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CUENTOS DE TRADICION ORAL (III)
(PARTE I)

AGUNDEZ GARCIA, José Luis

Publicado en el año 1999 en la Revista de Folklore número 224.

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Thompson (El Cuento..., p. 62), dice que el cuento de Juan el Oso

es uno de los más populares del mundo. Está expandido por toda Europa, siendo especialmente bien conocido en los estados bálticos y en Rusia. Se encuentra en el Cercano Oriente y en África del Norte, pero parece haber viajado sólo en fragmentos hasta zonas tan distantes como la India. Es muy popular entre franceses y españoles, quienes lo han traído a América, donde ha sido adoptado por las tribus de indios norteamericanos, y también lo cuentan los franceses en Canadá y Missouri.

Juan el Oso es uno de los héroes, o al menos uno de los hombres fuertes, más conocido del folklore hispánico. En esta ocasión, no tenemos espacio para incluir nada más que el cuento más extendido, aquél que podría considerarse como paradigma o arquetipo representativo de un amplísimo grupo de cuentos maravillosos. En él aparecen los motivos más notables: nacimiento del héroe por intervención animal, asesinato del padre (rey), despedazamientos, viaje al inframundo, princesas raptadas, reconocimiento del esposo, etc. Nuestra versión, sin embargo, se separa en los episodios característicos y omite buena parte de elementos importantes. En el estudio, no pasaremos por alto todos estos elementos ausentes. Como en los temas anteriores, optamos por normalizar los textos andaluces.

JUANILLO EL OSO

Este era una vez Juanillo, que estaba en el colegio y todos los muchachos le decían "Juanillo el Oso". Claro, pues Juanillo el Oso, Juanillo el Oso... Y le decía a su padre:

- Opa -a su madre...-, yo no me puedo quedar en el colegio, porque todos los muchachos me dicen Juanillo el Oso, y voy a coger a uno y voy a hacer una cosa mala -¡bueno!, pues-. Yo me voy a ir por ahí a hacer ventura.

Y entonces fue, porque tenía mucha fuerza, y fue a casa de un herrero y le dice, dice:

- ¡Maestro!

Dice:

- ¿Qué quieres, Juan?

Dice:

- Aquí venía a que me hiciera una cachiporra de mil quintales.

Dice:

- ¡Vale!

Echó, venga allí todos los herreros machacando hierro, y venga y venga. Y para darle la vuelta a la cachiporra, pues ya ves, los herreros, pues lo tenían que hacer con una grúa. Y todos se reían, dice, dice:

- ¡Este va a poder con la cachiporra, esta, ofú!

Cuando llega el otro, dice:

- ¡Maestro!, ¿y la cachiporra?

Dice:

- ¡Ya está hecha!

¡Hale!

-¿Cuánto es?

- ¡Tanto!

Le dio el dinero. Y hace así con una mano Juanillo, y se la echó al hombro. Bueno, y entonces va caminando adelante y se tropieza con uno que estaba arrancando pinos con las manos, y le dice:

- Amigo, ¿qué hace usted ahí?

Dice: -

¡Aquí estamos rascando pinos con la mano!

Dice:

- ¿Cuánto, cuánto gana ahí?

Dice:

- Yo gano aquí tres chicas.

Dice:

- Bueno. Pues le doy, le doy el doble... ¿y se viene usted conmigo? Dice: - ¡Vale! ¡Bueno! Fue caminando... Más adelante se tropieza a otro, uno que estaba haciendo comida; estaba haciendo comida, y entonces le dijo...: - ¿Cuánto gana usted aquí? Dice: - Yo gano aquí tres chicas.

Dice: - Bueno, pues yo le doy el doble: se viene conmigo, ¿no?

Dice:

-¡Venga!

Le dio el doble, siguieron adelante. Y entonces vieron una luz, y era una casilla que estaba abandonada.

Dice:

- Allí vamos a ir a parar.

Y entonces agarra y dice, dice:

- Bueno, nosotros vamos a ir a trabajar, y se va a quedar aquí el que va a hacer la comida.

- ¡Vale!

Pues estando de noche haciendo el guiso, llegaba uno por una chimenea y decía:

- ¡Caigo o no caigo!

Y claro -como él estaba cagaíto de miedo-, decía: -¡Cae!

Y hacía..., y echaba una saliva por la chimenea y caía en el guiso. Bueno. Entonces, cuando llegaron los otros...

