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PAPELES SOCIALES DE LAS MUJERES EN EL REFRANERO

FERNANDEZ PONCELA, Anna M.

Publicado en el año 2002 en la Revista de Folklore número 259.

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Las mujeres son malas o buenas, en general se tiende a considerar lo primero, a juzgar por los chistes, las frases hechas, los cuentos y leyendas (Fernández Poncela 2000), las canciones (Fernández Poncela 2002), y por supuesto, el refranero popular. Pero además de su valorización, o mejor dicho desvalorización, esto es, la descalificación casi sistemática y el maltrato verbal y simbólico de que son objeto por el sólo hecho de ser mujeres, existe una serie de roles o papeles sociales que las mujeres desarrollan a lo largo de sus vidas y en interacción con los hombres, y que también son criticados y denigrados. Sobre éstos, y a través de la mirada popular del refranero español, vamos a centrar la reflexión que se desarrolla en este texto.

En las relaciones de pareja:
doncellas, esposas y putas

En general, la virtud y la honestidad, el recogimiento y el recato, el ser hacendosa y aplicada, se han considerado, por tradición, las mayores virtudes del sexo femenino en su rol social familiar -madre, esposa, hija, hermana-, y esto es aplicable para las doncellas. No obstante, cierta desconfianza y burla se hacen notar también en el refranero sobre este tema.

"Doncellas, sábelo Dios y ellas" (España)

"La doncella, la boca muda, los ojos bajos y lista la aguja" (España)

Las mujeres desde su nacimiento parecen condicionadas socialmente a ser hijas -doncellas-, y posteriormente, esposas y madres de alguien. La identidad de género más fuerte y poderosa, es precisamente la de esposa y madre; siempre el servicio a los demás (Basaglia 1983). Para vivir de acuerdo a la normatividad cultural de su medio social, y según el desarrollo del aparato psíquico conformado desde la primera infancia, las mujeres han de integrarse y desarrollar dichos roles (Chodorow 1984). Por otra parte, para la sociedad en su conjunto y los hombres en particular, estos papeles femeninos serán los más destacados y valorados, y representan la cara positiva de la "mujer ideal". Todo lo que trasgreda esto será considerado inadecuado, y el señalamiento o castigo social no se hará esperar.

"La mujer es Eva, o es María" (España)

"Por el besar empieza la doncella a resbalar" (España)

La esposa oficial a veces es tratada con magnanimidad, por aquello de ser "la madre de sus hijos", y la persona que es responsable del cuidado del hogar y del hombre-marido. Es por ello que en ocasiones se la defiende, aunque sea como propiedad, y entre otras cosas para garantizarse la legitimidad de la paternidad, el servicio de la crianza infantil y ejercicio de las tareas domésticas. Se la cuida hasta cierto punto, pero eso sí encerrada entre las cuatro paredes del hogar.

"La que se casa, en su casa, la soltera, donde quiera" (México)

"La buena esposa, limpia, sana y hacendosa" (España)

"La honra del marido está en manos de su mujer" (España)

La esposa es el pilar de la familia y el hogar, en el sentido material -trabajo doméstico- pero y también la maternidad y todo lo que conlleva, los cuidados y afectos dedicados al hombre, y el simbolismo de estas funciones le hacen jugar un papel central como reproductora y cuidadora, y como imagen de casa-refugio-hogar.

"Mujer muerta, casa deshecha" (España)

"Quien tiene mujer, tiene lo que ha menester" (España)

La virginidad de la doncella y la fidelidad de la esposa son elementos clave. Porque de la doncella o la esposa, a la puta, a veces hay sólo un paso, debido fundamentalmente a la volatilidad, maldad e incoherencia intrínseca del ser femenino, según la mentalidad popular. De ahí que se aconseje la vigilancia y represión de la sexualidad, y en general, la vida social de las mujeres.

"La mujer casada y honrada, la pierna quebrada y en casa, y la doncella pierna y media" (España)

"Casada que mucho callejea con sus vecinas, de mala espina" (España)

A pesar de todo, ni la doncella ni la esposa y ama de casa, en según qué condiciones, escapan del todo a la crítica y la burla, si bien como hemos señalado, estos papeles sociales le conceden cierto prestigio y son apreciados socialmente.

