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La vida cotidiana en un pueblo de Tierra de Campos: fiestas y catástrofes, entre los siglos XVI y XVII, en Castroverde de Campos

FERNANDEZ ALCALA, F. Pablo - VILLAR HERRERO, Sarvelio

Publicado en el año 2011 en la Revista de Folklore número 356.

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Castroverde es un pueblo de la Tierra de Campos, situado en la zona noreste de la provincia de Zamora. Está regado por el río Valderaduey y se encuentra a caballo de las provincias de León, Valladolid y Zamora(1).

A través de dos Libros de acuerdos del Concejo y del Regimiento(2) de la villa, vamos a descubrir como se vivía en esa época ateniéndonos a dos aspectos fundamentales en la vida cotidiana como eran los momentos de alegría, las fiestas, y, los de tristeza, las catástrofes.

Estos dos libros nos permiten conocer como lo pasaban nuestros antepasados ante hechos totalmente opuestos como son los momentos de alegría, de celebración gozosa y los de desgracias colectivas; y cómo en algunos momentos las situaciones difíciles por las que atravesaba la población influían en las fiestas que se iban a celebrar y que tenían establecidas.

En primer lugar vamos tratar de las fiestas, que se organizaban en la década de los setenta del siglo xvi y en los primeros años del siglo xvii.

Por propia experiencia sabemos que la fiesta es un momento muy importante en la vida de cualquier comunidad, pues ofrece motivos de reunión de las gentes del lugar y de otros lugares próximos. Además resultan buenos escenarios para la exhibición del poder, del status y de las categorías sociales, ocasiones para expresar las creencias comunes y para mostrar adhesión a los símbolos comunes; en suma son procesos rituales, que se han ido consolidando a través del tiempo.

Las Fiestas de Castroverde en los siglos xvi y xvii, podríamos dividirlas en dos tipos teniendo en consideración sobre quien recae la organización de las mismas. Las religiosas tienen en las cofradías a las encargadas de su organización, donde el componente religioso es lo fundamental, mientras que las del Concejo, organizadas por el Regimiento de la villa, pueden tener o no ese trasfondo religioso.

Pasemos a exponer lo que sobre las mismas nos aportan esos dos libros mencionados.

Fiestas religiosas

Corpus Christi:

Son las fiestas por excelencia y aunque es una fiesta eminentemente religiosa también se hacen comedias y se corren toros. La cofradía encargada de su organización es la Cofradía del Santísimo Sacramento. Así nos lo confirman las actas de los Libros de Acuerdos del Concejo, el día 13 de junio de 1571: “mandaron a Gonzalo de la Huerta, proqurador general dé a Juan Gato las cosas que sean necesarias e le pidiere para los autos que haze para el día del Corpus Christi y traya la cera y encienso ques menester para la procesión, que todo lo que gastare se le pasará en quenta”.

El 17 de mayo de 1606: “dijeron que por quanto a serbicio de Dios nuestro señor conbiene que las fiestas del Santísimo Sacramento se festejen como es rraçón y la confradía está pobre, las quales an decaydo por la poca limosna que se saca y para que de aquí adelante se animen los confrades y abades della y por que al presente para festejación de la dicha fiesta se hacen dos comedias las quales tocan a esta villa y no cesen de aquí adelante para ayuda del gasto dellas acordaron que de los vienes deste concejo se den al dicho Mancio Basallo para ayuda a traher los vestidos para las dichas comedias y hacer los tablados dellas zien rreales, los quales mandaron se los dé el procurador general del concejo desta villa que por éste le serán pasados en quenta”.

El 16 de junio de 1607: “acordaron que atento ay toros por la fiesta del Santísimo Sacramento y biene a ellos su señoría del señor Conde de Aranda y criados suyos y de su excelencia el marqués, mi señor, acordaron que se traya la colación siguiente, siete libras de dátiles y toda la demás colación que se le mandaren traer al procurador conforme a un memorial que se le entregare y lo ponga por quenta del concejo”.

