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El carnaval de Navalosa: estudio etnográfico–musical

MARTIN SANCHEZ, David

Publicado en el año 2008 en la Revista de Folklore número 329.

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La celebración del carnaval de Navalosa (Ávila) está protagonizada por los quintos de la localidad y presenta el desarrollo y las características que a continuación se detallan.

Primeramente, los quintos del año buscan una casa en la que reunirse, que será diferente cada año y que suele ser vieja o próxima a su derribo, aunque algunos años se han utilizado casas nuevas que estaban sin terminar de construir (1). Posteriormente buscan un “mayo”, es decir, un gran árbol –que suele ser un chopo por ser el árbol más alto de los existentes en la zona– que se sitúa en el centro de la Plaza Mayor, participando en su colocación los quintos y otras personas. La fecha en que se lleva a cabo esta actividad suele variar, no existiendo un día concreto (2). Posiblemente se trata de un elemento de alguna otra fiesta relacionada con la llegada de la primavera que se “trasvasó” a la fiesta analizada, aunque también pudo ser importado de costumbres de otras localidades y con los años aceptado como propio.

Con respecto a sus significado, SILVA y ROMÁN afirman que “el árbol simboliza el advenimiento del renacer de la naturaleza y la danza y la alegría de los hombres ante este hecho; posiblemente esta costumbre podría tener su origen en ritos celtas, quienes tenían unos árboles sagrados en lugares de culto en los que se reunían para danzar, celebrar ritos sagrados, y meditar” (3).

En cuanto a la colocación del mismo, MARTÍNEZ LASECA defiende que “en nuestra región castellano leonesa, corresponde a los mozos del lugar, y concretamente a los quintos, plantar el árbol; ellos son quienes habrán decidido cuál es el mejor árbol (ya que cuanto más alto sea el «mayo», más bizarría y valentía tienen los mozos del pueblo)” (4).

Durante la mañana del domingo de carnaval los quintos salen vestidos con un sombrero negro decorado con escarapelas, adorno consistente en un pequeño espejo circular decorado con cintas de colores (5). También llevan guantes blancos, pañuelos, esquilas atadas a las muñecas y un garrote adornado con cintas dedicadas y firmadas por las quintas; recorren el pueblo acompañados por amigos y familiares visitando todas las casas y recogiendo los alimentos que gratuitamente les entregan los vecinos (6). Para transportar todo lo que recogen se utilizan cestos, alforjas, burros y más recientemente maquinaria agrícola, mientras las madres y algunos colaboradores realizan un recuento de todo lo que va llegando a la casa y preparan la comida.

Por la tarde se reúne todo el pueblo en la Plaza Mayor en torno al mayo formando dos corros, uno con los quintos y quintas y otro con sus madres y otras mujeres.

Los “quintos viejos” (7) se visten de “cucurrumachos”, personajes que imitan animales a través de caretas de madera cubiertas con crines de caballo y con cuernos de vaca o cabra. El cuerpo va cubierto con un traje elaborado a partir de mantas de rayas tejidas con tiras de trapos en los telares del pueblo, denominadas mantas “pingueras”. Llevan colgados un gran número de cencerros para hacer ruido, un saco lleno de paja que arrojan a los asistentes y, en ocasiones, un bastón de mando con el cráneo de algún animal con cuernos. Con respecto a estos personajes, tan característicos en las fiestas del carnaval navalosano, GONZÁLEZ–HONTORIA nos ofrece la siguiente definición:

“Mozos embutidos en monos rellenos de paja para resultar más voluminosos, llevando en bandolera cincuenta o sesenta cencerros de diferentes tamaños. Sus máscaras resultan verdaderamente terroríficas, hechas con crines de caballo o yegua, y la cabeza cubierta con pieles de burro o conejo. En la frente unos cuernos de carnero o de vaca completan el disfraz. Van armados de “aguatochos” de saúco, una especie de jeringuillas con las que lanzan a la gente agua con ceniza, y con alforjas al hombro repletas de paja trillada, que también arrojan a todo el que encuentran por la calle” (8).

