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Veinticuatro dichos famosos de Castilla y León

PANIZO RODRIGUEZ, Juliana

Publicado en el año 1998 en la Revista de Folklore número 206.

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De refranes y dichos populares
tiene el pueblo mil millares.

El Diccionario de la Real Academia Española define el dicho como: "palabra o conjunto de palabras con que se expresa oralmente un concepto cabal.

Insertamos, seguidamente, una serie de dichos populares, usuales en nuestra comunidad Castellano Leonesa y damos una explicación de su posible origen.

ADIVINA QUIEN TE DIO

Este hecho pone de manifiesto la dificultad que entraña, a veces, averiguar quién es el autor de cualquier acción perjudicial.

Procede del juego infantil de la gallina ciega, consistente en que una persona con los ojos vendados trata de identificar, por el tacto, al primero del grupo que haya atrapado. Entre los griegos tenía la variante de que el vendado, al quedar liberado, recibía un golpe en la espalda y debía acertar el nombre del autor del golpe, mientras éste u otro exclamaba: ¡Adivina quién te dio!.

COGER LA OCASIÓN POR LOS PELOS

Esta expresión coloquial indica que algo se ha conseguido en el último instante y ocasionalmente.

Los romanos denominaban «Ocasión» a una diosa personificada con figura de mujer hermosa y alada, como símbolo de la fugacidad con que pasan, ante el hombre, las ocasiones favorables.

La diosa «Ocasión» mostraba una cabeza adornada por delante con abundante cabellera y calva por detrás. Se expresa así la facilidad de "tomar la Ocasión por los pelos" siempre que se la aguardase de frente y la imposibilidad de hacerlo, si se intentaba por detrás, una vez que había pasado.

¿CUANDO HEMOS COMIDO EN EL MISMO PLATO?

Con esta expresión coloquial rechazamos las familiaridades inmotivadas.

Este dicho tiene su origen en el siguiente hecho: Cuando un noble invitaba a su mesa a personas de distinto sexo, la etiqueta prescribía que cada dama tuviese a su lado un caballero y que ambos utilizasen conjuntamente los mismos utensilios de mesa: un plato, un vaso, un cuchillo y una cuchara.

DAR EN EL CLAVO

Significa acertar en la averiguación de algo complicado y difícil.

Antiguamente existía un juego infantil, denominado «hito», que consistía en fijar un vástago de hierro a determinada distancia de los participantes, desde ese lugar arrojaban unos aros de hierro. Dar en el «hito» equivalía a acertar.

DAR LA LATA

Este dicho significa fastidiar con cualquier inoportuna insistencia.

El origen de esta expresión ha sido objeto de muchas versiones, puede provenir de los dichos antiguos «dar la tabarra» o «dar la murga», que significaban el fastidio ocasionado por alguien golpeando elementos de percusión, tales como zambombas, palos y cencerros para festejar las segundas nupcias de un viudo o viuda. Al aparecer en el mercado la hoja de lata, los recipientes vacíos de este material fueron incorporados al equipo sonoro de las cencerradas. De donde, «dar la lata», es decir, utilizarla como elemento de percusión, no hizo sino abundar en el concepto tradicional de «dar la murga».

DE TIROS LARGOS

La citada expresión designa el vestido de gala o cualquier otro atuendo esmerado y lujoso.

En España, antiguamente, cada uno era libre de uncir a su coche el número de caballerías que le pareciese; pero sólo el rey y algunos nobles tenían derecho a colocar el tiro delantero a mayor distancia que los traseros, alargándolo por medio de largas correas de cuatro o cinco varas. A este tipo de arreo se le llamaba «tiros largos» y el modismo pasó, por extensión, al lenguaje coloquial.

EL ORO Y EL MORO

Este dicho se utiliza para ponderar el precio y el aprecio exagerado que se hace de una cosa.

