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María Teresa Oller Benlloch, una vida de entrega al estudio del Folklore musical valenciano

PICO PASCUAL, Miguel Ángel

Publicado en el año 1999 en la Revista de Folklore número 222.

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El nombre de María Teresa Oller aparece íntimamente asociado al estudio del folklore musical de la región valenciana. Su continua dedicación, fruto de su profundo amor por la música tradicional de su tierra, que lleva grabada en lo más hondo de su corazón, la ha llevado a convertirse en la máxima especialista del folklore musical valenciano, sus estudios y sus numerosas transcripciones de materiales musicales populares bien lo demuestran.

Esta mujer, que derrocha simpatía, frescura, gracia y gracejo a cualquier hora del día, y que además posee un envidiable sentido del humor, ha recorrido toda la Comunidad valenciana en busca de todo aquello que estuviera relacionado con la música popular de nuestros pueblos.

Su carácter abierto y divertido le ha permitido contactar de una manera muy especial con las gentes lugareñas, de tal manera que ha sabido ganarse el amor de los pueblos que visitaba. Con el tiempo ha ido atesorando un rico arsenal de materiales y fonogramas, muchos de los cuales permanecen todavía inéditos. En su atractivo archivo personal se custodian alrededor de dos mil fonogramas y numerosas fotografías procedentes de las diferentes y copiosas misiones de campo que ha ido realizando a lo largo de su dilatada trayectoria profesional. Pero María Teresa no tan sólo ha recopilado y transcrito el folklore musical de su región cual romántica enamorada de su tierra, lo ha vivido y nos lo ha hecho vivir. Su capacidad de retención de melodías populares es verdaderamente asombrosa, su memoria las atesora con una facilidad excepcional y prodigiosa, de ahí que pueda distinguir inmediatamente incluso su procedencia.

María Teresa nació en Valencia en 1926. En la casa de sus padres había un favorable ambiente musical que propició sobremanera su vocación por la música desde su más tierna infancia. Su madre era pianista, de ella recibió sus primeras lecciones, y su padre, doctor en derecho, tenía una sólida amistad con D. Eduardo López Chavarri pues ambos habían sido compañeros de estudios. Este notable músico posteriormente se convertiría en uno de los profesores de María Teresa. Es curioso el acercamiento al mundo de la música de aquella niña, ya que en él percibimos claramente su alta capacidad de asimilación, de ahí que haya decidido reflejarlo en estas líneas. Mientras su madre enseñaba música a dos de sus hermanas mayores, ella permanecía jugando en el salón junto a aquellas; cuando su madre decidió enseñarle las primeras nociones musicales se dio inmediatamente cuenta de que la pequeña sabía ya mucha más música que sus otras hijas.

En el Conservatorio de Valencia estudió composición, dirección de coros y de orquesta, musicología y pedagogía musical, siendo una de las discípulas predilectas de D. Manuel Palau quien supo inculcarle desde el primer momento su amor por la música popular. Tras finalizar brillantemente sus estudios, perfeccionó la dirección con los maestros Ernest Jamack y Rafael Benedito.

María Teresa ha tenido la gran fortuna de cultivar cada una de estas especialidades a lo largo de su trayectoria profesional con verdadera dedicación: ha sido profesora de armonía en el Conservatorio de Valencia, donde ha formado a notables músicos, ha dirigido la Agrupación Vocal de Cámara de Valencia desde que la fundara allá por el año 1951 y más tarde la Coral Polifónica Valentina, dando numerosos conciertos en los que no ha faltado nunca música de autores valencianos de todas las épocas, desde Comes hasta López Chavarri y Palau por citar sólo unos nombres, ha compuesto un buen puñado de obras para orquesta, piano, instrumentos, conjuntos instrumentales y coro, campo en el que ha obtenido varios premios nacionales como por ejemplo el de R.N.E. de 1951 y el Joaquín Rodrigo de 1969, y ha investigado la música valenciana, particularmente la popular, faceta por la que es más conocida.

No voy a detenerme aquí en comentar sus composiciones, algunas de ellas de sabias raíces populares, me limitaré a destacar su concierto para piano y a recordar sus exquisitas Llevantines, el Triptic de Nadal y Veus del blau i del grisenc, todas ellas para coro, y sus Cipreses y Oraciones de primavera para piano.