En la actualidad la costumbre de lanzar paja a la gente continúa presente pero los “aguatochos” que menciona GONZÁLEZ–HONTORIA hace ya tiempo que no se utilizan, debido principalmente a la suciedad que producían.

Las quintas, sus madres y algunos familiares, se visten con el traje típico de “serrana” que consta de: enaguas blancas, un “manteo” –falda plisada de color amarillo con cenefas de fieltro negro “picadas” (dibujadas y posteriormente recortadas) a mano–, una blusa blanca, un mantón o pañuelo sobre los hombros y zapatos negros.

Los cucurrumachos acuden a la Plaza Mayor de forma desordenada y comienzan a imitar labores agrícolas y ganaderas como arar la tierra con yugo y arado, segar la hierba, o animales pastando (9). Transcurrido un tiempo, desde el balcón del ayuntamiento y presidido por las autoridades, se lee un pregón que hace referencia a la actividad que han seguido los quintos a lo largo de la mañana. Dicho pregón lo elabora una joven de la localidad a través de coplas, forma estrófica que más se utiliza en el folklore español (10).

En un momento indicado en el pregón, uno de los vecinos del pueblo dispara con una escopeta dos tiros al aire, representando la muerte de “la vaquilla”, uno de los quintos nuevos que suele ser escogido de entre los que viven en el pueblo. A partir de ese instante, los quintos y quintas bailan alrededor del mayo hasta que acaba de leerse el pregón y los cucurrumachos se quitan las máscaras y descubren su identidad.

ESTUDIO DEL FOLKLORE MUSICAL.

Tradicionalmente, mientras los quintos iban recorriendo las casas del pueblo recogiendo los alimentos, las quintas y los amigos les acompañaban cantando, al igual que se hacían rondas por las calles los días anteriores, costumbres que han sido sustituidas por un radiocassete con la música del momento. Del mismo modo, cuando se juntaba todo el pueblo en la Plaza Mayor la tarde del domingo, una vez terminado de leer el pregón los “guitarreros” del pueblo –la rondalla– cantaba jotas y seguidillas tradicionales conocidas por la gente con el fin de que se pudiera bailar; recientemente esto ha sido sustituido por una orquesta que toca música actual.

Ante esta situación, se hace necesario recurrir a los informantes porque la observación directa no nos permite conocer el repertorio de esta fiesta. Así hemos podido recoger las siguientes canciones:

VELALLÍ LA TALLA

Presenta estructura de estribillo más estrofa con predominio de grados conjuntos. El estribillo presenta el mismo esquema rítmico para cada uno de los versos al igual que sucede en las estrofas.

Las estrofas cuarta y séptima coinciden con las que se cantan en localidades como San Bartolomé de Pinares, por lo que podría tratarse de un texto de amplia difusión geográfica. La última estrofa es original de la localidad porque hace referencia a “la Solana de los Santos”, un paraje navalosano por el que pasa el autobús (al que se llamaba “coche correo”, por haber llevado años atrás la correspondencia).

Informante: Encarnación Sánchez de 53 años.

Transcripción: David Martín Recopilación: Navalosa (Ávila), 29 de Marzo de 2002.

Velallí la talla
velallí el tallero
velallí la talla
donde me midieron.
Velallí la talla
velallí el tallero
velallí está el palo
donde me midieron.
Quinto soy de la que viene
vergüenza me da decirlo
sin un pelito en la barba
la cara como un chiquillo.
Viva la media naranja
viva la media leal
viva la mujer que espera
tres años a un militar.
Ya se van los quintos, madre
ya se va mi corazón
ya se van los que tiraban
chinitas a mi balcón.
Ya se van los quintos, madre
ya se va la gente loca
ya se van los que divierten
los domingos a las mozas.
Aunque me lleven a Ceuta
a Melilla y a Larache
en teniendo yo salud
he de volver a buscarte.
Melilla ya no es Melilla
Melilla es un matadero
donde matan a los hombres
como si fueran corderos.
Las madres son las que lloran
que las novias no lo sienten
se quedan cuatro chavales
y con ellos se divierten.
Ya viene el coche correo
por la solana los Santos
el que se lleva a los quintos
las madres quedan llorando.

