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REFRANES DE TEMA ENTOMOLÓGICO

SANTIAGO ALVAREZ, Cándido

Publicado en el año 2006 en la Revista de Folklore número 311.

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El gran folklorista D. Francisco Rodríguez Marín sostenía que así como el cancionero representa para los pueblos el termómetro “que marca fielmente los grados de su calor afectivo” el refranero, por el contrario, es el barómetro “que mide la presión del aire ambiente intelectual de las naciones” (De los refranes en general y en particular de los españoles, Sevilla, 1895), en síntesis, argüía, “todo el sentir de un pueblo se halla contenido en sus coplas, todo su pensar está condensado, cristalizado en sus refranes” esas “sentencias breves sacadas de la luenga y discreta experiencia” como los definió Cervantes por boca del cautivo leonés (El Ingenioso Hidalgo D. Quijote de la Mancha, Cap. XXXIX, 1ª Parte, 1605).

El refranero español, considerado el más copioso de todas las lenguas e incluso países, cuyo acervo lo componen decenas de miles de refranes, recoge de manera sucinta el saber del pueblo sobre las más diversas materias, acumulado por generaciones y generaciones en una larga andadura temporal, a la que no han sido ajenas la minuciosa observación ni el imaginativo ingenio. El vulgo saca verdaderas normas para su vida de la doctrina que emana de estas sencillas formulaciones lingüísticas, sin embargo, siempre ha habido discrepancias respecto a su veracidad, así, a modo de ejemplo, sin llegar a ser exhaustivos, mientras para Cervantes “no hay refrán que no sea verdadero, porque todos son sentencias sacadas de la mesma experiencia, madre de las ciencias todas” (El Ingenioso Hidalgo D. Quijote de la Mancha, Cap. XXI, 1ª Parte; 1605), para el P. Feijóo “hay muchos Adagios, no solo falsos, sino injustos, iniquos, escandalosos, desnudos de toda apariencia de fundamento, y también contradictorios unos a otros” (Tomo 3º, Cartas Eruditas y Curiosas, Carta Primera, Fiabilidad de los adagios; punto 4; 1774).

La fronda de saberes contenidos en el refranero español todavía aguarda detallados y minuciosos estudios, nuestra incursión se encamina a valorar y revisar, a la luz de los conocimientos científicos actuales, los refranes de tema entomológico, el relativo a la Entomología, la ciencia que trata del estudio de los insectos según el DRAE, aunque si nos detenemos en el análisis etimológico de este sustantivo femenino, compuesto por έντομον
(partido, cortado) y λογος (tratado), quedarían englobados todos los restantes artrópodos idea a la que aquí nosotros nos adherimos.

Los refranes considerados en este estudio son fruto del conocimiento por sus causas, el que lleva a los creativos autores anónimos a dar cuenta de las funciones que estos diminutos animales cumplen en la naturaleza, aunque sólo se atienen a las especies para las que el sujeto pasivo del resultado de aquéllas es el hombre bien porque redundan en su perjuicio, le reportan beneficios lucrativos, le ocasionan algún grado de importunación o le causan simple impresión admirativa.

I. PERJUICIO 1. A cabellos enredados, piojos por descontado.

2. En la cabeza del perezoso tiene su pasto el piojo.

El descuido y abandono en el acondicionamiento capilar favorecen el establecimiento del piojo de cabeza, ubicado de preferencia en la región occipital.

3. Cabeza casposa no es piojosa.

No se ajusta a la realidad, está en contradicción con los anteriores.

4. En la juventud, piojos son salud.

5. Niño con piojos, saludable y hermoso; niño sin ellos, endeble o enfermo.

6. Niño enfermo no cría piojos.

Nos encontramos ante un recurso dialéctico para la aceptación y justificación social de la condición de piojoso. Las situaciones de hacinamiento e higiene descuidada originaban infestaciones generalizadas, pero siempre había individuos en la comunidad libres de estos inquilinos, lo que en el pasado se achacaba, sin base científica, a que padecían alguna enfermedad. El piojo requiere temperaturas ambientales en torno a los 29–30 ºC, un hospedante para verse libre de ellos, tiene que padecer hipotermia o bien una enfermedad que le provoque estados febriles, con sudación.

7. El pelo rojo cría piojos.

8. So el cabello rubio buen piojo rabudo.

Estigmatización cromática que no resiste la prueba de la verdad, los piojos se asientan, en la región occipital de la cabeza, con independencia del color del pelo.

9. Dice el piojo a la pioja: ¿Adónde vas, compañera? A tierra de hombrera. Es sabrosa, más es peligrosa.

Aquí encontramos alusión a los dos sexos de la especie, el macho preocupado por la movilidad de la hembra, depositaria de la descendencia, que en su desplazamiento desde la región occipital al pescuezo y área aledaña, hombros, se ponía al alcance de la mano del hospedante, levantada la hombrera.

10. Piojo que a persona asciende, no se acuerda de que fue liendre.

Este refrán hace mención a los estados de desarrollo de los piojos, primero son los huevos, a los que se denomina vulgarmente liendres y luego los estados de ninfa y adulto designados en su conjunto piojos.

11. Péinate en viernes, tendrás todo el año piojos y liendres.

Expresión de corte machista que, con un falso mensaje cargado de superstición, pretendía alejar a la mujer del tocador.

12. Cascarle, o machacarle, a uno las liendres.

Refiere la acción que se practicaba para despiojar a alguien, cascar o machacar liendres, bien usando las uñas, bien con la lendrera, aquel peine de finas y densas púas que al pasarlo repetidas veces por los cabellos originaba el deseado propósito.

13. Es un lendroso.

Delata la condición de infestado o portador de los huevos o liendres que las hembras dejan adheridos, de manera individual, a los pelos de la cabeza.

