sale la Gula).

ANGEL

Langostas fue la comida
de Juan, en su vida santa,
y pues fue santificado
con la mayor abonanza,
venga en nombre de este santo
la virtud de la Templanza.

(Sale la Templanza, con la bandera de San Juan).

DEMONIO

¿No dio Caín por la envidia
160 muerte a su inocente hermano,
negándole al mismo Dios
su atrevimiento malvado,
siendo el primer condenado
que en el infierno cayó?
Envidia, que al hombre infundes
el pesar del bien ajeno,
su furor y su perfidia
se vomite de su encuentro.

(Sale la Envidia).

ANGEL

Su hacienda y sus vestiduras
170 Isabel a pobres da
y por este santo bien
goza el trono celestial.
Domine a la vil envidia
la virtud de Caridad.

(Sale la Caridad, con una espada).

DEMONIO

Herodes, por su apetito,
no tuvo accidia y pereza
para hacer su conversión
y cuando procuró hacerla
se vio sujeto a la muerte
180 y ahora habita en las cavernas.
Pereza, que al hombre avaro
le debilitas sus fuerzas,
tu accidia concupiscible
en el mundo se establezca.

(Sale la Pereza, desmayada).

ANGEL

Alejo emprendió el camino,
dejando a su esposa bella,
y en su peregrinación
le dio el cielo su influencia.
Venga en nombre de tal santo
190 la virtud de Diligencia.

(Sale la Diligencia, con una corona de flores).

DEMONIO

¿No puedo yo sujetar
con esta escuadra violenta
al cielo, al mundo, a los astros
y a los lucientes planetas?

ANGEL

No será sin el permiso
de la Trinidad suprema.

DEMONIO

¿Quién como yo en el poder?

ANGEL

¿Quién como Dios, bestia fiera?

(Cae el Demonio a los pies del Angel y los Pecados desaparecen cada uno por su lado. Las Virtudes se colocarán tres a un lado y cuatro a otro. Al tiempo que se descubre San Juan, o la lámina del Santo, con un arco que le corone, para poner las Virtudes las ofrendas a su tiempo. Y sale el Gracioso).

GRACIOSO (Dentro)

Ah, putos, mal encontrón
200 os deis contra un canchal,
de la cabeza a los sesos
os vea yo derramar.

(Sale)

Ah, putos... Jesús, señores,
cuántos lobos aquí hay:
Un, dos, tres, cuatro, siete...,
en mi vida he visto más,
que en esta Sierra de Francia
se han dado ahora en criar.
Yo soy pastor, como veis;
210 cada día sé guardar
tres panes de a cuatro libras
acá dentro del morral.
Yo como perfectamente,
que, apurando la verdad,
unos catorce cojudos (?)
traigo para merendar.
Sé cantar de mil primores
y, cuando empiezo a entonar,
no me gana ningún burro
220 de los que hay en el lugar.
Dejé todo mi ganado
en esas sierras de atrás,
porque me voy a la fiesta
de este vecino lugar,
que dicen hoy le celebran
al Santo Bautista Juan.
Mas hacia allí miro bultos,
si acaso es otra lobá...
Arre allá, us, que voy yo,
230 ténganse ustedes allá.

ANGEL

Pastor, ¿a dónde caminas?

GRACIOSO

A la fiesta de San Juan,
que dicen hay en La Alberca
una función sin igual
de comedia, novillada,
y muchas cosas más.
Pero, toh, ¿no era éste el mismo
escarabajo, truhán,
el que me espantó las cabras
240 por hacerme a mí rabiar?
Pisano, con esta porra
ahora lo vas a pagar.

DEMONIO

Que un pastor a mí se atreva...
¿Qué más quieres de mí ya?
Miguel, déjame que vaya
a la eterna oscuridad,
adonde el gemido y llanto
nunca cesa de exclamar.

ANGEL

Sí haré, pero tú primero
250 al punto has de publicar
de las Virtudes que ves
por adorno de San Juan
y por ellas en la Gloria
goza el trono celestial.

DEMONIO

Pues, a pesar de mi rabia
y de mi furia tenaz,
declaro que Juan Bautista
fue ejemplo de santidad
y que las virtudes son
260 el medio más eficaz
para alcanzar el cristiano
la corona celestial.
Abra su boca el infierno
y en agitado pesar
reciba en su centro horrible
a su invicto general.

(Húndese)

GRACIOSO

Anda con doscientos diablos,
patetas de Barrabás,
escarabajo, tiñoso,
270 que viniste a perturbar
los obsequios y homenajes
que le es debido a San Juan.