- ¡Qué! ¿Cómo está el guiso?

- El guiso está muy bueno.

Como, claro, él había visto que había echado el otro una saliva, pues él no quería comer. Y entre los dos se comieron todo el guiso. Bueno. Dice:

- Pues mañana se va a quedar aquí el que arranca los pinos.

Bueno, pues se fueron ellos a trabajar y se quedó el de los pinos. Y le pasó igualmente. Llega por la chimenea, dice:

- ¡Caigo o no caigo!

Dice:

- ¡Cae!

Y echó la saliva. Y el otro pues lo sabía; ya no quería guiso, ni ése ni el otro. Y entonces, dice Juanillo:

- ¿Por qué no queréis comer?

Dice:

- No tengo gana.

Dice:


- Bueno, pues mañana me voy a quedar yo aquí, hombre, a ver lo que pasa.

Y se queda Juanillo. Fueron ellos al trabajo. Y llega y le dice -como estaba, el Juanillo, el que tenía el guiso puesto en la candela-, llega y dice:

- ¡Caigo o no caigo!

Dice:

- Espérate, hombre, cáete en el perol.

Y apartó el perol y se tiró el demonio por la chimenea. Y agarró Juanillo, cogió la cachiporra de mil quintales, y le pegó un cachiporrazo en la cabeza y le arrancó una oreja, ¡nada más! Y se guardó el Juanillo la oreja en el bolsillo, y dice:

- Hombre, ya sé por qué no querían ustedes comer. Llegaba uno aquí por la chimenea -dice- y decía: "¡Caigo o no caigo!". Y echaba una saliva en el guiso, ¿verdad? -dice-. ¡Ea! -dice-, comer tranquilos que después se lo voy a enseñar yo a ustedes dónde está.

Y Juanillo lo había metido en un arca. Bueno, pero como no lo había matado, atagarró y se salió de lo alto. Cuando terminaron de comer, fue a enseñárselo, y había..., como llevaba la oreja arrancada, que la había arrancado Juanillo, pues el chorreo de sangre iba y caía en un pozo. Pues el pozo tenía un montón de metros para abajo. El tío dice:

- Pues, aquí cae metido.

Entonces, agarra y se entró..., dice:

- Aquí vamos a entrar nosotros en el pozo -dice-.¡Tú, venga, haz tomiza ahí bastante, soga bastante!

Se lió, venga a hacer soga, venga a hacer soga. Y le dice el de los pinos:

- ¡Para arriba! Bueno. Le sacaron de seguida para arriba.

- Bueno, -dice-, pues ahora, ahora el de la comida.

Cuando iba por la mitad del pozo, dice:

- ¡Venga, para arriba!

Lo sacaron también para arriba. Dice Juanillo: - Yo, cuanto más, cuanto más diga, más abajo -y decía Juanillo-, venga al fondo de, de eso.

Entonces dice Juanillo: "Esta gente me van a dejar a mí aquí".

Bueno, pues cuando salió para arriba, dice: - Ahí va... -porque había un tesoro, dice-, ahí va el tesoro para arriba.

Bueno, entonces agarró y mandó nada más un poco del tesoro que tenía. Y entonces, mandó nada más un poco de tesoro. Y entonces, le hace para arriba; amarró la cachiporra él. Juanillo, para arriba. Y cuando iba por la mitad del pozo, le cortaron la cuerda y cayó el cachiporro abajo. Dice Juanillo:

- ¡Cómo lo sabía, cómo lo sabía yo que esta gente no me sacaba!

Bueno, y como Juanillo se acordó que tenía la oreja del demonio metida en el bolsillo, le pegó un bocado a la oreja. El demonio, dice:

- ¡Qué me pides, qué me mandas!

Dice:

- Que me saques el tesoro del pozo.

Y le sacó el tesoro del pozo. Después le pegó otro bocado, dice:

- ¡Qué me pides, qué me mandas!

Dice:

- Que me saques a mí del pozo.

Le sacaron del pozo. Bueno y, entonces, agarró el Juanillo, y cuando salió del pozo, le pegó otro bocado en la oreja, dice:

- ¡Qué me pides, qué me mandas! Dice:

- Que me pongas a los Pirineos de Francia.

Y entonces, allí en los Pirineos de Francia, se casó con la princesa.

Jaime Aniceno Álamo. Arahal, 1991.

