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APUNTES SOBRE EL FOLKLORE RELIGIOSO EN EL MUNICIPIO DE GOZÓN (ASTURIAS)

FERNANDEZ MARTINEZ, Rubén / GARCIA FERNANDEZ, Adelina

Publicado en el año 2007 en la Revista de Folklore número 322.

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INTRODUCCIÓN

Un componente importante en la vida tradicional es la religión (en el más amplio sentido de la palabra). Esta sirvió como hilo conductor de la vida a través de los rituales de paso, heredados de la cultural ancestral indoeuropea (1), y que en Asturies, asimilada y adaptada por la iglesia Católica, aún hoy tiene gran arraigo.

Alrededor de estos ritos, al igual que sucedió en otros aspectos de la cultura tradicional, apareció un conjunto de manifestaciones folklóricas que se transmitieron oralmente.

Este trabajo es una pequeña muestra de esta tradición oral religiosa, recogida en el término municipal de Gozón (Asturias).

MATERIAL RECOGIDO

La campaña de recogida de información se realizó entre 2006 y los primeros meses de 2007; durante ésta se entrevistó a los informantes expresamente sobre el tema del que versa el trabajo.

Hemos dividido el material recogido en dos secciones:

– Rituales

– Oraciones y formulas

RITUALES

Primera comunión

Nuestros informantes nos contaron que era frecuente que durante el sacramento de la primera comunión, los niños partícipes recitasen o “echasen”, según lo denominaron los informantes, oraciones y versos de temática religiosa.

Hemos encontrado, hasta el momento, pocos ejemplos de esta costumbre en la bibliografía asturiana (2), que según los informantes (3) se remonta, por lo menos, hasta finales del siglo XIX.

Los versos recogidos no tienen métrica ni rima.

Por lo general, estos versos eran recitados por un solo niño, como por ejemplo el que sigue (4):

Si yo fuera la abuela dichosa de una familia,
al tocar oración, al tocar oración,
haría a los niños estar en casita,
y después en torno a mi silla,
les iría contando leyendas,
leyendas graciosas,
leyendas bonitas:
la del rey que quería ser monje,
la del monje feliz en su ermita,
las dulces leyendas de Jesús
de José y María.
Las mismas, las mismas,
que a mí me contaba mi madre querida.

En algunas ocasiones era escenificado por dos intérpretes (4):

–¿Sabes amiguina mía, el día tan señalado que es hoy?

–Pues no lo voy a saber, ¡el día de la primera comunión!

–Para la Virgen María, un día tan señalado, por eso vamos a ofrecerle flores: lirios y nardos.

–Acepto lo que tú dices, y con ferviente amor te pediremos Virgen Santa que nos des tu protección.

(Caen las dos de rodillas)

–Nos arrodillamos a tus pies y con ferviente amor, te pediremos Virgen Santa que nos dés tu bendición.

Otro ejemplo de verso, esta vez expresado en el habla popular asturiana (5):

Llucerín del cielu
al poneme xunto a ti,
y mirar esos güeyinos
que rellucen como’l sol,
y al mirar esos papinos
con esos furaquinos
que facente encantador,
y la sonrisa tan suave
que sal de la to boquina,
y los bracinos torniaos,
y los pies tan piquiñinos,
que causen admiración.
Nun pueu d’aquí marchar
sin facete adoración.
Adiós neñín de mio vida,
llevo fincaes nel alma,
les facciones de tu cara
y tu sonrisa de gracia.

Los versos en ninguno de los casos fueron escritos (que se sepa) por los informantes, de hecho, todos parecen obra de mano culta, quizás el cura o el maestro de la escuela, pues se expresan en castellano, no en la lengua de la zona, el bable de Cabu Peñes (6); incluso el verso escrito en el lenguaje popular, usa algunos términos “cultos” (encantador, admiración, adoración y facciones), que no eran usados por el pueblo.

Culto a las Ánimas del Purgatorio

Eran frecuentes en toda Asturias (7), diferentes manifestaciones (8) de culto a las Ánimas del Purgatorio.