"Doncella que llega a los treinta, tres veces al día el diablo la tienta" (España)

"Viudas, casadas y doncellas ¡buenas son todas ellas" (España)

"La esposa en la calle, grave y honesta; en la iglesia, devota y compuesta; en casa, escoba discreta y hacendosa; en el estrado, señora; en el campo, corza; en la cama, graciosa y cariñosa y será en esto hermosa esposa" (España)

Las "otras" mujeres: las prostitutas, padecen el señalamiento público, agravado por su particular posición, que los dichos recogen de forma puntual, y se encargan de recordar y transmitir continuamente. De un lado, reciben el menosprecio de la sociedad, pero de otro, no se puede descartar el miedo que despiertan en los hombres ya que son relativamente, y en cierto sentido, "libres" -sin hombre ni obligación-; además de ser consideradas, muchas veces, también como un mal necesario. Y lo que es más importante, poseen el poder de seducir y provocar deseo con el erotismo que se prohibe o esconde para el resto de las mujeres. Quizás por esta especie de temor y deseo, el menosprecio va cargado de un mensaje tremendamente negativo hacia estas mujeres.

"Amor de putas, amor de virutas" (España)

"Ser puta y buena mujer, ¿cómo puede ser?" (España)

"La que sea puta y bruja, cruja" (España)

Por otra parte, todas las mujeres pueden ser llamadas putas por un sinnúmero de razones a manera de insulto considerado uno de los más peyorativos. Y por supuesto, sobre la figura de la prostituta se reúnen las acusaciones más negativas del común de las mujeres.

"Mujer que de noche se pasea, es muy puta, vieja o fea" (México)

"Mujer de la calle, mujer de todos y esposa de nadie" (España)

En ocasiones, puta es un insulto dedicado a las mujeres que además puede incrementar su intención de desprecio al ir acompañado de un animal. También se les señala su final y breve ejercicio de dicho papel, comparándolas con una bestia, de forma lacerante.

"Ser más puta que las gallinas" (Nicaragua)

"Caballos y putas, más de 20 años no duran" (España)

En la familia de procreación o política:
madre, madrastra, hijas, suegras,
nueras y cuñadas

Ser mujer equivale en muchas sociedades, de una u otra forma, a ser madre. Este "destino" unilineal e inexorable, señalado como algo "natural" y "biológico" o como "tradicional" y parte de la "costumbre", es común a todas y cada una de las mujeres sin distinción de etnia o clase. La sociedad respeta este papel y muchas mujeres se sienten realizadas siguiendo en todo momento las pautas inscritas en el modelo cultural establecido, e introyectado desde su más tierna infancia a través de la primera socialización.

La madre es el personaje femenino más benignamente dibujado y bien tratado por el refranero, "sacrificadas" o "admiradas", siempre abnegadas y bondadosas, muy queridas, despiertan cariño, respeto y veneración. Ellas, en algunas ocasiones, son el verdadero amor en la vida de los hombres, más aún que las esposas, amantes o compañeras de vida.

"No hay como la mamá de uno" (Colombia)

"Amor grande, amor de madre" (España)

"Madre que no hay más que una" (España)

"La buena madre no pregunta ¿quieres?, sino da cuanto tiene" (España)

Al parecer, la concepción del amor e instinto maternal (Badinter 1981; Friday 1981) y el ejercicio de la maternidad (Chodorow 1984), no es algo concedido por la naturaleza sino construido culturalmente en una época y una sociedad dada, y ha sido recogido, incorporado y reproducido en el refranero popular.

Es imprescindible recalcar que se trata del único papel social no sólo valorado sino respetado, como se puede ver a lo largo de la lectura del presente texto. La intencionalidad u objetivo del mensaje es claro, ya que empuja u orienta, si se quiere, a las mujeres al ejercicio y desarrollo del altruismo y la maternidad, para su respeto y prestigio social, así como autovaloración personal. Se la valora y tiene en gran estima como pilar básico de la familia y el hogar, cuestión esta que no sucede con la figura paterna, por ejemplo.

