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EL CANTO DEL RAMO EN LUYEGO DE SOMOZA: SUS REFERENTES, LEYES, SIGNOS Y SIGNIFICADOS

RIVERO PEREZ, Manuel

Publicado en el año 2006 en la Revista de Folklore número 307.

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A esta Catedral, tu trono,
se aproximan nuestras plantas,
para entregarte este ramo
Señora en acción de gracias.

Las rosquillas que lo adornan
son para el Santo Hospital,
la cera que viene en él
para tu altar alumbrar.

(del cancionero Leonés)

El ritual del canto del ramo a la Virgen de los Remedios en Luyego de Somoza atesora una riqueza sensorial, emotiva y lúdica digna de estudio, tanto por parte de sociólogos, por su carácter grupal y social; etnógrafos, por ser capaz de parar el tiempo y ofrecernos en la actualidad costumbres y tradiciones vivas del pasado; psicólogos, al tener la oportunidad de observar en directo el comportamiento individual interactuando dentro del grupo y para antropólogos por la información que aporta tanto de tipo cultural como social. Es un privilegio poder observar a la comunidad reunida, estratificada por grupos de edad y sexo; experimentar los momentos de tensión emocional; escuchar los versos con su rima, ritmo y tonada o disfrutar del colorido de sus flores, ramas, cintas, paños, velas, ofrendas y vestuario.

Resulta difícil dar una definición precisa del canto del ramo, tanto si se tiene en cuenta el lenguaje visual de su contenido o los códigos interpretativos de sus signos y significados. Si nos atrevemos a simplificar esta definición, podemos afirmar, que se trata de la presentación de una ofrenda a través de un acto religioso; en un día de fiesta, con su correspondiente componente lúdico y la escenificación de un acto literario cantado ante un público silencioso, recogido, expectante y entregado.

Dentro de la pluralidad de actos de ese día festivo dedicado a la Virgen de los Remedios, el canto del ramo tiene su momento focal con sus espacios, sus modos y sus normas. Si analizamos detenidamente sus hitos, éstos nos invitan a desandar el tiempo y por momentos nos aproximan de forma sutil a lo que debían de ser las celebraciones agrícolas-comunitarias pre-cristianas.

Varias son las hipótesis que relacionan esas festividades con el culto al árbol que ritualizaban los pueblos primitivos. Antiguamente, los árboles eran considerados seres con alma, con la virtud de cuidar y de multiplicar cosechas, rebaños y ganados; gobernar sobre el tiempo, al otorgar lluvias, fríos y calores cuando eran necesarios; bendecir a las mujeres y a sus hijos y auxiliarles en el parto. La principal misión de ese ritual era la de atraer a los espíritus protectores y fertilizantes que habitaban en ellos; en ese sentido, también es de destacar, que los primeros santuarios de los pueblos primitivos fueron los bosques.

En la Maragatería hasta mediados de los años cincuenta del siglo XX eran comunes los cantos del ramo en la mayoría de sus pueblos. Las personas mayores de Luyego de Somoza nos recuerdan en la actualidad como era el canto del ramo de Santa Marina, sus testimonios nos permiten visualizar los ramos que en su momento se ofrecían a la Santa.

“antiguamente (…) era una rama de roble en la que se colocaban las ofrendas (…) de lana y de lino”.

Esta información nos permite descubrir en el canto del ramo actual indicios que guardan relación con las manifestaciones del culto al árbol de los pueblos primitivos. El soporte, o la misma ofrenda, utilizada en el ritual, era un árbol, una rama, o bien, un ramo más elaborado con ramas de hoja perenne de pino, laurel, hiedra o acebo, complementado con plantas y flores propias de la estación.

DEL TODO A LA PARTE O DEL SIGNO AL SIGNIFICADO

Con el paso del tiempo, la primitiva rama pierde protagonismo en la celebración del ciclo anual como ofrenda en beneficio de los paños bordados, cintas, velas, lino, lana, frutas y dulces y se queda generalmente en la parte superior del mismo como un simple motivo vegetal en armonía con el resto de los adornos y ofrecimientos. El soporte de la rama se sustituye por una estructura de madera en forma de cuadrado, rectángulo, rombo o triángulo, dotado de un mástil para facilitar su alzado y exhibición, tanto dentro de la ermita como en todo el recorrido procesional.

