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NOTAS PARA UN SISTEMA DE CLASIFICACIÓN DE LA MUSICA POPULAR

PALACIOS GAROZ, Miguel Angel

Publicado en el año 1981 en la Revista de Folklore número 2.

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I. INTRODUCCION

Todos los que, de una u otra manera, nos dedicamos a la investigación sobre la música popular somos conscientes de la necesidad de utilizar un sistema unificado de registro y clasificación de las canciones y danzas tradicionales. Ello facilitaría notablemente la realización de estudios y trabajos en equipo, el intercambio de análisis llevados a cabo por otros investigadores y la consulta de los materiales reunidos en centros especializados.

Consciente de esa necesidad, y con motivo de la puesta en marcha del Centro Castellano de Estudios Folklóricos, uno de cuyos objetivos primordiales habrá de ser precisamente inventariar y analizar todos los temas musicales populares recopilados hasta la fecha y los que se vayan- recogiendo a partir de ahora, brindo las presentes notas y sugerencias con el propósito de que su discusión pueda contribuir a la formulación de tal sistema unificado de clasificación. Por ello, muchas de las ideas que ofrezco son de directa e inmediata aplicación al folklore musical castellano, y requerirían una adaptación en caso de aplicarse a otros pueblos.

El sistema que expondré a continuación se basa en la elaboración de fichas de unas especiales características, y habrá de servir de base para una triple clasificación de las canciones y danzas populares: toponímica, alfabética (de títulos) y sistemática (1). Se trata de un método o técnica de investigación muy utilizado en las diversas ciencias (2), y su aplicación al campo de la etnomusicología o folklore musical tiene indudables ventajas, ya que permite inventariar el material objeto de estudio para, sobre esa base, emprender nuevas investigaciones de campo, y análisis y comparaciones de las distintas versiones de un mismo tema popular .

II. DESCRIPCION DE LAS FICHAS

Las fichas de cartulina blanca un poco gruesa que permita su frecuente utilización y consulta, serán de formato grande con el fin de recoger el mayor número posible de datos, referentes tanto a la letra como a la música de las canciones, y para no tener que volver a consultar la fuente de donde proceden a cada paso. El modelo que propongo es de 124 X 200 mm.

El anverso de la ficha, sin pautas horizontales -únicamente hay una línea divisoria vertical a 5 cm. del margen izquierdo-, llevará impresos los datos que habrá de rellenar el investigador, mientras que en el reverso aparecerán los pentagramas (siete u ocho para la notación musical. Veamos y comentemos a continuación un modelo de ficha por las dos caras. Los datos que figuran en ella corresponden a la primera pieza que recoge el Cancionero de Federico Olmeda (3).

Localidad: Título: AQUI TE TRAIGO LA RONDA, Clase: RONDA, 3.2/1 PROV. DE BURGOS prima de mi corazón.
Informante: ? Aquí te traigo la ronda
y con ella vengo yo.
Edad: ? Estructura métrica: cuarteta octosílaba
Estructura melódica: pentacordo sol-re (tetrardus auténtico) Natural de: Estructura rítmica: ritmo cuaternario
? Esquema estructural: A a b
Fecha: 1902 ? B a c
Recopilador:
F. Olmeda
Pág. y nº del Cancionero Observaciones: finaliza con relincho o relinchido.
o Archivo:
p. 29, nº 1.

Anverso de la ficha modelo, que debe tener 124X200 mm.

En la parte superior del anverso de la ficha, con letras mayúsculas, habrán de destacarse los datos que nos servirán para confeccionar tres ficheros que correspondan a la triple clasificación antes mencionada: toponímica, alfabética y sistemática. Ello quiere decir que cada ficha habrá de hacerse por triplicado, lo cual, si bien supone un mayor gasto de tiempo y dinero, facilita en gran manera el estudio y la utilización del material.

En el margen izquierdo, separado del resto por una línea vertical, figurarán los datos relativos a la fuente de donde se ha tomado la ficha: localidad en que se ha recogido el tema popular, nombre del informante, edad, lugar de nacimiento, fecha de recopilación, nombre del recopilador y página y número del Cancionero o Archivo donde aparece el tema (4). Habrá de consignarse el mayor número de datos posible, aunque en muchos casos, como sucede en el ejemplo propuesto, desconozcamos algunos de ellos. No es necesario escribir los datos completos del Cancionero (título, editorial, lugar y fecha de edición, etc.) ya que se consignarán en las fichas bibliográficas correspondientes.

El resto del anverso se dedica a la descripción y análisis del tema. El ángulo superior derecho de la ficha se reserva para especificar la clase a la que pertenece la canción o la danza, seguida de un número que sirve para identificarla, a modo de número de registro. En el siguiente apartado explicaré la clasificación que propongo como base, así como el significado de esta numeración.

En el centro de la ficha figura, en primer lugar, el título del tema que, salvo casos especiales (por ejemplo, "La Tarara", "La Jerigonza", "Habas verdes", etc.), será el primer verso de la canción, escribiéndose debajo los restantes versos de la primera estrofa, al menos. En las danzas sin título definido tal vez sea lo más conveniente consignar la clase de danza y el lugar donde se recogió (ej.: "Danza de palos de Navas del Pinar").