"Madre muerta, casa deshecha" (España)

"Muerte de padre la casa no se deshace, pero sí muerte de madre" (España)

Ante tanta bondad para con la madre, es obvio que su suplantación, la madrastra, será considerada y representada como la mala por antonomasia. Y es que la madrastra no solamente no es la madre, sino que además es la esposa del padre, suplantadora del lugar que debería ocupar la verdadera madre o la madre natural. Es por definición la madre mala o la mujer malvada que además sedujo y se apoderó del padre.

En ellas precisamente se encuentran todos los defectos y problemas que muchas veces no quieren verse y señalarse en las madres auténticas por una cuestión simbólico-cultural y psicológico-personal.

"Madrastra, la mejor quemada" (España)

"Madrastras, la mejor es mala" (España)

"Madrastras, aun de azúcar amarga" (España)

Las hijas, jóvenes doncellas, tienen un amplio abanico de consejos y advertencias sociales, especialmente en su condición de vírgenes y menores jóvenes. Son una figura generalmente agradable en su imagen y condición. Sin embargo, utilizable en su rol, por sus progenitores, ya que a menudo y según la creencia popular, son consideradas propiedad de los padres, inversión material o como objeto de cambio. Aquí se observan también las relaciones intragenéricas, esto es, las diferencias que tienen lugar entre las propias mujeres. Las madres a veces sobrevaloran al hijo, pero consideran útil y necesaria a la hija en la vejez. La instrumentalización de la maternidad y concretamente la de las hijas mujeres está clara, más allá de todo el amor maternal y el deber social.

"Heredad buena es, una hija en la vejez" (España)

"La hija y la heredad, para la ancianidad" (España)

"Si tienes hijas, comerás sopas" (España)

El parentesco político en general y de las mujeres en particular: suegras, nueras y cuñadas, ha sido señalado tradicionalmente como una relación intersubjetiva de convivencia compleja y difícil (2). Entre los hombres es también complicada dicha relación pero no tanto, o por lo menos el refranero así lo cree, a juzgar por el número reducido de dichos sobre el tema, comparativamente a los existentes en relación al parentesco político femenino.

Destaca por encima de todo, el caso y figura paradigmática y arquetípica de las suegras, que son dibujadas en contraposición también con la madre con lo cual tienen garantizada la peor imagen. Se las presenta como muy malas, especialmente en su poder sobre las nueras y los hijos, y su influencia sobre las hijas y los yernos.

"Más allá del infierno, cuarenta leguas, hay un infierno aparte para las suegras" (Colombia)

"Quien tiene madre, muérase tarde; mas quien tiene suegra, pronto le muera" (España)

"Suegra, ni aún de azúcar es buena" (México)

"Cuando se está de malas, todo sale mal, hasta la suegra te pega" (Ecuador)

Es por ello que los deseos de yernos y nueras, pero especialmente de éstas últimas, se encaminan hacia la desaparición física de la suegra a través de la muerte, como única solución para su liberación. También el tono jocoso de estos dichos es digno de reseñarse, pues más allá de lo que se dice hay un claro juego de ironía sarcástica que hace a este personaje el blanco perfecto para descargar odios profundos con cierto guiño burlón. En todo caso, desear la muerte de alguien ha de arroparse con un lenguaje y tono que amortigüe la dureza del mensaje.

"Suegra que se lleva la muerte, desgracia con suerte" (España)

"A casa de la hermana, una vez por semana; y a la de tu suegra, una vez cuando se muera" (España)

Y es que los vínculos de parentesco por adscripción son complicados, un terreno en el cual las jóvenes esposas hacen de alguna manera de madre del esposo, y las madres tienen competencia al recibir el amor y el trabajo del hijo. Está también el ejercicio y espacio de poder de las suegras desde su posición de prestigio social que la esposa todavía tiene que ganarse, y es por ello que se encuentran muchas veces en posición de inferirle todo tipo de pruebas, trabajos y humillaciones.

