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ANTROPOLOGIA POPULAR. DATOS PARA UN CANCIONERO DE PIORNAL

GUTIERREZ MACIAS, Valeriano

Publicado en el año 2001 en la Revista de Folklore número 250.

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Piornal, pertenece a la provincia de Cáceres y está situado en la parte N. de la cordillera Carpetobetónica, a 1.200 m. de altitud sobre el nivel del mar, donde, en su estío, se gozan las delicias del frescor, el tono verde de mil matices de sus paisajes y unas aguas puras y cristalinas, lo que presta a la villa y su entorno, en la época mencionada, tintes paradisíacos. Además, para quienes desean alejarse del bullicio, constituye un excelente lugar de veraneo, remanso de paz para gozar de la naturaleza y para meditar.

Los inviernos son duros y la población se ve envuelta por una alba capa. La elevación de Peñas Negras se halla a 1.500 m. de altitud, y el Cancho de las Tres Cruces, a 1.570 m.; es la convergencia de los términos municipales de Cabezuela del Valla, Garganta la Olla y Piornal.

Esta última localidad -que se asienta en una meseta- dista de la capital altoextremeña 119 Kms, y pertenece al partido judicial y diócesis de Plasencia, de cuya Muy Noble, Muy Leal y Muy Benéfica ciudad, la separan 27 Kms. Está unida al Valle de Plasencia a través del término de Valdastillas, y a la Vera por el de Garganta la Olla.

El nombre de Piornal viene de piorno, retama que prolifera en su término municipal. Debe su fundación -allá por la décima centuria- a sus finos pastos y abundantes manantiales, lo que hizo que fueran codiciados aquellos parajes por los pastores.

La localidad serrana se ha distinguido siempre por el acerbo folklorístico que atesora, muy rico y con una gran variedad en las canciones, digno de figurar en el mejor cancionero de Extremadura y, por ende, de España; por su pureza prístina y por el valor ancestral, por su personalidad específica, propia e inconfundible dentro de la parcela cacereña.


VILLANCICOS

El pueblo canta villancicos, la popular canción de Navidad, por el Niño que ha de nacer. Hay que apreciar la suavidad que ponen en ello. Bien puede decirse que el villancico es manifestación del fervor popular por los temas navideños, con copla y estribillo.

En Piornal cantan los villancicos las mozas y mozos, los niños, por todo el pueblo; en las calles y en la iglesia parroquial de San Juan Bautista. Tanto entusiasmo y devoción ponen al interpretarlos y lo hacen tan bien, que el grupo coral del Centro Cultural “Amanecer” ha conseguido los primeros premios nacionales de cantos de villancicos en concursos celebrados en Madrid.

I

En un humilde establo
de piedra y barro,
y en una noche de frío atroz,
de una joven doncella,
más Pura y Bella
nació triunfante
el Niño Dios.

Nació triunfante
el Niño Dios.

Nació triunfante
el Niño Dios.

–––

Todos se regocijan
y al punto fijan
lo que le llevan,
de gran valor:
Un corderillo hermoso,
llevan gozosos,
azúcar y leche,
manteca y miel,
azúcar y leche,
manteca y miel,
azúcar y leche,
manteca y miel.

–––

Salen las caravanas
muy de mañana,
todos juntos van a adorar,
y zambombas, rabeles,
música alegre
al que ha nacido
en un portal;
al que ha nacido
en un portal;
al que ha nacido
en un portal.

II

En la oscura braña de una montaña,
a los pastores se apareció
un angel, que les dijo, con regocijo:
En esta hora ha nacido Dios.

Mírale que chiquito y que bonito
el pobrecillo envuelto está,
dale, dale a Jusepe, para el rapaciño,
un panecillo para almorzar.

III

Vamos a Belén, pastores,
a ver al nieto de Ana,
que lleva un león atado
con una hebra de lana.

(Estribillo)

¡Ay, cómo cantan
los pajaritos!.

¡Ay, cómo bailan
los pastorcitos!.

¡Ay, cómo ríen
al Niño chiquito!.

Porque tiene su papaíto.

IV

Yo, pobre gitanilla
Niño, le diré
la buenaventura.

Yo ésa no la sé;
le diré me perdone
lo mucho que pequé,
en la Mansión Eterna
ladito me dé.

(Estribillo)

¡Ay, que está dormidito;
pero me escuchará,
pues hácese el dormido
para mi amor probar!.

–––

Déjame, Niño hermoso,
de tu amor disfrutar,
y al lado de tu cuna
mis pecados llorar.

