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AUTOS DE NAVIDAD Y DE REYES DE GORDALIZA DE LA LOMA (I)

CARRILLO FRANCO, José Antonio

Publicado en el año 2002 en la Revista de Folklore número 258.

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A mi abuelo Francisco Carrillo y a toda mi familia.

AGRADECIMIENTOS

Mi más sincero agradecimiento a la Revista de Folklore y a su director, Joaquín Díaz, por el interés que han puesto y por las facilidades que me han dado para hacer posible la publicación de estos Autos de Navidad y de Reyes de Gordaliza de la Loma. También agradecer el apoyo y la orientación que he recibo de tantas personas, especialmente de José Luis Alonso Ponga.

INTRODUCCIÓN.

Los textos del Auto de Navidad y Auto de Reyes de Gordaliza de la Loma, han llegado a nosotros gracias a mi abuelo Francisco Carrillo Fernández. A él le debemos agradecer que hoy conozcamos estos textos y que hayamos podido saber que en nuestro pueblo también se representaban estas manifestaciones folklóricas tan entrañables. Gracias a su esfuerzo y al cuidado que puso en la conservación de los manuscritos a lo largo del tiempo, hemos podido saber de esta parte tan importante de nuestras tradiciones y poderla dar a conocer a todos. Para muchos gordalicenses ésta será su primera noticia al respecto y espero que les produzca la misma sorpresa y satisfacción que en mi produjo.


Me gustaría resaltar la figura de Francisco Carrillo y su gran afición por la literatura, que le llevó, no solo a realizar la copia de los manuscritos, sino también a participar activamente en la representación del Auto de Reyes, en el papel más extenso y difícil de memorizar, a la vez que el más complejo de interpretar, el de Herodes.

En su afición por la literatura tuvo dos influencias decisivas: su padre Heraclio Carrillo Blanco (Mi bisabuelo) y Gaspar Nuñez de Arce.

Heraclio Carrillo fue un gran e incansable lector de libros. Tanto que, el 1 de Julio del año 1.913, el Patronato Social de Buenas Lecturas le concedió el diploma de "Socio Protector". Seguramente el premio o diploma no tenga, en sí, ninguna importancia, pero si le tiene el hecho de ser un gran lector en una época en que esta "afición no era muy frecuente" y que su hijo, Francisco Carrillo, creció en un ambiente de amor por la lectura y con libros a su alrededor. Creo que este ambiente caló en su personalidad e influyó positivamente en su interés por estas manifestaciones populares dramáticas que ha hecho llegar hasta nosotros.

La otra gran influencia fue Gaspar Nuñez de Arce. Francisco Carrillo tuvo la fortuna de conocerle en su adolescencia y juventud. Seguramente que en sus encuentros con el escritor en su casa de Valladolid (situada en la calle que lleva su nombre), éste le contaría gran número de historias y leerían poesía o teatro. Aquellos encuentros con la figura entrañable del "sesentón" Nuñez de Arce debieron de influir profundamente en Francisco Carrillo, quien varios años más tarde, daría el nombre de Gaspar a su tercer hijo varón (Mi padre), en recuerdo y memoria de aquella persona que tuvo la suerte de conocer.

Este marcado ambiente literario que tuvo Francisco Carrillo durante su adolescencia y juventud creemos fue decisivo y marcó y orientó su gran afición por todas las manifestaciones literarias, pero sobre todo el teatro y la poesía, llevándole a prestar gran atención, entre otras cosas, a las representaciones dramáticas navideñas que existían en su Pueblo: El Auto de Reyes y el Auto de Navidad.

Ha sido una gran satisfacción descubrir y leer los textos que a continuación hemos transcrito. Tan solo nos hemos limitado a realizar unos pequeños comentarios que nos pusieran en situación sobre qué son los Autos de Navidad y Reyes y de qué forma se representaban en Gordaliza de la Loma. Ha sido gratificante saber que en este pequeño pueblo también se han representado estas muestras folklóricas tan entrañables, formando parte de su historia y de sus tradiciones.

AUTO DE NAVIDAD DE GORDALIZA DE LA LOMA

Sobre manuscrito realizado en Gordaliza de la Loma por Francisco Carrillo Fernández hacia el año 1.911.

Trascripción y comentarios realizados por José Antonio Carrillo Franco.

COMENTARIOS.

El Auto de Navidad, Pastorada, Cordera o Corderada, con cualquiera de estos nombres se la designa, es un tipo de representación popular navideña que se ponía "en escena" la noche del 24 de Diciembre, durante la Misa del Gallo.

De acuerdo con José Luis Alonso Ponga, la pastorada es un auto representado por pastores asalariados de una forma exclusiva, los cuales van ataviados, para dicha representación, con sus atuendos habituales. El origen de la Pastorada no puede remontarse más allá del S. XVIII, o quizás finales del XVII y que el radio de extensión donde se representa se puede circunscribir a la antigua Diócesis de León en las Provincias de León, Valladolid, Zamora y Palencia, incluyendo algunas zonas de la Provincia de León que pertenecen a la Diócesis de Astorga (1).

El romance con el que se inicia este Auto de Gordaliza de la Loma, parece claramente tomado de la Pastorada de Castroponce (2), quizás por la propia proximidad entre ambos pueblos, cuatro kilómetros, y la convivencia entre sus vecinos.

El resto del Auto, propio de las versiones o textos orientales (3), en lo que se refiere a composición, estructura y personajes, tiene similitudes muy importantes con los Autos de Valverde Enrique e Izagre (4). Es muy probable que estos tres Autos procedan de un mismo original y que a lo largo del tiempo se hayan ido produciendo pequeñas diferencias o modificaciones. Es curioso que cuando comparamos el Auto de Gordaliza de la Loma con el de Valverde Enrique y observamos que falta un verso o una estrofa, aparece en el Auto de Izagre y viceversa.

Hay una pequeñísima similitud en el Auto de Gordaliza de la Loma con el auto de Terradillos de Templarios (5), que no aparece en los Autos de Valverde Enrique e Izagre. Se trata de los versos donde se realizan los ofrecimientos por parte del ángel y de los pastores al niño Jesús. Aunque en el Auto de Gordaliza de la Loma tiene un tratamiento algo diferente.

El origen de estos Autos, al menos el de Gordaliza de la Loma y el de Valverde Enrique, puede estar en la coincidencia que ambos Pueblos eran propiedad del mismo señor, "Los Salcedo", entre los siglos XVII y XIX (6). Creemos que esta familia fue el elemento introductor, es decir, trajo a la vez a estos pueblos el mismo texto, o bien fue un elemento transmisor, llevó de un pueblo a otro el texto que ya era representado en uno de ellos.

Los personajes que intervienen en el Auto de Navidad o Pastorada de Gordaliza de la Loma son:

- Angel.

- Zagalas y otros pastores que solo ayudan en los coros y que llevan los artículos que se van a ofrendar.

- Rabadán (O Mayoral que lleva la cordera).

- Chamorro.

- Juan Lorenzo.

- Zagalín.

- Zagalón.

- Zagalejo.

También se hace referencia, aunque solo interviene para recoger la cordera que es ofrecida por los pastores, a un personaje de la vida real del pueblo, que en este caso es el Alcalde de Gordaliza. Los personajes, con participación individual, más importantes son Rabadán y Juan Lorenzo, ya que son los que tienen mayor texto, dentro de la pequeña parte que tiene diálogos esta Pastorada. En cuanto a los personajes de la Virgen María, San José y el Niño Jesús no se especifica, en el Auto de Gordaliza de la Loma, si son representados o no por personas, o bien son imágenes (Especialmente el Niño Jesús). Entre los pocos recuerdos que nos han podido transmitir nuestros mayores (7) sobre la Pastorada, nos indican que la representación de los personajes antes mencionados y todos los actos y aspectos que lleva consigo el Auto, era realizada sólo por los pastores afincados en el pueblo, que iban memorizando los versos y villancicos a lo largo del año, en sus largas horas solitarias en el campo. Aquel que sabía leer y escribir los llevaba escritos en algún cuaderno o libreta y el que no, los oía recitar, una y otra vez, a algún compañero que ya los sabía, hasta que conseguía aprenderlos.