En Gozón todos los días después de la jornada de trabajo, los miembros de la familia se reunían para rezar el Rosario por los vivos y los muertos; además solían rezar oraciones específicas para las Ánimas:

Por el rastro de la sangre
que Jesús ha derramado,
iba la Virgen María,
buscando a Jesús amado.
En el medio del camino
una mujer ha encontrado.
–Dime cristiana mujer
si has visto a Jesús amado.
–Sí señora, sí lo he visto
por aquí pasó llorando,
con una Cruz por los hombros
que era un madero muy pesado.
El que esta oración dijera
todos los días del año,
sacaría un alma de penas
y la suya del pecado.
El que la sabe y no la diz
Jesucristo lo maldiz,
y el que la sabe y no la aprende
Jesucristo lo reprende (9).

A nivel de parroquia también se rendía el culto, a través de la ronda de “Ánimes”. Los informantes de Gozón, recuerdan la existencia del rito. Se celebraba el día de Navidad, y los vecinos según pasaba la comitiva de “ánimes” por las casas salían a escuchar el canto, una tonada monótona acompañada por toques de campanilla, por lo general permanecían de rodillas. Al domingo siguiente después de la misa se cantaba nuevamente el “Cantar de Ánimes”.

Por desgracia ninguno de los informantes recuerda el citado canto. Aurelio de Llano, en 1920, recogió un Canto de Ánimas en una de las parroquias de Gozón (7): ¡Oh fuego, fuego te toco, que me abraso y que me quemo! Dios te pido, cristiano Que me saques de este fuego.

Las Flores de Mayo

Es un rito honrando a Santa María practicado desde muy antiguo en Asturias, posiblemente sucesor del culto a diosas paganas. En Asturias existen algunos ejemplos recogidos (2).

En Gozón, durante todo Mayo los mozos y mozas acudían a la iglesia parroquial para rezar el Rosario; después dependiendo de la parroquia se cantaban himnos alusivos a María, se meditaba sobre la Gracia de María…

Esta práctica tenía gran aceptación, pues a la salida de la iglesia era común que muchos de los asistentes quedasen reunidos en el cabildo de la iglesia, hablando, cortejando…

Otros rituales

El Viático (9): cuando pasaba el Santo Viático, procesión que acudía cuando el cura iba a dar la Extremaunción a un enfermo, los vecinos de Gozón se arrodillaban y rezaban una oración.

Rogativas (9, 10): algunos recuerdan que en años de pocas lluvias se realizaban Rogativas. Una procesión de vecinos, encabezada por el cura “echando” un Responso, recorría los caminos parroquiales.

ORACIONES Y FÓRMULAS

Oraciones: existía una serie de momentos del día dedicados a la oración, y para cada momento existía un rezo. Quien dirigía estos momentos, por lo general, era una persona anciana (sobre todo mujeres), que reunía a la familia, dirigía el Rosario, enseñaba a los jóvenes, etc…

Así, por ejemplo, el día comenzaba y finalizaba con esta oración:

Con Dios m’acuesto,
con Dios me levanto,
con la gracia de Dios,
y el Espiritu Santo.
Cien candelines ardiendo,
otres tantes replandeciendo,
porque Dios es mi padre
Santa María mi madre,
San Pedro mi pariente,
porque me puso la Cruz en la frente,
pa que’l pecao no me tiente,
nin de noche nin de día
Pater Noster, Ave María (9,11).

Al mediodía se rezaba el Ángelus, por la tarde (como ya dijimos) el Rosario, después de éste se solía decir:

Que Señor nos axunte aquí, que nos axunte nel Santísimo Reino, cuando tu voluntad esté cumplida, échame Señor tu santa bendición, que sea en nombre del Padre, del Hijo y del Espiritu Santo. Amén (9).

¡Señor! ¡Señor! tu caridad me abruma,
tú mi Dios, que la espuma
de los mares tranquilo te paseas.
Tú que tienes por reino y poderío
la nada y el vacío de
donde mundos como tú acento creas
¡Tú! ¡Tan grande! ¡Tan rico!
¡Tan potente!, que con tu mirada
ardiente los tronos de los césares calcinas.
¡Tú! ¿bajas de mi pecho a la morada,
choza desmantelada?
tierra llena de arrojos y espinas.
Tú, ¿y a mí? No Señor
no soy digna de que bajes
a esta pobre mansión negra y oscura.
Más… ¿Qué digo?, mi gloria,
mi alegría, ven pronto al alma mía
fuente eterna de paz y de ventura.
Tú, que todo lo sabes,
si alguna vez que el alma mía,
ha de romper de tu amistad los lazos,
ya no quiero vivir sin tu cariño.
Vuele esta pobre hija tuya
hoy mismo a disfrutar de tu abrazo (9).

