Si desea contactar con la Revista de Foklore puede hacerlo desde la sección de contacto de la Fundación Joaquín Díaz >

Búsqueda por: autor, título, año o número de revista *
* Es válido cualquier término del nombre/apellido del autor, del título del artículo y del número de revista o año.

ANOTACIONES AL ENCUENTRO DE SAELICES DE MAYORGA

PANIZO RODRIGUEZ, Juliana

Publicado en el año 2010 en la Revista de Folklore número 345.

Esta visualización es solo del texto del artículo.
Puede descargarse el artículo completo en formato PDF desde la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

Revista de Folklore número 345 en formato PDF >

Los últimos números de la revista están disponibles en el servidor de la Fundación Joaquín Díaz >


SECUENCIA DE PASCUA
El pueblo de la provincia de Valladolid denominado Saelices de Mayorga se halla ubicado en llano, a la margen izquierda del Río Cea; los benedictinos de Sahagún fundaron un monasterio en el siglo X, dedicado a San Félix, que constituiría el origen del pueblo. Fernando IV el Emplazado concedió, en 1306, diversos privilegios a la localidad y, Alfonso I permitió al abad de Sahagún cercar la villa de Saelices.

Pascual Madoz, respecto a Saelices, afirma: “Tiene 80 casas; escuela de atención primaria y una iglesia parroquial. Produce: trigo, centeno, cebada, vino y hortalizas, y pastos con los que mantiene el ganado lanar, vacuno y mular”.


INTRODUCCIÓN

Lucharon vida y muerte en singular batalla,y,muerto el que es la Vida,triunfante se levanta.
¿Qué has visto de camino,María,en la mañana?
A mi Señor glorioso,la tumba abandonada, los ángeles testigos, sudarios y mortaja.
¡Resucitó de veras mi amor y mi esperanza!


RELIGIOSIDAD POPULAR

Mi informante comenta a Antonio Corral que “Saelices, como toda esta zona, ha sido un pueblo de muchas devociones, de muchas vocaciones y de muchos frailes”. La iglesia parroquial cuenta con un importante relicario. Entre las reliquias podemos destacar un trocito de la Cruz de Cristo, con el cual, los días de tormenta conjuraban y al toque de las campanas el pueblo se apiñaba en el portalillo de la iglesia y la negra nube o el pedrisco desaparecían y una reliquia de San Pedro Regalado, patrono de la Ciudad y de la Archidiócesis de Valladolid.

Saelices se unió a Villalpando para proclamar el dogma de la Inmaculada Concepción. El día ocho de
diciembre celebran su Fiesta Mayor, y a su patrona dedican los siguientes sencillos y expresivos versos:

Riberas del Cea y Esla,
pueblos de valor y fe,
dadme nuevas de mi Madre
la Madre que tanto amé.
Ella en mi niñez
mi cuna meció
por eso desde niña
siempre la quise yo.
Es la Virgen de Campablo
de Saelices el solar,
es el amor de mi alma
desde que yo supe amar.
En mi juventud
mis pasos guió
por eso desde niña
siempre la quise yo.

Dos importantes representaciones navideñas: la Corderada, similar a la de Castroponce, y el Auto de los Reyes Magos se ponían en escena hace poco más de una década, pero han dejado de celebrarse, me comenta D. Mateo Marcos, por falta de personal.


LA PROCESIÓN DEL ENCUENTRO EN SAELICES

José Luis Alonso Ponga en su interesante obra La Semana Santa en la Tierra de Campos vallisoletana, se suma a la opinión anterior al afirmar que hasta las procesiones del Encuentro del Domingo de Resurrección han desaparecido de nuestros pueblos, porque apenas hay gente para llevar las imágenes. En Saelices continúa celebrándose la procesión del Santo Encuentro de Jesús Resucitado con la Virgen, con gran fervor y singularidad. Los textos litúrgicos no nos hablan de la aparición de Cristo a su Madre, pero la imaginación popular suplirá a su manera tan lógico acontecimiento. Para la procesión del Encuentro se forman dos grupos, uno de hombres, incluyendo mozos y niños y otro de mujeres, jóvenes y niñas. Ellas portan la imagen de la Virgen con un manto negro, ellos procesionan a Jesús Resucitado. Parten ambas comitivas de la iglesia parroquial. Unos avanzan por una calle y otros por la otra, hasta encontrarse en un lugar emblemático del municipio. Al encontrarse las dos imágenes sus portadores colocan en el suelo las dos esculturas, las Hijas de María quitan el manto de luto a la Virgen y le ponen el de la alegría. Durante la procesión entonan las bellas estrofas que inserto a continuación y que llevan por título “Buenas Pascuas”.