14. El piojo y el cogombrejo, por la mañana nace y a la tarde es viejo.

15. El pepino y el piejo, a las veinticuatro horas son viejos.

Frases rimadas, alejadas de la realidad biológica que expresan, el piojo desde que sale del huevo, hasta que llega al estado adulto, pasa por tres estadios de ninfa en cuyo proceso consume aproximadamente dos semanas.

16. Así se mete, como piojo en costura.

17. Meterse como piojo en costura.

Estos refranes hacen referencia a los piojos que prefieren las áreas de nuestro cuerpo cubiertas por la ropa y realizan la puesta de huevos en las fibras de aquélla con preferencia a lo largo de las costuras.

18. Mete la mano en tu seno, y no hablarás del piojo ajeno.

Los piojos corporales no se ven tan claramente como los de la cabeza, hay que buscarlos al tacto para cerciorarse de su presencia o ausencia, escena relatada a lo vivo en la “famosa aventura del barco encantado” (Cap. XXIX, 2ª parte del Quijote) cuando D. Quijote, en aquella barca arrastrada por la sola fuerza de las corrientes del Ebro, le pide a Sancho que pasee “una mano por un muslo” para ver si está libre de inquilinos, esto es, despiojado, lo que se creía acontecía a los españoles que se embarcaban en Cádiz para ir a las Indias Occidentales.

19. Pegarse como ladilla.

Estos insectos son próximos a los piojos, se asientan con preferencia en el pelo de la región púbica originando picazón y su contagio es por contacto sexual.

20. Cada uno rasque su sarna.

Esta dolencia dérmica la originan las hembras de un ácaro Sarcóptido que para reproducirse excavan galerías en la piel, de preferencia en las manos y muñecas, también en los pies, brazos y zona escrotal. La persona infestada de sarna o escabiosis, una vez sensibilizada al parásito, tiene desazón y picores y comienza a rascarse con lo que extiende la enfermedad.

21. Arador de palma, no le saca toda la barba.

Hace referencia a los túneles dérmicos que originan las hembras del sarcóptido de donde ya no salen sino es su descendencia.

22. El sarnoso no puede estar ocioso.

Debido a la comezón que origina esta dermatitis el que la padece está en un continuo movimiento.

23. Sarna y locura, tarde cura.

En lo referente a la sarna resulta cierto cuando el contagio se realiza entre personas, infestación por hembras de la raza del sarcóptido adaptada al hombre; por el contrario, si aquéllas provienen de algún otro mamífero, se da la curación espontánea.

24. Agua fría, sarna cría; agua roja, sarna escosca.

La falsedad de este refrán ya fue puesta en evidencia por el Padre Feijóo: ninguna relación guardan ni el agua ni el vino en la aparición o curación de la sarna.

25. Mano piadosa hace la llaga gusanienta –o gusanosa.

26. Médico blando, en la llaga cría gusanos.

Aluden a la colonización de heridas mal cuidadas por larvas de algunos Dípteros, aparición de miiasis que pueden agravar la dolencia. No obstante, antes del descubrimiento de la penicilina, se aplicaban a las heridas larvas de algunas especies de moscas como remedio médico por poseer un alto poder cicatrizante.

27. El curial y las chinches, de cualquier sangre se hinchen.

Es un refrán con ribetes anticlericales aunque es cierto que la chinche común, la de las camas, además de la sangre del hombre, ingiere la de murciélagos, ratas, gallinas y otros animales domésticos.

28. La chinche, viva, muerde; y muerta, hiede.

Aunque emplea morder para ajustar la rima, se resalta la actividad de las glándulas odoríferas, en ninfas y adultos, secretoras del desagradable “olor a chinche”.

29. Zumbido de mosquito, música de violín chiquito.

30. Zumbido de mosquito, es nada, y grande grito.

Alude al sonido, generado por vibración alar, que percibimos cuando la hembra del mosquito se nos aproxima para picar.

31. Enfadar uno, o una cosa, como los mosquitos.

La picadura resulta dolorosa pero exaspera el insistente proceder de las hembras.

32. Un mosquito mata a un león.

Es una exageración, aunque para facilitar la succión de la sangre, la hembra inyecta la secreción de las glándulas salivares, a la que todos reaccionamos con mayor o menor intensidad, dependiendo del grado de inmunidad que manifestemos.

33. La pulguita moza, con sangre se encalostra.

El refrán busca la rima pero la pulga no enferma al ingerir sangre, su insustituible alimento.

34. Para hacer mal una pulga basta.

35. Una pulga sola no quita el sueño.

Estos dos refranes muestran contradicción entre ellos. En realidad una sola pulga es suficiente para quitar el sueño y desazonar a cualquiera.

36. Quien en cuadra entró, con pulgas salió.

La cuadra es un hábitat propicio para que la detritívora larva complete su desarrollo, alcance el estado de pupa y salga el adulto, la pulga.

37. No hay linaje sin putas ni muladar sin pulgas.

El refrán se toma una licencia en el honor de las familias pero los muladares también resultan lugar apropiado para el desarrollo larvario de las pulgas.

38. Donde hay perros, hay pulgas.

El perro tiene una pulga específica que se desarrolla sobre él o en su entorno.

39. Quien con perros pasa la noche, pulgas coge.

40. Quien con perros se acuesta, con pulgas se despierta.

Estos aclaran dos cosas: que la especie de pulga propia del perro puede completar todo su desarrollo sobre él y que en el estado adulto, ésta, también pica al hombre.

41. Perro lanudo, mata de hambre sus pulgas.

El espeso vellón dificulta la marcha de la pulga hasta la piel para hacer su toma de sangre.

42. La pulga nace saltando, y el hombre, llorando.

43. Tan alto la pulga salta, que parece que tiene alas.

Se trata de un insecto áptero secundariamente, adaptado al salto por engrosamiento de coxas y fémures del tercer par de patas. Éste es su único modo de desplazamiento.