Dentro de este Auto de Gordaliza, se pueden apreciar las diferentes partes que componen las Pastoradas (8):

- El anuncio del Ángel.

- Los diálogos del Rabadán.

- Las migas.

- Los ofrecimientos.

- Villancicos, canciones y Padrenuestro.

- La ofrenda de la cordera.

Con respecto a la "Ofrenda de la Cordera" era realizada, según se indica en el propio texto del Auto, a la Virgen de la Merced, Patrona de Gordaliza de la Loma, que cuenta con la máxima veneración y devoción de los gordalicenses y que se celebra el 24 de Septiembre. Era recogida la ofrenda, como hemos indicado anteriormente, por el Alcalde. Nuestros mayores nos han informado que la ofrenda de la cordera no era un acto simbólico, sino que era un hecho real y que dicha cordera pasaba a pertenecer y a engrosar el rebaño de la Virgen de la Merced, que hasta 1.867 era administrado por la Cofradía del mismo nombre y, después de esa fecha, por el párroco de la Iglesia de "El Salvador" de Gordaliza, quien se le daba a un pastor del pueblo para que se hiciese cargo de él. Dicho rebaño servía para sufragar los gastos de la Imagen, ermita, altar y culto de Na Sra de la Merced.

La Pastorada de Gordaliza de la Loma, se ha representado el día 24 de Diciembre, hasta aproximadamente el año 1.913 (9). Esto no quiere decir que se representara todos los años, pero después de esta fecha, con toda seguridad, no se ha vuelto a representar. Ningún vecino, ni descendiente de Gordaliza de la Loma la ha conocido, ni visto poner en escena y los pocos datos que recuerdan y que nos han transmitido, los han oido comentar y relatar a sus padres (La generación anterior, nuestros abuelos).

PASTORADA DE GORDALIZA DE LA LOMA.

Venid, venid aquí, pastores,
venid aquí, llegad
digamos al ministro:
Vamos (10), vamos a celebrar

el misterio divino
de la Natividad
de Cristo redentor
de la, de la humanidad.

Ya estamos en el atrio,
ya vamos a entrar
a ofrecer nuestra ofrenda
de la, de la Natividad. /

Con esta corderilla
que trae el mayoral,
que traen los pastores
de bue, de buena voluntad.
Entrad ya, pastor nuestro,
y santiguaros ya
con el agua bendita
que en la, que en la pila estará.

Iros para el altar,
hacer preparación,
hacer meditación
ante, ante la Trinidad. /

Id a la sacristía
y revestiros ya,
venid con la modestia
que pi, que pide el acto tal.

Aquí aguardaremos
hasta que vos volváis
y luego cantaremos
lapas, la pastorada ya.

(Otro tono pastores)

En el portal de Belén
perlas están derramando,
no son perlas de perder:
El Hijo de Dios llorando. /

Suben y bajan
los peces al río,
suben y bajan
adorar al Niño.

En el portal de Belén
ponen lumbre los pastores
para calentar al Niño
que ha nacido entre las flores.

Suben y bajan
los peces al mar,
suben y bajan
al Niño adorar. /

En el portal de Belén
hay una fuente que mana,
donde se lava las manos
la Virgen por la mañana.

Suben y bajan
los pájaros al cielo,
suben y bajan
adorar al Cordero.

En el portal de Belén
hay una carpintería,
por debajo de los bancos
hay más ángeles que astillas. /

Toquen zambombas,
sonajas y pitillos,
arsa bayona (11)
que ya nació el Niño.
(
Al Sanctus se entona el Padrenuestro)

Padre nuestro que estás en los cielos,
Señor vuestros hijos sabéis perdonar
los que estamos acá desterrados
por aquel pecado que cometió Adán.
Vamos todos, toditos a misa
con grande alegría y con gran devoción
y veremos el cáliz dorado
donde está enterrado (12) por obra de Dios. /

Ha dispuesto María un viaje,
con su lindo Esposo caminando va,
va sembrando la tierra en virtudes
por ingratitudes que la tierra da.
Es María la caña del trigo,
San José la espiga y el Niño la flor
y el Espíritu Santo es el grano
donde está enterrado (13) por obra de Dios.
San Miguel, mayordomo de Cristo,
de todos los Santos, el más principal,
cuando Cristo estaba en su agonía
levantan el cáliz, consuelo le dan.

(Después de la misa se reúnen los pastores y
entonan) /

Peregrina, hermosa flor
del candor es muy fragante,
guiad a vuestros amantes
al gozo de su Señor - or (14).

Vuestro parto, ya cercano,
publicadicto (15) dispone
por vuestra obediencia pone,
para el camino en la mano,
practica pues paso llano
de la pobreza el primor — or.

Todo el camino es portento
a favor de los mortales, /
mas ellos son protestales (16)
que ganan a los jumentos,
son muchos atrevimientos
sufriros (17) con grande amor - or.

El arte de amisionar (18)
practicáis en el camino,
por vuestro celo divino
todo lo sabéis ganar(19)
al más duro pecador — or.

Por manos angelicales
este portal se compone,
por vuestra obediencia pone /
las fajas y los pañales.
Estas fueron las señales
de nuestro Reparador — or.

Superior en pulsos llega (20)
a buscar acogimiento
en este humilde aposento
de un pobre portal o cueva,
mas por eso el cielo aprueba
de la pobreza el primor - or.

Ya que a Belén ais (21) llegado
del camino fatigados,
creyendo de hallar posada /
desprecios ais (22) encontrado,
quedó José traspasado
de este suceso el rigor - or.

(Salen fuera los pastores y entonan la cordera)

Aquí estamos reunidos
los pastores que en la sierra
hemos tenido noticias
de que esta noche llega
Virgen María y su Esposo,
lleguen muy en hora buena.

Vamos a Belén, pastores,
que cerca va la partida, /
si la gente es cariñosa
posada no faltaría.

Vamonos que raya el día,
vamonos que raya el día,
el alba ya está rayando
con la claridad del día.

Entremos a visitarla
dentro de su casa misma,
abridnos, por Dios, las puertas
que queremos entrar dentro,
venimos a visitar
al divino Sacramento.

Las puertas ya están abiertas,
en par (23) en par las tenemos, /
entre la hermosa cordera
y los pastores adentro.

Tomemos agua bendita,
compañeros de este bando,
que con el agua bendita
se perdonan los pecados.
Apártense los señores
y la noble compañía,
dejen pasar los pastores
a ver la Virgen María.

En el portal de Belén
está la recién Parida,
era tanta su pobreza
que ni aun pañales tenía.

Bajaba un ángel del cielo
rezando el Ave María, /
cada salve que rezaba
un pañal se le volvía.

Pañales bajan de Holanda,
mantillas de seda fina,
también bajaba un fajero
del oro que relucía.

Vuelve el ángel para el cielo
con gran pozo y alegría,
le pregunta el Padre Eterno:
qué tal queda la Parida.

La Parida buena queda
en su celda recogida,
calzada queda de plata,
del oro queda vestida. /

La hemos de hacer un retablo
hecho de la maravilla;
no le ha de hacer carpintero
ni hombre de carpintería,

que le ha de hacer San José
para su esposa María.
María, si bien me quieres
tu presencia me enamora

porque has parido esta noche
cuando floreció la rosa,
floreció un lindo clavel,
derramó su sangre toda.