(Estribillo)

Ese precioso Niño,
yo me muero por El;
sus ojitos me encantan
y su boquita también;
la madre le acaricia,
el padre se mira en El,
y los dos, extasiados,
contemplan aquel Ser.

(Estribillo)

Es tan lindo el Chiquito,
que nunca podrá ser
que su belleza copie
el lápiz ni el pincel.

Más el Eterno Padre,
con su inmenso poder,
quiso que el Niño fuera
inmenso como El.

(Estribillo)

¡Ay, que está dormidito...!
......... etc.

(Otro estribillo)

Vamos pastores, vamos
vamos a Belén,
a ver en aquel Niño
las glorias del Edén,
las glorias del Edén,
sí, y del Edén.

V

Los pastores, que supieron
el anuncio angelical,
dejaron solo el ganado
y a Belén van sin cesar.

(Estribillo)

Al más bello Niño,
al Rey Celestial,
pastores sencillos
lo van a adorar.

Quiérenle, fuéronle a adorar,
fuéronle, le van a adorar.

Le adoraron, le ofrecieron
las riquezas cada cual,
y hasta que no vino el día
no dejaron de cantar.

(Estribillo)

A la Virgen le pidieron
el sencillo de Pascual:
si nos das tu hermoso Niño
será nuestro mayoral.

(Estribillo)

Déjate ya de simplezas,
le dice Bato a Pascual;
pues aun cuando lo ves tan pobre,
Niño más rico no habrá.

(Estribillo)

VI

Si los pastores supieran
lo que esta noche ha nacido,
dejarían sus ganados
por esos campos perdidos.

(Estribillo)

Suene, suene el tambor;
suene, suene el laúd;
suenen las panderetas,
porque ha nacido el Niño Jesús.

Esta noche nace el Niño,
entre la paja y el heno;
quién pudiera, Niño hermoso,
vestirte de terciopelo.

(Estribillo)

En el portal de Belén
hay estrellas, Sol y Luna,
la Virgen y San José,
y el Niño, que está en la cuna.

(Estribillo)

En el portal de Belén,
la noche se ha vuelto día;
porque el Sol está brillando
entre San José y María.

(Estribillo)

El Niño tiembla de frío
y la Virgen le acaricia;
¡Jesús, qué noche tan mala!
José, enciende una astilla.

(Estribillo)

Sán Jósé limpia el portal,
la Virgen lava la faja;
llorando el Niño mis culpas,
riega el pesebre de lágrimas.

(Estribillo)

VII

A la justicia, mi Niño,
te he de acusar de ladrón;
que apenas llegué a tu puerta
me robaste el corazón.

No sé si será el amor,
ni sé si serán mis ojos,
que cada vez que te miro
me parecen más hermosos.

(Estribillo)

¡Ay del chiquirritín,
que ha nacido entre pajas;
Ay del chiquirritín,
de requichirritín,
queridito del alma.

En el portal de Belén,
gitanillos han entrado;
al Niño recién nacido
las mantillas le han robado.

(Estribillo)

Pícaros gitanos,
caras de panderos;
que al Niño de Dios
lo han dejado en cueros.

VIII

Decid a la madre
del nuevo Isaac
que cuide del Niño
con materno afán;
que el frío es muy fuerte
y duro el estar,
sobre unas pajitas
en tan tierna edad.

(Estribillo)

Cantemos, bailemos
con noble primor;
puesto que ha nacido
el Dios Redentor.

Aquel viejecito
que a su lado veía,
decidle, amiguitos,
que viva también;
que cuando lo bese,
con cariño fiel,
cuidado, no punce
la barba su piel.

(Estribillo)

IX

De la sacristía sale
el párroco, revestido,
con el cáliz en la mano,
diciendo: Cristo ha nacido.

(Estribillo)

Vengan todos los pastores,
vengan todos a adorar
a este Niño soberano,
que ha nacido en el portal.

–––

Si los pastores supieran
quien esta noche ha nacido,
dejarían sus ganados
por estos campos perdidos

(Estribillo)

Detrás de aquella cortina
y de aquel lirio morado,
está la esencia divina
de Jesús Sacramentado.

En Belén tocan a fuego,
del portal salen las llamas,
una estrella del cielo
ha caído entre las pajas.

(Estribillo)

X

A cantar empecemos
con alegría,
que ha nacido esta noche
Jesús, Mesías.

Entre el buey y la mula
nos ha nacido,
en un pobre pesebre
lo han recogido.

A un hilo de oro
van enhebrando
lagrimitas que el Niño
va derramando.

