Si desea contactar con la Revista de Foklore puede hacerlo desde la sección de contacto de la Fundación Joaquín Díaz >

Búsqueda por: autor, título, año o número de revista *
* Es válido cualquier término del nombre/apellido del autor, del título del artículo y del número de revista o año.

LOCUCIONES USUALES EN CASTILLA Y LEON

PANIZO RODRIGUEZ, Juliana

Publicado en el año 2000 en la Revista de Folklore número 234.

Esta visualización es solo del texto del artículo.
Puede descargarse el artículo completo en formato PDF desde la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

Revista de Folklore número 234 en formato PDF >

Los últimos números de la revista están disponibles en el servidor de la Fundación Joaquín Díaz >


El dominio de la lengua es uno de los pilares sobre los que se construye Información de una persona. En gran medida, el mejor conocimiento de la propia lengua hace posible el desarrollo del individuo en su entorno. A nadie se le escapa que la comprensión de mensajes lingüísticos se encuentra en la base del ser humano.

Julio Casares en su obra Introducción a la lexicología moderna denomina locución "a la combinación estable de dos o más términos, que funcionan como elemento oracional y cuyo sentido unitario no se justifica como una suma del significado normal de sus componentes". Por ejemplo: hombre rana, tocino de cielo, beber los vientos...

Ofrecemos seguidamente unas locuciones patentes en la actualidad en nuestra región castellano-leonesa.

ALIVIO

De alivio: Esta expresión está relacionada con el alivio de luto, es decir, con el período posterior al luto riguroso. Este último solía durar, en otros tiempos, cinco años para los parientes más próximos al difunto. Obligaba a vestir de negro, abstenerse de diversiones y reducir al mínimo la vida social: en los pueblos, el día de la fiesta, no podían asistir a Misa, e incluso hoy hay quien así lo hace. El alivio permite introducir los colores morado y gris, y frecuentar los lugares públicos. Actualmente esta costumbre va cayendo en desuso, excepto en las gitanas, que mantienen un luto riguroso, y en algunas ancianas de los pueblos.

ANILLO

Caérsele a uno los anillos: Significa rebajarse una persona a realizar tareas inferiores a las que cree que le corresponden. Suele emplearse en sentido irónico ya que en esta vida, como afirma la sabiduría popular, "de tejas abajo, cada uno vive de su trabajo"; generalmente, son las personas de inferiores dotaciones económicas, a las que se dice: que lo haga él solo, que no se le van a caer los anillos.

Venir algo como anillo al dedo: Suceder algo en el momento más oportuno. El mismo significado tiene "venir de perillas".

BAILE

Bailar al son que tocan: Adaptarse a las circunstancias favorables o adversas.

Bailar con la más fea: Tener que realizar la tarea más ardua.

Bailarle a uno el agua: Seguirle la corriente y adularle para obtener algo positivo de él.

Baile de San Vito: Denominado así porque se rezaba a ese santo para curar la enfermedad. Realmente se trata de una enfermedad infecciosa que ataca a los niños y adolescentes y que se manifiesta con convulsiones y otros síntomas. San Vito fue un mártir de Sicilia que vivió en el siglo IV.

Empezar el baile: Comenzar una acción muy movida y tumultuosa.

Otro que tal baila: Otro que se comporta tan mal como los anteriores.

CAMINO

Abrirse camino: Prosperar. Los versos de Machado reflejan esta situación: "Caminante, son tus huellas / el camino, y nada más; / Caminante no hay camino, / se hace camino al andar" (Campos de Castilla).

Camino trillado: Se refiere al que es muy utilizado.

De camino: Por el camino. De viaje.

Ir por el buen o mal camino: Obrar o no con honradez.

Llevar camino de: Obrar de una manera positiva que dé buenos resultados en el futuro.


GATO

A gatas: Andar los niños pequeños mediante los brazos y piernas.

Cuatro gatos: Concurrencia de pocas personas a un lugar.