La derramó por el mundo,
que el buen cristiano la coja.
Cristianos, queréis saber
de Cristo y de su bandera /

con una cruz en los hombros
diciendo de esta manera:
pastores de dos en dos
cantando la (24) voz entera
caminan para Belén
sin camino ni sendera (25),

caminan para Belén
guiados por una estrella.
Hemos andado peñascos
y también las altas sierras,
hemos andado Madrid
y Sanabria de la Puebla (26)
y el puente de la Diana
donde los carneros llegan, /
solo nos faltan las Indias
donde nació la cordera.

La cordera no es muy grande
ni tampoco muy pequeña,
que es de aquellas mejorcitas
que crió la primavera.

Ella tiene poca lana,
la poca que tiene es buena,
que poniéndola en la rueca
se hilara como una seda.

Levante el señor alcalde,
con el permiso de ustedes,
y recoja la cordera
de la Virgen Las Mercedes. /
S
e la entregue a buen pastor
que sepa dar cuenta de ella,
si acaso se le perdiese
diese otra tal y tan buena,

si acaso se le muriese
pagase con la pelleja,
si acaso la lleva el lobo
entregue señales de ella.

Quédate con Dios, María,
la del manto cristalino;
échanos la bendición
que nos vamos de camino.

Quédate con Dios, María,
la del manto colorado;
échanos tu bendición
que nos vamos al ganado. /

Quédate con Dios, María,
hermosísimo clavel,
hasta la misa del día
que te volvamos a ver.

(Cantan las zagalas los celos y cuando terminan canta el Ángel)

ÁngeL-

Alerta, alerta, pastores,
alerta, alerta, al momento,
que yo de parte de Dios
la nueva anunciaros vengo,
que hoy ha nacido
el Hijo del Padre Eterno,
que hoy ha nacido
y es para vuestro remedio. /

Rabadán.- (Se levanta y dice)

¡Jesús, Jesús, que prodigio!,
¡Jesús, que portento!.
¿Qué es aquello que diviso?.
¿Qué es aquello que en el alto veo?.
Hágame por informar
y ya se me deslumbró
aquel trofeo.
¿Qué haré en este caso?.
¿Llamaré a mis compañeros?.
¡Les contaré mi suceso!,
pero será muy difícil
persuadirles a creerlo.
Me volveré, pues, a echarme
y haré que duermo y no duermo
y si vuelve a repetir
les avisaré con tiempo.

(Canta segunda vez el Ángel) I

Rabadán.- (Se levanta otra vez y dice)

¡Arriba, arriba, los mis amigos!
¡Arriba, mis compañeros!.
Gozaréis de mis delicias;
quiero quitaros el sueño
que os priva de gozar
un grandísimo misterio.

Juan Lorenzo.- (Se levanta y dice)

Déjanos dormir, Rabadán,
déjanos de chichiriveos (27);
que si otra vez nos despiertas
se trastornará (28) un paloteo
y veremos quien es más majo,
grandísimo majadero.

Rabadán.- (Dice)

Al oír las palabrotas
del airoso / Juan Lorenzo
ya se volvió a ocultar
aquel brillante lucero.
A llamarles voy deprisa,
a despertarles voy luego,
llamándoles por su nombre
de esta manera diciendo:
Tente arriba tú, Chamorro,
levántate, Juan Lorenzo,
arriba tú, Zagalín,
ponte en pie tú, Zagalón,
abre el ojo, Zagalejo.
¿No queréis ver y gozar
de lo que yo gozo y veo?.

Todos.- (Dicen a una)
Sí.
Rabadán.- (Habla)

¿No habéis visto en aquel alto
y aquel encumbrado cerro
un paraninfo del cielo
que con su / voz celestial
por dos veces ha cantado
y me ha dejado
medio confuso y suspenso?.

Zagalín.- (Dice)

Oye, ¿Tú quieres pan?.

Uno de ellos." (Responde)

Déjanos de pan ni pana,
que ahora no estamos a eso.

(El Rabadán llama la atención a los demás y dice el Ángel)

Ángel. -

Marchad a Belén
deprisa, luego y corriendo
que allí le hallaréis
en unas pajas envuelto. /

Rabadán.-

Atended, que ya repite
la dulce voz de su soneto.

Juan Lorenzo.- (Dice)

¡Que sonada, ni que soneto!.
Me faltarán a mí alicantiñas
cuando yo de hambre estoy yerto,
la música sí que gusta,
pero es después de bien compuesto
este cuarto principal
que le tengo descompuesto;
y tú también, Zagalón,
que te tienes casi yerto
de hambre y de necesidad:
Vente conmigo al momento,
haremos unas migajuelas
bien compuestitas con sebo, con sebo. /

Juan Lorenzo.- (Dice)

Ahora, ahora sí que yo le oigo,
ahora sí que yo le veo,
ahora sí que, a mi Rabadán,
a juntos pies yo le creo,
no quiero más almorzar,
ni menos pensar en ello.
Yo me derribo y me deshago
por saber los vuestros libros,
que los vuestros libros dicen
que todo pastor bueno
lo primero que ha de hacer
en despertando del sueño,
echar mano a su cuchar
y poner el calderillo al fuego,
hacerse una migajuelas
y tirárselas al coleto,
mas / vosotros modorrones,
que no sabéis nada de esto
tomad, tomad allá ese librito
que llamo yo el Teologeo,
si no sabéis lo que manda
mirad ahí que es lo primero.
Tómale allá, Rabadán.

Rabadán.-

Échale acá, Juan Lorenzo.
Capítulo bolorum (29).

Juan Lorenzo.-

No es ese.
Rabadán.-

Capítulo ovejorum.

Juan Lorenzo.-

Siga usted.

Rabadán.-

El pastor que ha de ser pastor
ha de desempeñar su empleo,
ha de hacer tres divisiones a su ganado.
La primera de ellas es conocer
las blancas entre las negras. /

Juan Lorenzo.- (Dice)

De usted la vuelta a la hoja, Rabadán,
que le llamaré obispo
por no llamarle burro.

Rabadán.-

Capítulo pastolorum.

Juan Lorenzo.-

Ese es el nuestro.

Rabadán.-

El pastor que ha de ser pastor
ha de saber
hacer migajuelas en caldero;
pero os advierto
me guardéis esta regla
cuando encubra (30) el nacimiento.

Juan Lorenzo.- (Dice)

Y el nacimiento ¿es un cordero?.

Rabadán.- (Dice)

Sí, grandísimo majadero.

Juan Lorenzo.- (Responde) I

Pues si el nacimiento es un cordero
vamos cantando una tonadita nueva
con un sonadito (31) nuevo.

(Cántico)

Hoy el cielo nos previno,
buen pastor amante y fino,
es un Niño celestial,
celestial (32).

Y su Madre peregrina,
la pastora más divina
que a los hombres guardará,
guardará.

Di, Pastor del cielo y tierra,
de las almas, dulce imán,
los pastores a tus plantas
obsequios os quieren dar,
quieren dar. I

Toma finos y amorosos
los efectos que te dan.
Caminemos a Belén,
caminemos al portal,
al portal.

Una buena pastorela
todos hemos de cantar
cuando veamos que ha nacido
el divino Mayoral,
Mayoral.

Suene en rústica armonía
en el prado del Soldán (33),
suene pastor muy alegre,
vamos pronto y no tardar,
no tardar.

Di, Pastor del alma mía,
dónde haces tu mediodía
que te quiero yo encontrar,
encontrar. /

Sal al campo, ve las huellas
del ganado, que por ellas,
a quien buscas hallarás,
hallarás.

Pastorcito que, penando
los caminos, ignorando
a quien buscas, hallarás,
hallarás.

Sal al campo y ve las huellas
del ganado, que por ellas,
a quien buscas hallarás,
hallarás.

Ya me canso en tantas penas
de seguir huellas ajenas,
las tuyas no puedo hallar,
puedo hallar.