Debajo se anotará la estructura métrica de la canción: cuarteta octosílaba, seguidilla, romance, villancico, cuarteta hexasílaba, terceto octosílabo, etc., con o sin estribillo. La estructura melódica: segunda o tercera -mayor o menor-, tetracordo, pentacordo o hexacordo, modo gregoriano correspondiente, escala diatónica del tipo que sea, escala andaluza, escala mixta, etc. La estructura rítmica: ritmo libre, binario, ternario y cuaternario simples o compuestos (es decir, de subdivisión ternaria), ritmos "aksak" o cojos, sincopados, etc. y el esquema estructural métrico-musical, siguiendo el método empleado por Israel. J. Katz: las frases musicales distintas se simbolizan con letras mayúsculas, mientras que las letras minúsculas sirven para designar versos diferentes (5). Así, en el ejemplo que figura en el modelo propuesto, tenemos dos frases musicales, A y B, de tres compases cada una, y a cada frase musical le corresponden dos versos octosílabos de la copla. (Adviértase que los versos impares son iguales, por lo que se utiliza una misma letra minúscula para representarles.) Por último, en la parte inferior del anverso reservamos un espacio para observaciones de muy diferente carácter: para remitir a otras fichas en las que aparezcan otras versiones del mismo tema -las referencias pueden hacerse utilizando la numeración que figura en el ángulo superior derecho-, para explicar mejor el uso de la canción y las condiciones en que se interpreta, para aludir a alguna obra de música culta inspirada en ese tema, para hacer constar la duplicación de la misma ficha en otro lugar, etc. Evidentemente, este apartado se irá completando según se avance en la confección del fichero.

El reverso de la ficha se reserva a la transcripción musical del tema popular. Lo ideal es copiar el tema íntegramente, o al menos las dos primeras frases musicales. Conviene escribir una frase en cada pentagrama, señalando en cada caso su esquema estructural,. así como las indicaciones metronómicas y todos los detalles que figuren en el original. Para facilitar los estudios comparativos puede ser muy útil transportar todos los temas, de modo que finalicen en la nota sol, indicando al comienzo entre paréntesis la nota inicial que figura en el tono original. En nuestro ejemplo no la hemos escrito, puesto que no ha sido necesario transportar la canción.

En algún caso concreto puede ocurrir que no sepamos cumplimentar algunos de los apartados (la clase de canción o danza, la estructura métrica, melódica o rítmica, etc.). En tal caso es preferible no rellenar ese apartado y dejar esa ficha sin clasificar de momento, hasta salir de dudas, porque una ficha mal clasificada o cumplimentada es inservible.

III. CLASIFICACION TOPONIMICA, ALFABETICA y SISTEMATICA DE LAS FICHAS

Cada ficha, realizada por triplicado, será archivada en tres diferentes ficheros: toponímico, alfabético y sistemático. En el fichero toponímico las fichas estarán clasificadas por orden alfabético de localidades donde se han recogido los temas, dentro de un ámbito provincial, regional o nacional. En el ejemplo que presentamos, Olmeda no consigna el lugar de procedencia de la canción, por lo que únicamente podemos considerarla de la provincia de Burgos.

En el fichero alfabético registraremos las fichas por orden alfabético de títulos de los temas, sin tener en cuenta los artículos. Por ejemplo, en la canción del modelo, la ficha habrá de clasificarse en la letra A. Si la canción tuviera un título propio distinto del primer verso, tal vez conviniera duplicar las fichas, haciéndolo constar ,en las observaciones, e incluir una de ellas en la letra correspondiente al título real, y la otra en la letra inicial del primer verso. Así, siempre sería fácil localizar ese tema, aun sin recordar uno de los dos títulos.

La ordenación del fichero sistemático es la que más problemas nos ofrece, puesto que debemos partir de una clasificación preestablecida. A pesar de las limitaciones que presenta la clasificación que a continuación voy a exponer -por ser incompleta, sobre todo en cuanto a subclases, y aplicable en sentido estricto únicamente a la región castellana-, ofrece la ventaja de ajustarse al carácter funcional de la música popular. Además, como todas estas notas, la considero un punto de partida, un esquema básico perfeccionable en la práctica, a medida que la confección y el uso de las fichas vaya aconsejándonos discriminar más unas clases o subclases de otras. Por ello, las limitaciones que antes señalaba creo que son claramente superables a la larga.

Teniendo especialmente presentes las clasificaciones realizadas por Federico Olmeda, Felipe Pedrell y Manuel García Matos, propongo la tabla de clasificación de la música popular castellana que reproduzco a continuación (6).

TABLA DE CLASIFICACION DE LA MUSICA POPULAR CASTELLANA

CANCIONES. PROFANAS

1. de cuna, 2. Infantiles, :3. de ronda, 4. de bodas, 5. De trabajo, ( pregones, de oficios, de faenas agrícolas) [según el ciclo vital].