La procesión del Corpus recorría todas las iglesias de la villa desde Santa María de La Sagrada, donde comenzaba (por ser esta la de más antigüedad), hasta la iglesia de San Salvador. Cuando ésta desaparezca(3), concluirá la procesión en la iglesia de Santa María del Río, sede de la Cofradía del Santísimo Sacramento, así en el acuerdo del regimiento de 6 de junio de 1608 se dice lo siguiente: “acordaron que por quanto la proçessión del día del Corpus Christi que solía hir de la yglesia de Nuestra Señora la Sagrada a la yglessia de señor San Salbador por aberse reducido la dicha yglesia del Salbador a las demás yglesias, y es fuerza el nonbrar yglessia donde baya la dicha processión cuyo nombramiento les conpete, por ser nonbramiento de la villa y proçesión suya, considerando a que la yglessia de Nuestra Señora del Río es la que está más lexos de la dicha yglesia de la Sagrada y que en la dicha yglesia de Santa María del Río está fundada la cofradía del Santíssimo Sacramento mandaban y mandaron y acordaron que la dicha prozessión de aquí adelante baya el dicho día de Corpus Christi la dicha prozessión a la dicha yglessia de Santa María del Río”.

Fiesta de los Mártires:

El Concejo tenía esta fiesta como propia, pues tenía “hecho voto” de guardarla. Se encargaba de la misma la Cofradía de Los Mártires, que tenía su sede en la parroquia de San Salvador, y después pasaría a San Nicolás. Esta cofradía pasa por ser una de las más antiguas de Castroverde, pues existe constancia de ella ya en el año 1409(4).

Se celebraba una comida entre el Regimiento y los cofrades, dando el regimiento el vino para la misma. En el año 1613, año de sequía, por estar pobre el Concejo, no se celebró la comida ni se hizo gasto en la Cofradía, como así queda reflejado en el Libro de Acuerdos del Concejo, el día 19 de enero de 1613: “... dixeron que por quanto los oficiales de la cofradía de los Mártires an representado en el ayuntamiento la costunbre en que están de que comiendo el ayuntamiento con ellos se les a de dar el bino que fuere nezessario para la cofradía a costa del concejo y aviendo mirado la poca posibilidad que por agora tiene la villa y que la comida que se avía de dar al ayuntamiento avía de ser tanbién por quenta del concejo mandaron que por este año la comida no se dé ni el bino a los dichos cofrades”.

Fiesta de Nuestra Señora de la Asunción:

La fiesta se celebraba el 15 de agosto y era organizada por la Cofradía de Nuestra Señora de la Asunción con sede en la iglesia de Santa María de La Sagrada. Solían celebrar la fiesta con toros, aunque también se hacían comedias. En el Libro de Acuerdos del Concejo hay constancia de ello, así en un acuerdo del 14 de agosto de 1608 se dice: “acordaron que por honrra de la fiesta de Nuestra Señora l[a] Absunçión se corran los toros que tiene conprados Gonzalo Madaleno, mayordomo. Y que el uno de los toros, el mejor que sus merçedes escogieren, se pese en la carnicería desta villa y se traya colación para el regimiento como se acostumbra. Y tenga el dicho procurador el dicho día bino y agua nezesaria, y baras”.

En otro acuerdo de 9 de agosto de 1609 se establece: “acordaron y mandaron que atento la cofradía y cofrades de Nuestra Señora l[a] Absunción por honrra de la fiesta tienen comedias y toros acordaron y dieron lizencia se agan las dichas fiestas y se corran los toros y mandaron que el dicho procurador traya colación para el regimiento y garruchas y adorne la cassa del ayuntamiento que lo que gastare se lo tomará en quenta en lo que diere de su procuración, y ansimesmo acordaron que si se mataren uno o dos toros se pesen en la carneçería al precio de la baca”.

Fiesta de la cofradía de Nuestra Señora del Rosario:

Se celebraba la fiesta el 18 de septiembre y se encargaba de su organización la Cofradía del mismo nombre. En el año 1606, hubo una gran sequía y el regimiento trata de impedir estas fiestas. El libro del Concejo así lo hace constar el 2 de septiembre de 1606: “dijeron que por quanto Álbaro de Baheza, como mayordomo de la confradía de Nuestra Sseñora del Rrosario, tiene determynado traher toros para la festejación de su fiesta y porque a esta villa le conbiene por muchas rraçones no se corran ni los trayan atento la probeça de los vecinos y grandes gastos que se les hacen y de lo que de correllos rresultan dependencias y otras muchas ocasiones por tanto acordaron y mandaron se notifique al dicho Álbaro de Baheça no baya ny traya toros por que no se los consentirán correr ny darán licencia para ello, y si daños hubiere en rraçón de los traher serán por su quenta”.