Buen pastor, ha de contado (34),
caminemos hacia el prado
las ovejas a pastar,
a pastar, i

Y veremos con amores
si las plantas son las flores,
sus pimpollos brotan ya,
brotan y a.

Buen pastor, ha de contado (35),
que las flores ya han brotado
con hermosa benedad (36),
benedad.

De la tórtola amorosa
ya se oyó la voz preciosa
que la tierra fruto da,
fruto da.

Pero a mi tierno Cariño
ya le hallé al precioso Niño
reclinado en un portal,
un portal.

Ya cumplí mi buen deseo,
a la sombra del que veo
yo me voy a descansar,
descansar. I

Rabadán.- (Habla)

De Belén a Matapozuelos,
oigamos señores,
que es gracioso el cuento:
Si venimos a reír
dejemos de risas.
¿Desde Belén a Matapozuelos?.

Zagalín.-

Nochebuena,nochebuena,
yo de lo demás no entiendo,
Rabadán corra y siga la broma.

Juan Lorenzo.-

Quise ir a preguntar
a los que estaban en concejo,
a todos les hallé roncando
muy dormidos y muy serios.
Con el tintín del martillo
me los despertó el herrero,
al tontón del almirez /
todos despiertan diciendo:

Todos.- (En unión)

Hoy dicen que ha nacido
un Niño bello
de la Virgen María,
divino Verbo.

Un portalito pobre
es su aposento,
donde un buey y una muía
sudor le dieron.

Un pesebre su cama,
heno su lecho
y unos pobres pañales
su refurgerio (37).

Vamos, zagales, vamos,
vamos corriendo /
y ofrezcamos al niño
nuestros afectos.

Al portal ya llegamos
con gran contento
y con grande alegría
entremos dentro.

Postrados de rodillas
por este suelo,
con tiernos corazones
le adoraremos.

Ay, que eres lindo,
ay, que eres bello,
tan de mi gusto,
tan de mi afecto.

Yo por ti, por tí vivo,
yo por ti muero,
yo por ti muero,
y ofrezcamos al niño
nuestros afectos. /

(Otro tono, todos juntos)

Ángel.-

Miel virgen, traigo al Niño,
porque pretendo
que a la miel se aficione
mi dulce Dueño (38).

Una manzana bella,
Niño, aquí tienes,
que por una manzana
sé yo que vienes.

De avellanas, un puño
traigo a tu gracia,
por ser Hijo de un Ave
llena de gracia.

Nueces con gran silencio
Niño aquí tienes,
porque no sea el ruido
más que las nueces. /

Para tu refugerio (39)
yo darte quiero
unos pobres pañales,
también fajero.

El turrón de Alicante
yo te presento,
por estar aliñado
con grande esmero.

Un pero muy hermoso
yo darte quiero,
porque sé yo que el Niño
no tiene pero.

Recibe Niño hermoso,
de este tu siervo,
unas pocas de migas
de mi caldero. /

(Otro tono, todos juntos)

Todos.-

Niño amante
niño bello,
niño hermoso,
niño tierno,
que por lo amante,
que por lo bello,
que por lo hermoso,
¿qué le diremos?.
Te llevan los ojos
de todos los pechos,
¡Oh! Mal halla la vida
quien no se muere por ellos,
quien no se muere por ellos,
quien no se muere por él. /

En el portal de Belén,
¡que prodigio!, ¡que portento!.
Parió la Virgen María
el Hijo del Padre Eterno.

Salió a luz el sol divino
a mirar este misterio,
paz en la tierra a los hombres
que fueren de buen intento.

Una estrella en el oriente
a los Magos les anunciado
que el Mesías ha nacido
en Belén, en un establo.

Avisados y guiados
de aquel paraninfo bello
y la milagrosa estrella
resplandeciente en extremo. /

Luego ensillan los caballos,
dromedarios y camellos,
les ponen en caja rica
el oro, mirra e incienso.

Salen tres reyes gloriosos
con alegría y contento,
con deseo de encontrar
aquel Tesoro encubierto.

Toman tan largos caminos,
los peligros no temiendo,
con sus grandes compañías
de sus criados y siervos.

Y para Belén caminan
preguntando y adquiriendo
por el nuevo Rey nacido,
que deseaban el verlo. /

Luego, al punto, el rey Herodes
habla a los Magos diciendo:
Disimulen mi intención
y les mandó que al momento

vuelvan a darle noticia,
que también era su intento
el ofrecerle sus dones,
adorarle y conocerlo.

Y la milagrosa estrella
detuvo su movimiento
en un pobre portalillo,
donde estaba el Niño tierno.

La mula le acompañaba,
la vaca le purre (40) el heno
y el glorioso San José
le daba dos mil requiebros. /

Y los pastores alegres
zapateaban de contentos
de la marcha de la helada,
de la grande lumbre que hicieron.

De la leche hicieron migas,
¡que de torrejas (41) hicieron!,
arrodíllense los Reyes
y los pastores diciendo:

Sean ustedes bienvenidos
los señores forasteros,
y todos ellos le ofrecen
el oro, mirra e incienso.

Y los pastores le cantan
el gloria in excelsis Deo.
Vamos zagales, ¿queréis otra cantiña (42)?.

Todos.- (Dicen todos)

Aunque sean dos. /

Una rosita guapa
como un sueño
para que el Niño remedie
a los buenos.

Tanto del Niño
de aquel Dios eterno,
darle quisiera
zurrón y caldero.

El morador,
fragante en extremo,
quita fervores
y los malos tientos.

Miel y manteca
y un poco de sebo
para hacer las sopas,
San José del (43) bello. /

Lindos garbanzos
y carne de puerco,
hace la faba (44)
buen caldo al puchero.

Pimienta y clavo
y hojas de laurel,
se echa en el puchero
para que sepa bien.

Buen perejil
que da mío (45) huerto,
fariño (46) y sopla,
guisar el carnero. /

Linda hortelana,
que trae mío perro
de aquellos montes
a estos desiertos.

Yo, del buen vin (47)
que alegra el cerebro,
yo, de Valdeorras
te traigo un botella (48).

Vamos, que vamonos,
que vamonos yendo,
que a la mañana
nos rendirá el sueño.

FIN

AUTO DE REYES DE GORDALIZA DE LA LOMA

Sobre manuscrito realizado en Gordaliza de la Loma por Francisco Carrillo Fernández en el año 1.911.

Trascripción y comentarios realizados por José Antonio Carrillo Franco.

COMENTARIOS.

El Auto de Reyes o Los Reyes, como también se le denomina, es un tipo de representación popular navideña, de carácter dramático, que se ponía en escena la tarde-noche del 5 de Enero, o bien, en la mañana del día 6 de Enero.

Según José Luis Alonso Ponga, el Auto de Reyes es una obra de teatro con temática religiosa, que trata, esencialmente, el tema de la Adoración de los Reyes Magos y la degollación de los inocentes. Tiene como fuentes de inspiración los textos del evangelista San Mateo, los evangelios apócrifos y las tradiciones medievales. Basándose en el estilo y concepción de los Autos de Reyes, éstos nacieron a finales del S. XVII o comienzos del XVIII, tuvieron su auge y desarrollo durante el S. XIX, y su muerte en el siglo XX (49).

Los personajes que intervienen en el Auto de Reyes de Gordaliza de Loma son los siguientes, por orden de intervención:

- Paje del Rey Melchor.

- Rey Melchor.

- Paje del Rey Gaspar.

- Rey Gaspar.

- Paje del Rey Baltasar.

- Rey Baltasar.

- Cantores (Coro).

- Paje de Herodes.

- Herodes.

- Sabio 1°.

- Sabio 2°.

- Guardia de Herodes.

- Virgen María.

- Ángel.

- Ministro de Herodes.

- Simeón.

- Santa Ana.

- Contradicente.

- San José.

- Pregonero de Herodes.