6. de Carnaval,7. Marzas, 8. Mayos,9. de San Juan y San Pedro, 10. toreras [según el ciclo del año*

11. romances [profanos y religiosos]

CANCIONES RELIGIOSAS

12. de Navidad,13. de Cuaresma, 14. de Semana Santa, 15. de Pascua, 16. a la Virgen, 17. de rogativas, 18. de festividades locales [según el ciclo litúrgico]

DANZAS VOCALES

19. al agudo, 20. a lo llano, 21. ruedas y corridos, 22. Boleros, 23. Seguidillas,
24.Jotas25.habaneras, 26. Carrasquillas, 27. Jerigonza, [Festivas o de Recreo]

DANZAS INSTRUMENT

28. reboladas 29. dianas 30. pasacalles , 31. entradillas 32. a lo llano 33. ruedas y
corridos 34. al agudo (habas verdes) [según el desarrollo de la fiesta / Festivas o
de Recreo]

35. danzas procesionales 36. paloteos 37. danzas de espadas, etc. [RITUALES O DE CEREMONIA]

De acuerdo con esta tabla, cada clase de canciones y de danzas lleva un número, del 1 al 37. Este número habrá de figurar en la ficha detrás de la clase de que se trate. Pero, aparte de esto, creo conveniente matizar aún más la división, estableciendo una clasificación decimal para las subclases que vayan surgiendo. Así, en el modelo de ficha que reproducíamos antes, por tratarse de una canción de ronda, escribíamos detrás el número 3; pero, como esta clase de canciones se puede subdividir en otras varias -por ejemplo: 3.1. pasacalles; 3.2. de ronda propiamente dichas; 3.3. despedidas de quintos; 3.4. enramadas, etc.-, la numeración completa que figuraba era 3.2/1. Esta última cifra no indica más que el número de orden de las fichas reunidas, dentro de cada clase y subclase. de este modo, siendo una clasificación decimal, podemos identificar perfectamente cada tema consignado en cada ficha.

Esta clasificación decimal, por otra parte, es cómoda para ir añadiendo las subdivisiones necesarias según se vayan precisando. Así: 2.1.canciones de corro; 2.2. canciones de comba, etcétera; 4.1. canciones de la víspera de boda; 4.2. de despedida de solteros; 4.3. antes de la ceremonia; 4.4. después de la ceremonia; 4.5. en el banquete, etc.; 5.1. pregones; 5.2.de oficios (5.2.1. de molineros; :5.2.2. de hilanderas; 5.2.3. de esquiladores...); 5.3. de faenas agrícolas (5.3.1. de arada; 5.3.2. de siembra; 5.3.3. de siega...), etc., etc.

Excepcionalmente, tal vez convenga hacer dos fichas de clasificación sistemática para colocarlas en clases distintas, siempre haciéndolo constar en las observaciones, con el fin de .localizar algún tema más fácilmente. Tal sería el caso de la canción "Me casó mi madre", que podría figurar como canción infantil de corro (2.1.) y como romancillo infantil (11.7., por ejemplo). De hecho en distintos Cancioneros se presentará de las dos maneras (7).

Para concluir, insisto en que el objetivo que persigue toda esta técnica metodológica es conocer un poco más el complicado y apasionan te mundo del folklore musical. Si, puesta a prueba esta técnica, a pesar de sus limitaciones, arbitrariedades y simplificaciones, da resultado y nos ayuda a conseguir tal objetivo, habrá cumplido la misión auxiliar y metodológica que la hemos asignado. Pero esto es cuestión de discutirlo y comprobarlo en la práctica.

______

(1) Algunas de las ideas que desarrollo están inspiradas en el trabajo de Francisco Pujol Clasificación de las canciones populares, publicado en el volumen I (1946) del "Anuario Musical", pp. 19-29.

(2) Véase, a este respecto, la obra de David Romano Elementos y técnica del trabajo científico. Ed. Teide, Barcelona, 1978 (3ª ed.) .

(3) Folklore de Castilla o Cancionero popular de Burgos. Sevilla, 1903 (2ª ed. Burgos, 1975), p. 29.

(4) En la sección "Canciones y Cuentos" de esta Revista de Folklore Joaquín Díaz propone estas mismas señas de identidad de cada tema tradicional (véase el número O, diciembre 1980).

(5) Joaquín Díaz ha utilizado este sistema de transcripción en varias de sus obras. Véanse, por ejemplo, Romances tradicionales, vol. II (Valladolid, 1979) y Temas del Romance ro en Castilla y Le6n (Valladolid, 1980) . En los últimos párrafos he resumido parte de mi Ensayo sobre el folklore musical castellano, recientemente premiado en el Primer Certamen de Investigación sobre música popular castellana convocado por el Ayuntamiento de Segovia., que publicará en breve la Caja de Ahorros de esta ciudad. Para ampliar todas estas ideas merecen consultarse especialmente los tres primeros capitulos.

(6) En mi Ensayo anteriormente citado, de donde está tomada esta tabla, la justifico y desarrollo más ampliamente (cf. capitulo III).

(7) Así, mientras Agapito Marazuela, Antonio José y Kurt Schindler la presentan como canción de corro en sus res respectivos Cancioneros, Joaquín Díaz la incluye entre los romances tradicionales.