El acuerdo no tuvo efecto, pues unos días más tarde, el 13 de septiembre de 1606 y previamente a la celebración de la fiesta, el regimiento acuerda lo siguiente: “acordaron que para el día de los toros, ques el lunes que biene diez y ocho deste, tenga aparejado lo siguiente, una colación para el rregimiento y baras herradas y eche suelo de cal y arena a la sala del rregimiento y haga tapar y bruñir las hendiduras del corredor de manera questé bueno”.

Fiestas que celebraba el Regimiento

Fiesta de San Juan:

Eran éstas fiestas organizadas por el Concejo. Al parecer una de las condiciones para quedarse con el negocio de la carnicería de la villa, según se deduce del contrato celebrado entre el Regimiento y Melchor López en los años 1578 y 1579, era traer unos toros para que se corrieran en la villa el día de san Juan.

En 1578 decide el Regimiento, “que estos toros se vendan por 9.000 maravedíes, dada la esterilidad del año y la necesidad de los vecinos de la villa”.

El año siguiente en 1579, el carnicero Melchor López es requerido por dos veces para que tenga preparados los toros para el día de san Juan, ante la negativa de este, se decide que el regidor Sebastián de Quevedo los vaya a comprar a su costa. El Libro de Acuerdos recoge estas circunstancias en el acta de 8 de junio de 1579 “Y ansmesmo se acordó de que pues Melchor López, obligado a la carnezería, está requerido por dos vezes de dar toros questá obligado para el día de san Juan se acordó que el señor Quebedo, rregidor, vaya a los conprar a costa del dicho Melchor López, y se parta mañana en todo el día”.

Otras fiestas del Regimiento:

La llegada a la villa de algún personaje importante era motivo para la fiesta, siendo agasajado con alguna celebración, así solía ocurrir cuando venía el señor de la villa a Castroverde.

La visita a la villa de Castroverde de doña Mariana del Castillo, mujer de don Antonio de Bonal (Oidor del Consejo Real, natural de Castroverde de Campos y principal valedor de los asuntos que el Concejo de Castroverde tenía que solventar en la Corte), motivó que se celebrase una fiesta. La fiesta fue de tal categoría, que ni siquiera estas celebraciones se le hacían al Marqués de Astorga, cuando venía a la villa. En el Libro de Acuerdos queda reflejado el acuerdo de 23 de mayo de 1614: “dijeron que por quanto esta villa está dispuesta de hacer zierto rrecebimiento a la señora doña Mariana del Castillo, muger del señor don Antonio Bonal y para ello se acuerda se trayan toros y que por ellos baya Hernando Lobo, escrivano desta villa, y para ayuda a su gasto se le dé dos docenas de rreales y para que pueda obligarles por el precio que costaren, se les dé poder de parte desta villa”.

En esos tiempos en Castroverde la diversión de las gentes del lugar giraba principalmente, como comprobamos a través de los testimonios que contienen los Libros de Acuerdos, en torno a las comedias y los toros. Es de destacar al respecto que tanto las comedias como los toros se siguen manteniendo, a día de hoy, como plato fuerte de las fiestas de la localidad.

La otra cara de la moneda de la vida cotidiana la constituyen los momentos de dificultad, y estos suelen venir en muchos casos por los caprichos de la madre naturaleza o por las precarias medidas sanitarias del momento. Así vamos a verlo.

Las catástrofes que aparecen en esos libros consignadas son varias: sequías, pestes, plagas de langosta e inundaciones. Los acontecimientos desgraciados aparecen cronológicamente documentados. El último recurso de los habitantes, ante hechos tan calamitosos, será recurrir a la providencia divina.

Sequías:

Un año de malas cosechas debido a la sequía suponía la pobreza de los habitantes, niños abandonados, epidemias y muerte.

