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Aprovechamiento tradicional del Zumaque (Rhus Coriaria L.). El caso de dos municipios de Valladolid

MONGIL MANSO, Jorge / GONZALEZ COBO, Francisco José

Publicado en el año 1998 en la Revista de Folklore número 209.

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INTRODUCCIÓN

La mayor parte de plantas, ya sean árboles, arbustos o herbáceas, han sido siempre objeto de los más dispares aprovechamientos por parte del hombre, debido a su utilización por éste en su alimentación, en sus construcciones, y en otras muchas necesidades básicas y no tan básicas. Por esta razón, el cultivo de determinadas plantas se extiende de forma masiva, en aquellos lugares donde sea posible, y dejan de cultivarse cuando se encuentran otros productos más económicos que los sustituyen en su uso.

Este es el caso del zumaque, una planta que tuvo gran importancia económica en tiempos pasados, en varias zonas de la Península Ibérica.

En el presente artículo, después de dar algunos datos básicos sobre la especie y su distribución, se enumeran los usos tradicionales de mayor entidad y otros más anecdóticos. Posteriormente se analiza su presencia en dos municipios de la provincia de Valladolid, Geria y Simancas, en base a los datos reflejados en el Catastro del Marqués de la Ensenada, realizado a mediados del siglo XVIII durante el reinado de Fernando VI.

DESCRIPCIÓN DE LA ESPECIE

El zumaque (Rhus coriaria L.) es un arbusto que pertenece a la familia de las Anacardiáceas, de 1 ó 2 m. de altura, pudiendo llegar hasta los 3 m. Sus ramas, así como la cara inferior de las hojas, están densamente cubiertas de pelos cortos que le dan un tacto suave y casi aterciopelado. Tiene hojas compuestas, con un número impar de hojuelas ovadas o lanceoladas, con gruesos dientes en los bordes, que se disponen enfrentadas sobre un eje o rabillo alado. Las flores son menudas y se disponen en gran número de inflorescencias terminales de forma cónica, llamadas tirsos. El fruto es una drupa de color pardo-rojizo, aplastado y lenticular, del tamaño de un guisante y densamente erizado de pequeños pelillos. Florece en primavera o verano y los frutos maduran al final de éste o en otoño, permaneciendo durante el invierno sobre el arbusto desnudo (López, 1982).

DISTRIBUCIÓN

Se cree que esta especie llegó a la Península Ibérica en el siglo X traída por los árabes. En el pasado, su área de distribución fue amplia, pero en nuestros días suele encontrarse en lindes de cultivos, bordes de caminos, carreteras y en general, en zonas agrícolas marginales (restos de antiguos cultivos). Se sitúa en el piso inferior, hasta los 800-900 m. de altitud (López, 1982).

Aunque ha sido cultivada en varias provincias, Guadalajara y Cuenca han sido las de mayor tradición de explotación (con el 91 por ciento de la producción nacional) (Macía, 1996).

USOS TRADICIONALES

El zumaque tuvo una gran importancia económica en el pasado reciente, debido a su alto contenido en taninos (hasta el 35 por ciento) respecto a otros vegetales. Por esta razón ha sido empleada como curtiente (a lo que hace referencia su nombre específico, coriaria, derivado del latín corium: piel, cuero), de ahí que se cultivara frecuentemente cerca de las tenerías (lugares destinados a curtir y trabajar la piel).

El aprovechamiento se realizaba de la siguiente forma. Durante los meses de agosto y septiembre, se cortaban las varetas de zumaque y se dejaban secar durante dos o tres días en el zumacar, agrupándose luego en haces. Posteriormente se llevaban a un molino, donde se separaba la parte útil de las varetas peladas. En algunos lugares (Cuenca y Guadalajara) las varetas se molían en eras utilizando un rulo (piedra cilindrica) movido por tracción animal.

Otro uso importante es como planta tintórea.

Así, las hojas y tallos jóvenes sirven para teñir de amarillo verdoso, la corteza de la raíz de rojo y el fruto de marrón, negro y gris (Macía, 1996).

En cuanto a sus aplicaciones farmacológicas se sabe que los taninos tienen propiedades astringentes y antifúngicas, por ello ha sido empleado en medicina popular para combatir diarreas y otros flujos. También se empleó contra el escorbuto.

A pesar de que tomado por vía interna puede acarrear problemas de toxicidad, los frutos eran utilizados por los turcos para sazonar las carnes y en oriente se destinaban al consumo humano adobados en vinagre.

El zumaque y otras especies de su género, debido al color rojo de sus hojas y frutos durante el otoño (a lo cual alude su nombre genérico Rhus, que parece proceder del celta rhud: rojo), se usan como ornamentales, con la ventaja añadida que supone para la jardinería el hecho de tolerar bien distintos tipos de suelo (Macía, 1996).

Otros usos curiosos del zumaque son los que se hacen en Estella (Navarra) donde los niños chupan los frutos jóvenes que tienen sabor dulce, en La Roda (Albacete) las hojas se fumaban en sustitución del tabaco, y en Geria (Valladolid) se empleaban para eliminar a las moscas del interior de las casas.