Por los personajes que intervienen en este Auto de Reyes de Gordaliza de la Loma, quizás se asemeje al Auto de Terradillos de Templarios (Palencia) (50). Entre los recuerdos y datos que nos han transmitido nuestros mayores (51), sabemos los nombres de algunos vecinos de Gordaliza que intervinieron en las últimas representaciones que se realizaron de este Auto y el personaje al que representaban. Los que se recuerdan son los siguientes:

- Herodes Francisco Carrillo Fernández
- Virgen María Candelas.
- Paje de Herodes Noe.

El papel más largo y, por tanto, el más complicado de memorizar y representar es el de Herodes, por lo difícil de realizar su "caracterización psicológica" (52) y conseguir transmitir y plasmar toda la maldad y soberbia que encierra dicho personaje.

En Gordaliza de la Loma, la representación del Auto de Reyes se realizaba al aire libre en la mañana del día 6 de Enero, después de la celebración de la Eucaristía. El escenario era el propio Pueblo, principalmente su Plaza Mayor (53). En ella se representaba la parte principal del Auto. Sabemos que el "Palacio de Herodes" se situaba donde hoy está ubicada la Bodega "Saboreal" de vino espumoso y el "Portal de Belén" estaba situado en la desaparecida casa de Candelas (Después casa de Ovidio) que era, como hemos indicado anteriormente, quien encarnaba el personaje de la Virgen María y que estaba frente por frente del "Palacio de Herodes". Los Reyes Magos iniciaban su andadura desde una de las calles adyacentes a esta Plaza, e iban en caballos hasta el "Palacio de Herodes". Había, por tanto, gran movilidad de los personajes y de los propios espectadores. Para simbolizar o representar los edificios (Palacio de Herodes, Portal de Belén, etc.) se colocaban sábanas o colchas en las puertas o paredes de las casas (similar a lo que se realiza con los altares el día del Corpus Christi).

La escena de la "Degollación" destacaba por su realismo e incluso por sus "efectos especiales" o visuales. Nos han contado que para dar más fuerza expresiva a la escena, en el momento de pasar la espada por el niño se hacía reventar una tripa de animal que contenía sangre (por supuesto de animal) y que impregnaba sus ropas, produciendo un gran efecto dramático e impresionado a los espectadores, principalmente a los niños.

Las partes en que está divido el texto del Auto de Reyes de Gordaliza de la Loma coincide, en lo esencial, con el resto de textos de Autos conocidos (54) y son las siguientes:

- Visión de la Estella y llegada al palacio de Herodes.

- La adoración de los Magos.

- La presentación en el templo.

- La cólera de Herodes.

- La degollación.

Las representaciones del Auto de Reyes en Gordaliza de la Loma se han realizado hasta aproximadamente el año 1.913. Después de esta fecha no se ha vuelto a representar. Nadie de los que en la actualidad viven en Gordaliza de la Loma o son descendientes de este pueblo, le han conocido representar y todos los datos que conocemos, acerca de su representación (personajes, lugares, forma de realizarlo, etc.) ha llegado hasta nosotros por los comentarios que realizaron a nuestros mayores sus padres (nuestros abuelos).

ADORACIÓN DE LOS REYES

(Sale el paje y mira la estrella)

Paje de Melchor.

Señor, una estrella muy resplandeciente luce en el oriente, es tanta su brillantez que no he visto otra tan semejante.

Melchor.

¿Tan grande es su resplandor?, ¿tan refulgente la luz que expide (55)?.

Paje de Melchor.

Es sobremanera grande, es un prodigio.

Melchor.

Deseo verla.

Paje de Melchor.

Miradla.

Melchor.

¡Oh, poder infinito!, como luce más y más cada día el poder / de vuestra sabiduría eterna.

Paje de Melchor.

"Pues, ¿qué señor, acaso esa brillante estrella nos anuncia pestes, guerras o cosas a este modo?.

Melchor.

" No, no, querido siervo, ella nos anuncia la paz santa, el Deseado de las naciones, el famoso Rey de los reyes y el supremo Salvador. Ea, prepara al momento, que me siento muy rendido a tributarle mi homenaje debido, como a quien nace Príncipe de todos y Monarca soberano.

Paje de Gaspar.

¡Ay de mí, Dios!, que luz tan admirable y maravillosa señor, salid y veréis un / portento inaudito, un prodigio que asombra, un suceso que arrebata las potencias y sentidos del hombre observador. Un.... un no se qué, señor, salid y veréis.

Gaspar.

¿Qué hay que tanto os llena de admiración y asombro?, ¿algún enemigo nos acomete?.

Paje de Gaspar.

Señor, nada de enemigos, antes por el contrario, parece que el cielo se quiere abrazar de la tierra, parece que la paz y la justicia se darán un beso de amor, parece que el Omnipotente quiere manifestar, en este momento, sus grandezas. Señor, salid y veréis.

Gaspar.

No temáis queridos amigos, tranquilizaros siervos fieles, apresuraos a preparar las cosas necesarias para este viaje feliz y misterioso.

Paje de Baltasar.

Señor, un astro ha resplandecido en el oriente que excede en brillantez a todos los demás, sin duda nos anuncia un nuevo prodigio.

Baltasar.

Sí, querido siervo, este astro nos anuncia el mayor de los prodigios, nos anuncia el nacimiento del Deseado, el Mesías. Ea, prepara al momento, que me siento muy rendido a tributarle mi homenaje.

Paje de Baltasar.

Ya está señor, pero ¿dónde vamos?, si no sabemos / donde está ese Rey niño, por quien mi alma suspira, ni el camino que debemos seguir hasta llegarle a encontrar; por otra parte los reyes sin tropa no van seguros y siempre van expuestos a caer en manos de algún asesino traidor.

Baltasar.

No temas, querido siervo, no temas, que el que cumple fielmente los mandamientos de Dios siempre van seguros (56), en verdad que no sabemos donde se halla ese Rey niño, por quien mi alma suspira, ni el camino de habernos de seguir, pero siguiendo el rumbo de la estrella le llegaremos a encontrar y a lograr nuestro deseo.

MARCHA DE CANTORES REYES.

Ya tres reyes árabes emprenden /
una marcha, alegres y contentos,
deseando por breves momentos
a quien buscan llegar a encontrar.

Mas antes de salir ya comprenden
que el camino será trabajoso,
con gran gusto dejan su reposo
por su Amado a quien van a buscar.

Pecador que buscas consuelo
y places placeres mundanos,
mira bien a los tres Reyes Magos
del oriente, que lección te dan.

Van en busca del Rey de los cielos,
del eterno Hijo de Dios Padre,
que ha nacido de una Virgen Madre.
¡Oh prodigio! digno de admirar. /

pero admiran el poder divino
que mostrándole va su camino
por un astro de bello arebol (57).

Es la estrella grande y misteriosa,
que la guía (58) en su marcha triunfal
caminando de frente constante
desde el alba hasta el puesto (59) del sol.

Es la estrella del gran patriarca,
de Isaac hijo nieto de Abraham,
anunciada muchos siglos antes
por el sabio inspirado Balan.

(Otro tono para cantar también los Reyes)

De Roma ha salido del emperador, /
de su gusto fino la ley que mandó
que todo vasallo se ha de empadronar,
a los trece días a Belén llegad.

Al llegar los Magos a Jerusalén
allí preguntaron por el nuevo rey,
a los trece días a Belén llegad.

(Aquí se oculta la estrella)

Baltasar.- (Habla)

¡Ay que se nos perdió la estrella!, ¡Ay que se
nos perdió el lucero!, que desde la Arabia aquí
nos servía de mensajero.

Gaspar.

¿Qué haremos, ¡Oh tristes Reyes!, en tan grande / lance?, ¿volveremos para atrás o seguiremos adelante?.

Melchor.