Desde su fundación ha sido miembro colaborador del Instituto Valenciano de Musicología, organismo auspiciado por la Diputación Provincial de Valencia, realizando una labor encomiable principalmente en el campo del folklore musical. De entre sus trabajos de investigación musicológica destaca la transcripción de un grupo de madrigales y canciones polifónicas de autores anónimos de los siglos XVI y XVII cuyos originales se hallan conservados en el archivo de la Catedral de Valencia (1). Pero, sin duda alguna, el campo etnomusicológico ha sido el que más le ha atraído en su quehacer investigador. Desde su primer trabajo publicado "Danzas y Canciones danzadas " (2) nos ha tenido acostumbrados a presentarnos perfectas transcripciones musicales, siempre acompañadas de oportunos comentarios de no poca destreza literaria y de un nutrido corpus de fotografías realizadas por ella misma. Este primer trabajo denota ya maestría, ora por sus destacados análisis y comentarios, ora por la importancia del material recogido y la forma de presentarlo, siempre tan oportunamente transcrito. Este trabajo, donde encontramos una recopilación de un buen puñado de músicas de danzas y canciones danzadas de Algemesí. Silla, Alcoy, Adzaneta de Albaida, Palomar, Puebla del Duc, Castellón de Rugat, Aljorf, Beniganim, Bélgida, Carrícola y Montichelvo, es de obligada consulta para cualquier investigación que ataña a este tipo de repertorio.

Su siguiente trabajo de investigación, publicado en 1960, fue dedicado a una bella comarca hasta la fecha inexplorada: la Sierra de Mariola (Alicante) centrándose particularmente en las poblaciones de Agres, Alcoy y Biar (3). En total encontramos en él 48 materiales de no poca relevancia. La autora dedica especial atención, sin descuidar el resto de repertorio tradicional, a las danzas y canciones danzadas, incluyendo 14 materiales de esta tipología. Acompañan a las transcripciones importantes comentarios y un nutrido grupo de fotografías.

Siete años después aparece en la misma colección, Cuadernos de Música Folklórica Valenciana, otro trabajo monográfico centrado en esta ocasión en los pueblos que constituyen el valle de Albaida (Valencia) (4), pequeños núcleos poblacionales tales como Carrícola, Adzaneta de Albaida, Beniganim, Castelló de Rugat, Bélgida, Montichelvo, Aljorf, Pobla del Duc, Ayelo de Rugat y Palomar, a los que la autora ya había prestado su debida atención en su primera publicación. Tras su primera expedición a estos lugares, realizada en 1950, supo apreciar la riqueza y variedad folklorística de esta zona, motivo por el cual decidió emprender un nuevo trabajo de campo que en esta ocasión resultó muy prolífico, recogiendo un total de 79 materiales.

Pasan los años y María Teresa, que cada vez siente una atracción especial por este campo de la musicología, continúa realizando expediciones y trabajos de campo por toda la Comunidad valenciana, siempre en busca de materiales folklórico musicales, y comienza a realizar conferencias en las que desarrolla temas de este ámbito, centrándose particularmente en las canciones y juegos infantiles.

Con el maestro Palau, que es quien verdaderamente orienta a la joven hacia este campo, inicia una estrecha relación profesional. La profunda admiración que María Teresa tuvo por el maestro fue tal que se encargó de estrenar en las agrupaciones que dirigía la mayoría de las obras corales de aquél, de ahí que ya por el año 1967 el maestro en señal de agradecimiento le dedicara una de sus composiciones, la "Cançoneta del balcó". Su interés por la obra coral de Paiau le ha llevado con posterioridad a realizar un estudio de la misma que ha publicado recientemente (5).