Dar gato por liebre: Engañar a alguien, dándole algo que se parece, pero que es de inferior calidad.

Echar a uno el gato a la cara: Causarle gran irritación o enfado.

Haber gato encerrado: Encontrarse con una situación no clara en la que existe algún engaño.

Hasta los gatos quieren zapatos: Comentario que suscitan unas pretensiones desmesuradas.

Lavarse como los gatos: Lavarse mojando una toalla en agua y con mucha prisa.

Llevarse como el gato y el perro: Reñir continuamente las personas.

Llevarse el gato al agua: Salirse con la suya.

HOMBRO

A hombros: Llevar algo sobre los hombros, como por ejemplo a los santos en las procesiones, a los toreros después de una corrida en la que han triunfado.

Arrimar el hombro: Colaborar, desinteresadamente, en una situación difícil.

Cargado de hombros: Se dice de la persona que presenta una convexidad exagerada en la columna vertebral.

Hombro con hombro: Estar una persona junto a otra.

Mirar por encima del hombro: Manifestar desprecio por alguien, considerándolo inferior.

Sobre mis (tus, sus) hombros: Se aplica al esfuerzo o la responsabilidad que recae sobre uno.

IR

Ir a parar: Exclamación de censura a la vista de algo que produce irritación o escarnio.

Ir a por: Ir en busca de algo.

Ir algo para largo: Faltar mucho tiempo para que suceda algo.

Ir que arde, que chuta o que se mata: Ir demasiado rápido a buscar lo que ha ganado.

Ir dado: Se emplea con sentido irónico para negar una cosa a alguien.

Ni irle ni venirle: Resultarle indiferente un asunto.

Sin ir más lejos: Siendo las pruebas muy asequibles.

Pudiendo poner un ejemplo evidente.

JUEGO

Dar juego: Tener un asunto mayores consecuencias positivas de las que al principio se creía.

Estar en juego: Correr algún riesgo grave.

Fuera de juego: Se aplica a las personas que no tienen influencias en un asunto.

Hacer el juego: Actuar de un modo que aproveche a otro y pase inadvertido.

Hacer juego: Corresponderse dos o más cosas en orden, simetría, etc.

LARGO, A

A la larga: Con el tiempo, en el futuro.

A lo largo de: Se utiliza en sentido temporal: a lo largo de los meses. Recorrer un trayecto.

Dar largas al asunto: Demorar su resolución.

De largo: Aplicado al vestido, el que llega hasta los pies.

Hablar largo y tendido: Conversar prolijamente considerando un asunto en todos sus aspectos.

¡Largo!: Exclamación de rechazo.

Para largo: Esperar mucho tiempo para que se resuelva un asunto.

Pasar de largo: Significa pasar a lo lejos. No tomar en consideración un asunto.

LUZ

A la luz: Con la claridad.

A la luz de: Con la luz de: Con la luz de las velas. En vista de: a la luz de los últimos sucesos.

A toda luz: Sin que quede la menor duda.

Arrojar luz.: Aportar claridad a un asunto.

Dar a luz.: Dar nacimiento. Tener un hijo. Publicar una obra.

Entre dos luces: Se aplica a las horas del día en las que no es totalmente de día ni de noche. Al amanecer y al atardecer.

Salir a la luz.: Publicarse. Ponerse de manifiesto algo que estaba oculto.

MANO

A mano: Realizado sin artificios mecánicos.

A mano airada: Con violencia.

A mano alzada: Se aplica a las votaciones y consiste en levantar el brazo ante lo que la presidencia somete a la decisión de los reunidos.

A mano armada: Portando las armas.

A manos llenas: Dar en abundancia.

Abrir la mano: Mostrarse más indulgente que lo habitual.

Atarle a uno las manos: Impedirle realizar lo que se propone.

Bajo mano: Tener escondido algo.

Caer en manos de alguien: Caer bajo su dominio.

Caérsele de las manos: Se aplica a los libros cuya lectura resulta insoportable.

Con las manos en la masa: Sorprender a uno robando.