Yo, mis amigos, he sido la causa de tan grande desconsuelo. Podíamos estar tranquilos en nuestros reinos y ahora, cual triste oveja que se le pierde el cordero, nos hallamos todos tres sin guía, ni tal remedio. ¿Volveremos para atrás, camino de nuestros reinos?, pues ¿adonde vamos sin tal guía, ni tal remedio?.

Baltasar.

¡Ea! vamos a Jerusalén que allí ya sabrán de cierto donde ha nacido ese Rey y a informarnos para hacerlo. /

Gaspar.

La estrella que nos condujo desde el orbe cristalino nos dice que mora aquí, a quien buscando venimos.

Paje de Herodes.

¡Alto, señores!, ¿quién vive?.

Melchor.

Tres reyes de la Arabia.

Paje de Herodes.

Pie atrás, señores, pie atrás, que el que ufano se atreviese a pisar los umbrales, tendrá la muerte por cierto, sin que se lo impida nadie.

Melchor.

Esas hermosas pinturas que miro en esas fachadas, son cierto, sino me engaño, de algún rey en su morada, ¿vive aquí el Rey de reyes, Príncipe / de cielos y tierra, por quién los Reyes de Arabia caminamos tantas leguas?.

Paje de Herodes.

Aquí vive el rey Herodes, rey de Judea, que solo con oír su nombre todas las naciones tiemblan.

Gaspar.

¡Vive Dios, a quien adoro! que los Reyes de la Arabia no temen el poder de vuestro augusto monarca; id y decidle a vuestro señor que, sin temor ni arrogancia, queremos verle y hablarle cosas de grande importancia.

Herodes.- (Llama)

Paje, paje.

Paje de Herodes.- (Dice)

Señor.

Herodes.

¿Qué ruido?, ¿qué confusión de trompas, cajas, / bocinas escucho y en Jerusalén, por esas plazas vecinas?, ¿hay alguna sedación (60) que amenace nuestra ruina?.

Paje de Herodes.

Tres reyes, señor, tres reyes de Arabia que piden permiso para hablar con vuestra alteza, si quiere escucharles benigno.

Herodes.

¿Tres reyes?, ¿tres reyes por mi dominios, por entre gente judía?, ¿qué quieren?, ¿qué buscan o qué pretenden?. La rabia será la mía, de rabia estoy que reviento, el pecho abrírseme quiere, el corazón me da saltos y me rechinan los dientes. Dilos que entren, dilos que entren, dilos que entren.

Paje de Herodes.

Entren sus R. Mds. (61) /

Baltasar.

Ante vuestra majestad nos presentamos corteses las manos para ir de riqueza inmensa (62).

Herodes.

Tómenme V. V. (63) asiento.

(Ahora envainan las espadas y se sientan con Herodes)

Herodes.

Decidme, ¿cuál es la causa o motivo que tres reyes extranjeros caminéis por reino extraño?; vuestro viaje me da celos que me traigáis un engaño, algún celoso daño a mi corte o mi reino.

Melchor.

No temas Herodes grande, apartad esos recelos, que el pisar hoy vuestro suelo y la causa de nuestro viaje es a rendir vasallaje a un niño recién nacido, que rey Dios y hombre ha nacido en tus / dominios.

Herodes.

¿Rey nuevo en mis dominios?. No será siendo yo vivo.

Gaspar.

¡Oh, mayor de los tiranos!, tus trazas serán en vano.

Herodes.

¿Quién os ha dado el aviso de que hay un nuevo rey en mi corte y reino de Judea?.

Baltasar.

De la estrella, el reflejo que alumbra en alta esfera, anuncia que en esta tierra ha nacido aquel bosquejo de Dios sueño, aquel espejo, aquel tarazón del cielo, aquel perfecto modelo que al demonio da tristeza y al pecador da consuelo. /

Herodes.

¿Y en qué paraje ha situado su morada?.

Gaspar.

No sabemos, pero siguiendo el astro que sigue (64) nuestro rumbo, si nos lleva al fin del mundo, allí iremos de contado y, a sus plantas ya rendidos, ya venimos prevenidos para ofrecerle aguinaldo.

Herodes.

¿Y por qué causa habéis venido hacer adquisición de un nuevo príncipe a mi corte?.

Melchor.

¿Sabes por qué?. Porque las historias de nuestros antepasados nos tenían señalado que en el tiempo que se apareciese una estrella en el oriente / sería indicio que había nacido el Deseado de la gentes y habiéndose visto esa estrella en el oriente venimos adorarle.

Herodes.

Y esa estrella que se os ha parecido (65) en el oriente, que decís ser un nuevo indicio de haber nacido el Rey deseado de las gentes y ese nuevo lucero que os trae arrastrado fuera de vuestras casas, ¿cuánto ha que la estrella se os ha parecido (66)?, ¿han pasado muchos años o es cosa de pocos días?. Recordad vuestras memorias y decidme la verdad.

Melchor.

Poco tiempo ha que la estrella nos dio aviso. /

Herodes.

¿Cuánto tiempo ha que la estrella os dio aviso?

Melchor.

Según anuncio divino, trece días no cabales que traemos de camino.

Herodes.

Pues, ¿cómo en tan poco tiempo habéis caminado tanto?, si desde la Arabia aquí hay más de quinientas leguas.

Melchor.

No se os haga dificultoso, porque nuestros dromedarios andan de tal modo que en poco tiempo recorren mucho terreno.

Herodes.

Bien, bien y ¿quién os llevó la noticia a la / Arabia, sin que lo sepa Judea, pues no es pueblo ignorante?.

Baltasar.

Del cielo nos fue el aviso admirable y elocuente, y una estrella sorprendente, de una luz extraordinaria, se apareció en el oriente y al entrar hoy en tu corte se ha ocultado de repente. El motivo le ignoramos. Herodes, en ti esperamos, que si acaso lo sabes, por nuestro Dios lo declares.

Herodes.

Yo nada sé de esas cosas, ni las he visto ni oído, pero aquí, en mi corte, tengo doctores y sabios muy entendidos que os sabrán dar razón de todos estos prodigios. Voy a mandar / los venir. Ve al punto, paje mío, llama a los doctores y sabios que vengan sin más aviso, que en este momento es cuando los necesito.

Paje de Herodes.

Obediente estoy, Señor, y pronto a vuestro servicio.

(Ahora va el paje y llama a los sabios)

Paje de Herodes.

Sabios del pueblo escogido, doctores de Israel, venid pronto, obedeced, que sino el rigor de su ira sobre vosotros tendréis, que le hacéis falta, apresuraos, corred.

Sabios.

Ante vuestra majestad nos presentamos rendidos los doctores de la ley, obedientes y sumisos.

Herodes.

/ Decidme, ¿Sabéis dónde ha de nacer el Ungido, ese que está esperando nuestro gran pueblo judío, que llamáis Mesías y también le llamáis Cristo?.

Sabio 1°.

Sí, lo sabemos de cierto y el mismo Dios nos lo ha dicho en su revelación santa, hecha por los profetas antiguos, en la ciudad de Belén, cuna del divino Niño, el que arruinará los templos donde se adoran los ídolos, quebrantará la cabeza del dragón voraz, nocivo y reinará en Israel por los siglos de los siglos.

Herodes.

¿qué tiempo ha de nacer?, ¿lo habéis, acaso, leído en las Sagradas Escrituras?. /

Sabio 2°

Sí, también lo hemos leído y en ellas está marcado, y bien fijo y señalado, por el profeta Daniel y Jacob, que es más antiguo. Jacob dice que vendrá el Mesías prometido cuando el cetro de Judea no le tenga ya sus hijos. Tú de Jacob no desciendes, luego el tiempo está cumplido.

Herodes.

¿Y no habrá alguna señal milagrosa o prodigio que manifieste a los hombres de que este Rey ha nacido?.