Las misiones de búsqueda se suceden con regularidad. Una vez instalada en las distintas comunidades, María Teresa indaga en ellas participando abiertamente en la vida cotidiana de las mismas durante cierto tiempo, inquiriendo, observando, escuchando, preguntando y recogiendo datos y materiales que serían utilizados con pos terioridad en sus estudios. Como observadora participante ha podido aprender la cultura de aquellos a quienes estaba estudiando. Un contacto directo y prolongado con la gente y el lugar objeto de investigación la han llevado a conocer a fondo la cultura tradicional musical de cada zona que visitaba. María Teresa era consciente de que una interacción prolongada le permitiría algo más que un simple encuentro momentáneo, como buena etnógrafa ha estado en escena a todas horas y en los lugares más idóneos. Pero no siempre la estancia por muy larga que fuera era suficiente para apreciar la riqueza folklórico musical del lugar. En una ocasión, en Moneada, dispuesta ya a marcharse, mientras esperaba el tren oyó el canto de un labrador y éste le impresionó tanto que decidió de nuevo quedarse, de ahí que María Teresa haya optado siempre por visitar los mismos lugares con cierta frecuencia.

La primera toma de contacto con la gente del pueblo que pretendía estudiar la ha efectuado siempre en el autobús, medio que ha empleado frecuentemente para sus desplazamientos, pues su habilidad en la conversación le permitía saber a grosso modo dónde y a quién debía dirigirse para obtener cierta información. Después de una estancia prolongada en el lugar era reconocida prontamente como un transeúnte habitual pues se ganaba muy pronto la confianza de los miembros de la comunidad y de ese modo conseguía entablar conversaciones con casi todos sus miembros más destacados. Pronto empezaba a seleccionar buenos informantes, quienes a su vez le recomendaban a otros, y les incentivaba con sus particulares dotes a cantar y hablar. Muy pocos incidentes de rechazo integral ha tenido en su larga trayectoria profesional.

En 1969 publica un interesante artículo que lleva por título "La canción de trilla del arroz en la valenciana ribera del Júcar" (6), una faceta musical que hasta la fecha había sido descuidada, y en 1975 aparecen en el diario Levante de Valencia, cuatro importantes artículos dentro de la colección "Por las rutas de nuestro folklore musical" donde nos comenta algunos aspectos musicales relacionados con la Serranía valenciana y las poblaciones de Alpuente y Palma de Gandía (7).

En 1974 la Fundación Juan March concedió una beca de investigación al equipo formado por Salvador Seguí, María Teresa Oller y otros para llevar a cabo el estudio del folklore musical valenciano, una empresa gigantesca y monumental por su enorme envergadura. Fruto de esta colaboración fue el libro editado en 1979 que versa sobre las danzas de Titaguas (8) y el trabajo propiamente dicho que apareció en 1980 (9) y 1990 (10).

En 1983 realiza diversas transcripciones musicales sobre materiales recopilados en Betxí (Castellón) que aparecieron publicados en el libro "Veus d'un poble" (11).

Un libro verdaderamente interesante es el publicado en 1994 cuyo título es "Contar y cantar" (12), se trata de una recopilación de nueve cuentos populares valencianos con participación de música que fueron recogidos por diversos pueblos de la comunidad.

Su siguiente publicación está dedicada al estudio y transcripción de los mayos de las comarcas valencianas, centrando la atención del trabajo especialmente en el campo de Requena-Utiel (13). Esta investigación, que presenta una cantidad de materiales recopilados considerable, fue realizada para el IVEI de la Diputación de Valencia en 1988. El trabajo, monumental, es de indispensable consulta para conocer a fondo esta importante variedad de cantos en esta zona.

Su última investigación acaba de aparecer hace unos meses, se trata de la "Panorámica de la música y la danza tradicional valenciana" (14), un sorprendente trabajo donde encontramos un ejemplo de cada una de las tipologías de cantos y danzas que ha entresacado de las recopilaciones que ha ido efectuando a lo largo de su vida. Todos los ejemplos seleccionados son de una gran calidad y no habían sido publicados hasta la fecha. En esta recopilación encontramos materiales tan sumamente interesantes como el canto de las escarranderas de Higueruelas, que interpretaban las mujeres al limpiar los trigales, la cançó de pastar de Alcoy, la canción de ir a por agua de Aras de Alpuente, los romances en valenciano como el de Alfara del Patriarca o el de Benirrama y el canto de boda recogido en La Yesa, por citar sólo unos ejemplos (15).