MUSICA

De edad de treinta y dos años
dio Juan su inocente vida,
por ofrecérsela Herodes
a una infame bailarina.

ANGEL

Lo que esta voz nos declara
en este festivo día,
explicaréis las virtudes
280 de Juan, su inocente vida.

GRACIOSO

Eso será si yo quiero,
primero soy yo que nadie.
Voy al punto a principiar
lo que mi juicio alcanzare.

HUMILDAD

No ha [de] proseguir, aguarde.

GRACIOSO

Pues ve aquí, que no quiero,
¿habrá mayor disparate
que quieren que esté yo aquí
papando moscas al aire?
290 ¿Te parece conveniente?
Pues es conveniencia grande.

HUMILDAD

Fue anunciando a Zacarías
en el Templo por Gabriel
cómo ha de tener un hijo
y nacerá de Isabel.
Admirado el santo anciano
con aquesta novedad,
decía: ¿Cómo es posible
que esto pueda ser verdad,
300 siendo ya mi esposa y yo
de tan larga ancianidad?
Al decir estas palabras,
por esta incredulidad,
de los oídos y lengua
perdió el uso natural.
Preñada ya de seis meses
se mira Santa Isabel,
cuando la Virgen María
le fue a dar el parabién.
310 En el vientre de su madre
saltos daba de alegría
al ver a su primo amado
en el vientre de María.
Santificado en el vientre
quedó nuestro precursor
hasta que su santa madre
nos dio a luz el mejor sol.
Apenas nació este Niño,
cuando ya en él se mostró
320 la virtud de la humildad
que, con sagrado esplendor,
como reluciente estrella,
como lucero mayor,
se nos presentó a este mundo
este invicto campeón.
Por su grande nacimiento
le presenta con honor
la virtud de la Humildad
aqueste luciente Sol.

(Lo coloca en lo alto del arco, a la derecha).

GRACIOSO

330 Ahora voy a decir yo.

LARGUEZA

Deténgase un poco, aguarde.

GRACIOSO

Diez cabezas de demonios
me lleven si yo aguardare.
¿Acaso soy yo espantajo
para estarme de estandarte
aquí, sin decir palabra,
oyendo mil disparates?

LARGUEZA

Llegando a los ocho días
ordenó su parentela
340 darle el bautismo de sangre
y con alegría y fiesta
le preguntan a su madre
qué nombre al niño le ordena.
Mas como ya revelado
por la divina clemencia
estaba a Santa Isabel,
dijo en respuesta ligera
que Juan ha de ser su nombre.
Dispusieron darle cuenta
350 a su padre Zacarías,
el cual habló por su letra
y al nombrar nombre de Juan
le volvió a su ser la lengua,
cantando mil alabanzas
a la Trinidad suprema.
Desde su primera infancia
siempre amó con gran viveza,
menospreciando sus bienes,
la virtud de la Largueza.
360 y como a la oscura noche
la luna al viviente ostenta,
este niño prodigioso
disipando las tinieblas
se redujo desde luego
a hacer santa penitencia.
En don de todas sus gracias
le presenta con franqueza
aquesta dorada Luna
la virtud de la Largueza.

(La coloca a la izquierda).

CASTIDAD

370 A poco tiempo nacido,
decretó en bandos Herodes
que a todos los inocentes
degollasen por su orden.
Al oír esto Isabel,
determina con acierto
ausentarse con su hijo
para el áspero desierto.
Apenas se vio este niño
en aquella soledad
380 cuando abrazó muy gustoso
la virtud de Castidad,
ofreciendo aqueste voto
a la sacra Trinidad.
Langostas y miel silvestre
fue su sustento y manjar,
comenzando desde luego
su penitencia a mostrar.
De todo vicio fue limpio
y en don el más singular
390 le ofrece esta hermosa palma
la virtud de Castidad.

(Le coloca en el medio el Sol y Luna).

GRACIOSO

Pues ahora me toca a mí.

PACIENCIA

Sosiéguese un poco, aguarde.

GRACIOSO

Que no quiero ni requiero,
que tengo yo de decir antes.

PACIENCIA

¿Para qué son las porfías
y locas temeridades?

GRACIOSO

Para que quiero y requiero
y en respuestas no me andes,
400 que he de decir yo primero
aunque San Pablo lo mande.
O digo o, si no, me voy.

PACIENCIA

Pues coge el camino y vaite.

GRACIOSO

Pues ve aquí que no quiero.