Dar de mano: Saludar con la mano a distancia.

De primera mano: Del primer propietario de una cosa.

Echar una mano: Prestar ayuda.

En buenas manos: A cargo de una persona competente.

Lavarse las manos: Desentenderse de un asunto.

Llegar a las manos: Pegarse en una discusión.

Mano a mano: Realizar algo entre dos personas.

Mano blanda: Proceder con benignidad.

Mano dura: Obrar con severidad.

No saber dónde tiene la mano derecha: Ser una persona muy ignorante.

Tender la mano: Ofrecer ayuda.

NARIZ

Con un palmo de narices: Ir defraudado.

Dar algo en la nariz.: Sospechar.

Dar con la puerta en las narices: Rechazar a alguien con malos modos.

De tres pares de narices: Expresión ponderativa.

Hasta las narices: Estar harto de algo.

Pasar una cosa por las narices: Enfrentar a uno sin consideraciones con algo que le mortifique.

Subírsele a uno a las narices: Negarle cualquier consideración o respeto.

Tocar las napias (narices): Molestar a alguien.

OJO

A Ojo de buen cubero: Calcular a bulto, sin medida ni operaciones matemáticas.

A ojos cerrados: Actuar con la convicción de que se hace lo más acertado o conveniente.

A ojos vistos: Quitar algo a la vista del público.

Abrir el ojo: Prestar atención. Despertarse por la mañana.

Abrir a alguien los ojos: Hacerle ver la realidad.

Andar con cien ojos: Extremar la atención y la preocupación.

Cerrar los ojos: Morirse.

Echar el ojo a algo: Elegir algo con algún fin.

Costar un ojo de la cara: Valer algo demasiado.

No quitar ojo: No apartar la vista de algo o alguien.

Ojo al Cristo que es de plata: Invitación a cuidar de un objeto porque es muy frágil y delicado.

Ojo avizor: Expresión con la que invitamos a extremar la vigilancia.

Pegar el ojo: Dormir.

Ser el ojo derecho de alguien: Ser su preferido.

Un ojo de la cara: Costar muy caro.

PALABRA

A medias palabras: Por medio de insinuaciones.

Buenas palabricas: Decir una cosa y hacer lo contrario.

Coger la palabra a alguien: Aceptar el ofrecimiento de alguno que no lo hace de corazón.

De palabra: Verbalmente, sin escribir.

Decir cuatro palabras: Ser breve en la exposición.

Dejar a alguien con la palabra en la boca: Abandonar su compañía sin haber concluido la conversación.

Faltar palabras: Resultar inexplicable.

Ni media palabra: No decir nada.

Quitar la palabra de la boca: Interrumpir con brusquedad al que está hablando y hablar en su lugar.

Santa palabra: Lo que complace al escucharlo.

Sobrar las palabras: No necesitar comentario porque queda claro.

Tener unas palabras: Significa discutir.

Tener la palabra en la punta de la lengua: No acordarse en ese momento de la palabra adecuada.

Ultima palabra: La que se pronuncia al final y no admite réplica.

QUITAR

¡Quita!: Expresión de rechazo.

Quitando algo: Prescindiendo de ello.

Quitarse a uno del medio, de encima o de adelante: Librarse de él.

Sin quitar ni poner: Con exactitud.

De quita y pon: No tener de repuesto otra prenda de vestir, siendo necesario lavarla para volver a usarla al día siguiente.

RUEDA

Chupar rueda: Esperar paciente y trabajosamente a que toque su turno.

Comulgar alguien con ruedas de molino: Dejarse engañar.

Rueda de prensa: Coloquio que mantienen algunas personas con los periodistas, a los que formulan preguntas sobre un tema concreto o de carácter general.

SANGRE

A sangre fría: Realizar una acción disparatada como matar a una persona, sin inmutarse.

A sangre y fuego: Destruir personas y enseres sin inmutarse por ello.

Arderle o hervirle a uno la sangre: Exaltarse al máximo al punto de reaccionar con la mayor violencia.