44. Pulga que nació ayer, ya era bisabuela hoy al amanecer.

Frase rimada pero no expresa ningún hecho real. La pulga nada más aparecer necesita tomar sangre, acoplarse y dirigirse a buscar el lugar donde dejar los huevos; estos eclosionan pasados unos días, las larvas se desarrollan con dos mudas, luego pupan en un capullo y salen posteriormente los adultos para repetir el ciclo.

45. Año de pulgas, espigas muchas.

Como todos los refranes predictivos éste no tiene base real aunque se podría suponer que hace referencia a la abundancia de estiércol que propició el abonado de un gran número de tierras de pan llevar.

46. Mosca en hocico, coz del borrico.

Las moscas que andan alrededor del ganado buscan diversos fluidos corporales y se aplican a los ojos, las fosas nasales, hocico, etc. A veces son tan insidiosas y molestas que el animal responde a tanta picadura con la coz.

47. En el mes de mayo deja la mosca al buey y toma al asno y al caballo.

48. En junio, se le quita la mosca al buey y se le pega al burro.

49. En verano deja la mosca el buey y toma el asno.

50. Por San Antolín, entrega la vaca la mosca al rocín.

51. Por San Bartolomé, deja la mosca al buey y toma al asno por el pie.

Estos refranes hablan de una realidad: que las moscas se ensañan con los animales domésticos, pero no es corriente que una misma especie primero moleste a bovinos y luego a equinos, ni viceversa.

Reflejan, por otro lado, la dependencia climática de las distintas especies, para hacer su aparición en el tiempo y en el espacio.

52. La mosca espolea al caballo.

La importunación de las moscas hace que los caballos activen su movimiento.

53. Asno enfermo, de moscas lleno.

54. Al caballo sarnoso le come la mosca.

55. Las sucias moscas nunca pican sino los bueyes magros y flacos.

Estas condiciones resultan favorables para que las moscas ataquen a los animales, los cuales, por otro lado, no muestran la energía suficiente para librarse de tan insidiosa compañía.

56. Moscas picantes, truenos delante.

Este refrán hace referencia a la agresividad que muestra con el hombre el llamado “tábano de las tormentas” cuando sobreviene esa condición meteorológica.

57. Cien tábanos matan a un asno.

Esto parece una imagen un tanto exagerada pero en la realidad las hembras de los tábanos acuden en gran número sobre sus víctimas, cada una extrae considerable cantidad de sangre, además cuando dejan al animal éste sigue sangrando por las picaduras todo lo cual puede acarrearle consecuencias más o menos graves.

58. Garrapata en lana, si no muere hoy, morirá mañana.

Sí, porque con el tupido vellón no puede alcanzar la superficie corporal de su hospedante para realizar la toma de sangre que necesita.

59. Hasta una hormiga, muerde si la hostigas.

60. Una hormiga es, y si la hostigas la verás morder.

Los dos refranes hacen mención a las molestias que puede causarle al hombre la pacífica hormiga con sus potentes mandíbulas.

61. Tener la gracia en el culo como las avispas.

Se refiere al potente aguijón que llevan las hembras de estos insectos al extremo del abdomen, con él, causan intenso dolor cuando pican, e inyectan veneno de las glándulas asociadas.

62. No debe inquietar las avispas quien no quiere que le piquen.

Consejo para librarse de la picadura de avispas cuyo aguijón clavan en la piel a quien las hostiga, como reacción defensiva.

63. Más vale un panal abejero que cien avisperos.

64. La avispa hace sus panales pero ¡que tales! Los panales de las avispas, construidos con fibras vegetales masticadas y trasformadas en un material parecido a cartón, carentes de ningún producto deleitoso, no son tan apreciados como los de la abeja, por su factura en cera y su contenido en miel.

65. Año de avispas bueno para las viñas.

No resiste la valoración agronómica; las avispas cortan con sus mandíbulas la piel de los frutos maduros, entre ellos los granos de uvas, recogen el líquido que brota para transportarlo a su panal y así alimentar a las larvas. La abundancia de avispas puede guardar relación con la buena cosecha vitícola pero desde la perspectiva agronómica suponen una amenaza, muy en particular para la producción de uva de mesa.

66. Dulce es el panal; pero el aguijón de la abeja no es tal.

Las hembras de la abeja también llevan al extremo del abdomen un potente aguijón conectado con glándulas venenosas, pican a quien las hostiga, como respuesta defensiva, pero quedan desarmadas porque no pueden retraerlo de un tejido elástico como la piel del hombre y en consecuencia mueren.

67. No pica la abeja a quien en su paz la deja.

Consejo que conocen bien los apicultores.

68. Cuanto suga la abeja se vuelve cera y miel; y cuanto la araña, veneno y hiel.

Para ensalzar a la abeja se denigra a la araña la cual se alimenta de insectos u otros artrópodos que caza con habilidad varia para lo que utiliza el veneno producido por las glándulas asociadas a los quelíceros. Si entran en contacto con el hombre u otros animales pueden picarles con consecuencias diversas. Por el contrario la abeja libra el néctar floral que pasa al buche o proventrículo del estomodeo donde se transforma en miel que servirá para alimento y producción de cera, sin embargo se silencia la producción de veneno por las glándulas anejas al aguijón.

69. Personas mal intencionadas son como arañas, que de flor sacan veneno.

No se ajusta a la verdad pues las arañas son carnívoras, en las flores, de encontrarlas, están buscando a sus presas.

70. Picóme una araña y atéme una sábana.

Aunque esto parece ser una desproporcionada respuesta al ataque de una araña, la realidad es que estos animales no sólo provocan molestias cuando pican sino que también dan lugar, en personas sensibilizadas, a cuadros alergénicos.