Este Niño, tan lindo,
y tan bonito,
es el Rey de los Cielos,
muy humildito.

Adiós, Niño chiquito,
dile a tu Madre
que en el reino del Cielo
os acompañe.


ROSCAS

Son cantos que constan de presentación, alabanza al santo, petición de gracias y despedida.

A continuación insertaremos una “rosca" antigua, que se cantaba en la Misa del Gallo, con aire y música de villancico. Hoy ya no se canta.

I

Estás llena de alegría
y a cantar empezaremos,
que resuenen nuestras voces
en lo más alto del cielo.

(Estribillo)

Pastores del monte,
id a adorar,
que está entre las pajas
el Rey celestial.

II

Angeles y serafines
exclaman en dulce son,
siendo alegres las alas
en el trono del Señor.

(Estribillo)

Angeles del Cielo,
danos vuestra voz,
para que podamos
alabar a Dios.

III

En el portal de Belén
hay un palacio real;
que habita el Rey de Reyes,
el de eterna majestad.

(Estribillo)

La Virgen está barriendo
y componiendo el portal;
porque sabe que tres reyes
la vienen a visitar.

(Estribillo)

Allí también canta
la Virgen María,
y el Niño Jesús,
con mucha alegría.

IV

Niño muy bello y hermoso,
Niño chico y sin igual,
que has venido a nuestro mundo
a nuestras almas salvar.

(Escribillo)

Del Cielo que vienes,
Divino zagal,
derrama tus gracias,
el bien y la paz.

V

Si los angeles, volando,
pasan de estrella en estrella,
no han de poder encontrar
otra criatura tan bella.

(Escribillo)

CANCIONES POPULARES

Hay que hacer constar que los bellos cantares populares a que nos referimos y que consignamos a continuación, proporcionan toda clase de sentimientos y emociones en los piornalegos. Los cantares tienen distintas entonaciones y los hay amorosos, festivos y moralizantes.

Con frecuencia se oyen cuando suena la jota y la rondeña:
Amorosos

I

Te quiero y te retequiero,
nadie me lo requite;
vuelva la rama a su tronco,
aunque la flor se marchite.

II

Me mandaste una carta
con una rayita verde;
no quiero carta, ni raya,
quiero que vengas a verme.

III

La carta que te escribí
era de noche y no vía;
si algunos borrones fueron,
disimula, prenda mía.

IV

Anoche, a la media noche,
me llevaron prisionero,
y para mayor dolor
me ataron con tu pañuelo.

V

Después de cien años muerto
y de gusanos comido,
encontrarás en mi pecho
señal de haberte querido.

VI

Ciento cincuenta cuartillos
diera de sangre por ti,
y yo quisiera saber
lo que tu dabas por mí.

VII

Serrana, tú eres chiquita;
así, como eres, te quiero;
lo que tienes de bajita
lo tienes de resalero.

VIII

Te quiero y te retequiero,
y en mi querer nadie manda;
te quiero porque me sale
de las entrañas del alma.

IX

Tienes una boca, niña,
con una hilera de perlas
que yo nunca olvidaré,
aunque diamantes me dieran.

X

Yo te seguiré queriendo
hasta después de mi muerte,
por quererte con el alma,
ya que el alma nunca muere.

XI

Cuando por la puerta paso
y a la ventana no estás,
voy acortando los pasos
por ver si te asomarás,
carita de cielo raso.

XII

Colcha llena de colores,
el cielo y la mar encarna;
hermoso jardín de flores,
me tienes robada el alma;
adiós, ramito de flores.

XIII

Muchos consejos me dieron
y yo ninguno tomé;
con uno que a ti te dieron
olvidaste mi querer,
qué fue lo que te dijeron.

XIV

Una mujer me pidió
amor, cariño y.dinero;
amor y cariño le di,
pero dinero no tengo,
que yo ricó nunca fui.

XV

Todos los anocheceres
salgo, por ver si te veo,
porque tú solita eres
el jardín de mi recreo.

XVI

Ayer pasé por tu puerta,
y vi que estabas llorando;
no llores más, vida mía,
que me matas con tu llanto.

XVII

Muchacha, vienes del huerto,
tú me hueles a frescura;
tu querer me tiene muerto,
ábreme la sepultura,
que me quiero meter dentro.

Festivos

I

No hay especie como el ajo,
ni fruta como el madroño,
ni moza que no se ría
cuando la mientan el novio.

II

Anoche llegué a tu alcoba,
oí que estabas soñando;
un beso te di en la boca,
porque me estabas mentando.

