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EL TETUMBO DE CARRIZO DE LA RIBERA (LEON)

FLECHA PEREZ, Alberto

Publicado en el año 2002 en la Revista de Folklore número 259.

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Aunque el Antruejo celebrado en Carrizo de la Ribera no difiere en gran medida del de los pueblos limítrofes de la comarca del Alto Orbigo, algunos tan conocidos como los de Llamas de la Ribera o Velilla de la Reina, tiene algunos elementos particulares como es éste del Tetumbo. Su morfología, no obstante, no se diferencia mucho de otras manifestaciones teatrales satíricas, como las relaciones, comedias, etc. que se dan a lo largo de la geografía peninsular dentro del ciclo de fiestas que van desde la Navidad al Carnaval.

El Antruejo o el Carnaval tradicional, dentro de la que se encuentra esta celebración, se halla enraizado en las sociedades agrícolas y ganaderas de las que surge. La vinculación de estas sociedades con los ritmos vitales de los animales y las plantas, hace del Carnaval una fiesta relacionada directamente con el cambio de estaciones: después de la muerte invernal renace la primavera dando origen a un nuevo ciclo anual. Como fiesta de paso de año, el Antruejo es el momento apropiado para hacer balance de lo sucedido durante el ciclo pasado.

Durante el Carnaval, las relaciones, comedias, coplas, etc, son una forma de recordar de forma jocosa aquellos acontecimientos que marcaron un hito en el discurrir del tiempo de las sociedades que los celebran. El cerdo que se escapa de los que le sujetan, aquel vecino que file sorprendido en un acto "humillante" o una riña entre paisanos pueden ser motivos suficientes para ser recordados por los vecinos del lugar con alguna copla que no siempre se halla descargada de su correspondiente crítica social, irreverencia o incitación a la sensualidad, como corresponde al carácter mismo del Carnaval. La celebración que aquí nos ocupa responde a esta forma e intenciones.

El Tetumbo de Carrizo de la Ribera es una composición poética que puede ser expresada bien oralmente, recitada o cantada en un contexto teatral que describo a continuación o bien por escrito en forma de hojas volanderas. El contenido de esta composición, como indica su tan significativo nombre, es jocoso, cuando no satírico, y responde a hechos destacados sucedidos durante el año en la comunidad.

El viernes anterior al Martes de Carnaval, conocido en Carrizo como Viernes Aryeiro, salían los mozos ataviados con los disfraces habituales de esas fechas, fabricados con los materiales que tenían más a mano como pieles de animales o sacos, y acompañados de La Tarara, personaje femenino que consistía en un muñeco sujeto a un poste móvil (con la forma de un mayo) y subido en un carro, el poste era movido por uno de los mozos con los pies mientras permanecía tumbado en el carro. A este personaje se le iban cantando las conocidas coplas dedicadas a la Tarara: "Dice la Tarara que no tiene novio/y debajo de la cama tiene a San Antonio", "Tiene la Tarara un garbanzo en el culo/ acudid mocitos que ya está maduro", etc. Los mozos recorrían el pueblo deteniéndose ante las casas de los vecinos que iban a ser increpados, donde hacían sonar unas trompas hechas de caña o cartulina además de instrumentos como cencerros, tambores caseros, etc. y a continuación se recitaba o cantaba el Tetumbo. La representación se acompañaba entre estrofa y estrofa o en sus estribillos por el sonido de las trompas que trataban de amoldarse a la melodía si el Tetumbo era una canción. La composición, hecha por alguno de los participantes dotado de especial talento para ello, trataba de algún suceso relacionado con el vecino que habitaba en la casa ante la que cantaban los mozos.

Uno de esos Tetumbos se reproduce aquí y hace referencia a las cencerradas que hacían los mozos a las parejas a las que sorprendían infraganti:

La Campaza,
barrio bullanguero
de gracia y salero
que no cabe más.

Cada mozo
tiene un gran cencerro
pa tocar afuego
cuando algo ve arder,

pero hay
quien se salta las tapias
y se salva a gatas
que nadie los ve.

No te apures, vida mía,
no te aflijas que te voy a dar
una cosa muy sabrosa
que seguro te habrá de gustar.