Tuvo su origen durante las guerras de Reconquista. Un grupo de caballeros jerezanos, durante la mencionada guerra, consiguieron capturar a unos cincuenta moros importantes, entre los que se encontraba Abdalá, alcaide de Ronda y su sobrino Hamet. El alcaide obtuvo pronto su rescate mediante una cantidad considerable de dinero, pero no así los demás y su sobrino Hamet. Este, por indicación de su tío, fue trasladado a la corte. Los ecos del forcejeo entre el rey y los jerezanos transcendieron a la calle y la malicia del pueblo no tardó en murmurar si el monarca pretendía quedarse con el oro y con el moro.

ENTRAR CON EL PIE DERECHO

Esta expresión significa el comienzo favorable de alguna acción.

Tiene su origen en la rúbrica de los misales, donde se prescribía que el celebrante, una vez recitado el Introito, y al disponerse a subir las gradas del altar, debía iniciar el paso con el pie derecho.

ERRE QUE ERRE

Con este dicho expresamos la actitud porfiada y tenaz de una persona en la realización de un hecho.

Se cree que este dicho procede de la dificultad con que frecuentemente tropiezan los niños y especialmente los extranjeros para pronunciar el sonido de la R castellana, que se consigue mediante la repetición de dicho sonido.

HAY ROPA TENDIDA

Se emplea esta expresión como llamada de silencio cuando en una reunión hay niños o personas cuya sensibilidad pudiera escandalizarse con lo que allí se trata.

El dicho tiene su origen en el argot carcelario. Lo utilizan los reclusos para advertir que se acerca a ellos algún vigilante de prisiones. Es la señal convenida para cambiar de tema.

LLAMARSE ANDANA

Significa este dicho popular retractarse de algo que se ha dicho o prometido.

En tiempos remotos, el que había cometido un delito y se refugiaba en una iglesia (o «antana», como se llamaba en germanía), quedaba fuera del alcance de la justicia el tiempo que permaneciese allí.

Del mismo modo, cuando a un malhechor se le preguntaba por su nombre durante un interrogatorio, aludiendo al hecho de asilo, respondía: "me llamo andana". El término «antana» vino a transformarse en «andana».

MANDAR A LA PORRA

Este dicho popular procede del siguiente hecho: En la antigua ordenación militar, el tambor mayor del regimiento portaba un largo bastón con el puño de plata, al que se le conocía con el nombre de «porra». Era colocado en un lugar del campamento y marcaba el punto al que debía retirarse todo soldado sancionado con arresto: "Vaya usted a la porra", ordenaba el oficial.

ME LO DIJO UN PAJARITO

Con este dicho encubrimos el conocimiento de alguna noticia llegada hasta nosotros de modo confidencial.

En la Biblia y en la literatura clásica las aves siempre han tenido fama de ser portadoras de buenas o malas noticias. El arte de predecir el futuro por el vuelo y el canto de los pájaros es antiquísimo. Las palomas mensajeras han prestado un valioso servicio en las tareas de información.

PELILLOS A LA MAR

Este dicho se emplea para expresar la reconciliación de cualquier agravio.

El hecho de arrancarse unos pelos dos o más personas y arrojarlos al viento ha tenido siempre significado de reconciliación. Así lo hacían los griegos y así lo hacen, incluso hoy, los niños andaluces cuando quieren sellar sus diferencias.

PEOR ES MENEALLO

Este dicho se emplea para aconsejar que no se remueva o insista en aquel asunto que vendría forzosamente a empeorarse.

Desde la antigüedad, es sabido por todo buen cocinero que si el arroz expuesto al fuego llega a pegarse, no debía removerse porque ello lo empeoraba aún más.

MENTIR MAS QUE LA GACETA

Este dicho comparativo significa falsedad y embuste sumos.

La primera gaceta de la que se tiene noticia apareció en Venecia a principios del s. XVI. Tomó el nombre de «gazzeta», pequeña moneda de la época, por ser éste el precio que costaba aquel periódico.

La Gaceta Madrileña apareció posteriormente. Igual que su antecesora, publicaba información general, pero de tal manera que su fama de embustera llegó a hacerse proverbial.

NO SABER NI JOTA

Con esta expresión indicamos la excesiva ignorancia de una persona.