ARGUMENTO

I. Juanillo decidió marchar del hogar, porque en el colegio le llamaban "Juanillo el Oso" y temía las consecuencias de su propia reacción violenta. Se omite su origen.

II. Encargó una porra de hierro de mil quintales al herrero; para su confección tuvieron que emplear grúas, pero él la tomó con una sola mano. Yendo de camino, contrató a un hombre que arrancaba pinos con la mano y a otro que estaba haciendo comida. Llegaron los tres a una casa donde un extraño visitante echó saliva en la comida mientras el cocinero la preparaba. En una segunda ocasión, cuando cuidaba la comida el hombre que arrancaba pinos, se volvió a repetir la extraña visita. Vigilando Juanillo el Oso, apareció el visitante; pero el héroe lo golpeó y le arrancó una oreja. El desconocido huyó, dejando un reguero de sangre, hasta un pozo. Los compañeros quisieron seguir al huido hasta lo más profundo de aquel abismo, pero desistieron; así es que Juanillo mismo decidió bajar.

III. El índice general, así como la mayoría de las versiones, nos hablan de las tres princesas raptadas por el monstruo. Nuestra versión omite esta parte.

IV. En el pozo, halló un tesoro, parte del cual fue izado por los compañeros. Esto sustituye al rescate de las tres jóvenes cautivas del monstruo.

V. Los compañeros abandonaron al héroe en las profundidades. Con la ayuda del demonio, cuya oreja conservaba, consiguió sacar el resto del tesoro, salir del inframundo y llegar hasta los Pirineos.

VI. Evidentemente, suprimido el rapto de las princesas, nuestra versión carece de reconocimiento.

CATALOGACIÓN Y ESTUDIOS

- Astrid Lunding, n.° 5A: The Rescued Princesses.

- Aarne-Thompson, n.° 301: The Three Stolen Princesses. (Cf. n.° 301A: Questfor Vanished Princess; n.° 301B, anterior precedido de The Strong Man and his Companion; 650A: Stong John).

-Boggs,301.

- Hansen, 301.

-Robe, 301.

- Camarena (Repertorio... Cantabria), 301B.

- GONZALEZ Sanz (Catálogo... Aragoneses), 301B: El Fortachón y sus Compañeros. Juan el Oso.

- Pujol, 301: Les Tres Princeses Robados.

- Amores GARCIA, n.° 19.

- Espinosa, II, pp. 498-504.

- Camarena-Chevalier, (301A), 301B: El Fortachón y sus Compañeros.


ANÁLISIS

Es un cuento donde hay grandes carencias de motivos (y funciones), comparado con el índice general.

Imaginamos que nuestro héroe-buscador tiene un origen mixto animal-mujer, tal como cabe esperar de las versiones completas, porque el héroe se queja de que le llaman "El Oso", pero no están explícitos los motivos que lo proclaman: F610, B611.1, B29.7 ó F611.1.5, que serían de esperar.

La parte I (en que descompone Thompson el cuento) posee un presumible T615 y un L111.3.

La parte II se refiere a los compañeros extraordinarios F601; pero, incluso en ellos, las funciones extraordinarias están diluidas. Sobre el primero, se dice que estaba arrancando pinos con la mano (es el conocido Arrancapinos de otras versiones, F611.3.1), pero del segundo no menciona nada especial (Cliffbreaker o Allanamontes): N835, F600, G475.1, P92, F451.5.2, P80-F101 (viaje de ida -mediante una cuerda F96- y vuelta al mundo subterráneo).

Asombrosamente, carece de princesa raptada y encerrada en el mundo subterráneo (R11.1); en su lugar, en el abismo, hay un tesoro. Esto hace que el cuento pierda toda la acción posterior: pretensión de los impostores, reconocimiento, boda, etc.: K1931.2, G500, K677, K963, D2135.2,L161.

Es curioso cómo, en este cuento, el viejo ideal de ascenso social mediante el matrimonio con la princesa se ha alterado radicalmente. El héroe de origen humilde, primero se ha promocionado socialmente mediante las riquezas obtenidas y, sólo después, desde esa posición superior, se hace merecedor de la mano de la hija del rey. Es decir, le falta a nuestra versión ese ideal de ascenso social mediante el matrimonio con la princesa, que es el que anima todo cuento maravilloso. Esto nos hace pensar que esta versión ha sido reelaborada por la mentalidad de una sociedad práctica, realista, moderna.