Otra modalidad de Tetumbo es la escrita, muchas veces porque el autor trata de permanecer en un riguroso anonimato. Durante los días próximos a Carnaval aparecen en ocasiones estas composiciones en papeles situados en donde puedan ser vistos por los vecinos (en los bares, fijados a las paredes o arrojados por las calles). Su temática es prácticamente la misma que la de los Tetumbos recitados o cantados aunque en ocasiones puede ser más delicada y no suele ser infrecuente que aludan a cuestiones políticas.

A continuación transcribo algunos de los Retumbos escritos aparecidos los últimos años:

En el primero de ellos aparecen aspectos del Antruejo de Carrizo de la Ribera entremezclados con críticas al Ayuntamiento de la localidad por su gestión de las subvenciones para la fiesta, el gasto en la construcción del nuevo edificio consistorial o la ubicación de una residencia de ancianos en un lugar poco adecuado a opinión del autor.

El Sábado Fisolero
en esta localidad
saldrán las guirrias y guirrios
anunciando el CarnavaL

Con La Gomia y La Tarara
recorrerán esta villa y un joven
llevará en hombros
la monumental cancilla.

Para los que hacen el guirrio
les dan una subvención
por poner de presupuesto
gastos de medio millón.







Quien lleva lo de Cultura
les pide la subvención
y el dinero que les dan
es por Castilla y León.

Si los trajes de los guirrios
los pagó el Ayuntamiento
¿con qué justifican ellos
que gastan tanto dinero?

Conservar la tradición
les cuesta bastante caro.
¡Hay quien sin traje hace el guirrio
todos los días del año!

Este pueblo de Carrizo
suspendió los Carnavales
porque quedaron vacías
las arcas municipales.

El dinero que tenían
lo tuvieron que gastar
para comprar en la plaza
un magnifico solar.

En él quieren levantar
un Ayuntamiento nuevo
con grandiosos soportales
que den realce a este pueblo.

En muchos alrededores
el carnaval se celebra.
¡Mirad que ejemplo nos dan
en Llamas de la Ribera!

Y en Velilla de la Reina
aunque no haya basurero
para celebrar la fiesta
les sobra mucho dinero.

¡De qué presume Carrizo
y los que están en el mandato
si hasta el mismo Ayuntamiento
son como el perro y el gato!

Si la unión hace la fuerza
¿por qué viven desunidos
y no piensan en la gente
por quién fueron elegidos?

¿Es que en el pueblo no existe
una medida cabal
para el alto o para el bajo,
para todo el mundo igual?

Porque hacen la residencia
en el campo la Bolenga
se critica duramente
con saña y con mala lengua.

¿Cómo la van a poner
fuera del casco del pueblo
si sólo llevan allí
lo que es para el basurero?

¿Acaso a la juventud
les molestan los mayores?
Si tomaran sus ejemplos
serían mucho mejores.

El que hoy es joven, mañana
terminará siendo viejo
y quizás tenga que ser él
el que la habite primero.

Que nadie le tema al río
aunque haya desbordamiento
que emplearán subvenciones
en barcas de salvamento.

Para saber defenderse
vendrán unos monitores
y enseñarán a nadar
a las personas mayores.

¡Alegraos carrizanos,
tras un año viene otro,
habrá nuevas elecciones
y cambiaremos el voto!

Y aunque no haya Carnaval
nos pondrán el Santo Antruejo
con la caña y el pescado
y el trago de vino añejo.

Olvidemos las rencillas
que surgen constantemente
y veréis que bien se vive
con un humor sorprendente.

Elevemos pues la voz
poniendo el grito en el cielo:
¡Qué vivan los de Carrizo
y los que habitan el pueblo
que nadie quede excluido
aunque sea forastero!

El siguiente Tetumbo narra un banquete en el que los comensales son personajes de la vida pública municipal que entre plato y plato de la abundante comida se reparen las obras del pueblo. Crítica a la autoridad y exaltación gastronómica, dos ingredientes inevitables en Carnaval, aparecen aquí como protagonistas:

Cruzaban los invitados de Onassis el puente
y éste no daba abasto para tanta gente.

-Solucióname esto- le pidió a Seguín
bajo la atenta mirada de Rapidín.

-No te preocupes mi querido Onassis
no dejarás el Mercedes en el chasis

pondré un semáforo en el puente del río
pa que la boda de Silvia sea en casa de Pío.