71. A la araña hurtó la rueca el diablo, porque saque la tela del rabo.

La telaraña es producida por glándulas sericíparas que se encuentran situadas en el extremo del abdomen, por su parte ventral.

72. Cuando las arañas por sus hilos se descuelgan, la lluvia está cerca.

73. Las arañas por el suelo, la lluvia viene luego.

Estos dos refranes de tipo predictivo no tienen fundamento.

74. Si te pica el alacrán, llama al cura y al sacristán.

75. Si te pica el escorpión, coge la pala y el azadón.

–o la espuerta y el azadón.

Hacen referencia a la peligrosidad de estos arácnidos, de actividad nocturna, refugiados bajo piedras durante el día, que portan al extremo del abdomen el aparato picador conectado con glándulas venenosas, cuya secreción inyectan al hombre si se les molesta o por descuido, pero aquí el desenlace final rara vez concluye en muerte porque nuestras especies producen veneno de bajo potencial tóxico.

76. De tierra de alacranes pocos panes.

Los alacranes viven en tierras pedregosas, poco productivas, de escasa aptitud agronómica.

77. Si te pica un ciempiés, en la cama estarás un mes.

Tienen el primer par de apéndices del cuerpo terminado en uñas fuertes en cuyo extremo abre el conducto que viene de las glándulas productoras de veneno.

78. La langosta hace la tripa angosta.

Síntesis de las tremendas consecuencias que se derivan de una devastadora plaga de langosta que todo lo lleva por delante y no deja a su paso más que desolación, hambre y miseria.

79. Caer como langosta.

Cuando una plaga de langosta asola un territorio son innumerables los individuos invasores que inesperadamente llegan volando y todo lo cubren.

80. Es peor que langosta.

El relato bíblico de las plagas de langosta resulta sobrecogedor pero en tiempos remotos y no tan remotos estas devastaciones ocurrían con cierta frecuencia en la Península Ibérica de ahí que este dicho tuviera clara significación.

81. Antaño langosta y hogaño granizo, ¿de lo sembrado que se hizo? Expresión que redunda en la devastación que causa la langosta y que asemeja a la no menos desoladora acción del pedrisco.

82. En la congosta está la langosta.

Frase con rima que en sí no tiene sentido, a no ser que congosta haga referencia a zonas áridas con suelos no cultivados, eriales, el hábitat que busca la langosta para dejar sus huevos y perpetuarse.

83. Quítenle las tierras al que ni las ara ni las siembra y sólo langosta cría en ellas.

Está expresión redunda en lo anterior. La langosta se cría en abundancia en terrenos incultos desde donde saldrán en bandadas los adultos para invadir territorios fértiles que dejarán asolados.

84. Hacer o Hace más daño que la parpaja.

La parpaja, también conocida por garapatillo, o chinche del trigo, es un insecto chupador que se alimenta succionando los granos del trigo u otros cereales en estado lechoso los cuales no se desarrollan bien y además, por la inyección de la secreción salivar, quedan inservibles para panificación y para el consumo del ganado y aves de corral.

Ahora los estragos de este insecto no se dejan sentir con la frecuencia de antaño por las áreas cerealícolas del Reino de León, Castilla la Vieja, Castilla la Nueva, Aragón y Andalucía.

85. Es la oruga, del arbolado enemigo declarado.

Aquí se está refiriendo a las larvas de lepidópteros que atacan a los árboles frutales, también a los de sombra, cuya acción resulta en muchas ocasiones tan devastadora que se pierden las cosechas o la protección durante las horas de mayor insolación.

86. De la voraz oruga los bolsones, ardan sin piedad en tus plantaciones.

Manda actuar sin demora al fruticultor, por uno de los medios más expeditos, el fuego, contra las especies de lepidópteros cuyas larvas de com— 162 — portamiento gregario, viven a expensas de las hojas de los brotes terminales que reúnen por medio de hilos de seda.

87. Cordón de cerda oleoso, ciña todo árbol precioso.

Hace referencia a una práctica que se recomienda para retener las orugas que bajan por ramas y troncos en busca de un lugar preciso para pupar. El cordón se interpone para retenerlas y luego matarlas.

Hoy se practica con tiras de cartón ondulado.

88. Cada haba tiene su coco.

Hace mención al gorgojo que ataca a esta leguminosa, en general en un haba se aloja una sola larva, aquí llamada coco, fenómeno sólo observable en el granero aunque el inicio de la infestación tiene lugar en pleno campo durante la vegetación del cultivo, las hembras depositan sus huevos sobre las vainas, las larvas cuando nacen entran en los granos y pasan desapercibidas para el agricultor hasta un tiempo después de la cosecha.

89. Mariquita, no comas las habas, que eres niña y todo lo tragas.

Frase conminatoria para el bello coleóptero de color rojo con manchas negras que anda por las habas y otros cultivos pero se alimenta de pulgones y deja indemnes a las plantas.

90. Andar el gusano en la manzana.

Esta estimada fruta puede ser atacada por el barreno, gusano o coco de la manzana.

91. La cereza se alabó y salió agusanada.

La sabrosa cereza es el lugar donde se desarrolla la larva de la llamada mosca de la cereza, aunque también puede ser comida por las larvas de algún lepidóptero carpófago.

92. Al desdichado en la sal le nacen gusanos.

Este es un imposible total porque los insectos no pueden vivir en ausencia de materia orgánica sea de origen vegetal, sea de origen animal.

93. Lo que daña la oruga, el mastuerzo lo cura.

No encontramos sentido a esta frase. Puede tratarse de dos plantas (oruga = Eruca y mastuerzo = Lepidium) de utilidad culinaria. Si se tratara de una consideración genérica a las larvas de insectos (orugas) tampoco vemos su relación con el mastuerzo porque el daño que aquellas originan a los tejidos de la planta sólo puede ser contenido pero no restituido.