PACIENCIA

Pues, si no quiere irse, calle.

GRACIOSO

No quiero callar tampoco.

TODAS

Pues háremosle que calle.

GRACIOSO

Y qué bien que dije yo
que erais grandes animales.

PACIENCIA

410 Su vestido es de camello,
su piel más áspera y dura
en el mundo la vistió
ninguna humana criatura.
Un cinto del mismo cuero
le adornaba su cintura,
haciendo aqueste cilicio
en sus carnes aventura.
Cumplidos veinte y ocho años,
el espíritu de Dios
420 le mandó que se saliese
de su triste habitación
a predicar del Mesías
su venida y redención.
Como reluciente estrella
salió a luz el precursor
dejando la soledad
a quien tanto siempre amó.
Esta estrella refulgente
le presenta con prudencia
430 al santo más penitente
la virtud de la Paciencia.

(La coloca por debajo, a la derecha).

TEMPLANZA

A orillas del gran Jordán
el Bautista predicó
la doctrina y el bautismo
que como gran precursor
del Mesías verdadero
a la plebe redució
a hacer santa penitencia
de sus pecados y error.
440 Gran ruido en la Judea
al momento resonó,
desamparando las gentes
ciudades y pundonor,
pues concurren a oír
la palabra del predicador.
A unos les daba el bautismo,
a otros con exhortación
a que hiciesen penitencia
los reducía su amor.
450 Hasta al mismo Jesucristo
por su mano bautizó,
por hacerse semejante
al hombre que a él engendró.
Con las armas del cordero
que en la bandera grabó
desterrando los pecados
hasta el infierno tembló.
Por su abstinencia y bautismo
hoy con toda mi esperanza
460 le presenta su bandera
la virtud de la Templanza.

(La coloca a la izquierda).

CARIDAD

Predicaba penitencias
Y a Herodes amonestó
que dejase el adulterio
que insolente cometió.
Pero la infame Herodías,
movida de su rencor,
buscaba oportunidad
para lograr su intención.
470 Mucho estimaba Herodes
a nuestro gran precursor
y Herodías lo persuade
para que no oiga su voz.
Por influjo de Herodías
Herodes luego mandó
a los soldados de guardia
que le pongan en prisión.
Muy presto logró su intento
aquella mujer feroz,
480 pues, llegando el cumpleaños
de Herodes, solemnizó
un festín proporcionado
con música y esplendor.
Tiene una hija Herodías,
que Salomé se llamó,
hermosa, gallarda y joven,
a quien Herodes mandó
se presente en el festín
para hacer esta función.
490 Mucho agradó a los presentes,
mas el rey con gusto mayor
la mitad de su corona
le ofrece sin dilación
a que pida de su reinado
lo que le guste mejor.
Profetizó al punto el santo
su sagrada inspiración
que una espada en él sería
su triunfo y gloria mayor.
500 Esta espada le presenta,
(de su vida el ejemplar),
por el martirio obtenga
la virtud de Caridad.

(La coloca a la derecha).

DILIGENCIA

Fuese a dar cuenta a su madre
y Herodías con rigor
le manda que pida al punto,
por que muera su ofensor,
la cabeza del Bautista
para lograr su intención.
510 Pidióle al rey la cabeza
y, aunque el rey se contristó,
mandó al punto que un soldado
se introduzca a la prisión
y le traiga la cabeza
del sagrado precursor.
Ejecutóse el mandato
y como fiero león
de aquella sangre inocente
con su espada dividió.
520 de su cuello la cabeza
Y a Herodes la presentó.
San Jerónimo asegura
que Herodías con rigor
con la aguja de su pelo
la lengua al santo picó,
vengando después de muerto
lo que a Herodes reprendió.
De esta suerte dio la vida
nuestro grande precursor.
530 Murió el santo más amado
ante los ojos de Dios
y una infame bailarina
fue quien su muerte causó.
Todo aquesto cierto fue
pero poco se tardó
en tomar justa venganza
de su muerte al mismo Dios:
Los dos muriendo rabiosos
y Salomé con furor
540 al pasar un río helado
su cuerpo se lo tragó,
y a las fuerzas a los pies
que ella hacía con rigor
de su cuello la cabeza
el yelmo le dividió.
La corona del martirio
le ofrece con gran decencia
al más santo de los santos
la virtud de Diligencia.

(La coloca a la izquierda).

550 Ya puedes tú proseguir.

GRACIOSO

Pues ahora no quiero hablar.

DILIGENCIA

Pues démos fin a la Loa.