SE VAN LOS QUINTOS

Consta de una sola frase musical para las cuatro frases textuales y en la versión cantada por nuestra informante sólo consta de una estrofa que utiliza la misma melodía para los cuatro versos. Presenta versos de 9 1 sílabas con rima AABB. La temática hace referencia a la marcha próxima de los quintos y aparece anisorritmia (cambio de acentuación) en quintos y en esta ciudad.

Informante: Encarnación Sánchez de 53 años.

Transcripción: David Martín

Recopilación: Navalosa (Ávila), 29 de Marzo de 2002.

Se van los quintos
se van, se van.
Se van los quintos
de esta ciudad.

De esta ciudad,
de este país.
Se van los quintos
se van a ir.

PORQUE SOY QUINTO Es una jota con estructura Aa Bb Cc, tres frases musicales de ocho compases que se repiten dos veces pero con distinto texto. Cada una de las frases se divide en dos semifrases de cuatro compases. Está en Fa mayor, con un ámbito de octava, sin grandes saltos y por tratarse de una jota está en ritmo ternario.

En el texto aparecen algunas sinalefas (Ej: quinto de_es te_año; y_a mi morena; vuelva_estará; para_enamorar). También encontramos anisorritmia (Ej: este_año; todos en reunión). Se trata de una canción “importada” puesto que no ha sido creada en la propia localidad sino que fue oída en algún lugar y después se introdujo.

Informante: Encarnación Sánchez de 53 años.

Transcripción: David Martín

Recopilación: Navalosa (Ávila), 29 de Marzo de 2002.

Porque soy quinto de este año
ya no me vas a querer
ya no saldrás a la puerta
como solías hacer.
Porque soy quinto,
mi madre llora
y a mi morena
la dejo sola.
Y ella me dice
la descarada
que cuando vuelva
estará casada.
Salid morenitas
salid a bailar
con gracia y salero
para enamorar.
Salid morenitas
salid al balcón
a ver “to” los mozos
todos en reunión.

YA SE VAN LOS QUINTOS, MADRE

Presenta estructura estrófica sin estribillo: hay cuatro estrofas todas con la misma música en las que los dos últimos versos se repiten. Cada una de las estrofas consta de dos frases de seis compases cada una. A su vez, estas frases se dividen en dos semifrases coincidentes con cada uno de los versos. Predominan grados conjuntos interrumpidos ocasionalmente por algún salto de tercera y abundan los cromatismos (la - si b - la) y se repite la misma figuración rítmica para las dos frases de que consta.

En cuanto al texto, la primera, tercera y cuarta estrofas ya aparecieron en la canción “Velallí la talla”, lo que demuestra el intercambio de textos entre distintas melodías debido a que todas tienen estructura de copla, lo que hace posible ese intercambio.

Informante: Aquilina Martín, de unos 77 años.

Transcripción: David Martín

Recopilación: Navalosa (Ávila), 2 de Mayo de 2002.

Ya se van los quintos, madre
ya se va mi corazón
ya se van los que tiraban
chinitas a mi balcón.
Los quintos somos nosotros
los soldados quién serán
y a otro año por ahora
de balde nos lo dirán.
Las madres son las que lloran
que las novias no lo sienten
“las” quedan cuatro chavales
y con ellos se divierten.
Ya viene el coche correo
por la solana los santos
los quintos ya se los llevan
y las madres quedan llorando.


CON EL RIQUI, RIQUI, RI

Consta de estribillo y dos estrofas. Las estrofas son de cuatro versos de ocho sílabas, con rima asonante en los versos pares e impares (abab). El ámbito no es muy amplio (sexta menor), predominando grados conjuntos.

Desde el punto de vista rítmico, en el estribillo se repite el mismo esquema rítmico para los dos primeros versos, que son octosílabos, mientras que el último verso es dodecasílabo y utiliza otro diseño rítmico. En las estrofas se repite el mismo esquema rítmico para cada uno de los versos. La temática no es específica de quintos aunque sí es de mocedad. Sería una canción de ronda que cantaban los quintos en sus fiestas y reuniones.