94. En el buen paño cae la polilla, y el malo de ella se libra.

La polilla no hace distinción del paño para llevar a cabo su ciclo vital.

95. A madera que es para cruz no le entra la polilla.

96. A la madera que ha de servir para la cruz, no le entra la polilla.

Creencia piadosa pero alejada de la realidad, toda madera, cualquiera que sea su destino, está sujeta a la invasión por insectos xilófagos sino se la cuida y trata.

II. BENEFICIO

97. En abril, empieza la seda a revivir.

Se quiere expresar que en primavera, pasado el rigor invernal, tiene lugar la eclosión de los huevos puestos por las hembras del gusano de seda en el verano anterior que permanecían inactivos por encontrarse en diapausa.

98. Si quieres tener congoja, cría seda y que te falte hoja.

La actividad de “criar seda” era lucrativa en extremo, por eso el sericicultor debía ser buen arboricultor para tener cubiertas en todo momento las necesidades de hoja de morera con las que alimentar a sus gusanos.

99. Con paciencia y hojas de morera hace el gusano la seda.

Expresa la admiración provocada por la confección de los preciados capullos de seda, una vez que los gusanos llegan a su máximo desarrollo, la 5ª edad larvaria, con el único aporte alimenticio de la hoja de morera. La seda es la secreción del par de glándulas labiales o sericíparas, dispuestas a cada lado del tubo digestivo, que desembocan en un canal impar en el labio y cuya longitud excede a la del cuerpo aunque están profusamente arrolladas.

100. Dormir como coco de seda.

Hace referencia a la detención de toda actividad, tanto ambulatoria como alimenticia, observada en los gusanos de seda cuando se disponen a realizar la muda para pasar de un estado larvario al siguiente porque es un proceso muy delicado.

Se contabilizan cuatro paradas y cinco estadios o edades de larva.

101. Morir como gusano de seda, encerrado en el capullo de su casa.

Refleja la incomprensión del fenómeno de la metamorfosis en insectos. El gusano, al llegar a la 5ª edad, teje el capullo de seda en el que oculto a la observación ocular del hombre, sufre la drástica transformación a crisálida, estado inmóvil pero con todos los procesos vitales muy activados, luego pasa a imago, adulto o mariposa que perforándolo saldrá para poner los huevos.

102. Año de seca, año de seda.

Este es el suspiro del sericicultor porque con esta condición meteorológica tiene asegurada la sanidad de la cría de gusanos pues se verán libres de enfermedades fúngicas, principalmente la muscardina blanca que la origina el hongo entomopatógeno Beauveria bassiana.

103. Año de seda, nadie lo vea.

Por el contrario, este resulta ser el suspiro del agricultor porque la sequía dificulta la buena marcha de los cultivos.

104. Abril mojado, bueno para los trigos y malo para los gusanos.

Este es el lamento del sericicultor, la humedad hace propicia la aparición de enfermedades micóticas en la población de gusanos.

105. Año bisiesto, vende la hoja y quema el cesto.

Este refrán resulta falso por supersticioso.

106. Gusano sedero, si es con limpieza, paga todos sus gastos con la freza.

Hace mención al aprovechamiento, agrícola y ganadero, de los residuos que genera la sericicultura: las mudas o exuvios dejados por los gusanos en cada dormida, las deyecciones y los restos de hoja.

107. El capullo de seda ten ahogado a los quince días de embojado.

Aviso importante para la práctica sericícola, el momento en el que se debe matar a la crisálida para evitar que se transforme en mariposa y rompa los preciados hilos de la seda que conformaron el capullo.

108. Gente loca, coméis de mi rabo y no de mi boca.

Las abejas y hormigas recogen con su aparato bucal, para el mantenimiento de las colonias, las melazas o mieletas, muy ricas en azúcares, que excretan por vía anal los pulgones, cochinillas y otros Homópteros.

109. Abejitas, santas sois vos, que hacéis miel para los hombres y cera para Dios.

Estas dos producciones son las que atrajeron al hombre, allá en los albores de la Agricultura, para proceder a domesticar al insecto y realizar un mejor aprovechamiento de su laboriosidad.

110. No hay flor de abeja segura.

Las abejas sólo se alimentan de néctar y de polen por lo que son insectos antófilos.

111. La abeja, de todas las flores se aprovecha.

Hace referencia al elevado número de especies vegetales cuyas flores atraen a las abejas a la vez que las estructuras florales están adaptadas para que puedan conseguir los requerimientos nutritivos.

112. La abeja, unas flores escoge y otras deja.

A pesar de lo anterior algunas plantas no son visitadas por la abeja bien porque no disponen de las señales, cromáticas y olorosas, para atraer a las pecoreadoras, o bien porque las estructuras florales no les permiten acceder a los nectarios ni contactar con el polen.

113. Lo más raro de la abeja es que chupa en la flor e intacta la deja.

Resalta el grado de adaptación que presentan las estructuras florales para facilitar a la abeja la extracción del néctar así como la recogida del polen.

114. Por abejas no hay flor marchita.

Esto es la consecuencia de lo expuesto en el anterior, el pecoreo de la abeja deposita en los pistilos polen de otra flor, se fecunda el ovario, el cuajado en términos agronómicos, lo que dará inicio a la formación del fruto.

115. La abeja no llega a flor marchita.

Cierto, porque no le proporcionará la gratificación a su visita, el néctar, ni tampoco precisa ser polinizada.

116. La abeja no se para en flor vieja.

Idéntico sentido que el anterior.