Al igual que faltaban los motivos que hablaban del origen de Juanillo, faltan las funciones (según Propp) iniciales. El cuento arranca con la carencia:

a6: carencia: Juan Oso es rechazado socialmente.

“ : partida: decide ir en busca de aventuras.

D7: primera función del donante: un demonio se burla de los compañeros.

Aquí encontramos un elemento triplificador: tres agresiones, teniendo sólo éxito la tercera (D7 x3).

E9: reacción del héroe: decide actuar.

F1: recepción del objeto mágico: el héroe se apodera de la oreja del demonio (por lo general suele ser un enanillo quien la dona).

G : desplazamiento: Juan baja al pozo.

Aquí se produce una gran laguna: no hay combate (H), ni victoria, evidentemente (J)...

Tras la utilización del objeto mágico, se produce el matrimonio. W°.

El esquema, pues, sería:

a6 “ D7 E9 El G W°

Podría decirse que el motivo B635.1 (el hijo del oso) viene a ser la causa de la función a6 (carencia) y que G475.1 (un oso ataca a los intrusos del bosque -o posiblemente F451.5.2, enano malvado) es la causa de las funciones D7, E9, F1.

La función G6 (siguiendo un rastro de sangre) se corresponde con F92 (entrada por abismo al mundo inferior) o F80 (viaje al mundo subterráneo).

La función W° viene a ser, evidentemente, el motivo L161.

OTROS MOTIVOS

Thompson: W185, Z200, L101, L112, L160, F90, F95, F102.1, F110, F451.5.2.7, F451.5.2.10, F451.5.11, F721, F721.1, F150, F621, J706, K1931, K1935, K2296, N582, T121.3.1.

Wilbert-Simoneau: F570 .

VERSIONES POPULARES ESPAÑOLAS

Muriel (Cuentos..., pp. 100-101): Juanillo el de la Porra.

- Rasmussen (CP. Andaluces, pp. 25-35), n.° 4: Juan el Oso. Bastante acercado al arquetipo (falta el parricidio del oso), los ayudantes se llaman "Junta Cerros con el Culo" y "Arrancapinos".

- Bravo-Villasante (C. Andaluces, pp. 59-68): Juanillo el Oso. Es una versión bastante singular. La madre tiene tres hijos con un orangután.

- Larrea (Gaditanos, pp. 141-147), n.° XXII: Juanillo el Oso. Como en el anterior, la madre tiene tres hijos con un orangután.

- GARCIA Surrallés (Era... Gaditanos, pp. 63-76), n.° 8: Juanillo el Oso.

- RODRIGUEZ Almodóvar (C. al Amor..., I, pp. 99-103), n.° 13: Juan el Oso (véase Los Cuentos Maravillosos, pp. 111-116).

- Naveros (C... de Baena, pp. 59-64): Juanillo el Oso.

- Cf. Moróte (Cultura Tradicional de Jumilla, pp.235-240): Guarinillo.

- Camarena (C... Real, pp. 53-67), n.° 42: Juanillo el Oso, n.° 43: Gorrillo Colorao, n.° 44: Juanillo el Oso.

- Fraile (C... Madrileña, pp. 140-151): El niño que venció al Diablo (cuatro versiones).

- Garrido Palacios ("Cuentos que me han contado", pp. 147b-149a, 150a-153b), n.° I: Perico el de la Maza, n.° III: Juanillo el Mismo, ídem ("Un Cuento del Abuelo para despertar (De viva Voz)"), pp. 43-47.

- Cortés VAZQUEZ (C. P. Salmantinos, I, pp. 96-102; II, pp. 130-154), n.° 46: Juan de la Porra, núms. 127-129: Juanito el Oso.

- Cortés VAZQUEZ (C... Ribera del Duero, pp. 124-133), núms. 42 y 43: Cuento de Juanito el Oso.

- Espinosa (CPE, I, pp. 303-314), núms. 133 y 134: Juanito el Oso (soriana y santanderina), n.° 135: Juanillo el Oso (toledana). Nos dice (II, pp. 498-504) que Panzer ha hecho un estudio definitivo sobre el cuento, que es de origen oriental, según señalan también Cosquin, Gaidoz o Bolte-Polivka.

Podemos extraer los siguientes elementos del estudio de Espinosa que están presentes en nuestra versión:

A. Héroe de nacimiento y fuerzas maravillosas.
B. Compañeros extraordinarios.
B 1. Compañeros maltratados por el demonio.
D. Rescate de las princesas.
E. Los compañeros abandonan al héroe en el subsuelo.
F. Llega al palacio, se hace reconocer y se casa.