En el período comprendido entre los años 1570 a 1580, hay varias procesiones en la villa debido a la escasez de agua:

El 19 de mayo de 1570, el Concejo acuerda que se vaya en procesión, por los buenos temporales, a la iglesia de Nuestra Señora de Cabo de Barcial de la Loma(5): “... que por debución se fuese desta villa a la yglesia de Nuestra Señora de Cabo de la villa de Varçial en procisión por rogación de buenos temporales con ayuntamiento de pueblo e confradía de la Santísima Beracruz, e mandaron que para luz e acompañamiento del culto divino fuese el procurador a Medina de Rioseco e trujese seis achas enteras e dos velas de una libra e tubiese aparejado para el lunes siguiente pan, vino, queso para llevar en la dicha procisión para los cofrades de la Cruz”.

El 26 de abril de 1577, por la gran necesidad de agua, acuerda el Concejo se haga procesión desde Castroverde a la villa de Barcial con el Santo Cristo: “se acordó que atenta la gran esterilidad del tiempo e nezesidad de agua que nuestro señor a sido servido de nos dar se acordaba e acordó que se baya en prozisión desta villa a Barzial de la Loma con la ymagen del Santísimo Cruzifijo e para ello el procurador apareje e gaste la zera e todo lo que sea necesario e se gaste según e como se a ffecho otras bezes que nuestro señor a sido servido de dar esta nezesidad”.

Ir a Barcial de la Loma requería que la procesión tuviese un recorrido entre ir i volver de seis kilómetros. Casi con toda seguridad que la imagen o imágenes procesionadas fuesen llevadas a hombros de los fieles. También queda claro que este tipo de procesiones se venían haciendo desde tiempos pretéritos.

El 16 de abril de 1578, se acuerda la celebración de tres procesiones en la villa desde Santa María La Sagrada, San Salvador y Santa María del Río, por la gran necesidad de agua: “... dixeron que atento que la esterelidad del tienpo y seca es grande y para que Nuestro Señor Dios sea servido de nos probeher con su misericordia de agua que se hagan tres prozisyones en tres días siguientes que salgan la una de la yglesia de Nuestra Señora la Sagrada e otra de señor Sant Salbador e otra de Nuestra Señora del Rrío e todas tres bengan a la yglesia de señor San Nyculás a la capilla del Santísimo Cruzifijo e se digan tres mysas en los dichos tres días solenes al Espíritu Santo para que sea servido de nos probeher de agua”.

Ante la pertinaz sequía el 2 de mayo de 1578, se acuerda hacer una procesión desde Castroverde hasta San Vicente(6) por la necesidad de agua: “acordaron que atento la gran nezesidad de que ay de agua y la esterilidad del tiempo se baya desta villa a prozisión a la hermita de señor Sant Bicente desta dicha billa con la ymajen del Santísimo Cruzifijo del señor Sant Niculás con la prozisión solemnemente ffecha y el procurador llebe recaudo de pan e bino e queso y todo lo que sea necesario para los penitentes que ban en diziplina e para los clérigos e lo haga cumplidamente e se le tomará en quenta todo lo que gastare e que se mande pregonar que nynguna persona de doze años para arriba deje de yr a la dicha prozisyón so pena de doszientos maravedís para el concejo desta villa”.

Hacer una procesión desde la villa hasta San Vicente era un buen paseo, pues era necesario recorrer unos seis kilómetros de ida otros tantos de vuelta. Vemos que era una obligación asistir a la misma a partir de los 12 años so pena de recibir la sanción correspondiente si no se hacía. Dado que se requería pasar mucho tiempo fuera del pueblo debían proveerse del alimento necesario para las personas que asumían la parte pesada de la misma como era llevar el Cristo. Es casi seguro que la imagen que se acompañaba en la procesión fuese la del Cristo de las Aguas que se veneraba en el altar situado bajo la torre de la iglesia de San Nicolás. Tambien es de suponer que la imagen fuese llevada a hombros por los fieles.

En el periodo comprendido entre el 1604 al 1615, se celebran diversas procesiones, por los mismos motivos:

El 29 de abril de 1605 se celebran tres procesiones al Santísimo Crucifijo por la falta de agua: “acordaron que por la necesidad que ay de agua se agan tres procesiones al Santo Crucifijo de las yglesias parrochiales y se digan tres missas botibas las quales las processiones comiencen desde mañana sábado ttreynta de abrill”.