IMPORTANCIA EN LOS MUNICIPIOS ESTUDIADOS

La importancia que esta especie poseía en el siglo XVIII, en los municipios vallisoletanos estudiados, Simancas y Geria, resulta evidente si observamos las tablas confeccionadas con datos extraídos del Catastro del Marqués de la Ensenada (1751-1752). Concretamente en las tablas 1 y 2, referentes a la superficie cultivada, puede comprobarse que en Simancas de un total de 3.960 ha., 106 ha. corresponden al zumaque (el 2,7 por ciento); mayor aún es la proporción de zumaque en Geria, donde se cultivaban 330 ha. sobre una superficie total de 2.436 ha. (el 13,5 por ciento). Por tanto, se puede afirmar que este arbusto era uno de los cultivos principales, equiparable a las viñas o a los propios cereales. Es más, sólo a estos tres cultivos se establecieron tres clases de calidad (según la producción de las tierras), lo cual puede dar una idea de su interés.

En Geria existían cuatro molinos de zumaque, que daban un beneficio de 250 a 350 reales al año cada uno. Otro molino, el del Monasterio de San Benito el Real de Valladolid, rendía anualmente 600 reales, con planta cosechada en Geria. Hay que tener en cuenta que este monasterio contaba con numerosas propiedades en el municipio.

Cultivo Superficie (Iguadas) Superficie (ha) Trigo y cebada 1350 891 Centeno, garroba, lenteja, avena y garbanzo 1057 697,62 Viñas 1313,5 866,91 Zumaque 161 106,26 Huertas de frutales 16 10,56 Huertas de hortalizas (2) 2,5 1,65 Eras 3 1,98 Prados 40 26,4 Pinares 1000 660 Inculto por naturaleza (páramos, laderas y tabla del río) 1057 697,62 TOTAL 6000 3960
TABLA 1: Superficie de cultivos en Simancas, según el Catastro del Marqués de la Ensenada (1751)

Cultivo Superficie (Iguadas) Superficie (ha) Sembradura de secano (trigo, cebada, centeno, avena, garroba) 2200 1452 Zumaque 500 330 Viñas 120 79,2 Prados 60 39,6 Eras 5 3,3 Soto 6 3,96 Mimbrerales 0,5 0,33 Inculto por naturaleza (con inclusión de caminos, sendas y cotarros 800 528 TOTAL 3691,5 2436,39
TABLA 2: Superficie de cultivos en Geria, según el Catastro del Marqués de la Ensenada (1752)

Especie Geria Simancas Trigo (1.a y 2.a calidad) 8 fanegas/iguada Cebada (1.a calidad) 8 fanegas/iguada 28 fanegas/iguada Centeno 4 fanegas/iguada Avena 6 fanegas/iguada — Garroba 3 fanegas/iguada — Viñas (1.a, 2.a y 3.a calidad) 13, 11 y 4 cántaros/iguada 12,10 y 5 cántaros/iguada Zumaque (1.a, 2.a y 3.a calidad) 20,16 y 12 arrobetas/iguada
TABLA 3: Producción de frutos en Geria y Simancas, según el Catastro de Ensenada (1751-1752)

Especie Geria Simancas Trigo (reales/fanega) 12 11 Cebada (reales/fanega) 5 5,5 Centeno (reales/fanega) 6 20 Algarroba (reales/fanega) 7 7 Garbanzo (reales/fanega) 20 20 Vino (reales/cántaro) 4 2,5 Zumaque (reales/arrobeta) 2 2

TABLA 4: Valor ordinario de los frutos en Geria y Simancas, según el Catastro de Ensenada (1751-1752)

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BIBLIOGRAFÍA Catastro del Marqués de la Ensenada. Archivo General de Simancas. Legajos 646 y 661.

GONZÁLEZ COBO, F. J.; MONGIL, J. (1997): Estudio de la Evolución Histórica de la Vegetación en los Municipios de Geria y Simancas (Valladolid). Inédito.

MACIA, M. J. (1996): "El Zumaque, la Planta de las Tenerías". Quercus (Marzo, 1996). Madrid.

LÓPEZ, G. (1982): La Guía de Incafo de los Arboles y Arbustos de la Península Ibérica. Incafo. Madrid.

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GLOSARIO

Arrobeta: Antigua medida de peso, equivalente en Castilla a unos 11 Kg.

Cántaro: Unidad de capacidad equivalente a 16 litros.

Curtido: Tratamiento al que se someten las pieles para evitar su putrefacción y dotarlas de flexibilidad y suavidad. Hasta el siglo XIX se utilizaron exclusivamente curtientes vegetales, y desde entonces se empezaron a utilizar también productos químicos como sales de cromo.

Fanega: Antigua medida de capacidad equivalente a 55 litros.

Iguada: Unidad de superficie en desuso, cuya equivalencia es 1 iguada= 0,66 hectáreas.

Tanino: Sustancia química presente especialmente en la corteza y madera de muchos árboles (encina, roble, acacia, castaño, sauce, pino...) y en las agallas. Los taninos contienen almidón, albúmina, alcaloides e iones metálicos (algunos de ellos producen coloraciones). Se emplean en la fabricación de tintas, en tintorería, en medicina como astringentes y en curtido de pieles. Su papel biológico en las plantas no es demasiado conocido.

Tenería: Lugar donde se curten y trabajan las pieles.