Sabio 1°

Sí, habrá señales y grandes. Habrá estupendos prodigios: Los ángeles bajarán allá del / cielo impíreo (67), a contar al Rey sus glorias en los más hermosos signos y se oirá a unos pastores, que el Salvador ha nacido. Ellos vendrán presurosos, con sus pobres dones, adorarle y a ofrecerle sus servicios. Unos reyes extranjeros vendrán, con gran regocijo, adorar al Rey del cielo con dones muy exquisitos; una estrella, en el oriente, hará prodigio de un resplandor sorprendente que jamás se habrá visto, y guiados de esa estrella, hallarán al Rey del cielo; ¿Quiere V. (68) más?.

Herodes.

No, ya es lo bastante. Id a vuestro destino, pues habéis dado gusto en lo que os he pedido./

(Ahora se levante Herodes)

Sabios (69).

Y tú, Belén, tribu de Judá, no eres la menor entre las principales ciudades de Israel, y en ti ha de nacer ese Rey.

Herodes.

Bien supuesto que está, V. Vds. enterados, por las declaraciones que se han tomado en las escuelas, que será la ciudad de Belén la patria destinada para el nacimiento del Rey que buscáis y que todos deseamos. Id en buen hora, adquirir y saber si ha nacido o no en estos días, pues nada se ocultará a vuestras diligencias, y si acaso le hallareis, tendréis en buen servicio y os lo estimaré en merced, que volváis por aquí / a darme noticia de él, para ir yo también a cumplir con lo que me toca, que es ir adorarle y a prestarle el homenaje debido, como a quien nace príncipe y monarca soberano.

Gaspar.

¿Y Belén está cerca de aquí?.

Herodes.

Belén está cerca de aquí, si necesitáis guía de mi corte, tomad las que necesitéis.

Reyes Magos.- (Los tres reyes juntos)

Mil gracias, pues nada se nos ofrece.

Gaspar.

Un salvoconducto para salir de tu corte sin impedimento alguno.

Herodes.

Tomadle.

(Ahora salen del palacio y se dirigen al palacio de la Virgen)

Melchor.

¡Oh que gozo compañeros!, ¡que alegría sin igual!, pues la estrella, en el oriente, ha vuelto a manifestar.

Gaspar.

¡Que remedio tan crecido en tanta necesidad!, pues ya la guía del cielo nos ha vuelto a manifestar.

Melchor.

¡Oh ciudad de Belén, traje del mejor trigo, que en las entrañas de la tierra sembró y amanso el su fruto del cielo!.

Guardia (de Herodes).

¡Alto, señores!. ¿Quién vive?.

Melchor.

Tres reyes de la Arabia que vienen en busca de un nuevo Rey.

Guardia de Herodes.

No conocemos a otro / rey ni a otra majestad que a Herodes, por rey supremo y si por otro preguntáis, lo tenemos por agravio en tan alta majestad.

Gaspar.

No os alteréis, pues traemos de Herodes licencia tal para buscar en Belén a quien Deseado está, que será Rey de Judea y de esto volverle a dar cuenta por extenso, porque le quiere adorar y prestarle homenaje a tan alta Majestad.

Guardia de Herodes.

No estoy muy conforme.

Gaspar.

Sírvase V. de esa agencia.

Guardia de Herodes.

En vista de lo dispuesto por su real M. pueden Vds. pasar hasta llegarle a encontrar. /

(Ahora cantan los tres reyes y se para la estrella en el palacio de la Virgen)

Herodes, a los Magos, dice astutamente: seguid vuestras huellas y sed diligentes en buscar al Niño, yo le iré adorar, a los trece días a Belén llegad.

Gaspar.

¡Que designio, compañeros, el que la estrella da!, pues para su movimiento sobre este humilde portal, ¿por ventura será aquí dónde el nuevo Rey está?.

Baltasar.

No, no debe ser aquí, pues es extraño local, y en un albergue tan pobre no se debe de hospedar la majestad de un Rey niño, siendo Dios / y hombre inmortal.

Melchor.

La estrella no se ha movido, pues vamos a preguntar quién está en casa. Por ventura. Señora, ¿sabéis o tenéis noticia en qué portal de estos barrios ha nacido el Deseado de los hebreos?, ¿Quién está en casa? (70).

Virgen.

¿Qué buscan Vds. en esta humilde casa?.

Melchor.

Por ventura, Señora, ¿sabéis o tenéis noticia en qué portal de estos barrios ha nacido el Deseado de los hebreos?.

Virgen.

Eso lo deben de saber las cabezas de las ciudades, porque a ellas / incumbe y ellas lo deben saber.

Melchor.

¡Oh, válgame el cielo!, ¿dónde se nos oculta este Rey infante?. Los magnates de la ciudad nos dicen que no saben de él, la Señora parece que nos le niega, la estrella, con su lengua muda, nos dice que está aquí, pues volvamos, con todo, a preguntarlo, que si este Rey nace pobre, talles tiene esta mujer de ser una Reina madre.

Baltasar.

Hermosa Señora, sabed que venimos de remotas tierras rompiendo incomodidades y penosos trabajos en busca de un nuevo Rey infante, si vos Señora, algún hijo tenéis, no nos le neguéis.

Virgen.

Solo mi hijo tengo, que no le puedo negar. /

Gaspar.

¿Qué tiempo ha que ha nacido?.

Virgen.

Solo trece días que ha nacido de mi vientre virginal.

Melchor.

¿Cómo se llama ese divino Infante?.

Virgen.

Se llama Jesús.

Reyes Magos.- (Los tres reyes juntos contestan)

Jesús, Jesús, Jesús, seas bienvenido Jesús.

Baltasar.

Haced el favor de mostrarme ese divino Infante.

Virgen.

Mucho me place.

Melchor.

Seas bienvenido Jesús, para luz y remedio de los mortales. Ojalá todos los hombres supiéramos agradecerte tan sumos beneficios, pues os habéis humanado a experimentar las miserias de esta vida, / solo para provecho de nuestras almas. Mil alabanzas os den las criaturas y a vuestras plantas tributen bendiciones, consagren rendimientos y rindan vasallaje. (Rinden espadas). Y vos, casta esposa y madre Virgen y tan aplaudida rosa de Jericó y tan deseada, ¡qué buen fruto nos habéis dado! y tu José, casto esposo, en fe del homenaje que hacemos a tu divino Hijo, recibe estos cortos dones que, con corazón sencillo, tributan vuestro afecto.

Melchor.

Pastillas de la Arabia perfumen al niño Dios.

Gaspar.

La mirra, perservativa (71) a tu sepulcro.

Baltasar.

El oro que el Sol cría, sea tributado al Rey.

(Los tres Reyes cantan) /

Reyes Magos: 1°.

Este es el Señor, señores,
aquel Niño refulgente,
por quien los Reyes de Arabia
venimos desde el oriente.

Pajes Reyes Magos.

Buenos Reyes, Buenos Reyes.

Reyes Magos: 2°.

Buscándole como a Rey,
que rey es cosa eminente,
en nombre de los tres Magos
nuestros dones le ofrecemos,
también nuestros corazones,
recíbelos Niño bello.

Pajes Reyes Magos (72).

Buenos Reyes, Buenos Reyes.

(Ofrecimientos)

Melchor.

Yo el oro, Jesús, te ofrezco, pues como a Rey superior, bajaste del cielo impíreo (73) para nuestra redención.

Gaspar.

Yo el incienso os ofrezco, alto y poderoso Dios, para que se verifique en holocausto y honor.

Baltasar.

Yo la mirra os ofrezco, penitencia ¡oh, Señor!, para que se verifique que es por nuestra redención.

Reyes Magos.- (Los tres reyes dicen)

Señora, sabed que venimos de lejanas tierras, cansados y fatigados, y deseamos nos acoja en su humilde casa.

Virgen.

Solo tengo esta pobreza, si vos, señores, lo queréis.