Informante: Encarnación Sánchez de 53 años.

Transcripción: David Martín

Recopilación: Navalosa (Ávila), 29 de Marzo de 2002.

ESTRIBILLO

Con el riqui, riqui, ri
con el riqui, riqui, ra
que la ronda por tu puerta va a pasar.
Con el riqui, riqui, ri
con el riqui, riqui, ro
que la ronda por tu puerta ya pasó.

ESTROFAS

Esta noche y la pasada
cómo no has venido amor
estando la noche clara,
y el caminillo andador.
Esta noche rondo yo
mañana ronde quien quiera
esta noche rondo yo
la calle de mi morena.

ARRIBA BARRABÁS

Tiene estructura de estribillo más estrofas pero tanto el estribillo como las cinco estrofas tienen la misma música.

Predominan grados conjuntos en sentido descendente interrumpidos por saltos de cuarta o quinta, destacando el intervalo de cuarta disminuida del compás seis de la transcripción. Se repite el mismo esquema rítmico cada dos versos mientras que el verso de vuelta, “arriba Barrabás”, tiene ritmo diferente. Las estrofas son seguidillas puesto que siguen el esquema 7a5b7c5b (rima asonante en los pares), con el verso de vuelta “arriba Barrabás”.

Aunque el texto no hace referencia explícita a los quintos, se trata de una canción de carácter festivo que se cantaba en diferentes situaciones, entre ellas las fiestas de los mozos antes de marcharse del pueblo.

Informante: Encarnación Sánchez de 53 años.

Transcripción: David Martín

Recopilación: Navalosa (Ávila), 29 de Marzo de 2002.

ESTRIBILLO

Arriba Barrabás, Barrabás valiente
arriba Barrabás que me voy sin verte.
Arriba Barrabás.

ESTROFAS

En medio de la plaza
hay un chinarro
la novia que “le” pise
se casa hogaño.
Arriba Barrabás.

La criada del cura
la más pequeña
la que guarda los huevos
entre la leña.
Arriba Barrabás.

La criada del cura
si la conoces
no te arrimes a ella
que tira coces.
Arriba Barrabás.

Anoche y antenoche
y esta mañana
y antes de levantarme
estaba en la cama.
Arriba Barrabás.

El cura de mi pueblo
tiene una burra
y la agarra del rabo
“pa” que no corra.
Arriba Barrabás.

EL MARTES DE CARNAVAL

Presenta estructura estrófica en la que todas las estrofas se cantan con la misma música y no hay estribillo. Musicalmente consta de dos frases, cada una con dos semifrases que se corresponden con los versos de la estrofa. Es una melodía tonal en La Mayor con un ámbito de sexta en la que todas las semifrases repiten el mismo esquema rítmico. El texto está formado por coplas, estrofas de cuatro versos octosílabos con rima asonante en los pares (- a – a), apareciendo frecuentes sinalefas (ej: fui_a_un), y anisorritmias (ej: martes, estaba).

Informante: Encarnación Sánchez de 53 años.

Transcripción: David Martín

Recopilación: Navalosa (Ávila), 29 de Marzo de 2002.

El martes de carnaval
de gitana me vestí
y me fui a un salón de baile
y estaba mi novio allí.
Gitana, gitanilla
me vas a hacer un favor
de decirme con salero
la gracia que tengo yo.
Eres un chico muy guapo
tienes muy buen corazón
pero la falta que tienes
que eres un camelador.
Has camelado a dos chicas
si quieres saber quién son
una morena con gracia
y una rubia como un sol.
Cásate con la morena
y serás afortunado
no te cases con la rubia
que serás un desgraciado.
Cásate con la morena
que te lo digo otra vez
y a la vuelta cuatro años
tres hijos has de tener.
Has de tener uno rubio
has de tener un delgado
y has de tener una niña
con el pelito rizado.
Adiós Pepe ya me marcho
que mi madre ya me espera
si quieres saber quién soy
soy tu novia la morena.
Soy tu novia la morena
la que te quiso y te amó
pero como eres tan pillo
te he jugado esta traición.