El 6 de mayo de 1605, se realiza una procesión a la ermita de Santa María de Sanillas(7) con el Santísimo Crucifijo. “acordaron que por la falta de agua que ay se baya en proçesión a la hermita de Sanyllas y se llebe en procesión el Santísimo Crucifijo y se bayan acotando los confrades de la confradía de la Cruz desta villa y se trate con los avades y diputados de la dicha confradía y se traya la ymagen de Nuestra Señora de Sanyllas y se ponga en el altar de la Capilla del Cruzifijo y en ella esté hasta el día de la danza, en todos los quales se a de decir una mysa cantada, y acavados se a de bolber en procesión a la dicha hermita de Sanyllas su ymagen la qual procisión botaban e botaron para el domingo primero que biene que se quentan ocho días deste mes de mayo, digo, para el lunes siguiente nuebe deste mes de mayo.

Y ansimesmo acordaron que se baya a Billalpando al monesterio de San Francisco a pedir al padre guardián un padre que predique el día de la procesión”.

El 22 de mayo de 1606, por la escasez de agua, el Concejo ordena que se lleve al Santísimo Cristo a la ermita de Santa María de Sanillas y se traiga la imagen de Nuestra Señora: “acordaron que atento ay mucha necesidad de agua al pressente y conbiene se hagan algunas prozisiones acordaron que para el lunes benidero veinte y nuebe días deste presente mes de mayo se haga procisión general de diciplina y se saque e llebe el Santísimo Cruzifijo en ella a la hermita de Nuestra Señora de Sanyllas y se traya por nueve días la ymajen de Nuestra Señora para que en ellos se le digan nuebe misas cantadas, y acavados se a de bolber a la dicha hermita en procesión para lo qual mandaron al procurador desta villa traya la cera neçessaria y se aperciba al Cabildo desta dicha villa para la dicha procisión y a los abades y diputados de la confradía de la Clara Luz para que muña a la dicha confradía para ello e se junte en su Cabildo”.

El 4 de mayo de 1609, hay noticias de sequía y procesiones. “acordaron que por la falta de agua que al presente ay se hagan proçesiones en esta manera. Que maña[na] martes se baya en procesión de la iglesia de la Sagrada desta villa a señor San Nyculás a donde se a de decir una mysa al Santísimo Cruzifijo cantada.Y el miércoles a de hacerse otra proçesión de la dicha iglesia de San Juan a San Niculás y decir otra misa cantada en el dicho altar del Santo Cruzifijo.Y el juebes se a de benir en procesión de la iglesia de Santa María del Rrío al dicho Cruzifijo y decir otra misa cantada. Y el biernes se a de hir en procesión de la iglesia de San Nyculás con el Santísimo Cristo a la hermyta de Nuestra Señora de Sanyllas con diciplina y traher la ymagen de Nuestra Señora para questé en el altar del Cristo nuebe días a donde se le an de decir nuebe misas. Y para esto se a de avisar al Cavildo desta villa se hallen a las dichas procesiones y a los avades de la Cruz y demás confradías para que se prebengan las ynsinias dellas y pendones. Y mandaron quel procurador gaste la çera necessaria para el dicho hefeto. Y que se traya un frayle francisco que predique en la hermita de Sanyllas”.

El 30 de abril de 1612, se hacen tres procesiones hasta la Capilla del Cristo en San Nicolás: “acordaron que por quanto ay gran nezesidad de agua para los tenporales se agan tres prozesiones a la capilla del Cristo de Sant Nicolás donde se digan tres misas cantadas en esta manera, que el miércoles que biene se benga con prozesión de Santa María Sagrada, y el biernes de San Juan y el sábado de Santa María del Río a la dicha yglesia y capilla y en cada uno de los dichos días se diga la dicha missa y se pregone que de todas las cassas baya una persona a las dichas prozesiones y misa, so pena de medio real a cada uno de pena aplicado para gastos del conçexo y que el procurador baya por la zera que fuere nezessaria para las dichas missas”.

El 6 de mayo de 1612, el Concejo dispone que se lleve el Cristo a la ermita de Santa María de Sanillas y se traiga la imagen de Nuestra Señora a la Capilla del Santísimo Cristo: “dijeron que por quanto se an echo processiones al vendito Cristo que está en la iglesia de señor San Niculás de esta villa i todavía la necessidad de el agua es grande acordaron se saque el Cristo de su capilla i se lleve a la hermita de Nuestra Señora de Sanillas con diciplina i se traiga la imajen de Nuestra Señora para que se esté en el altar de el Santíssimo Cristo nueve días a donde se le an de deçir nueve missas i para esto se a de avisar al Cabildo de esta villa se allen a la dicha proçessión i a los abades de la Cruz i las demás cofradías para que prevengan las insinias i pendones i mandaron que el procurador gaste la çera neçessaria para el dicho efeto i que al dicho Cavildo en las cassas de este aiuntamiento se les dé una colación a dispusiçión suia i que se traiga un fraile dominico que predique”.