Gloria en la primera mesa
como corresponde a una marquesa.

Mientras tragaba un poco de salmón
estaba pensando Glorión:

- ¡Vaya pedazo de banquete,
sólo falta Joaquín Cámbete! -

-Pondremos aceras antes del fín de este ciclo
pa que se pasee Maruja la del triciclo.

No serán de terrazo y sí de color rojo
pa que destaque Linda el Cojo. -

Mientras Seguín comía langostinos sin prudencia
se le ocurrió hacer una residencia

de curas o de ancianos.
¡La cosa es llenar bien las manos!

Y pensó en el hijo de Severiano
pa que le hiciera el plano,

pero le oyó el teniente-alcalde
y le dijo: -Yo no estoy aquí de balde.

Dijo Seguín: -Tranquilo berciano,
tú también pondrás la mano.

Pondremos mucho bordillo
pa que llenes bien el bolsillo.

Pero les oyó Cagarrato
que de todo sabe un rato:

-Si en el reparto no me meto
os lanzaré un reto. -

-No te enfades compañero
y hazme la pelota como El Relojero,

además, tu ya chupas del canal
y tanto trabajo te sienta fatal. -

Cuando al cordero Gloria le daba caña
entró en conversación Pepe Montaña.

Este yerno de Rata
no para de dar la lata,

ya tiene la marmolería
que es lo que él quería,

La Beltrana también urbanizó
y buen dinerito que se sacó.

Los tiempos están cambiando
y no me está gustando,

antes chupaba yo sólito
y ahora todos quieren un pellizquito.

¡En las próximas municipales
cambio a todos los concejales!

Para terminar transcribo un supuesto robo de la imagen del patrón del Monasterio de Carrizo por parte del pueblo vecino, Villanueva de Carrizo, al que se trata como un barrio más del propio Carrizo de la Ribera.

Ya se fue el noventa y ocho
ya estrenamos año nuevo
y un famoso calendario
que sorprendió a todo el pueblo.

Adorna su bella estampa
el escudo de Carrizo,
orgullo de carrizanos
en este pueblo nacidos.

Las monjas en el convento
desde tiempo inmemorial
celebran el tres de febrero
que es el día de San Blas.

Una noticia alarmante
oyó la madre abadesa
quieren llevar a San Blas
para el "barrio" Villanueva.

Temerosa de quedar
sin el santo en el Convento
para poner un candado
llamaron al cerrajero.

Se trancaron de inmediato
las puertas y las ventanas,
sólo detrás de la reja
atienden a las llamadas.

Hay quien dice que fue error
de quien escribió la nota,
o no sabe lo que dice
o es una cabeza loca.

Otros dicen que no es cuento,
es que lo quieren llevar
para hacerle compañía
a la Virgen del Villar.

Quien divulga la noticia
está peor que un cencerro,
¡cómo va a querer el santo
marchar para el cementerio!

¡Cómo quieren imponer
a Villanueva primero
si es un barrio de Carrizo
como cualquiera del pueblo!

Celosas están las Huergas,
la Bolenga y los Oteros,
lo mismo las Cabeceras
y la Campaza con ellos.


En la Cuesta el Torbanillo
van a poner un letrero
que los barrios pertenecen
todos al Ayuntamiento.

¡Cómo es que el señor alcalde
consiente que escriban eso
y quiten la letra "O"
que siempre estuvo en el medio!

Miremos bien lo que dice
el antiguo abecedario:
que la "C" está al principio
y la "V" a! terminarlo.

Es parodia lo que cuento
porque el Tetumbo no existe,
hay que leerlo despacio
y ver si es gracioso el chiste.

Que no se ofenda la gente
por este pobre relato
que aunque digo la verdad
lo hago por pasar el rato.

El Tetumbo fuee una de esas celebraciones carnavalescas que de alguna manera consiguió burlar el declive y práctica desaparición del Antruejo durante la posguerra con la aparición ocasional de alguna de estas obras generalmente escritas y anónimas. No obstante en la actualidad, con la revitalización en Carrizo de la Ribera del Carnaval tradicional a partir de los años noventa, se ha recuperado en algunas ocasiones la versión teatral del Tetumbo