Buenos días, Virgen Pura,
Madre del Divino Verbo,
¿Qué haces ahí en esta calle
cubierta con velo negro?

Voy en busca de mi Hijo
que me han dicho, por muy cierto,
que ayer tarde se ha perdido,
creo que estará en el templo.

Ya se cumplió la palabra
que al tiempo de morir Dios
se estremecieron los guardias,
glorioso resucitó.

Hoy domingo de mañana
del monumento salió,
tan alegre y tan gozoso
como el que nunca murió.

Ayer cruzabas las calles
de aquella ingrata ciudad,
abnegada en sentimiento
y profunda soledad.

A todos cuantos hallabas
preguntabas afligida,
por si acaso habían hallado
aquel Hijo de María.

Ninguno te satisface,
sólo aquellas tres Marías,
que apenas raya el alba
del sepulcro ya venían.

Testigos somos te dicen
que Cristo resucitó,
porque así lo ha anunciado
aquel ángel del Señor.

Ya cesaron nuestras penas,
todas nuestras amarguras,
y todo será placer
y eternamente dulzura.

Alarga, María, el paso,
que reconozco sin duda
te has de encontrar con tu Hijo,
en la calle la amargura.

Deja, María, ese manto
y revístete de gala,
que viene resplandeciendo
el que su muerte llorabas.

Virgen Santa del Rosario,
de luto te sales llena
y te vistes de alegría,
al ver a tu Hijo tan cerca.

Gloriosa resurrección
os damos en este día,
de haberos aparecido el ángel
y estar en su compañía.

Mil parabienes os damos,
Gloriosas y semejantes,
por haberos encontrado
con vuestro Hijo triunfante.

Camina con Dios, María,
camina gozosa al templo
y nosotros todos juntos
vamos en tu seguimiento.

Recibe, Jesús amante,
nuestros tiernos sentimientos,
por eso hoy de mañana
te salimos al encuentro.

El dolor de nuestra Madre
conviértase en alegría,
para poder celebrar
el misterio de este día.

Contener, Dios amoroso,
nuestra excesiva alegría,
para poder celebrar
el misterio de este día.

Regocíjate, María,
y alégrate el corazón
y alégrese todo el mundo
de la gran Resurrección.

Abre las puertas del cielo
que el pecado las cerró,
aunque es cierto, Madre mía,
que bien caro nos costó.

Pero no mires el precio
mira nuestra redención,
por la que tanto amabas
y ardía tu corazón.

Pedid, Madre venturosa,
por nosotros miserables,
para que resucitemos
de nuestras culpas y males.

Resuciten nuestras almas
que hasta aquí estaban dormidas.
Quiera Dios que desde ahora
quedemos arrepentidas.

En esta Semana Santa
quedamos arrepentidas,
por haber bebido el agua
de las fuentes cristalinas.

Y a todos los que conozco
escuchan nuestros acentos,
allá también nos escuchen,
gozando de sus portentos.

Benignamente te mira
la afición de los mortales,
espero con viva fe
el consuelo de tus males.

A la entrada de la iglesia
me dio un salto el corazón,
al ver a la Virgen Pura
tan llena de resplandor.

Muy poco puede, Señora,
nuestra pobre devoción,
y recibe bondadosa
todo nuestro corazón.

Estas velas te traemos,
las traemos ofrecidas
ça Cristo Resucitado
y a su Madre peregrina.

A su Madre, Virgen Pura,
para que por su intercesión
nos alcance acá la gloria
y después la salvación.