III

Me han dicho que estás malita
y que te sangran mañana;
a ti te sangran de un pie
y a mí me sangran del alma.

IV

Ayer tarde, en el paseo,
mataron a no sé quien;
el vivo cayó en el suelo
y el muerto se echó a correr,.

V

Yo te quise por el tiempo
de los pimientos lerenes;
se acabaron los pimientos,
se acabaron los quereres.

VI

Si piensas que no te quiero,
porque te miro y me río,
soy un poquito guasón
y tú no me has conocido.

VII

Anda diciendo tu madre
que yo para ti no igualo;
pero será en el dinero,
que en la persona te gano.

VIII

Un mozo pidió mi mano
y yo no se la negué;
como estaba en la cocina
le di la del almirez.

IX

Serranita, dáme, dáme
la llave de tu bodega;
que si tú no bebes vino,
no faltará quien lo beba.

X

Me mandaste a decir,
con el criado de casa,
que te hiciera unos zapatos,
que te tenían descalza.

Y yo te mandé decir,
con el mismo mensajero:
busca, niña, quien te calce,
que yo no soy zapatero.


Moralizantes

I

De que lloré por mi madre,
mi padrastro me pegó;
si no lloro por mi madre,
por quién voy a llorar yo.

II

El padre que se dedica
a no dar ningún jornal,
no tendrá para sus hijos
ni un pedacito de pan.

III

Madre mía, madre mía;
no me harto de llamarte;
porque en el mundo no encuentro
nombre más dulce que madre.

IV

Mi padre y mi madre lloran
porque me van a casar;
no lloréis, padre, ni madre;
que no me van a enterrar.

V

Una niña muy bonita,
que nunca había confesado,
estaba arrepentidita
de sus culpas y pecados.

VI

Un hijo pegó a su padre
y pronto tuvo el castigo;
al poco tiempo fue él padre
y le pegaron sus hijos;
no hay deuda que no se pague.

VII

La mujer que se enamora
de la ropa y no del hombre,
es una tonta perdida;
porque la ropa se rompe
y el hombre queda en la vida.

VIII

Por ti perdí yo mis bienes,
mi caudal y mi mejora;
y ahora que presa me tienes,
te vas y me dejas sóla.

Malos sentimientos tienes.

IX

Yo, siempre viví, viví
a la puerta de un chiquiIlo;
él se iba tras de mí
y yo le daba martirio,
hasta que le conocí.

X
Yo vi a un rico orgulloso
tirándoselas de hombre,
y al otro año lo vi,
con los vestidos de pobre,
de puerta en puerta pedir.

CANCIONES DE RETADORES

Hasta principios del siglo actual, y aún avanzado éste, los mozos han sostenido en Piornal, como en otros lugares de la Alta Extremadura, (Pozuelo de Zarzón, Cilleros, Montehermoso, etc), encuentros brutales, unos contra otros, en unos desafíos verdaderamente sangrientos.

Se colocaban en las esquinas de las calles y, en especial por la festividad de Todos los Santos, proferían la siguiente expresión:

- ¡Ajijí!.

Era el grito con que se retaba a los demás mozos, quienes, apostados en otra esquina próxima, contestaban:

- ¡Ajijú!.

Acto seguido se iniciaba la llamada bolea. Consistía en arrojarse una lluvia de piedras. La lucha terminaba siempre en el manejo de los cuchillos de cruz, que guardaban con celo, pues era herencia de sus antepasados, que tenían en mucha estima. Los cuchillos de cruz se conservaban con gran esmero en fundas de material. Habían sido construidos en la propia localidad.

Raro era el año en que no se producía alguna víctima tras estos combates, con serias heridas, cuya gravedad ocasionaba la muerte en la mayor parte de los casos.

En las reuniones familiares y en las llamadas de resolana, antes de la fecha indicada, solían decirse entre sí los vecinos, como si de una premonición se tratara:
-¿Quién caerá este año?. ¿A quién tocará este año?.


A estos tremendos y trágicos retos pertenecen las llamadas “coplas populares de retadores o de desafío”:

El que no quiera morir
al soplo de mi pistola,
que deje la calle libre,
que la necesito toda.

El mozo que sea pincho
y en la calle me lo encuentre,
ya puede llevar consigo
al cura, que lo confiese.

...

Por la calle andas diciendo,
serrana, que no me quieres;
ten en cuenta con lo que hablas,
que el pez por la boca muere.

...

Soy un mozo que la pinto,
y no me meto con nadie;
el que se meta conmigo,
ya veremos cómo sale.