GRACIOSO

Eso sí que no será,
pues primero quiero yo
ofrecerle mi caudal
y lo traigo enfurruñado
aquí dentro del morral:

(Saca lo que dice).

Las castañuelas, un pito,
un cencerro y un collar
560 y pues al santo patrón
yo no habré de pregonar,
démos fin a la Loa...
y que la Loa se acabe
porque el poeta no quiso
que con vosotras yo hable.

HUMILDAD

También en el cielo imperio

LARGUEZA

le bendigan y alaben

CASTIDAD

abrasados serafines

PACIENCIA

tronos y dominaciones

TEMPLANZA

570 profetas y potestades,

CARIDAD

acá en el suelo también
hombres, aves y animales

HUMILDAD

alaben aqueste día
su natividad afable,

DILIGENCIA

y si esto fuera poco
para poder alabarle,
hombres, niños, peces, aves,
ancianos, santos que estáis
por millares de millares
580 ante el trono del Cordero,
jerarquías celestiales,
todos juntos a una voz
este motete cantadle.

MUSICA

En este dichoso día
este pueblo de La Alberca
tributa a San Juan Bautista
587 su alegre y solemne fiesta.

LOA DEL MORO Y EL CRISTIANO. LA ALBERCA (SALAMANCA)

MORO

Espera, voz fementida,
pues con mi rabia sañuda
y mis invencibles iras
puedo agobiar las estrellas,
astros, tierra, mar altiva.
¿Cómo pronuncia tu acento
adoración grata y pía
a ese Dios de los cristianos?
¿No soy yo aquél de quien tiemblan
10 los edificios más altos,
fuego, tierra, mar y viento,
montes, selvas, valles, prados?
Pues aquí de mi furor,
cómo haciendo tantos daños
no temen mis rebeldías
estos míseros cristianos.
Y pues que soy, por Mahoma,
contra el cristiano corsario,
salid todos en defensa
20 de ésa que le tributáis
los cultos más elevados.
Salid, pues, que aquí os espero
en ese sitio aguardando
con mi espada sanguinaria
y con mi valiente brazo.

CRISTIANO

Espera, arrogante, loco.
y pues ya te sufrí osado,
el desafio indiscreto
que pones a los cristianos,
30 yo no te puedo sufrir,
que a nuestro Dios soberano
con tu loca fantasía
pretendes menospreciarnos.
y pues valiente te muestras
contra nosotros, airado,
dispón tu cobarde acero,
desata el cobarde brazo
y verás en breve tiempo
a aqueste humilde cristiano
40 a la secta de Mahoma
y a tu valor depravado
átomos hacer al viento
en desechados pedazos.
y así disponte, soberbio,
el cobarde brazo.

MORO

Admito tu desafío.
Verás, cobarde cristiano,
este rayo de Mahoma
contra vosotros airado.
(Entran peleando).

CRISTIANO

50 Mas has de ver tú el esfuerzo
de aqueste humilde cristiano
rendir tu nocivo impulso
y tu furor mahometano.
(Entran peleando).

GRACIOSO

Mueran todos los rebeldes
de la fe de Jesucristo.
Aqueste murió a estocadas,
este otro pasé a cuchillo,
al tercero la cabeza
y los sesos le divido.
60 Qué buena que va la danza.
Bien pueden venir moritos
para este fuerte defensor
de la fe de Jesucristo.
Pero allí veo a un cristiano
con otro moro atrevido,
qué bien se tiran la espada,
con qué esfuerzo tan activo.
Mas el turco ya regaña
de su furor vengativo.
70 Yo voy a ver en qué paran,
aunque de miedo aturdido,
ya me creo entre los muertos
sólo con haberos visto.
(Vase).

CRISTIANO

Ríndete a mis pies, cobarde,
o morirás a mi acero.

MORO

Ay, infelice de mí,
válgame todo el infierno.

CRISTIANO

No te valdrá aunque lo pidas,
bárbaro hombre y blasfemo,
80 en vez de pedir a Cristo
que te perdone tus yerros,
que te conceda el bautismo
y los demás sacramentos.
¿Pronuncias con tu locura
de aqueste profundo seno
y al horror de las tinieblas
pides amparo, protervo?
Ea, moro, a Dios confiesa
tus maldades y tus yerros
90 y, aborreciendo tu ley,
el bautismo te prometo.

MORO

Ea, apártate, cristiano,
que tus consejos no quiero
ni detestar a Mahoma
sus más dignos privilegios.