Hombre, niños y mujeres,
todos los que hayan estado,
pedimos que nos dispensen
las faltas que hayan hallado.

(Todos a la salida de misa)

Buenas Pascuas, buenas Pascuas,
a los señores presentes,
y también al señor cura,
porque también las merece.

Al señor predicador
también le damos las gracias,
y que Dios le de salud
para otra Semana Santa.

La principal protagonista de estas treinta y tres bellas estrofas es la Virgen que se encuentra, después de un tremendo sufrimiento, con su Hijo resucitado. Aluden los versos a los textos evangélicos que anuncian la Resurrección del Señor, los vocativos afectivos y los términos que indican el gozo por la que denominan “gran Resurrección” desempeñan un papel importante. Con estas canciones felicitan a Jesús, a la Virgen y a todos los presentes por el importante acontecimiento.


EL ENCUENTRO EN OTROS MUNICIPIOS VALLISOLETANOS

En otras localidades de la provincia de Valladolid continúa viva la antiquísima procesión del Encuentro. Entre ellas podemos destacar la de San Pedro de Latarce, donde Jesús Resucitado se encuentra con su Madre, en ese momento quitan el manto de luto a la Señora, suenan las salvas en señal de alegría y sueltan unas palomas, símbolo de la paz.

En Villagarcía de Campos retiran el manto negro a la Virgen, al encontrarse con la Custodia que porta el sacerdote con Jesús Sacramentado, la ponen su corona de reina y lanzan cohetes para celebrar la alegría de la Madre que recupera a su Hijo.

San Cebrián de Mazote celebra la procesión del Encuentro antes de comenzar la Eucaristía y considera este acto uno de los más interesantes de su Semana Santa. Las mujeres procesionan a la Virgen con vestido verde, corona plateada y cubierta de luto negro por el fallecimiento de su Hijo. Por otro lado varios hombres llevan bajo palio al sacerdote que porta a Jesús Sacramentado, precedidos por tres señores que se turnan para llevar el Pendón. Acompañados por los vecinos del municipio recorren varias calles y regresan al templo, en este momento se produce el Encuentro entre la Virgen y el Santísimo, el que porta el Pendón hace tres reverencias a la Virgen primero y posteriormente al Santísimo.
En este ritual, el Pendón representa al pueblo, y las reverencias simbolizan que éste se postra de rodillas ante la Señora y Jesús Sacramentado. Posteriormente se retira el velo de luto a la Virgen como símbolo de la Resurrección.

En Villardefrades el domingo de Resurrección, al finalizar la Santa Misa tiene lugar la procesión del Encuentro y el tiro a Judas. Esta tradición consiste en abatir a tiros a un muñeco, símbolo del traidor. En Melgar de Abajo realizan el Encuentro con la Virgen y un niño Jesús.

Villanueva de los Caballeros, La Mudarra, Bolaños de Campos, Villafrechós, Peñafiel, Torrelobatón y La Unión de Campos realizan el citado acontecimiento con una imagen de la Virgen, generalmente la Dolorosa o la Virgen del Rosario y la custodia con Jesús Sacramentado. En Torrelobatón sustituyen la custodia por el Corazón de Jesús.

En Medina de Rioseco a finales del siglo XVI y durante los siglos XVII y XVIII, por la tarde, hacían la procesión con la custodia. En el siglo XVII en el interior del convento de San Francisco realizaban la procesión con el Santísimo y la Dolorosa. Actualmente el desfile procesional se realiza por la mañana, las campanas tocan a fiesta, los cofrades con sus capas de raso color hueso y las hermanas, ataviadas con sus preciosas y elegantes mantillas, ponen unas notas de emoción, fervor y alegría a este entrañable acto. El Encuentro se realiza, desde 2008, en el incomparable marco de la iglesia de Santa Cruz, las imágenes que procesionan son: Jesús Resucitado, perteneciente a la Escuela Castellana, siglo XVII y la Virgen de la Alegría vestida de riguroso luto que en realidad es una imagen de la Inmaculada atribuída a Gregorio Fernández, siglo XVII. Al retirar el luto a la Virgen suenan los acordes de la banda municipal.