El primer tipo, de los varios que aísla Espinosa, se caracteriza por el señalamiento del origen del héroe, mientras que los tipos II y III suelen centrarse en el rescate de la princesa.

Las versiones hispánicas que estudia nuestro teórico son del tipo I. Según Panzer, el episodio del nacimiento del héroe no pertenece al arquetipo primitivo del cuento, pero Espinosa se pregunta por qué aparece en todas o la mayoría de las versiones.

- Curiel Merchán (Extremeños, pp. 253-258, 321-325, 467-471; CSIC, pp. 155-161, 210-214, 324-328):

• La leche de la Leona (n.° 62). Contiene los siguientes elementos: niño criado con leche de burra; ayudantes: tripero y rodador de piedras de molino; choza de pastor sustituyendo a la casa del diablo; el tripero siente frío en la bajada al inframundo y el rodador siente calor; una vieja da consejos al héroe en el submundo.

• Juan de la Porra (n.° 81), bastante complejo.

• Juan el Oso (n.° 130). Sin el episodio del rapto; "Medio Oso", el personaje héroe, mata a unas personas por llamarle Oso; los compañeros reciben los nombres de Partecanchos y Parteleña; en la bajada al inframundo, el primero renuncia, porque dice que hay mosquitos, el segundo porque hay vidrios. El oso se casa en el submundo.

- RODRIGUEZ Pastor (Extremeños y Andaluces, pp.109-116), n.° 8: Juanillo, el Oso. Padre y madre osos; acompañantes: Arrancapinos y otro que allanaba sierras; la bajada al pozo es para beber; no hay princesa en el mundo inferior.

- Espinosa (CPCL, I, pp. 100-109), n.° 62: Juanillo el Oso. El oso rapta a la madre y la recluye en una cueva. Ya mayor, el hijo rueda la piedra de la cueva y mata al padre que quería impedir la huida de madre e hijo. Compañeros: Aplanamontes y Arrancapinos. Es un cuento bastante completo. N.° 63: Juan Oso. Arrancapinos y Arrancapeñas son los acompañantes de esta versión que, por lo demás, resulta muy esquemática. N.° 64: El Hijo Burra. La fortaleza del joven radicaba en la leche de burra que había bebido; los compañeros, sin nombre, son un personaje que no tenía nada que comer y otro que estaba cavando; en el descenso halla Juan dos salas, una fría y otra caliente.

- Camarena (León), n.° 74: Juanillo el Oso, n.° 75: Juan de la Pollina.

- Camarena (Seis... Cantabria, pp. 29-36): Juanillo el Oso.

- Cf. Llano Roza de Ampudia (Cuentos Asturianos, pp. 288-291), n.° 113: Juanillo el Oso.

- Cuscoy (Tradiciones Populares, II, pp. 156-159), n.° II: Las Tres Princesas Encantadas (Arranca-Pinos, Derriba-Montañas, Calca-la-Tierra).

- Saco y Arce (Lit. Pop. de Galicia, pp. 267-272): Juanillo el de la Cachiporra.

- Amades (Folklore de Catalunya..., pp. 3a-9b, 60ª-63b, 135b-138a, 998b-1000a), n.° 1: En Joan de l'0s, n.° 16: Les tres princeses mes brillants que el Sol, n.° 39: El nen Joan que tenia un gep darrera i un gep davant, n.° 401: La Filia del Carboner.

- Serra i Boldú (El Pescador..., pp. 53-63): Joan Valentás.

- Bertrán (Lo Rondallari Cátala, pp. 3-10), n.° 1: El Fill del'0s.

- Cf. Verdaguer (Rondalles, pp. 82-83); L’Orella del Gegant.

- Apalategi (Introducción..., pp. 163-178): Etsai Zaarra ta Sagarra (El Diablo y la Manzana). Estudia este cuento junto a una versión del tema de los ladrones que sorprenden, en su cueva, a los dos hermanos que van a robarles (versión de Alí Babá) porque, dice, forma con él un ciclo que refleja el quehacer subterráneo que se efectúa en las minas. La boda que se celebra en uno de los dos cuentos representa, nos asegura, el final de la lucha entre el modo de vida agrícola y el minero, mientras que el otro revela los trastornos sociales, las luchas, las diferencias de clases que originó el descubrimiento y uso de los metales. El cuento, dice, se refiere al secreto que el hermano menor logra arrancar a los ladrones de la cueva, que no es otro que el de la técnica de la fundición del oro que conocen los ladrones.