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NOTAS

(1) OLLER BENLLOCH, M.a T.: Madrigales y Canciones Polifónicas. Autores anónimos de los siglos XVI y XVII. Archivo de la S.I.M. Catedral de Valencia, Instituto Valenciano de Musicología, Institución Alfonso el Magnánimo, Diputación Provincial de Valencia, Valencia, 1958.

(2) OLLER BENLLOCH, M.ª T.: "Danzas y Canciones danzadas", Cuadernos de Música Folklórica Valenciana, n.° 2, Instituto Valenciano de Musicología, Institución Alfonso el Magnánimo, Diputación Provincial de Valencia, Valencia, 1951.

(3) OLLER BENLLOCH, M.a T: "Canciones y Danzas de la Sierra Mariola", Cuadernos de Música Folklórica Valenciana, n.° 10, Instituto Valenciano de Musicología, Institución Alfonso el Magnánimo, Diputación Provincial de Valencia, Valencia, 1960.

(4) OLLER BENLLOCH, M.ª T.: "Canciones y Danzas del Valle de Albaida", Cuadernos de Música Folklórica Valenciana, n.° 12-13, Instituto Valenciano de Musicología, Institución Alfonso el Magnánimo, Diputación Provincial de Valencia, Valencia, 1967.

(5) OLLER BENLLOCH, M.' T.: "Función expresiva de la armonía en las obras corales de Manuel Palau", Archivo de Arte Valenciano, Valencia, 1993.

(6) OLLER BENLLOCH, M.a T.: "La canción de trilla del arroz en la valenciana ribera del Júcar", Revista de Dialectología y Tradiciones populares, n.° 25, 1969.

(7) OLLER BENLLOCH, M.a T.: "Canciones y danzas de la Serranía Valenciana", en Diario levante, 3-X-1975; "Timbres y tonadas de la Baja Serranía", en Diario Levante, 9-X-1975; "Canciones trovadorescas en la medieval villa de Alpuente", en Diario Levante, ll-XI-1975; "Abundantes y expresivas canciones populares en Palma de Gandía" en Diario Levante, 27-XII-1975.

(8) SEGUÍ, S., OLLER, M.a T., PARDO, F. y JESÚS MARÍA, J. A.: "Danzas de Titaguas", Cuadernos de Música Folklórica Valenciana (Segunda época), n.° 2, Instituto de Etnología Valenciana, Sección de Folklore Musical, Institución Alfonso el Magnánimo, Diputación Provincial de Valencia, Valencia, 1979.

(9) SEGUÍ, S., OLLER, M.ª T, LÓPEZ, J. L., PARDO, F. y GARRIDO, S.: Cancionero Musical de la Provincia de Valencia, Institución Alfonso el Magnánimo, Diputación Provincial de Valencia, Valencia, 1980.

(10) SEGUÍ, S., OLLER, M.a T., PITARCH, R. y LÓPEZ, J. L.: Cancionero Musical de la Provincia de Castellón, Caja Segorbe Caja de Valencia - Fundación Caja Segorbe, Valencia, 1990. Igualmente aparecen comentarios de M.ª Teresa Oller en el disco Arraíls, Lo Rat Penat, Grup de danses i Cor popular, Valencia, 1982 (P.002 SGAE O. P.).

(11) ARMIÑANA, R.: Veus d'un poblé, Institut d'Estudis Valencians, Valencia, 1983.

(12) OLLER BENLLOCH, M.a T.: Contar y cantar. Recull de narracions i cançons populars valencianos, Lo Rat Penat, Valencia, 1994. Versión del texto en valenciano: V. Ramón Calatayud.

(13) OLLER, M.a T. y PARDO, F.: Los Mayos en el Campo de Requena-Utiel y otras comarcas valencianas, Centro de Estudios Requenenses, Requena, 1997.

(14) OLLER BENLLOCH, M.a T: Panorámica de la música y la danza tradicional valenciana. Universidad Politécnica de Valencia, Valencia, 1998. Los comentarios de las danzas son de E. Martí Mora.

(15) El lector encontrará una interesante entrevista que se efectuó a la autora en los años ochenta sobre su actividad profesional en: CATALÁN, M.: Conversaciones valencianas, Valencia, 1995.