El signo actual del ramo, con sus significados y significantes; es decir con sus contenidos y expresiones, es un icono mediador entre lo profano y lo sagrado. Es el puente que permite comunicar las peticiones, deseos o agradecimientos, cantados por un grupo de personas a la Virgen, Santa o Santo, dentro de en un ritual comunitario.

LAS LEYES DE LA SEMEJANZA Y DEL CONTACTO

Estos dos principios, “semejanza” y “contacto”, los encontramos en todo el proceso de la elaboración y del canto del ramo, así:

– la ley de la semejanza: aparece de forma expresa en todas las ofrendas que cuelgan del ramo, se trata de una invocación de asociación; es decir lo semejante produce y multiplica a lo semejante: lana–lana; lino–lino; rosquillas–sustento; manzanas–manzanas.

Pedro Morán nos recuerda el ramo de Santa Marina de los años cuarenta del siglo XX y lo describe de la siguiente forma:

“era una rama de roble grande (…) de la que colgaban lana lavada en rama (…) y cerros de lino espadado y rastrillado preparado para hilar; (…) a la salida de misa se subastaba (…) el dinero quedaba como ofrenda para Santa Marina (…) la persona que ganaba la subasta (…) se quedaba con la lana en rama y con los cerros de lino (…) se los llevaba a casa (…) los guardaba y conservaba con gran estima”.

Es de destacar el valor que tenía el lino y la lana para estas comunidades hasta mediados del siglo pasado. Lana y lino eran las materias primas básicas para elaborar las prendas de vestir y de abrigo: mantas, cobertores, colchas, sábanas, camisas, chalecos, justillos, medias o calcetines. La forma de producción y de consumo de estas comunidades generaba un círculo virtuoso de auto sustento y al mismo tiempo daba lugar al círculo vicioso del aislamiento que genera toda economía cerrada. Gracias en parte a esta dinámica de producción–consumo podemos disfrutar en la actualidad de rituales como el del canto del ramo que otras comunidades más abiertas perdieron hace mucho tiempo.

– la ley del contacto: el contacto físico con la Virgen, Santo o Santa, permite el acceso a lo sagrado para poder beneficiarse de sus dones y gracias. Para suplir las dificultades de este contacto físico que a veces se da, a pesar de estar presente, se recurre a las cintas y a las velas. Las cintas hacen de puente y de enlace con lo sagrado y las velas encendidas, permiten el acercamiento y el contacto espiritual a través de su luz.

LA RELACIÓN CAUSA-EFECTO DEL RAMO

Ofrecer el ramo, guarda generalmente relación con la salud, la vida, la integridad física y las cosechas. Se trata de un compromiso privado entre el oferente y la Santa, que se hace público y se ritualiza el día de la fiesta.

En los ramos cantados a la Virgen de los Remedios aparecen con frecuencia peticiones de tipo preventivo, curativo y de agradecimiento.

A modo de ejemplo son de destacar:

– Peticiones de carácter preventivo: estas demandas aparecen de forma expresa en uno o varios versos del ramo. Una acción preventiva a priori, lleva generalmente asociada una acción de gracias a posteriori.

“vuelve a nosotros tus ojos
hermosos jardín de flores
y no nos dejes caer
en las malas tentaciones”.

“haz que nuestras juventudes
no caigan en corrupción
líbralos de la lujuria
desenfreno y furia
y que sean portadores
de paz y de unión”

Las peticiones de carácter preventivo, suelen ser genéricas e inciden con frecuencia en los aspectos morales y éticos; pilares que por supuesto, contribuyen al cuidado de la higiene pública y a la socialización comunitaria.

– Peticiones de carácter curativo: estas solicitudes están centradas en el restablecimiento de la salud física de las personas. Esta petición puede hacerse a título personal, identificando al enfermo para el que se solicita su salud o bien de forma global para todos los enfermos de la comunidad.