- Azkue (Euskaleriaren..., pp. 196-199), n.° 69: Juan Artz. Juan Artz. (Juan Oso).

- Barandiaran (El Mundo en la Mente Popular Vasca, III, pp. 108-112): Jo Antxo Artza (=Juanillo el Oso). Juan mata a su padre con la piedra que tapaba la boca de la cueva y sobresale por su mala conducta en la escuela, como en el arquetipo de Almodóvar.

En "Dos versiones Peruanas de "Juan (el) Oso" (RDTP, XLV, pp. 186-209) encontramos dos relatos bastante diferentes del cuento arquetípico y una explicación del personaje de Juan Oso. Se dice que a "los hacendados que cortejan a las chicas solteras y duermen con ellas se les compara con oso y se les llama «ukuku», es decir, oso en lengua quechua" (pp. 190-191).

VERSIONES POPULARES HISPANOAMERICANAS Y PORTUGUESAS

- Contreras (C... Chile, pp. 25-35), n.° 2: Juan del Roble, Juan de la Espada y Juan de la Mula.

- Pino (Nuevos... Chile..., pp. 17-28), n.° 1: El Cuentecito de Uña de Mula.

- Añíbarro (La Tradición Oral en Bolivia, pp. 91-94; 371-375), n.° 12: Las Tres Peras; n.° 82: Jucumari.

- Carvalho-Neto (C. F... del Ecuador, pp. 103-111, 206-217), n.° 65: Mama Leche la Burra, n.° 77: Juan del Oso.

- Carvalho-Neto (C. F. Ecuador. Sierra..., pp. 5-10), n.° 2: Juan Osito, n.° 3: Juan Oso.

- Lara Figueroa (C. P. de Guatemala, pp. 74-81, 9199), n.° 15: Juan de la Espada (Arrancapinos, Araconbueyes, Araconleones), n.° 17: Juanito Oso (Detengovientos, Tirintitión, Volteacerros).

- Polanco (C. Maravillosos, pp. 15-19): Mama con Burra.

- Ramírez de Arellano (Folklore Portorriqueño, pp.131-133), n.° 88: La Oreja del Diablo.

- Foresti (Tradición O. Chilena, pp. 27-38): Juanito Oso. La madre del héroe es vendida al oso, de quien concibe el hijo; le acompañarán uno que aplanaba cerros y otro que arrancaba árboles, el duende es un minero; se rescata a las tres princesas cautivas y hay un final feliz con matrimonio triple.

- Foster (Sierra de Popoluca..., pp. 229-230), n.° 38: The Old Soldier, Pedro de Mal. El personaje es un soldado y sus acompañantes otros dos soldados.

- Robe (Mexican Tales... from Los Altos, pp. 114-124), n.° 33: Juan, Hijo de la Burra, n.° 34: [Las Tres Princesas].

- Feijoo (Sabiduría Guajira..., pp. 331-344): Juan el Oso.

- Jameson-Robe (Hispanic Folktales..., pp. 208-209, 58), n.° 191: Bear Milk, n.° 26: The Lady and the Bear.

- Cf. Chertudi (C. F. Argentina, pp. 135-136), n.° 57: Cuento de Juquito.

- Pedroso ("C. P. Portuguezes", pp. 166-177, 180), n.° 26: Joao Pelludo, n.° 29: Pedro Malasare.

- Vasconcellos (Contos..., I, pp. 609-632), n.° 317: O Homem da Moca. No hay descripción de la naturaleza de Juan; compañeros: Arranca-Pinheiros, Revolve-Montes; el duende es un enorme gato, los compañeros no bajan alegando que hay mosquitos; tres princesas guardadas por un león, serpientes y diablo; traición; boda y otras aventuras más que arrancan desde aquí. N.° 318: Joao da Burra.

- Coelho (C. Portugueses, pp. 146-151), n.° 22: O homen da espada de vinte quintáis.

- Braga (C. Portugués, I, pp. 165-171): A Bengala de Dezasseis Quintáis.