...

Esta noche va a salir
la ronda de los chavales,
ya pueden los mozos viejos
prevenirse de puñales.

...

El sereno de mi calle
me quiere quitar la novia;
esta noche va a sobrar
sereno, el chozo y pistola.

...

La calle de mi morena
no la pasean chavales,
que todos son buenos mozos,
con cuchillos y puñales.

...

Dicen que me andan buscando,
serrana... los tus parientes;
dilos que salgan al campo,
que allí se ven los valientes.

...

JOTA PIORNALEGA

La jota piornalega es muy movida y ofrece notas sentimentales. Por ser tan movida es llamada "La Rabiosa":

Mira como corre el agua(bis)
del pilar a la pilita,
mira cómo colores
esa tu cara bonita.

Olé, olé, resalada,
esa tu cara bonita.

(Estribillo)

Y a la mar que te vayas,
querido Pepe,
y a la mar que te vayas,
me voy a verte;
me voy a verte, niña,
me voy a verte;
y a la mar que te vayas,
querido Pepe.

Te quiero más que a mi vida (bis)
y el castigo voy llevando,
mi madre me dio la vida
y tú me la vas quitando.

Olé y olé, mi morena,
y tú me la vas quitando.

(Estribillo)

Por mucho que te quiera,
niña, tu madre,
por mucho que te quiera
ya hay quien la gane;
ya hay quien la gane, niña,
ya hay quien la gane;
por mucho que te quiera, niña,
tu madre.

RONDEÑA

En la “paremiología extremeña” se repite con insistencia: “Para torear y casarse, hay que arrimarse”. Viene como anillo al dedo en relación con la letra, tan expresiva, de la rondeña, que transcribimos:

El día que tú te mueras,
pongo luto en mi balcón;
cuatro cirios, cuatro velas,
y en medio mi corazón
manifestando mis penas.

(Estribillo)

Pichona mía,
arrímate a mi,
que yo no puedo
vivir sin ti;
vivir sin ti.

No puedo más,
pichona mía,
arrimate más.

Amor mío, vienes tarde
y luego te vas temprano;
mira que a mí no me gusta
visita de cirujano;
despídete si no quieres.

La rondeña malagueña
¿dónde la has aprendido?.

- A la orillita del mar,
a la sombra de un bravío.

Pichona mía, arrímate a mí
que yo no puedo vivir sin ti (bis)
Pichona mía, arrímate a mí.

LA TORERA

En Piornal hay mucha afición a la fiesta taurina, a lo que se dice en el lenguaje popular “los toros”. Un mes antes de la festividad agosteña de San Roque se da comienzo a los preparativos taurinos, que tanto divierten a los piornalegos:

Ya viene el torito bravo
por la sierra de Tormantos;
y muchos mozos con picas
toreras vienen cantando;
y muchos mozos con picas
toreras vienen cantando

(Estribillo)

Y echa otro trago
de ese puchero,
que se me va secando
el gallinero.

Ya está el torito en la plaza,
y el alcalde en su balcón;
las niñas bonitas cantan:
¡Salgan los de la afición!
Las niñas ...

(Estribillo)

Y échale fuera
a ese torito bravo,
que es de bandera.

El torito es piñano,
y el lomo como una mora,
que da la vuelta a la plaza
y la barre como escoba.

Que da la...

(Estribillo)

Y echa una suerte al toro
y otra a la vaca,
otra por mi morena,
que está en la plaza. (bis).

Las canciones aquí recogidas se han hecho como “oro viejo” de nuestras costumbres populares. Y todo ello para que no se pierdan; por el contrario, se divulguen y perduren amplia y extensamente.

Aires y notas que interesan, y buena prueba de ello es que se cantan todavía en la localidad cacereña con un entusiasmo digno de perdurar en las actuales y posteriores generaciones de la tierra parda.

Los recopiladores de estas canciones fueron los ilustres maestros nacionales Máximo Cruz Rebosa y José Calle Escudero, que llevaron a cabo el importantísimo y difícil trabajo de recopilación en el año 1952, que está inédito, a quienes queremos ahora rendir justo tributo por su vocación y entusiasmo por las expresiones populares.

Lo realizado en este cancionero recogido por los educadores piornalegos es un claro exponente del rico sentir de un pueblo, de gentes fervorosas y entusiastas, que constituye un hito en la parcela varias veces citada en este ensayo.

Se trata, por lo tanto, de un original de antropología extremeña, que viene a reunir los aspectos más interesantes del folklore y de la vida de aquel pueblo serrano