“para los enfermos
que tienen dolor
te pedimos el alivio
a su triste situación
pues ellos siempre te llevan
dentro de su corazón”.

“para Teresa Mendaña
te pedimos curación
no se la niegues
¡0h Madre! del reino y del amor”.

– acción de gracias por los beneficios recibidos. Estamos ante una acción a posteriori, es el cumplimiento con la promesa realizada después de haber recibido la prevención o el restablecimiento de la salud. Este testimonio, generalmente está asociado a la presencia física y al desplazamiento que realizan las personas que fueron agraciadas con la cura o la prevención solicitada.

“los que han recibido
ya tu protección
hoy los tienes a tu lado
a rezarte una oración
y como buenos cristianos
sienten por ti admiración”.

“los creyentes que ya recibieron
tu consuelo y tu protección
hoy los tienes a tu lado
viniendo con mucho agrado
a darte las gracias por su curación”.

LA CREACIÓN LITERARIA

La composición literaria la crean una o varias personas de la misma comunidad; a grandes rasgos, podemos decir que representa el pensar y el sentir de la comunidad, con ciertos matices individuales si el ramo es ofrecido a título personal. Metafóricamente hablando, cada ramo contiene el sustrato del alma del pueblo, y al cantarlo año tras año, se repiten en el tiempo, promesas, deseos, milagros, curaciones o agradecimientos.

El versificador recurre a una métrica sencilla y a un excelente hilo argumental, narrado con viveza y sentimientos; generalmente utilizan palabras clave y verbos de acción, en positivo y en plural, del tipo: damos, ofrecemos, visitamos, divulgamos, pedimos, seguimos; gozamos, sentimos. Predomina la composición corta, generalmente cuartetos de rima consonante o asonante, de la segunda estrofa con la cuarta, del tipo:

“ante ti excelsa patrona
nos encontramos reunidos
para con fe agradecerte
los favores recibidos
los que vienen con fervor
a tu ermita a visitarte
el remedio que te piden
tu nunca se lo negaste”

Por veces se repiten estrofas o palabras a modo de estribillo al final de cada verso:

“para los enfermos
que tienen dolor
te pedimos el alivio
a su triste situación
pues ellos siempre te llevan
dentro de su corazón
dentro de su corazón”.

“Virgen del Remedio
Madre del Señor,
hoy venimos aquí
a rezar junto a ti
con cariño y con amor
REMEDIANOS”.

Es de destacar que rimo y tonada se repiten con mucha frecuencia y la sensación que se percibe al escucharlas es la de un híbrido entre gesta, cantar de ciego o romance interpretado por juglares medievales. Esa libertad de movimiento, unida al ingenio del compositor, son algunas de las claves que le permiten aflorar sentimientos y conectar de forma efectiva con el público asistente.

Anezo I

Al analizar la evolución del canto del ramo a la Virgen de los Remedios desde los años ochenta del siglo pasado, observamos los siguientes cambios:

– va perdiendo la identificación del oferente y adquiriendo cada vez rasgos más genéricos.

– incorpora temas sociales de actualidad.

– en su composición predominan los quintetos y sextetos en detrimento de los cuartetos.

El ramo pasa de específico, es decir con el nombre y apellido del oferente, del estilo siguiente:

“el devoto que dio el ramo
Santiago Mendaña se llama
vos lo ofreció muy de veras
lágrimas que derramaba”

(año 1928–1930)

“para Teresa Mendaña
te pedimos curación
no se la niegues ¡oh Madre!
del remedio y del amor”

(año 1996)

A modo de ejemplo, en el anexo I, incorporamos la parte que se conserva de un ramo cantado a la Virgen de los Remedios, no conocemos la fecha exacta de su composición, pero por el nombre del oferente, lo podemos ubicar en torno al año 1928. Esta personalización, hace que cada ramo sea en cuanto a texto una creación literaria única, en cuanto a estructura, rimo y tonada, más bien se repiten y se copian de año en año.

A tender a ocultar o disimular la identidad del oferente:

“una humilde familia
de un pueblo no lejano
ante ti, oh Virgen María
en este famoso día
vienen a ofrecerte el ramo”.