La letra I, procedente de las lenguas primitivas del Medio Oriente (hebreo, caldeo, siríaco) era la más pequeña de aquellos alfabetos, por lo cual su nombre llegó hasta nosotros como equivalente de cosa diminuta e insignificante. En la escritura hebrea la J participaba como rasgo inicial de toda letra.

PARA LAS CALENDAS GRIEGAS

Este dicho significa que un compromiso no se cumplirá jamás.

Tiene su origen en el siguiente hecho: Los romanos llamaban «calendas» a los días primero de cada mes y en esa fecha era preceptivo que se pagasen las cuentas pendientes, así como los réditos correspondientes a los préstamos contraídos.

Los griegos no contaban el tiempo de este modo, sino por lunas. El hecho de emplazar a algo o alguien para las calendas griegas equivalía a afirmar que el compromiso no se realizaría nunca.

QUEMARSE LAS CEJAS

Este dicho popular significa estudiar excesivamente.

Antes de la aparición de la luz eléctrica el alumbrado se hacía mediante velas y candiles de pábilo desnudo. Por ello, los que leían o estudiaban de noche, si se aproximaban a la llama, con frecuencia, se chamuscaban las cejas.

SALVARSE POR LOS PELOS

Con este dicho ponemos de manifiesto el hecho de salir de un gran apuro en el último momento.

En la antigüedad, el oficio de marinero no les exigía saber nadar. En una ocasión, el jefe de un cuerpo de la Armada, por razones de higiene, dio orden de cortar el pelo al rape a todos sus hombres. Por ello se alzó un clamor de protesta, que elevaron a la Superioridad, argumentando que con ello se les privaba de un asidero importante en caso de naufragio, debido a que, agarrándoles por el pelo, eran salvados, en muchas ocasiones, de una muerte segura. El ruego fue atendido mediante una Real Orden, expedida en 1809.

TENER BUENA -O MALA- SOMBRA

Tener buena sombra significa poseer gracia e ingenio, tenerla mala equivale a ser pesado y falto de atractivo.

Esta expresión tiene origen andaluz y procede del aprecio que en aquella región, tan bañada por el sol, se concede a la sombra, sobre todo durante los rigores del verano.

TENER MUCHAS ÍNFULAS

Con este dicho designamos a las personas que en su actitud habitual denotan vanidad y orgullo desmedidos.

En tiempos remotos se denominaban «ínfulas» a las tiras que, arrolladas a la cabeza a modo de diadema, solían lucir los príncipes y los sacerdotes paganos, como señal distintiva de su dignidad. La calidad y el número de estos adornos delataba la categoría social de la persona.

TENER VISTA DE LINCE

Significa poseer una extraordinaria agudeza visual.

El origen de este dicho procede del legendario denominado Linceo, de quien se decía que era capaz de distinguir a simple vista desde su atalaya de Libia a una flota de guerra que partiese desde Cartago y traspasar con su mirada los objetos opacos.

SER CHIVO EXPIATORIO

Se refiere esta expresión a aquel sobre quien se hace recaer la culpa de una falta colectiva.

Procede esta expresión coloquial del siguiente hecho: Entre los judíos era práctica ritual que, el día de la Expiación, el Gran Sacerdote pusiese las manos sobre la cabeza de un macho cabrío, denominado el Azazel, culpándole de todos los pecados del pueblo israelita. Después de esta ceremonia, el macho era llevado al valle de Tofet, donde las personas le perseguían con gritos y pedradas.

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BIBLIOGRAFÍA

CABALLERO, R.: Diccionario de modismos de la Lengua Castellana, Buenos Aires, 1942.

CASARES, J.: Introducción a la lexicografía moderna, Madrid, 1950.

IRIBARREN. J. M.a: El por qué de los dichos. Sentido, origen y anécdota de los dichos, modismos y frases proverbiales de España, con otras muchas curiosidades, Madrid, 1974.

JUNCEDA, J.: 150 famosos dichos del idioma castellano, Madrid, 1981.

VEGA, V.: Diccionario de anécdotas, Barcelona, 1956.