117. Cada abeja vive en su colmena, y no se mete en la ajena.

Sorprendente descubrimiento cuando no se conocían las reglas por las que se rige la organización de una colmena, ni la manera de comunicarse por olores los insectos. En el caso de la abeja, las obreras tienen en el abdomen una glándula exocrina, la glándula de Nasonov que segrega la feromona para identificación y reconocimiento de la propia colmena.

118. Abejas sin regina, colmena en ruina.

119. Abejas sin reina, perdida la colmena.

La reina se dedica a poner los huevos de los que saldrán hembras y machos, los zánganos, además produce las feromonas que regulan toda la vida de la colmena, si desaparece se desorganiza la sociedad y en consecuencia no habrá producción ni de cera ni de miel.

120. Abeja machiega, una en cada colmena.

Ahora se nos indica que en cada colmena no puede haber mas de una reina.

121. La reina de las abejas no tiene aguijón.

El aguijón es característico de las hembras, la reina lo posee al igual que las obreras, pero sólo lo emplea, cuando es necesario, para destruir las reinas sobrantes todavía alojadas en las celdas reales.

122. El rey de las abejas no tiene aguijón y tiene orejas.

El error que manifiesta este refrán está en el sexo masculino que atribuye al individuo regidor de la colmena. Esta fue una concepción antigua desaparecida en el siglo XVII. Sin embargo los zánganos están desprovistos de aguijón.

123. De la abeja y de la vaca, en abril muere la flaca.

124. La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.

La vida media de una abeja obrera es alrededor de un mes, la demografía en una colmena sana y a pleno rendimiento no se resiente, hay pues una continua reposición de efectivos.

125. Zánganos hay en la colmena, las abejas los echarán fuera.

Los zánganos están presentes en la colmena durante el período reproductor y son tolerados cuando hay abundancia de alimento, en el caso contrario son expulsados por las obreras pero no los matan aunque parece que les lesionan la inserción de las alas para evitar que entren nuevamente.

126. Los zánganos se comen la miel y las abejas.

El número de zánganos con respecto al de obreras es muy bajo, se alimentan principalmente de polen, su consumo de miel es reducido y no atacan a las obreras, carecen de aguijón.

127. Cuando la abeja no pica, ella sola se destripa.

Las abejas tienen su aguijón para la defensa y sólo lo emplean cuando son molestadas, por eso si no realizan picadura, la muerte les llega cumplidas todas sus obligaciones con la colmena y agotadas todas sus funciones vitales.

128. ¿Quieres tener mucho ganado con pocas expensas? Ten colmenas.

La Apicultura es considerada una actividad agropecuaria igual que la cría de ganado ovino, bovino, porcino, etc. El establecimiento de un apiario no tiene costes tan elevados como para el resto de ganado.

129. Ovejas y abejas, en tus dehesas, no en las ajenas.

Asegura el cuidado y la protección de las colmenas.

130. Dos jabardillos hacen una colmena.

En esta granjería se trata de multiplicar colmenas y esto se consigue con la captura de un enjambre aunque sea pequeño.

131. Enjambre de abril, para mi; la de mayo, para mi hermano; la de junio, para ninguno.

Alude a una realidad, el primer enjambre es el mejor, el segundo puede ser aceptado pero ya no rinde como el primero y el tercero no es rentable.

132. Castra tardío, enjambra temprano, harás colmenar lozano.

133. Si quieres sacar colmenas, sácalas por las Candelas; y si quieres sacar miel, sácala por San Miguel.

Aquí se resumen las buenas prácticas apícolas, consejos para que el apicultor consiga elevados rendimientos de su trabajo.

134. Año de miel, año de bien.

Ha habido una buena primavera, abundante floración, la cual ha favorecido también a la agricultura.

135. Año de colmenas, las trojes llenas.

Idéntico sentido que el anterior pero aquí se habla del incremento de colmenas porque se ha hecho aprovechamiento de los enjambres.

136. Años de enjambres, año de hambre.

Es contradictorio con el anterior y no se ajusta a la realidad pues cuando hay enjambres hay aumento de colmenas y éstas sólo producen si hay alimento suficiente para que las crías se consoliden.

137. En el abejar no todo es melar.

Porque la abeja realiza otras funciones que no solamente la elaboración de miel.

138. Si a la abeja ves beber, muy pronto verás llover.

Las abejas recogen agua de forma natural para humedecer la colmena y mantener constante la temperatura interior, en consecuencia, este carácter predictivo no tiene validación entomológica.

139. Higuera sin cabrahigo no vale un higo.

Alude a las higueras que no son partenocárpicas, las que necesitan de polinización entomófila, encomendada a las hembras de un pequeño himenóptero cuyo ciclo vital se desarrolla dentro de los siconos o higos. El cabrahigo es el sicono con flor macho en el cual nacen las hembras del insecto que al salir se cargan de polen y al entrar en los siconos con flores femeninas para reproducirse las polinizan con resultado de maduración del higo comestible.

140. De los colores la grana; de las frutas la manzana.

Alude al color rojo, otrora muy preciado en tintorería, que se extrae del cuerpo pulverizado de las hembras de la cochinilla del quejigo, de — 165 — forma esférica o casi esférica, dispuestas en las ramillas.

141. Mientras hay más grana, cógela de mejor gana.

Aunque la cochinilla puede originar problemas en el quejigo el preciado color rojo valora la infestación y si ésta es grande mejor, porque más producción de colorante se obtendrá y con ello mayor beneficio.

III. IMPORTUNACIÓN

188. Hablar como una chicharra.

Las chicharras son Ortópteros que producen sonidos por frotamiento del muñón alar anterior derecho sobre el izquierdo, una actividad diurna prolongada en el tiempo, molesta y desagradable, por monótona.

189. Hablar de trompón, saltar de cigarrón.

Hablar sin orden, concierto ni regla es comparable al vacilante salto del cigarrón.