La suegra aparece comparada con la madre por la nuera y en este punto sale siempre perdiendo, muchos son los refranes que muestran a ambas como enemigas tradicionales e irreconciliables. Es además su competencia en el amor por el hijo, en algunas culturas muy viva y muy dura hasta la fecha. Las nueras desde el punto de vista de las suegras, siguiendo el refranero, nunca son buenas -y al revés lo mismo-.

"Mientras fui nuera, quise mal a mi suegra; y ahora que soy suegra, quiero mal a mi nuera" (España)

"Fui nuera, y nunca tuve buena suegra; fui suegra y nunca tuve buena nuera" (España)

"Nuera y suegra, gata y perra" (España)

El yerno por su parte tampoco ve con buenos ojos a su suegra, ya que representa una alianza o la posibilidad de la misma, entre mujeres, además de la disputa por el amor y fidelidad de la hija, entre el cariño maternal y el amor conyugal.

"Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno" (España)

"Suegra viviendo con yerno, la antesala del infierno; y viviendo con su nuera, la mismísima caldera" (España)

Existe también una relación limitada y difícil entre cuñadas, aunque no está recogida de forma tan extensa en el refranero popular, como la anterior.

"Cuñadas buenas, en todo el mundo dos docenas" (España)

En la posición de no tener pareja:
solteronas, viudas y viejas

Sobre el matrimonio hay refranes para todos los gustos, a favor y en contra, con intenciones de disuasión o con ánimos de invitación. El tono jocoso sobresale en general, aunque a veces los consejos parecen muy en serio.

"Quien se casó una vez, por necio perdonado es; pero si dos, por bestia no lo perdona Dios" (España)

"El que es soltero y se casa, no diga que se casó; diga que vino el diablo y entero se lo levó" (Puerto Rico)

"Es mejor quedarse a vestir santos que desvestir borregos" (Puerto Rico)

"Mejor parece la hija mal casada que bien abarraganada" (España)

"Más vale mal marido que buen querido" (España)

"Casada y arrepentida, mejor que monja aburrida" (España)

"Si no haces buena pareja, quédate mocica vieja" (El Salvador)

"Más vale bien quebrada que mal casada" (Colombia)

Uno de los casos favoritos de desprecio y burla social más cruel y amarga, es la mujer que a determinada edad no ha ingresado en la institución del matrimonio. Se considera popularmente que es ésta una de las mayores desgracias que pueden sucederle a una mujer, junto con una maternidad frustrada. La figura de las "solteronas" está muy extendida. Y si como hemos dicho, el prestigio y el reconocimiento social parece llegar a través del matrimonio y la maternidad, es obvio que las solteras y especialmente las popularmente conocidas como "solteronas" -mujeres ya de edad a las cuales se supone se les ha pasado el momento de casarse- no disfruten de tal prestigio.

"Mujer sin varón y navio sin timón, nada son" (España)

"Soltera que pasa de treinta, de rabia revienta" (España)

"Mujer sin varón, ojal sin botón" (España)

"Las mujeres y las pistolas para funcionar, necesitan hombre" (Chile)

Hay refranes de burla sobre los deseos sexuales de estas mujeres, o su supuesto mal humor ante la vida, y otros que contienen el mensaje insistente sobre la conveniencia del matrimonio para llegar a ser feliz, y lo terrible del estado de soltería en general, esto es, aconsejan y previenen.

"Doncella que llegó al tres y al cero, ya puede ir cerrando su ropero" (España)

"Doncella que llega a los treinta, tres veces el diablo la tienta" (España)

"¿Vieja y soltera?, enfadute o chismorrera" (España)

Como hemos visto anteriormente, no faltan los otros refranes que recomiendan prudencia, reserva y cautela, ante un mal casamiento -siendo incluso preferible el estado de soltería en algunos casos-, nuevamente encontramos ambigüedades. A veces la madre advierte a la hija de la complejidad y dificultad de casarse, si bien más con cierto sentido de precaución y relativo tono sumergido en resignación que defendiendo de forma acérrima que se quede soltera.