(Se acuestan los reyes en el palacio de la Virgen)

(Canta el Ángel)

Reyes famosos de Arabia,
que dejasteis vuestros reinos
y con humildad vinisteis
adorar al Rey del cielo.

Levantaos fervorosos
de vuestro profundo sueño,
caminad a vuestra patria
por un camino diverso
de que a este habéis traído,
con alegría y contento
caminad llenos de gozo,
de gracia, paz y consuelo

Porque ahora el necio Herodes,
de furor y rabia lleno, /
intenta daros la muerte,
si por allí vais muy presto.

Contra Dios no hay amenazas,
ni valen malos intentos,
que Herodes será oprimido
para siempre en los infiernos.

Melchor." (Llama a Gaspar)

Gaspar.

Gaspar.

¿Qué quieres, Melchor?, ¿qué quieres?.

Melchor.

¿No has oído la voz del Ángel, que dice que marchemos a nuestras patrias por un camino diverso, porque Herodes nos quiere degollar?.

Gaspar.

Sí, la he oído, Melchor.

Melchor.

Bueno, pues llama a Baltasar.

Gaspar.- (Dice)

Baltasar. /

Baltasar.

¿Qué quieres, Gaspar?, ¿qué quieres?.

Gaspar.

¿No has oído la voz del Ángel, que dice que Herodes nos quiere degollar?.

Baltasar.- (Dice)

Sí, la he oído, Gaspar.

Gaspar.

¡Ea!, pues levántate y vamos de camino.

(Despedida de los Reyes)

Reyes Magos.- 1°.

Quedaos con Dios, Señora,
con ese precioso Niño.
Échanos tu bendición,
que nos vamos de camino.

Pajes Reyes Magos.

Buenos Reyes, Buenos Reyes.

Reyes Magos. 2°.

Vámonos de aquí, los Reyes,
con alegría y contento,
con ánimo de guardar
la ley de los Mandamientos.

Pajes Reyes Magos.

Buenos Reyes, Buenos Reyes.

Reyes Magos.- 3°.

Vámonos de aquí, los Reyes,
tomemos otros caminos,
que la guiadora estrella
ya cumplió con su destino.

Pajes Reyes Magos.

Buenos Reyes, Buenos Reyes.

La Guardia de Herodes.

Día de los Reyes, Virgen María,
Virgen María, Virgen María,
humillados estamos
ante el Mesías, (ante el Mesías) (74).

Del oriente han venido
tres Reyes Magos, tres Reyes Magos,
adorar aquel Niño
que hace milagros, que hace milagros. /

Guiados de una estrella
tres Reyes vienen, tres Reyes vienen,
tres Reyes vienen (75), incienso, oro y mirra
al Niño ofrecen, (al Niño ofrecen) (76).

De la Mesopotamia
eran oriundos, eran oriundos,
pero no de la Ipoquia
que dicen muchos, que dicen muchos.

Otra de la mayoría
parte de Arabia, parte de Arabia,
y Santo Tomás dice
que es gente sabia, que es gente sabia

Melchor es el primero,
joven robusto, joven robusto,
su edad de 20 años
yo lo aseguro, yo lo aseguro.

El vestido era azul
como el calzado, como el calzado,
su edad de 20 años
quien lo ha dudado, quien lo ha dudado. /

Gaspar es el segundo
ya más entrado, ya más entrado,
40 años cumplió
día del año, día del año.

El vestido era azul,
su color pardo, su color pardo,
el calzado amarillo,
mira que majo, mira que majo.

Baltasar es un hombre
de pelo blanco, de pelo blanco,
de pelo blanco (77), sesenta años contaba
ya de trabajos, ya de trabajos.

El venerable anciano
en su vestido, en su vestido,
en su vestido (78) el color amarillo
pero muy fino, pero muy fino.

Herodes.- (Llama)

Ministro, ministro. /

Ministro de Herodes.- (Dice)

¿Qué me querrá mi señor que tan deprisa me llama?, si me querrá preguntar por los reyes de la Arabia.

Herodes.

¿Qué se cuenta por esas plazas y qué se dice de esos hombres que han venido del oriente?.

Ministro de Herodes.

Señor, toda la ciudad está llena de admiración y asombro, apenas se oye otra conversación que la de este gran suceso. La llegada de esos extranjeros ha llamado la admiración (79) a todos, se cree que ha llegado el Mesías tan deseado de las gentes, porque los sacerdotes sabios y doctores de la ley aseguran el tiempo de las profecías, se han cumplido las 70 semanas / de Daniel o están a trocar su término, y que los hijos de Jacob no tienen ya el cetro de Judá y otras mil y mil razones que da la Sagrada Escritura. Esto es, señor, lo que os podemos decir en favor de la verdad.

Herodes.

Bien, bien. ¿Y no habrá ido de aquí alguno a Belén, que sepa si esos reyes árabes encontraron o no al niño por quien preguntaban?.

Ministro de Herodes.

Señor, de eso nada sabemos, ni habemos (80) oído, pero lo probable es que haya ido de aquí alguno a Belén, por (81) el eco es muy ruidoso, pero hasta ahora nada se sabe, por lo menos a nuestra noticia nada ha llegado. /

Herodes.

Pues, id diligente a Belén y con la mayor brevedad volved a darme noticia de las cosas que podáis adquirir.

Ministro y paje de Herodes.

Bien, bien, Sr., con gusto caminaremos.

(Salen y van donde están los guardias y sabios)

Ministro de Herodes (82).

Sabios del pueblo escogido, doctores de Israel, ¿han llegado hace pocos días unos hombres extranjeros, con traje de reyes, preguntando por el nuevo rey de los judíos?, si es así o no, decidme la verdad, no me engañéis.

Sabio 2°.

Por aquí han pasado unos hombres de las señas que dices, mas no fueron vistos ni oídos el camino que tomaron, todos lo ignoramos, nada sabemos si encontrarían o no al niño por quien preguntaban. / Unos lo aseguran, otros lo niegan, lo cierto de ello es que en las principales casas y en las de mayor honradez, en ninguna se encuentra y así, si está en Belén, está oculto. Esto es lo que os podemos decir en favor de la verdad.

Ministro de Herodes.

¡Buena patada llevo yo a mi amo!, tras de que está bien contento.

Ministro de Herodes.

Señor, hemos registrado las calles y plazas de Belén y las casas más principales, y en ninguna nos han dado noticia del niño por quien preguntabais. De los reyes árabes hemos sabido que han llegado a Belén, pero dónde se hospedaron, cuánto tiempo estuvieron y qué camino tomaron, de eso, señor, nada absolutamentese sabe.

Herodes.

Bueno, bueno. Esos reyes árabes se han hallado burlados y no se han atrevido a poner en mi presencia. Eso todo ha sido una ilusión, de un puro engaño. Volverán corridos a sus patrias, llenos de confusión y vergüenza.

Simeón.

¡Oh dulcísimo Jesús!, seas bienvenido, para luz y remedio de los mortales, ojalá supiéramos agradecerte este tan señalado favor, pues os habéis humanado y no os (83) habéis desdeñado el nuevo vientre de una Virgen, ojalá supiéramos agradecerte tan sumos beneficios como nos habéis dispensado, y vos, ¡Oh Madre Virgen!, y por ti Jesús y tan aplaudida rosa de Jericó / y tan deseada, ¡que buen fruto nos has dado!, quitaos ese hermoso Agnus Dei que trais (84) a vuestro pueblo, dádnosle por un breve momento, que con él seré rico y bienaventurado por los siglos infinitos. Dádmele, hermosa Señora, ese rico Agnus Dei. Sólo él, ninguno otro, me detiene en este mundo, sino el deseo que tengo de ver a vuestro amabilísimo Hijo, para con El ser rico y bienaventurado eternamente.

(Ahora se vuelve al pueblo)


(Continuación) > > >