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ALGUNOS ASPECTOS DE LA CULTURA PASTORIL EN LA TIERRA LLANA LEONESA

ALONSO PONGA, José Luis

Publicado en el año 1981 en la Revista de Folklore número 1.

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Fue Abel pastor y Caín agricultor. (Gen, 4, 2-3)

La figura del pastor en la Tierra Llana leonesa (1), tenía una característica especial, ,cuyo fundamento estribaba en que el pastoreo era un medio de vida complementario de la actividad fundamental que era la agricultura

El pastor era un asalariado de familias agricultoras, y por lo tanto considerado en la mayoría de los casos por los campesinos como de una clase inferior, aunque en muchos aspectos era envidiado por éstos. Si bien el campesino era el dueño de las ovejas, y por lo tanto superior, sin embargo consideraba que su criado vivía mejor que él porque trabajaba menos, o lo hacía más cómodamente. La vida de ambos tenía su contraste más fuerte en el verano, cuando mientras el labriego se sometía a jornadas larguísimas y agotadoras al despiadado sol de Julio y Agosto, el pastor trabajaba menos horas y lo hacía "por la fresca", cuando el sol no había salido o comenzaba a declinar perdiendo su fuerza; de esta secreta envidia hacia los pastores han surgido a veces algunas poesías para consolarse de la vida dura del verano, insinuando que también para los otros existen dificultades:

"Buena vida la del pastor
si en el invierno hiciera sol
las fuentes manaran vino
y la mochila pan y tocino"

De igual forma hay un antagonismo envidioso en la medida que el pastor, él solo, mantenía a toda su familia, mientras que el labriego necesitaba de la colaboración de su mujer(3) y de los niños en ,las faenas del campo, y así, por no se sabe qué ironía del destino, mientras "el ama" se pasaba la vida por el campo detrás de su marido, "la criada" vivía plácidamente en su casa. Esto se ve reflejado en esta otra poesía en la que se adivina una intención mordaz:

"Me casé con un pastor
creyendo de ser señora
y al día siguiente me dijo
coge la cacha pastora".

En esta pugna entre los dos modos de vida de las aldeas de la Tierra Llana, también influía bastante los conceptos estereotipados de la religión. Tradicionalmente, los pastores han sido considerados como personas "humildes" (¿pobres, de clase inferior?) aunque sin embargo en la literatura popular y en las prédicas ,dominicales, se recalcaba mucho esta virtud, gracias a la cual fueron los primeros avisados por el ángel cuando el Nacimiento de Dios ( 4 ). Esto es motivo de orgullo para ellos que, además, lo airean convenientemente en poesías como la siguiente que encontramos en la mayoría de los textos de la Pastorada:

"Los pastores no son hombres
que son ángeles del Cielo
en el adorar al Niño
fueron ellos los primeros"

A sus contrarios esto no parece gustarles mucho, y les responden con una parodia similar pero muy fuerte:

"Los pastores no son hombres
que son brutos y animales
comen sopas en calderos
oyen misa en los corrales"

Adviértase que en esta última se recalca que el pastor es persona con costumbres separadas de la sociedad y de la buena educación, pero sobre todo parecen indicar que de ángeles nada, porque ni siquiera son cristianos cuando no van a Misa.

El atuendo típico pastoril:

El atuendo típico del pastor, que hoy se ha perdido, constaba de una zamarra de piel de oveja, que se metía por la cabeza y se ataba a los lados con unas correas, hechas normalmente con las pieles de los perros, los "zajones, zagones, o zahones" especie de pantalones de piel que llegaban a las rodillas, a continuación otra pieza que cubría el resto de la pierna, y que caía abierta en abanico sobre los "zancos" para que no se metiese el agua de la lluvia por .los ojales; esta pieza se llama "leguis", "cueros" porque está hecha casi siempre de cuero, y no de piel de oveja, y raramente "polainas"; se abrocha a un lado de la pierna con multitud de hebillas. El calzado está formado por "los zancos", que son zapatos con el piso muy grueso de madera, y hechos de cuero, claveteados; se atan con correas hechas casi siempre por el pastor de las pieles de los perros. Durante el tiempo de invierno, una amplia capa parda con esclavina y capucha, muy pesada, pero impenetrable a la lluvia y al frío. Al lado izquierdo en bandolera, la mochila o zurrón, colgada de una ancha tira de cuero, que va adornada con multitud de cruces y medallas haciendo amplia ostentación de su religiosidad (siempre se aparecieron las Vírgenes a los pastores) y dentro de la mochila, otro talismán más poderoso e importante para el pastor que las cruces y medallas: "las piedras del rayo", nacidas del rayo, según la creencia pastoril (5) , preservan al que la lleva de los efectos nocivos de los rayos y tormentas, y en algunos pueblos se las cree con propiedades terapéuticas para las ovejas. El cayado, cachava o cacha, que así se denomina en estas tierras era casi siempre de fabricación casera, otras veces había sido mercada en las ferias comarcales y comprada a "señores de la montaña"; solía estar decorada con incisiones hechas a punta de navaja, la navaja cabritera bien afilada que servía para desollar. A veces también llevaban otra serie de objetos como vasos, fiambreras, etc., de hueso, hechos por ellos mismos, o adornados con tiras de cuero de vaca en los que se habían hecho incisiones decorativas

El yantar:

-La comida típica de los pastores en toda la Provincia de León eran las migas canas ; "yantar de los días de fiesta" (6), lo llama Viñayo. En la Tierra Llana se llaman migas o simplemente sopas, y varía algo su composición de las que se hacían en la montaña; se: solían hacer en el caldero de las migas...