"Madre ¿qué cosa es casar? Hija, hilar, parir y llorar" (España)

"Casarse de oídos hace reír; de experiencia hace llorar" (España)

"El matrimonio es palo y cacao, un mes de flores y el resto vainas" (Nicaragua)

Las viudas por su parte parecen ser otro de los escarnios preferidos por el refranero, quizás tras las solteras y las suegras. A pesar de que a veces se representa a la viuda con una imagen adolorida y desvalida -por el estress emocional y el cambio brusco que ha acontecido en su vida- que inspira a la vez caridad y respeto; en general, la sociedad las margina, y ellas desarrollan un sentimiento de inutilidad al no tener a quien cuidar, tras haber internalizado "el ser para los otros" como parte importante de su identidad genérica (Basaglia 1983).

"Hacer lo que las viudas: tarugada y media" (México)

"Viuda que duerma mal, del muerto se acuerda y en vivos tiene que pensar" (España)

"Viudas, cebollas y morcillas, milagro es -o pocas hay- que no repitan" (España)

Las viudas son claramente maltratadas en el habla popular, y en ocasiones, se llega a un sarcasmo excesivamente cruel hacia ellas, se las pretende enterrar en vida ya sea físicamente, como sucede en algunas culturas orientales, ya simbólicamente, con el encierro perpetuo dedicado a honrar el recuerdo y alma del marido hasta su propia muerte.

"La viuda honrada; su puerta cerrada" (España)

Con el comportamiento modélico que ha de seguir se describe el correcto proceder de las viudas y el debido dolor por la muerte del marido. Se hace eco, por otra parte, del matrimonio en segundas nupcias -no hay que desperdiciar nada-. Así como, los deseos de éstas por casarse y la avidez por mantener relaciones sexuales, de forma al parecer y aparentemente, desenfrenada. Sin embargo, se advierte que han sido mujeres de otro hombre y que han gozado posteriormente de libertad, así que es más difícil domesticarlas o educarlas teniendo en cuenta ambas razones. Se subraya en el refranero una picaresca sexual a ellas dirigidas y en ellas centrada. Cosa inaudita en las madres y casi inexistente en doncellas e hijas.

"Maridito muerto y viuda joven, otro al puesto" (España)

"Muy moza y viuda poco dura" (España)

"Nunca te cases con viuda, porque mula que otro amansa, siempre sale jetidura" (Colombia)

La burla llega a extremos grotescos de presentar la imagen de la viuda como de una mujer depravada sexual y engañosa por excelencia.

"Viudita sin majo, campana sin badajo" (España)

"Llantos de viuda y lluvias de abril, no llenarán barril" (España)

"La viuda que mucho llora, hambre tiene de boda" (España)

"Para viuda y hambriento no hay pan duro" (Colombia)

Las viudas, son uno más de los personajes, roles o papeles sociales del sexo femenino, vilipendiados por el refranero, pero como estamos viendo en esta páginas, hay más. Sin embargo, igual que pasaba con las solteras y como veremos que pasará con las viejas, no se contempla la cara positiva de su estado: la libertad de que gozan estas mujeres. Y cuando se advierte se oculta bajo la burla y el desprecio, para desmoralizar, hacer creer que se trata de una situación horrible y desgraciada, inmovilizar y coartar la toma de decisiones y acciones de estas mujeres. Es más, todos los mensajes apuntan o empujan a que las mujeres dejen su soledad y se casen, las solteras y las viudas, es decir que el orden establecido y considerado normal vuelva a poner las cosas en su lugar, se cumpla con el supuesto ideal social del matrimonio y éstas pasen nuevamente a estar bajo la tutela de un hombre, como debe ser.

Las mujeres mayores o ancianas, son aludidas por el refranero como las viejas. Las viejas, a veces son ridiculizadas, y otras por aquello de la edad y los cabellos canos, respetadas. Sus arrugas pueden ser en ocasiones veneradas como premio de un vida de sacrificios y por el cumplimiento satisfactorio de sus papeles sociales de madre y esposa a lo largo de toda su vida.

"Bajo la barba cana está la mujer honrada" (Nicaragua)

Sin embargo, por su situación de indefensión, su físico y su lenguaje gastado o desordenado, son fácil objeto de ironía y broma, especialmente entre la juventud.