CRISTIANO

Ea, Señor, en vos confío
saquéis de este oscuro pecho
todo maligno pecado
que contra Vos se han opuesto.
100 Oh, tú, por quien la serpiente
en el Paraíso terreno
engañaste a Adán y Eva
para nuestro cautiverio,
yo, en nombre de Jesucristo,
te suplico y amonesto
que en tus abismos te escondas
y ese espíritu sangriento
con que a los hombres engañas
salga ahora de este cuerpo.

MORO

110 Válgame el cielo, ¿qué es esto?
¿Pues a dónde he estado yo
tan obstinado y perverso
que a la fe de los cristianos
no profesé al momento
y la secta de Mahoma
no renegué desde luego?
Ten piedad de mí, cristiano,
y, como amigo, te ruego
me concedas el bautismo
120 que con mis ansias anhelo.

CRISTIANO

Pues con aquesta propuesta
levanta, moro, del suelo
y el bautismo soberano
desde ahora te concedo.

MORO

Vamos pronto a recibirlo,
pues de amor se abrasa el pecho.
(Vanse).

GRACIOSO

Por entre esa espesura
me voy saliendo muy quedo,
por ver si de la batalla
130 escaparse puede el miedo.

CRISTIANO

¿Quién va allá? ¿Quién está aquí?

GRACIOSO

Válgame el cielo, ay de mí,
gente armada viene allí,
doscientos dos mil y dos,
trescientos cuarenta mil.
Ay, pobre de mis costillas,
si acaso me han visto aquí.
Pero he de hacer mi papel
como caballero Cid.

CRISTIANO

140 ¿No respondes?

GRACIOSO

Firmes soldados,
ninguno pase adelante
del orden que les he dado
como sabio comandante.
Ocupad, fuertes guerreros,
valles, montes y collados
mientras registro yo solo
aquestos espesos prados.

CRISTIANO

¿Quién sois vos?

GRACIOSO

Señor, soy un general,
150 que con su ejército armado
viene como buen soldado
vuestra persona a amparar.

CRISTIANO

¿Qué acciones habéis vencido
en esta batalla cruel?

GRACIOSO

A un moro tiré un tajo
con esta espada que ves
y, hendiéndole la cabeza,
lo hice dos hasta los pies.

CRISTIANO

Fuerte brazo y muy valiente.

GRACIOSO

160 A otro le di una estocada
en las mismas pantorrillas
y, subiendo a las costillas,
se las saqué por los dientes.

CRISTIANO

¿A dónde están tantos muertos
como tu valor abona?

GRACIOSO

Se fueron a darle cuenta
al zancarrón de Mahoma.

CRISTIANO

Pues, ¿cómo de muertos fueron
a darle cuenta a su señor?

GRACIOSO

170 Porque los emboco a Argel,
en dándoles un soplo yo.

CRISTIANO

¿A dónde está el batallón
de quien vos tenéis el mando?

GRACIOSO

Todavía no han nacido
y los estoy esperando.

CRISTIANO

¿Quién viene con vos?

GRACIOSO

El miedo.

CRISTIANO

Luego todo fue fingido.

GRACIOSO

Sí, señor, y de mis yerros
perdón a los dos os pido.

CRISTIANO

180 Te perdono, pero vas a referir,
con espíritu acertado,
la historia verdadera
del Mahoma de los diablos.

GRACIOSO

Fue su padre de Mahoma
un idólatra gentil,
cuyo nombre se titula
de Andala Mutalín.
Su madre llamada Ymina
fue hebrea en el judaísmo
190 y por todo aquesto mismo
Allá fue la más Nefina
en la guerra de los Partos.
Fue capitán de valor,
por eso vuestra locura
lo adora como a su dios...

(Aquí faltan, seguramente, unos versos. El manuscrito termina como sigue:)

...de piedra imán las paredes
y en un ataúd de acero
está puesto el zancarrón
que adoráis, bárbaros ciegos.
200 Quién no se ríe verle así,
elevado en aquel medio,
pues tira de la piedra imán
para elevar el acero,
y, pensando que es milagro,
todos quedáis boquiabiertos.
Cree firme en Jesucristo,
que es el autor verdadero,
para que nos lleve a todos
a descansar en su Reino.

(Sin duda, el texto de esta Loa tiene todas las trazas de ser fragmentario).