"el pastor que ha de ser pastor
tiene que saber su empleo
y es preciso que sepa
hacer sopas en caldero"

La manera de hacer las sopas la encontramos en una de las "corderadas" (7) que casi como un recetario de cocina nos dice:

Mayoral:

Arrímate zagalín
llena el calderillo de agua

Zagalín:

ya le he llenado señor
del pozo que está más clara

Mayoral:

arrima leña de la seca
para que arda

Zagalín:

he aquí la leña señor
una cerilla hace falta
................................

Mayoral:

pondré el calderillo al fuego
para que hierva sin tardanza

Zagalín:
Voy a majar el ajo
que las de buena sustancia
también echaré pimienta
con abundancia de grasa
y estando bien componidas (sic)
las comeremos con ganas.

La pastorada:

Es el auto de Navidad leonés por excelencia (8) aunque no el único; se llama pastorada por estar representado por los pastores, aunque en estas zonas se llama más comúnmente corderada, ya que en este acto se ofrece una cordera.

Los pastores iban vestidos con los tradicionales vestidos de pieles, y como en la mayoría de los pueblos no había pastores suficientes, se juntaban los de varios pueblos. Se "echaba" normalmente el día de Nochebuena, o el de Navidad, y a veces las actuaciones se repartían por una serie de pueblos limítrofes; en ese caso, también se representaban los días de Nochevieja y el Día del Año.

En la pastorada tradicional, las partes más importantes son: los pastores reunidos, edicto de empadronamiento, La Virgen y S. José van hacia Belén, el anuncio del ángel, los pastores cocinan las migas y las comen; los pastores van a adorar al Niño. Sin embargo el pueblo da mucha más importancia a una serie de poemas y villancicos que se cantan a la puerta de la Iglesia, y se bailan camino del Presbiterio, al igual que al ofrecimiento, donde los pastores solían despacharse a su gusto ridiculizando los defectos y comentando las injusticias de sus amos (9). A veces al final del acto, y también en verso, se intercalaban verdaderos sermones para adoctrinar al pueblo en materia religiosa.

_____

(1) Entendemos por Tierra Llana las comarcas de Tierra de Campos, y las subcomarcas del Páramo y Oteros, en las cuales se da este tipo común de pastor asalariado, el cual apacentaba las ovejas de varios campesinos. Este articulo es un pequeño avance de un trabajo más amplio sobre, la cultura pastoril leonesa, que abarca todas las comarcas de la Provincia con sus variantes peculiares.

(2) Todo esto que vamos a decir pertenece ya al pasado; hasta los años 60, que fue cuando comenzó el éxodo rural a las ciudades, se daba esta figura del pastor asalariado, pero a partir de aquí el pastor que en la actualidad vemos por nuestros campos ha cambiado de modo de vida, y generalmente es el propietario del ganado, o, si no, está muy remunerado con lo cual no existe diferencia social con el agricultor. Este cambio de vida y "status" social ha sido uno de los determinantes del cambio cultural como afirma LISON TOLOSANA C. "Invitación a la antropología Cultural de España", La Coruña, 1977, págs. 37-42.

(3) ALONSO PONGA J. L., "La picaresca de los Oteros (León)", Tierras de León, n.º 36-37, diciembre, 1979, pág. 171.

(4) San Lucas 2, 8-20

(5) He aquí una de tantas leyendas alusivas a estas piedras recogida en Nava de los Oteros; nos la contó D. Nicomedes de 92 años hijo y nieto a. su vez de pastor: "Yo siempre oí a mi abuelo y a mi padre, que estas piedras eran de los rayos, o sea cuando cae un rayo se mete debajo de la tierra, pero poco a poco va saliendo y cuando llega arriba, sale en forme. de una piedra muy lisa y muy bonita, antes decían que si llevabas una de esas es la mochila no te pasaba nada cuando había nubes, pero yo eso no lo creo; eran cosas de antes".


(6) VIÑAYO GONZALEZ A., "La pastorada. Auto de Navidad leonés, dramatización poético-musical". Discos PAX, Madrid, 1969.

(7) Es la. corderada. de Vlllalabraz del año 1955; a nosotros nos la facilitó D. Lorenzo Gaitero, a. quien le damos las gracias desde aquí.

(8) VIÑAYO GONZALEZ A., "La. Pastorada... ".

(9) ALONSO PONGA J. L., "La picaresca. de los Oteros...", páginas 168-169