El 7 de junio de 1614, hay otra petición del Concejo para que salga en procesión el Cristo de las Aguas hasta la ermita de Santa María de Sanillas por los buenos temporales: “dijeron que la esterilidad del tienpo y tenporales es grande y la nescesidad del agua y para el remedio y socorro destas nezesidades acordaron se hagan procesiones generales pidiendo y suplicando a Dios nos dé lo que más convenga para su sancto servicio y bien de los temporales en esta manera.

Primeramente que el viernes que viene que se contará treçe deste pressente mes se haga una procesión general que salga de la iglesia del señor Sant Nicolás con el Santísimo Cristo de la dicha iglesia y la imajen de Nuestra Señora de los Angeles en el retablo del altar mayor de la dicha iglesia y se haga con la reberencia y dezencia que se debe y en la forma que se suele haçer y baya con diziplina a la hermita de Nuestra Señora de Sanillas donde se diga misa cantada y se trayga la ymagen de Nuestra Señora de la dicha hermita a la capilla del Santísimo Cristo de Sant Nicolás y en ella se haga un novenario de nueve días y en cada uno se diga una misa cantada con el Cavildo y clerecía desta villa como es acostumbre”.

El 17 de junio de 1614 ante la apremiante necesidad de agua se decide ir nuevamente en procesión a San Vicente dos días más tarde, “... quel jueves que viene que se contarán diez y nueve días deste pressente mes se haga procesión general por el agua y baya y se salga de la iglesia de señor Sant Nicolás desta villa a la hermita de señor Sant Vicente, ques esta prozesión segunda bez y bayan los confrades de la Cruz todos en blanco con sus ynsinias como siempre se suele hazer.

Yten se lleve en la dicha processión la ymagen de Nuestra Señora del Rossario y la de señor Sant Sebastián questan en la dicha yglesia y se trayga al señor Sant Vicente a la dicha yglesia en processión y se ponga en el altar del Cristo donde esté asta que se acave el novenario questá comenzado y en su lugar se quede la ymagen de señor Sant Sebastián asta que se buelba en procesión el señor San Vicente a su casa.

“Yten quel procurador lleve para el Cavildo, justicia y rrejimiento, dos corderos, tres piernas de carnero, digo quatro piernas, y un pernil de tocino, fianbres y el pan nescessario y diez cántaros de vino para el dicho efeto y para bever los confrades de la Cruz, y una carral de agua y se procure muy tenplano por causa del sol, y para esto está ya el Cavildo hablado”.

Si comparamos el avituallamiento que precisaron para esta procesión con otra a San Vicente, celebrada treinta y seis años antes, vemos que la presencia específica de las autoridades así como de la cofradía de la Cruz, supuso un considerable aumento de alimentos, al normal de pan, vino y queso, en este caso se recurre a alimentos como carnes, tocinos y fiambres, bastante más consistentes que los anteriores. Además al tener que llevar dos imágenes se necesitaba de más disciplinantes a quienes había que agasajar. Entendemos que el resto de los fieles no implicados directamente en soportar las imágenes se buscarían la vida por su cuenta en cuanto al refrigerio se refiere. Parece que en esta ocasión no procesionan al Cristo de las Aguas, al menos en la noticia no figura, pero aparecen por primera vez Nuestra Señora del Rosario y San Sebastián, patrono de la localidad.

Pestes:

Nos encontramos ante una de las causas más importantes de la despoblación en Castilla durante este periodo, la peste de 1597 a 1602 tuvo 500.000 víctimas en España y se introdujo a través de los puertos del Cantábrico.

Estas calamidades diezmaban la población rural de la época en muy poco tiempo. La fechas de 1570 y 1597, son de especial incidencia, en la comarca de Tierra de Campos.