GLOSARIO

Abonanza: (Forma anticuada). Bonanza. Prosperidad.
Abonar: Acreditar o calificar de bueno. Mejorar alguna cosa.
Accidia [sic]: Acidia. Pereza, desidia.
Aqueste: (También: Aquesta. Aquesto). Este. Esta. Esto.
Boquiabierto: Que está embobado mirando algo.
Contristarse: Afligirse, entristecerse.
Enfurruñado: Enfadado.
Ensoberbecerse: Altivarse, altivecerse, encumbrarse, engreírse, entronizarse, envanecerse, hincharse, inflarse.
Fementido: Falto de fe y de palabra. Perverso, malo.
Infelice: Infeliz.
Lobá: Lobada. Ataque de varios lobos al rebaño.
Morral: Talego que usa el pastor, colgado por lo común a la espalda, para llevar provisiones y pequeños utensilios.
Motete: Breve composición musical para cantar en las iglesias.
Papar: (Voz familiar). Comer. Comer cosas bastante blandas sin mascar.
Patetas: Pateta. Voz familiar para nombrar al Demonio.
Protervo: Obstinado en la maldad.
Redució: Redujo.
Requerir: Examinar el estado en que se halla alguna cosa. Inducir, persuadir.
Tartáreo: Perteneciente al infierno.
Toh: Término exclamativo popular que tiene un sentido de asentimiento a lo que se acaba de decir.
Us: Término exclamativo popular con cierto sentido imperativo, de mandato.
Vaite: Vete.
Yerro: Equivocación, falta o defecto.
Zancarrón: Hombre flaco, viejo, feo y desaseado.

____________
NOTAS

(1) Teatro Medieval, Estudio preliminar y textos íntegros en versión de Fernando LAZARO CARRETER, 4ª ed., Ed. Castalia, Col. Odres Nuevos, Valencia, 1976, p. 87.

(2) LAPESA MELGAR, Rafael: Introducción a los estudios literarios, Ediciones Anaya, Salamanca, 1972, p. 167.

(3) BERTHOLD, Margot: Historia social del teatro, Vol. 1, Ediciones Guadarrarna, Col. "Punto Omega" nº 177, Madrid, 1974, pp. 224-225.

(4) UNAMUNO, Miguel de: Andanzas y visiones españolas, Editorial Renacimiento, Madrid, 1922, p. 37.

(5) Estos son algunos testimonios:

"Hubo “trago albercano” y representación teatral, aplaudiéndose con entusiasmo al “diablo” de la “Loa de la Asunción” (El hombre no cesaba luego de repetir que era de los “viejos” de Adoración nocturna)". (RODRIGUEZ-AGUILERA, C.: "Relato y glosa del segundo Congreso de Poesía", en Revista, Barcelona, 22 de julio de 1953, p. 3).

"Sonaron entonces fuertes estampidos y surgió la figura de Luzbel tal como sale en la “Loa del día de la Asunción”; el demonio recitó parte de su papel de mencionada “Loa” con tal ardor, entusiasmo y propiedad, que causó la más formidable impresión entre los congresistas, quienes le retuvieron durante largo rato con sus aplausos" (ANONIMO: "Primer itinerario turístico del II Congreso de Poesía. Visitaron el Santuario de la Virgen de Peña de Francia y La Alberca", en El Adelanto, Salamanca, 8 de julio de 1953).

(6) ADAM,). M.: Le recit, P.U.F., París, 1984.

(7) GREIMAS, A. J.: Semántica estructural. Investigación metodológica, Versión española de Alfredo de la Fuente, 2ª reimpr., Ed. Gredos, Madrid, 1976.

(8) LLOMPART, P. Gabriel: "La religiosidad popular", en VV. AA., El Folklore Español, Editor José Manuel Gómez-Tabanera, Instituto Español de Antropología Aplicada, Madrid, 1968, p. 242.

(9) LARREA PALACIN, Arcadio de: "El teatro popular en España", en VV. AA., El Folklore Español, Editor José Manuel Gómez-Tabanera, Instituto Español de Antropología Aplicada, Madrid, 1968, pp.347-349.

(10) Ver sobre este aspecto, entre otros:

-ALBORG,Juan Luis: Historia de la Literatura Española. I. Edad Media y Renacimiento, 2ª ed., Ed. Gredos, Madrid, 1970, p. 99.

-ALVAREZ ESTRADA, Francisco: Introducción a la Literatura Medieval Española, 3ª ed., Ed. Gredos, Madrid, 1974, pp 259-262.

-BERTHOLD, M.: Historia social del teatro, 1, Trad. de G. Gutiérrez Pérez, Ed. Guadarrama, Madrid, 1974, pp. 284-291.