VERSIONES POPULARES NO HISPÁNICAS

- Hindes Groome (Gitanos, pp. 39 y ss.): El Hijo de una Yegua (cuento de Bukowina). Acompañantes: Romperrocas, Tuerceárboles y Rompeárboles; en el submundo los ancianos prohiben al héroe un camino, que es precisamente el que toma; un águila le vuelve al mundo superior.

- Cf. Topper (C. P. Bereberes, pp. 132-147), n.° 34: El Hombre de la Pipa.

- En Afanasiev (C. P. Rusos, II, pp. 66-71), con ser La Bruja y la Hermana del Sol un cuento totalmente distinto, aparecen dos personajes conocidos que ayudan al zarevich Iván en su misión: Vertodub y Vertogez, pero uno muere al arrancar los robles de raíz y el otro cuando voltea la última montaña.

- Italo Calvino (Italianos, pp. 381-386), n.° 78: La Pelota de Oro.

- Grimm (CC, pp. 434-438): Piel de Oso. Es un cuento totalmente distinto, pero en él podemos encontrar algunas pistas sobre la naturaleza del héroe "Piel de Oso", que pasa por algunas pruebas de iniciación, como podrían calificarse, que mata a un oso y, al ponerse su piel, adquiere sus cualidades.

- En El Gnomo de Grimm (pp. 298-302), hallamos una versión de nuestro cuento. Tres hermanos sustituyen a nuestro héroe; tres hermanas están sepultadas bajo el manzano; un enanillo dice al hermano héroe cómo bajar; traición de los hermanos; los gnomos le sacan a la superficie.

- El Fornido Juan (Grimm, pp. 593-599) posee muchas semejanzas. Madre e hijo son encerrados en una cueva por los ladrones; cuando el niño se hace mayor, mata al jefe de los ladrones y vuelven juntos al verdadero padre. Al salir en busca de aventuras, topa con Tuercepinos y Desmoronarrocas con los que desarrolla las aventuras típicas del arquetipo.

- Fabre (H. y L. Languedoc, pp. 27-40). Compañeros: Atarrobles y Portamontañas; el monstruo que cae desmembrado por la chimenea es un negro.

- GARCIA-Luis (C. L. de Bretaña, pp. 30 ss.)

- C. P. Azerbaidjanos (pp. 38-51): Melik-Mamed.

- SANCHEZ Lizarralde (C. P. Albaneses, pp. 9-11): Queros en el Mundo Subterráneo.

- Creus (C. de los Ndowe de Guinea), n.° 20: Ugala y el Fantasma, n.° 23: Valentía de Ugala. No es nuestro cuento el que se desarrolla en estas dos versiones, pero describen dos viajes al inframundo, viajes típicamente orfeicos.

- En Historias y Leyendas Bujebas (pp. 101-107, n.° XVIII: Historia de Nzumbi y de Yanga), hallamos otro viaje orfeico muy interesante: Nzambi acude en busca de Yanga al país de los muertos, donde dice que ella ha perecido "desboscando árboles". Bu de na Biteb niega y, para probar su negativa, "subió arriba, se bajó abajo y tiró los pedazos de su cuerpo al suelo", tras lo cual, desafía a Nzaubi a que haga lo mismo. En el viaje, el héroe recibe un objeto mágico, un "vum". Cuando Bu reconoce que Yanga está muerta, la mete en "un pozo para quitarle todas las enfermedades que tenía, y volvió a su hermosura". El cuento continúa, pero, como se observa, hay muchos elementos aislados que también aparecen en nuestros cuentos occidentales: la caída de Bu en pedazos (se vuelve a repetir más adelante, cuando el jefe de los muertos pregunta por la pareja y una vieja dice que no la ha visto: se va "desparramando su cuerpo en pedazos"), la lucha con el jefe de los muertos (similar a la que Juan lleva a cabo en el submundo), el objeto mágico para entrar (o salir, como Juan). Existe, además, un reconocimiento de la joven (similar a nuestro cuento El Mago que se casó con la Princesa) y una persecución (como en Las Tres Palomas).