190. Es como el cigarrón que no sabe dónde ha de dar el salto.

El cigarrón cuando vuela muestra súbitos cambios de rumbo que dan la sensación de perder el control.

191. Convertirse en cigarrón sin alas.

Esto es, pasar a chicharra que sólo puede desplazarse por marcha y por salto, nada vigoroso por tener los fémures posteriores poco engrosados.

192. De saltamontes a chicharra, poco marra.

Hay diferencias muy claras, destacamos la longitud de las antenas, cortas en saltamontes y muy largas en chicharras; el carácter alado de los saltamontes, áptero de las chicharras y el oviscapto en las hembras, corto en saltamontes y muy largo en chicharras.

193. Cantar como un grillo.

Estridencia aguda, monótona e intermitente que producen los machos por frotamiento del tegmen derecho sobre el izquierdo y que resulta molesta en las noches calurosas del verano.

194. Cada grillo canta para si, y no para ti.

Aquí se expresa que el canto del grillo tiene un claro significado biológico, media en la comunicación entre los individuos de la misma especie, para la atracción sexual, etc.

195. Canta más que un grillo cebollero.

El alacrán cebollero, también conocido por grillotopo, no canta con la misma intensidad que el grillo campestre porque tiene menos desarrollado el aparato estridulador.

196. Donde cantan los grillos reales, callan los cebolleros.

Aquí aparece la ambigüedad de la terminología vulgar, ambos nombres, en muchos repertorios, hacen referencia a una sola especie, el alacrán cebollero, sin embargo a tenor de lo que hemos comentado en el refrán anterior, el epíteto “reales” aquí designa a los grillos que estridulan con vigor el doméstico, el campestre o común y el negro, y el “cebolleros” para el estridulador débil, el alacrán cebollero.

197. Si en enero canta el grillo, en agosto, poco triguillo.

Falso como todos los predictivos.

199. De lo que come el grillo, poquillo.

El grillo tiene un régimen alimenticio omnívoro poco especializado.

200. La vida del grillo: de día hambre, y de noche ruido.

Difamatorio, porque el grillo de día se guarda debido a su fototropismo negativo, de noche canta y no descuida comer.

201. Cuando canta la cigarra, calor hace.

Aquí conviene aclarar que la cigarra es un insecto con aparato bucal picador chupador que pertenece al orden de los Hemípteros, subórden Homópteros y no debe confundirse con chicharras y cigarrones que pertenecen al orden de los Ortópteros.

Los adultos de las cigarras aparecen en pleno verano, los machos estridulan en las horas soleadas del día, su canto tiene significado biológico, la atracción de las hembras.

202. La cigarra que al quince (de septiembre) avanza anuncia mucha abundancia.

Falso como todos los predictivos, los adultos de la cigarra, machos y hembras, inexorablemente desaparecen en septiembre concluida la actividad reproductora, más pronto o más tarde según haya transcurrido su vida imaginal desde que salieron del suelo las ninfas de última edad y se transformaron en adultos. Por otro lado, la cosecha ya está establecida para la fecha que indica el refrán, lo único que cabe pensar es en la bonanza climática de la segunda mitad de septiembre, el “veranillo de San Miguel “, que permitiría hacer una recolección total.

203. Es más goloso que una mosca.

Sabida es la atracción que sienten las moscas por los productos azucarados.

204. La mosca fue a la miel, y no para su bien.

Se pegó en ella, y ya no pudo salir volando.

205. Más moscas se cogen con miel que con hiel.

Las moscas son atraídas por la miel y se quedan pegadas al goloso elemento.

206. Más moscas se cogen con una gota de miel que con un cuartillo de vinagre.

Es cierto cuando se habla de la mosca doméstica pero al vinagre se acerca la mosca del mismo que es de menor tamaño y ojos bermellón.

207. Haceos miel, y comeros han moscas.

La miel debe protegerse para evitar que las moscas lleguen a ella.

208. A olla que hierve, ninguna mosca se atreve.

Las moscas disponen de un órgano sensorial que les permite captar las sensaciones térmicas que les resultan inapropiadas.

209. El mal tiempo trae dos bienes consigo: que huyan las moscas y los falsos amigos.

Las moscas desaparecen cuando las condiciones ambientales dejan de ser favorables, no son exterminadas, únicamente pasan al estado de invernación.

210. Por San Andrés, toda mosca muerta es.

211. Por San Simón, una mosca vale un doblón.

Indican que las moscas ya están en la fase de invernación.

212. Amistad leal y franca, mosca blanca.

Un imposible entomológico, no existe ninguna mosca de color blanco, aunque modernamente se aplica el nombre de modo impropio a especies de aleirodidos que son Hemípteros–Homópteros que atacan a diversos cultivos hortícolas.

213. Parecer un moscón.

Esta mosca, de mayor tamaño que la doméstica y color azulado, cuando penetra en las habitaciones produce un zumbido molesto.

214. Dijo el mosquito a la rana: “Más vale morir en el vino que vivir en el agua”.

El término mosquito, aquí, hace alusión a una mosca, la conocida por mosca del vinagre que en las cocinas, cantinas, tabernas, bodegas, etc. es atraída por el olor del mosto, el vino y el vinagre.

Los mosquitos hematófagos, pasan una parte de su ciclo en el agua, el desarrollo larvario, el adulto pica a los mamíferos incluido el hombre.

215. Vasito a vasito, se bebió la garrafa el mosquito.

216. Es más borracho que un mosquito.

217. Acudir alguien, o algo, como mosquito al vino.

Todos estos refranes aluden a lo mismo, a la tendencia de ir al vino de los adultos de la llamada mosca del vinagre.