"Quien nísperos come y espárragos chupa y bebe cerveza y besa una vieja, ni come ni chupa ni bebe ni besa" (Colombia)

"Hacer lo que las viejas en los bailes: ocupar sillas, vaciar copas y hablar como tarabillas" (México)

"Fuese la vieja a la boda y contó de cuando fue novia" (España)

"Gallina vieja hace mucho caldo" (México)

Seguramente también por su soledad-libertad como en el caso ya mencionado de las solteras y las viudas -sin hombre que las mantenga ni que las sujete y controle-, el lenguaje popular vierte sobre ellas estereotipos negativos, con objeto de que la coerción social, por un lado, y su autodesvalorización individual, por otro, operen como contenedores de sus posibilidades de desarrollo como personas libres y autosuficientes de forma individual y a iniciativa propia.

Según algunas teorías la risa es una victoria sobre el miedo, esto es, se torna risible y ridículo aquello que produce temor (Bajtin 1974). También la burla es el mecanismo para decir lo que se piensa, subvertir la realidad, pero bajo la excusa de tratarse de una broma; sin ir más allá y sin provocar y recibir consecuencias negativas. Así podríamos deducir que la mofa incisiva hacia algunos roles sociales que las mujeres desarrollan a lo largo de su vida, y que son reflejados por el refranero, es una especie de desahogo lingüístico, simbólico y hasta psicológico del miedo que parece sentir la población masculina hacia la femenina, en especial determinadas posiciones sociales que les otorgan mayores grados de libertad, como los que acabamos de revisar en este artículo. Véase el caso de las solteras, las viudas o las viejas. Al mismo tiempo, la bufonada permite decir cosas en extremo brutales y despiadadas, hirientes e inhumanas, pero bajo la protección y ligereza que el lenguaje cómico proporciona y concede a quien lo emplea.

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NOTAS

(1). Investigadora y docente en el departamento de Política y Cultura de la UAM Xochimilco.

(2). A veces se suele adjudicar a las suegras, nueras y cuñadas, cierta culpa por los matrimonios mal avenidos, la distribución de los afectos por parte del hombre, por un lado, y de otro las relaciones intersubjetivas entre las mujeres son la causa de esta imagen sembrada en la mentalidad popular. Si bien esto no tiene por qué ser forzosamente así a veces la descripción negativa de una relación entre suegra y nuera es una estrategia del sistema para evitar una relación positiva que muchas veces se da entre ambas mujeres (Juliano, 1992). Sin embargo, para algunas sociedades, como la mexicana en ciertas áreas geográficas y sectores sociales, las suegras realmente son dominantes y maltratadoras de sus nueras, como que las quisieran hacer pagar su sufrimiento por haber tenido que cumplir su rol a lo largo de toda su vida, vengarse por usurpar el cariño del hijo, utilizar el relativo poder que la vejez de una mujer sacrificada concede, etc...

BIBLIOGRAFIA

BADINTER, ELIZABETH. (1981): ¿Existe el amor maternal? Historia del amor maternal. Siglos XVII al XX. Barcelona: Paidós.

BAJTIN, MIJAIL. (1974): La cultura popular en la Edad Media y el Renacimiento. Barcelona: Barral.

BASAGLIA, FRANCA. (1983): Mujer, locura y sociedad. México: UAP.

CHODOROW, NANCY. 0984): El ejercicio de la maternidad. Psicoanálisis y sociología de la maternidad y paternidad en la crianza de los hijos. Barcelona; Gedisa.

FERNANDEZ PONCELA, ANNA M. (2000): Protagonismo femenino en cuentos y leyendas de México y centroamérica. Madrid; Narcea.

FERNANDEZ PONCELA, ANNA M. (2002); "Pero vas a estar muy triste y así te vas a quedar" Construcciones de género en la canción popular mexicana. México: INAH.

FRIDAY, NANCY. (1981); Mi madre, yo misma. Barcelona: Argos Vergara.

JULIANO, DOLORES. (1992): El juego de las astucias. Mujer y construcción de modelos sociales alternativos. Madrid: Horas y horas.

JULIANO, DOLORES. (1992): El juego de las astucias. Mujer y construcción de modelos sociales alternativos. Madrid; Horas y horas