(año 2002)

“una joven de este pueblo
maragato soberano
en este famoso día d
e tu fiesta y romería
te canta y ofrece el ramo”

(año 2003)

En Luyego de Somoza hay la costumbre de cantar siempre el ramo, si no hay oferente, el ramo lo ofrece el pueblo:

“Hermoso ramo de cera
todos juntos te ofrecemos
como prueba de cariño
que a Ti todos te tenemos”.

(año 1989)

“Este ramo que estamos cantando
lo ofrecemos con gran devoción
y entre la cera y las flores
saturadas de colores
te ofrecemos madre
nuestro corazón”.

(año 1999)

Los temas que tratan los ramos últimamente son cada vez más genéricos, abordan con frecuencia temas sociales, familiares y morales, nos hablan de guerra, corrupción, hambre, odio, avaricia, respeto o cariño.

“Que haya respeto a los padres
y a las madres cariño
atención a los abuelos
y educación a los niños”.

(año 2001)

“A todos los gobernantes
dales imaginación
para que en nuestras tierras
no haya más guerras
y seamos felices
en nuestra nación”.

(año 2000)

Al analizar el texto de los diferentes ramos, podemos identificar los siguientes hitos: Saludos, bienvenida, alabanza, peticiones, agradecimiento y despedida.

La introducción suele ser de saludo a la Virgen:

“Os saludamos señora,
Reina y Madre del amor,
y, siendo tan entrañable,
te rezamos con fervor”.

“O Virgen de los Remedios
defensa y baluarte
hoy con fe y con alegría
venimos a visitarte”.

Bienvenida:

“A todos los forasteros
les damos la bienvenida
deseándoles salud
para vivir larga vida”.

“A todos los forasteros
que vienen con fe sentida
en estos gratos momentos
nos sentimos muy contentos
dándoles la bienvenida”.

Alabanza:

“tu fama bien merecida
nadie la puede olvidar
pues a todo desconsuelo
tu llevaste anhelo
para su mal olvidar”.

“tu fama y milagros
todos recordamos
y en este día con alegría
todos te alabamos”.

El nudo, o parte central, incluye varios versos, la letra hace mención a los hechos de forma estructurada, incidiendo en la petición de tipo preventivo, curativo o de acción de gracias.

“que el hambre se termine
en la faz de nuestras tierras;
que los hombres sean humanos,
que se amen como hermanos
y se terminen las guerras”.

“a los que ya recibieron
el consuelo deseado
con inmensa alegría
no olvidan tu día
y con gran cariño
están a tu lado”.

En la despedida se solicita la bendición:

“nos despedimos cantando
nuestra salve Maragata
danos tú, por esta canción
santa bendición
con esas manos de plata”.

“Adiós Virgen del remedio
estrella, luz y pasión
líbranos madre del llanto
y todos bajo tu manto
danos ya tu bendición”.

Los ramos son patrimonios orales, musicales y literarios de gran valor, muchos de ellos, permanecen archivados en la memoria de nuestros mayores, por ese motivo, tienen fecha de caducidad. En este sentido es de agradecer y de valorar la labor de D. Pedro Morán Nieto por su doble función:

– de autor de los textos de los ramos a la Virgen de los Remedios desde los años sesenta del siglo pasado.

– de conservación de esos textos desde el año 1981.

Esa documentación unida a las explicaciones de D. Pedro Morán, fueron básicas para dar forma a este trabajo de investigación. D. Pedro es merecedor del reconocimiento de su labor como versificador de los ramos a la Virgen de los Remedios, de admiración por su entusiasmo y de gratitud por su generosidad al poner su obra a disposición de todos los estudiosos del tema.

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BIBLIOGRAFÍA

ALONSO PONGA, José Luis: Religiosidad popular navideña en Castilla y León, Junta de Castilla y León, Salamanca, 1986.

BERRUETA, Mariano: Del Cancionero Leonés, PROA, León, 1941.

FRAZER, James: La Rama Dorada, Fondo de Cultura Económica, Madrid, 1994, undécima edición.