OTRAS VERSIONES

Un romance publicado a principios del siglo XIX (Las Princesas Encantadas, y Deslealtad de Hermanos, Córdoba, imp. Juan GARCIA RODRIGUEZ de la Torre) recoge, entre otros populares, buena parte de los motivos del arquetipo correspondiente a nuestro cuento; incluso, el héroe, que se finge loco cuando va a palacio por la princesa que ha rescatado y que ha sido llevada por los impostores, se hace llamar Juanillo. Clotardo, uno de los expulsados de España por Femando el Católico, fue elegido rey de Siria. Ordenó que sus tres hijas fuesen encerradas en un castillo, que un nigromante las encantase y que fuesen custodiadas por tres caballos o arpías que se erigiesen en los guardianes. Tres hermanos, caballeros de Dinamarca, pretenden rescatarlas; los mayores, en vista de los altos torreones, desisten, pero el menor consigue escalarlo. Las jóvenes le dicen que quite una cerda a cada caballo, que en ello consiste el encantamiento. Conseguida la tarea, las hermanas quedan libres; la menor le dona una gargantilla. Cuando salen al exterior, los hermanos le abandonan llevándose a las princesas. Mientras tanto, roto el sortilegio, el héroe queda rodeado de oscuridad y serpientes; pero, por medio del pelo del caballo correspondiente a la hermana menor, consigue volar hasta un desierto de Suecia, desde donde se encamina al palacio de las princesas, consiguiendo, finalmente, casarse con la menor. El cuento posee un aditamento final, mediante el cual, el joven consigue ganarse el favor del rey desbancando a los hermanos que estaban casados con las hermanas mayores. El romance concluye: "Don Alonso de Morales, /que este suceso halló escrito /quiso reducirlo á versos, / á el mandato de un amigo". Este mismo romance, lo recoge Durán (Romancero General, n.° 1263; II, pp. 248a-253a).

Sin duda, debió inspirar el episodio de la cueva de Montesinos (Quijote, II, XXII-XXIII; pp. 433-445).

Lida de Malkiel (El Cuento Popular, p. 69), que halla el motivo del hombre que cae a pedazos en los Sesenta y dos cuentos del papagayo, anota a pie de página:

Este detalle es tan característico de las versiones modernas que Lope se vale de él para recordar a sus espectadores todo el cuento:

De aquel Osorio habréis la historia oído
que vio caer el hombre cuarto a cuarto:
lo mismo a mi temor le ha sucedido,
con que de amor el pensamiento aparto;
hase formado un hombre repartido
a mis ojos...

(Quien amo no haga fieros, II, I)

Fernán Caballero (Cuentos y Poesías Populares, ed.1859, pp. 83-95; BAE, 140, pp. 90-94; ed. Alcalá, pp.92-98), La Oreja de Lucifer (según Baquero Goyanes [El Cuento Español, p. 576], este cuento apareció en el Semanario Pintoresco Español, 21-23, en mayo de 1852). El héroe es un caballero acompañado por Carguín Cargón, Soplín Soplón y Oidín Oidón; llegan al castillo de la serpiente de siete cabezas que, con un testarazo, abre un pozo. La princesa está presa de Lucifer, al que corta el caballero una oreja. La princesa rescatada es tan perversa, que el caballero pide al diablo que se la lleve.

Pastenrath, Des Téufels, versión en verso traducida por Juan Valera en su artículo "El Doctor Fastenrath" (1867), donde nuestro escritor señala la presencia del mencionado doctor alemán entre los primeros autores que se han preocupado por recoger de boca del pueblo las consejas y cuentos olvidados desde "nuestro Conde Lucanor" (en Andrés Soria, Cuentos Andaluces de Fernán Caballero, pp. 161-166).

Alusiones en Pereda en "Suum cuique". Escenas Montañesas, y "Al Amor de los Tizones", Tipos y Paisajes (1871) [citado por Amores GARCIA (Tratamiento..., Tipo 301B) y por Colina de RODRIGUEZ (El Folklore..., pp. 112-114)].

RODRIGUEZ MARIN (10700 Refranes) bien puede referirse al duende de este cuento popular cuando registra la siguiente frase: "El enano de la venta que a los niños aspavienta. Es el mismo enano de un cuento popular infantil. El enano sin dejarse ver, ahueca la voz. amenazadora diciendo: "¿Bajo, o no bajo?". Dícese del refrán burlando del que pretende atemorizar a otro u otros careciendo de cualidades para lograrlo".

La expresión final, en la que Juanillo pide al duende que le ponga a los Pirineos de Francia, es paralela a la que aparece en el Quijote de Avellaneda (cap. XXXI; III, pp. 129-130): "- Pues esta noche -replicó don Alvaro- tengo de hazer un tan fuerte encantamiento en daño vuestro, que, llevando por los ayres a la reyna Zenobia, la pondré en un punto en los montes Perineos...".