Chupar la sangre a alguien: Alude a ciertos parásitos que se alimentan de la sangre de otros. Producir la ruina poco a poco de otra persona.

Correr la sangre: Producirse disturbios durante los cuales se derrama sangre.

Encenderle, revolverle la sangre a uno: Experimentar gran indignación.

Hacerse uno mala sangre: Sentirse enfadado sin poder remediar las causas.

Helársele la sangre en las venas: Experimentar un gran disgusto.

Llevar o tener algo en la sangre: Ser inherente a la persona, por herencia o por convicción.

Llegar la sangre al río: Carecer una cosa de consecuencias graves.

No tener sangre en las venas: No reaccionar con la energía que es necesaria en ese momento.

Subírsele a uno la sangre a la cabeza: Realizar una acción impulsiva.

Sudar sangre: Realizar un gran esfuerzo para lograr algo.

SANTO

¿A santo de qué...?: ¿Con qué motivo, con qué finalidad?

Alzarse con el santo y la limosna: Apropiarse de lo suyo y de lo ajeno.

Desnudar a un santo para vestir el otro: Apropiarse de lo propio y de lo ajeno y dárselo a otro que lo necesita tanto como el primero.

írsele el santo al cielo: Olvidarse de algo.

Llegar y besar el santo: Llegar a un lugar y encontrar enseguida lo que buscaba.

No ser santo de su devoción: Caerle mal una persona.

Quedarse para vestir santos: Quedarse soltera una mujer. En otros tiempos, la que no contraía matrimonio dedicaba parte de su tiempo a colaborar en el arreglo de la Iglesia.

Tener el santo de cara o de espaldas: Verse favorecido o desfavorecido por la suerte.

TIERRA

A ras de tierra: En la superficie de la tierra.

Besar la tierra: Besar el suelo, caerse de bruces.

Echar algo por tierra: Destruirlo.

Echar tierra sobre algo: Ocultar un hecho escandaloso.

Irse o venirse a tierra: Derribarse un edificio.

Poner tierra por medio: Impedir que se realice algo.

Quedarse alguien en tierra: Llegar tarde a un medio de transporte.

Sacar algo de las entrañas de la tierra: Obtener un objeto muy escondido.

Tierra adentro: Lejos del mar.

¡Tierra, trágame!: Exclamación que expresa el deseo de desaparecer instantáneamente, para no enfrentarse a una situación adversa

Tomar tierra: Aterrizar un avión.

Tragársele a uno la tierra: Desaparecer sin dejar ninguna pista.

UÑA

A uña de caballo: Hacer las cosas a marchas forzadas.

Con uñas y dientes: Defenderse con ímpetu.

De uñas: En disposición contraria. Con agresividad.

Dejarse las uñas en algo: Realizar algo con mucho esfuerzo.

Mostrar las uñas: Dar a entender que una persona es agresiva para defender sus asuntos.

Ser uña y carne: Estar dos personas unidas por una gran amistad.

VELA

A dos velas: Sufrir necesidad de dinero. No saber los estudiantes nada de un tema.

Aguantar la vela: Aguantar servilmente a alguien cuando realiza algo.

Como una vela o más tieso que una vela: Se aplica a las personas altas y muy derechas y a la disciplina rigurosa que nos imponían en los colegios, en otros tiempos.

No darle vela en el entierro: No hacerle partícipe de un acontecimiento, pero meterse en él.

Poner una vela a Dios y otra al diablo: Tratar de contentar a unos y a otros, aunque sean distintos y distantes.

Recoger velas: Ceder en un enfado.

VOZ

A una voz: Por unanimidad.

A voz en grito: Muy alto.

Llevar la voz cantante: Ser el dirigente en un asunto.

Ser la voz de su amo: Repetir las palabras de otro al que consideran superior.

BIBLIOGRAFÍA

Diccionario de Frases Hechas de la Lengua Española, Barcelona, Larousse, 1998.