IV. ADMIRACIÓN

218. Tanto se acerca la mariposa a la luz de la vela, que al final se quema.

219. Mariposa que busca la llama, en ella se abrasa.

Es la respuesta que manifestaban algunas mariposas, las nocturnas, en la obscuridad de la noche a la luz que emitían las velas, el carbón de las fraguas etc. Hoy día esa respuesta la realizan a las lámparas de incandescencia existentes en calles, casas, jardines, etc. De aquí surgió el nombre de la familia de mariposas Piráustidos: “los que van a buscar el fuego”.

220. A otra rosa, mariposa.

Los lepidópteros también colaboran con las plantas en el proceso de la polinización aunque sólo vemos a los diurnos revolotear de flor en flor en busca de néctar para su alimento.

221. Mariposa, posa porque te coja.

Alude al vuelo continuo que manifiestan las mariposas diurnas, su captura requiere atención y paciencia.

222. Haz más altas cosas que cazar mariposas.

No se considera una actividad lucrativa el cazar mariposas aunque la practican con sumo interés, regocijo y placer los lepidopterólogos.

223. Llevando cada camino un grano, abastece la hormiga su granero para todo el año.

Delata la actividad de la casta de trabajadores de un hormiguero durante la estación propicia, tienen como objetivo allegar alimento para el mantenimiento de la desbordante colonia.

224. Sigue a la hormiga si quieres vivir sin fatiga.

Este dicho exalta la laboriosidad de las hormigas en su tráfico de alimentos para el hormiguero.

225. La hormiga con su golosía daña y con su diligencia enseña.

Este refrán aparece en La Pícara Justina, refleja una verdad pues la actividad de algunas especies de hormigas no siempre es tan inocua como quieren hacernos creer tantos comentarios laudatorios.

226. Hormigas y amigos no van donde los graneros están vacíos.

Las hormigas necesitan acarrear alimento por eso nunca irán por un camino para regresar de vacío. Con este refrán podemos desmontar toda la leyenda de provisoras, sin ocasionar daño alguno, que acompaña a las hormigas.

227. Da Dios alas a la hormiga, para que se pierda más aina.

228. Sálenle alas a la hormiga para ser perdida.

229. Por su mal y su ruina nacen alas a la hormiga.

Todos estos refranes hacen mención a un momento en el ciclo de los hormigueros, la aparición de individuos alados, adultos sexuados, que van a fundar nuevas colonias, pero como son malos voladores una porción de ellos resultan pasto de aves, reptiles y mamíferos insectívoros antes de llegar a alojarse en el lugar apropiado y seguro.

Instalados en el nuevo hormiguero y después de haber copulado se desprenden de las alas.

230. Hormigas con alas, tierra mojada.

En alusión al período de la enjambrazón de los hormigueros que se realiza en otoño en coincidencia con el período de lluvias.

231. Quien destruye un hormiguero, destruye un pueblo.

232. Quien destruye un hormiguero, no es hombre bueno.

Indican la abundancia de individuos presentes en el hormiguero que representan un complejo de castas con funciones diferenciadas, la casta reproductora, la casta trabajadora, los soldados, etc.

233. Mientras la cigarra canta, la hormiga acarrea y guarda.

234. La cigarra para cantar y la hormiga para trabajar: a una u otra has de imitar.

Están fundados en la fábula de la Cigarra y la Hormiga con resultado difamatorio para aquélla, de comportamiento arborícola, cuyos machos cantan para atraer a las hembras, como alimento succionan la savia de brotes tiernos en los que estas, una vez copuladas, ponen los huevos en hendiduras practicadas con su oviscapto, luego, las ninfas migran al suelo para alojarse en las raíces, donde vivirán como chupadoras, por espacio de dos o más años, hasta completar el desarrollo y aflorar nuevamente para repetir el ciclo.

235. Tan activa la hormiga como la abeja y no hacen pareja.

Porque está claro que la hormiga con su actividad no proporciona los mismos beneficios que la abeja la cual produce la cera y la miel.

236. Más sucio que un escarabajo.

Los escarabajos que así se manifiestan o que pueden dar clara sensación de suciedad son los que viven en los excrementos de los más diversos animales y en el estiércol, los conocidos por escarabajos peloteros.

237. Al escarabajo, le envenena el olor de las rosas y le deleita el de los ajos.

Creencia antigua sin ningún fundamento entomológico.

238. Ayuda al escarabajo y dejaros ha la carga en la mano.

239. Ayudaron al escarabajo, y dejó al ayudante el trabajo.

Muy probablemente hagan referencia a los escarabajos peloteros que cuando alguien los molesta suelen dejar la pelota que ruedan.

240. Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.

Este refrán está basado en la Fábula: El Aguila y el Escarabajo, pero en modo alguno puede el escarabajo vengar al águila y tirarle desde su nido los huevos al vacío, como nos relata la fábula.

241. Si la avispa madruga, y velan las moscas, y están las arañas trabajadoras, lluvia, ni gota.

Falso como todos los predictivos.

242. Junta de moscas al sol, o de mosquitos al oscurecer, avisan que va a llover.

Falso como todos los predictivos.

243. Si las moscas se pegan, raro será que no llueva.

Falso como todos los predictivos.

244. Si los mosquitos juntos ves, es que pronto va a llover.

Falso como todos los predictivos.

245. Si enjambres de mosquitos vuelan al anochecer, bueno será siempre el amanecer.

Falso como todos los predictivos.

246. Hormigas acordonadas, muy pronto mojadas.

Falso como todos los predictivos.

247. Aramos, dijo la mosca, y estaba en el cuerno del buey; o arando, o aramos, dijo el mosquito.

Expresión jocosa que refiere algo corriente y normal pues nada tiene de extraño que las moscas se detengan en la cornamenta de un buey durante las operaciones de arado sin ser molestada como si estuviera aposentada sobre la grupa o parte alcanzable por la cola.

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BIBLIOGRAFÍA:

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