Otra oración, aunque incompleta, era:

Señor mío Jesucristo,
Dios y hombre verdadero.
No murió por sus pecados,
que murió por los ajenos.
Y en la Cruz está clavado
con fuertes clavos de hierro.
Dulce padre de mi vida
que tan ofendido os tengo… (9).

Fórmulas: la religión daba refugio de lo desconocido, de la enfermedad. Encomendarse a diversos santos sanadores y protectores formaba parte de las medidas profilácticas ante el mal.

Así, Santa Bárbara protegía del trueno:

Santa Bárbara bendita
que nel cielu tas escrita
con papel y agua bendita
a la vera de la Cruz
Pater Noster amen Jesús (11).

De la lluvia se encargaba la Virgen de Covadonga:

Que llueva, que llueva,
la Virxen de la Cueva,
los paxarinos canten,
les ñubes se levanten,
que si, que non
que caiga un chaparrón,
con azúcar y turrón.

Purificar el agua era cosa de Dios y la Virgen:

Por equí pasó Dios,
por equí pasó la Virxen,
les gafures que tien,
que-y les quiten (11).

Para encontrar los objetos perdidos había que encomendarse a dos santos:

San Antonio bendito,
preséntame lo bonito.
San Pedro precioso,
preséntame lo hermoso (4).

____________

NOTAS

(1) HOYOS, Luis de: “Manual de Folklore”, Revista de Occidente, Madrid, 1947.

(2) PRIETO GONZÁLEZ, María del Carmen: Música de tradición oral en el Concejo de Lena (Asturias), Fundación Municipal de Cultura y Educación y Universidad Popular, Gijón, 2006.

(3) Este verso fue escenificado por Dolores Fernández, Lola “el Pinto”, y Florentina Fernández, Florina “el Pinto” ambas del pueblo de Bañugues, en 1926, que lo aprendieron de la madre de Lola. Posteriormente Lola “el Pinto” se lo enseñó a su hija Florentina Fernández García, y a su sobrina María Elena García Fernández, para recitarlo el día de su Primera Comunión.

(4) Informó Florentina García Fernández, del pueblo de Bañugues.

(5) Informó María Elena García Fernández, del pueblo de Bañugues, lo aprendió de su madre, Hortensia “el Pinto”.

Su traducción castellana sería:

Lucerito del cielo
al ponerme junto a tí,
y mirar esos ojillos
que relucen como el sol,
y al mirar esos mofletes
con esos hoyuelos
que te hacen encantador,
y la sonrisa tan suave
que sale de tu boquita,
y los bracitos torneados,
y los pies tan pequeñitos,
que causan admiración.
No puedo de aquí marchar
sin hacerte adoración.
Adiós niñíto de mi vida,
llevo clavadas en el alma,
las facciones de tu cara
y tu sonrisa de gracia

(6) DÍAZ CASTAÑÓN, María del Carmen: El Bable del Cabo de Peñas, Real Instituto de Estudios Asturianos, Oviedo, 1966.

(7) LLANO ROZA DE AMPUDIA, Aurelio de: Del folklore asturiano, Instituto de Estudios Asturianos, Oviedo, 1972.

(8) FERNÁNDEZ GARCÍA, Joaquín: Curanderos y Santos Sanadores, Grupo Editorial Asturiano, Madrid, 1995.

(9) Informó María Elena García Fernández, del pueblo de Bañugues.

(10) Informó “La Pequeña” de “María del Llugar”, del pueblo de Bañugues.

(11) Informó Adelina García Fernández, del pueblo de Bañugues.

AGRADECIMIENTOS

Queremos agradecer a nuestros informantes por su paciencia y atención, sin ellos este patrimonio se habría perdido.