CARNAVALES CARNAVALES

La versión recogida consta de dos estrofas aunque podría tener más puesto que en otras zonas de difusión, (por ejemplo la versión que recoge García Matos en su Magna Antología del Folklore musical español), es de mayor extensión. Es tonal, abarca un ámbito de quinta, predominan grados conjuntos y el mayor salto que aparece es de tercera menor.

Debido a su rítmica ternaria podría tratarse de una jota pero según la informante en la localidad de recopilación no se bailaba, sólo se oía cantar a algunas personas. La primera estrofa es una copla (- a – a) mientras que la segunda consta únicamente de dos versos de diez sílabas. Sólo encontramos anisorritmia en “carnavales” (compases 1-2), y en “veré venir” (compases 6-7), en el resto del texto los acentos musicales y textuales coinciden. No hay sinalefas. Con toda seguridad se trata de una canción importada de otras localidades por ser de amplia difusión.

Informante: Encarnación Sánchez de 53 años.

Transcripción: David Martín

Recopilación: Navalosa (Ávila), 29 de Marzo de 2002.

Carnavales, carnavales,
cuando te veré venir
para ver a los borrachos
de la taberna salir.
Ero ero la flor del romero
ero ero que por ti me muero.

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NOTAS

(1) Costumbre similar la encontramos en la localidad segoviana de Otero de Herreros, con la diferencia de que en este pueblo se utiliza un local propiedad del ayuntamiento, por lo que todos los años es el mismo, encargándose los propios quintos de pintarlo de nuevo para eliminar las referencias a la quinta anterior y poder escribir las propias. Cfr. SANZ, Ignacio: “La fiesta de Quintos en Otero de Herreros” en Revista de Folklore, nº 49, 1985, pp. 10–15.

(2) En Otero de Herreros sí tiene fecha fija, la noche del 30 de abril, y también los quintos “requieren la ayuda de otros mozos”. Cfr. SANZ, Ignacio: Op. Cit., p. 10.

(3) Cfr. SILVA, Héctor y ROMÁN, Susan: El libro de las tradiciones, Robinbook, Barcelona, 2000, p. 110.

(4) MARTÍNEZ LASECA, José María: “¡Pinguemos los mayos!”, en Revista de Folklore, nº 121, 1991, pp. 3–7.

(5) Existen numerosas referencias a este adorno en los cancioneros de nuestra región. Cfr. MARTÍN SÁNCHEZ, David: “Las canciones populares de quintos en los cancioneros de Castilla y León” en Revista de Folklore , nº 264, 2002, p. 185.

(6) Esta costumbre de recoger alimentos entre los vecinos del pueblo también está presente en Otero de Herreros, con la diferencia de que allí sólo entran en sus propias casas. Las semejanzas están en que se les entregan, generalmente, huevos, patatas o chorizo, que constituirán la base de la comida del día siguiente. Cfr. SANZ, Ignacio: Op. Cit.

(7) Expresión utilizada por TOMÉ MARTÍN para referirse a “aquellos que han regresado del servicio militar”. Cfr. TOMÉ MARTÍN, Pedro: Antropología ecológica. Influencias, aportaciones e insuficiencias, Diputación Provincial de Ávila, Institución Gran Duque de Alba, Ávila, 1996, p. 417.

(8) GONZÁLEZ HONTORIA, G. y otros: El arte popular en Ávila, Institución Gran Duque de Alba, Ávila, 1985, p. 194. (Citado por TEJERO ROBLEDO, Eduardo: Literatura de tradición oral en Ávila, Diputación Provincial de Ávila, Institución Gran Duque de Alba, 1996, p. 275).

(9) Esta costumbre de imitar animales sería muestra del valor que se otorgaba al ganado como fuente de riqueza en las sociedades agrícolas. Podría tener su origen en rituales de caza, ganaderos y agrarios en los que las divinidades se representaban por medio de animales que eran objeto de adoración en ciertos días del año.

(10) Cfr. PALACIOS GAROZ, Miguel Ángel: Introducción a la música popular castellana y leonesa, Junta de Castilla y León, Burgos, 1984, p. 26.