Así en un acuerdo del Regimiento de Castroverde de 18 de julio de 1570 se establece lo siguiente: “... El dicho día, mes e año susodicho fué acordado por los dichos señores justicia e rrejimiento que por raçón de la peste que dicen ay en el lugar de Villar se cierren los portillos que ay habiertos en la cerca que esta villa tiene e se pongan guardas a las puertas que hai de villa, las quales sean personas de rrecaudo, repartiéndolos por cuartos según e cómo se guardava en los años pasados”.

En otro acuerdo de 6 de septiembre de 1577 se dice: “... que atento que son ynformados que en las villas de Ponferrada y Cacabelos e Galizia y en la ziudad de León y en otras partes mueren de pes[te] que acordaban e acordaron que por quadrillas se guarde [de] día y de noche esta dicha villa e se pregone públicamente que nynguna persona vezina desta villa sea osada de acojer en su casa nynguna persona de las villas arriba dichas so pena de diez mill maravedís e dos años de destierro desta villa, prozisión y treinta días de cárzel, los quales se les executarán y que los mesoneros so la dicha pena no acojan las dichas personas”.

Plagas de langosta: Esta calamidad estaba asociada, generalmente, a los años de sequía. En Castroverde se da en dos años seguidos en 1570 y 1571.

En 1570, hay plaga de langosta en nuestra villa y el regimiento el 8 de julio de 1570 toma el siguiente acuerdo: “acordaban e hacordaron que se apregonase públicamente en la dicha villa que todos los vecinos de hella de cualquier estado e condición que sean desde mañana domingo que se contarán nuebe del dicho mes salgan desde las tres oras de la mañana asta que sean mandados bolver a coger la langosta por la orden que les fuere dado por los dichos señores y de cada una casa de vezino como sea labrador de par de mulas o bueyes dos personas y los senareros de cada casa una persona todos con costales y escobas y rrecaudo para traerla y lo agan so pena de ducientos maravedís y diez días de cárcel”.

En 1571, ya se detecta la plaga de langosta en el mes de abril, haciéndose una procesión desde la iglesia de Santa María del Río hasta la de San Nicolás. En mayo continúa la plaga, por lo que el regimiento toma el siguiente acuerdo el 9 de mayode 1571: “dijeron que en veneración de la plaga de la langosta que ay hen esta villa e término tomaban e tomaron por abogado al bienabenturado san Gregorio Naceanceno, cuya fiesta e día es miércoles siguiente que se contarán nuebe del dicho mes, por tanto que mandaban e mandaron los vecinos desta villa el dicho día le guarden perpetuamente para siempre jamás, el que no lo hiciere caya en pena de doscientos maravedís, e se aga procisión solene de Nuestra Señora Sagrada a San Salvador do cupo por suerte”.

Inundaciones (8):

Esta es otra de las catástrofes que ha sufrido la villa de Castroverde de Campos cíclicamente.

En el año 1611 se producen inundaciones en Castroverde, y por dos veces hubo de limpiarse el pozo de donde bebía todo el lugar; el Regimiento acordó el 18 de junio de 1611 lo siguiente: “... dixeron que por quanto los días pasados se linpió el poço y para el costo y gastos que tubo de linpiarlo se mandó cobrar de cada vecino ocho maravedís y la cobranza está por quenta de Sebastián Cano, alguacil desta villa, mandaron se le notifique luego dé la dicha quenta del recivo y gasto para saver si ay sobra o falta. Yten acordaron que por quanto el poço a buelto el río otra bez a entrar e meter y respeto al tienpo con la gran creciente traya cogcos y mucha ymundicia de que pudo participar el agua del poço de donde bebe todo el lugar, mandaron se buelba a limpiar y si sobrare algo del repartimiento pasado sea para pagar el trabajo y costa que al presente se hiciere y si faltare algo se buelba a repartir por los becinos”.

Los libros que nos han servido de fuente contienen otros datos que también inciden en la vida de la villa, como es el caso de la caza, de regular el trabajo en las viñas o del mantenimiento de las cercas que servían de salvaguarda a sus habitantes en momentos de peligro como está patente cuando se tienen noticias de una epidemia de peste a la vista. -.-

BIBLIOGRAFÍA

BARRIGUÍN, Hipólito. El convento franciscano de Castroverde de Campos. Su historia. Zamora, 1992.

CUESTA, J., FENÁNDEZ ALCALÁ, F. P., VILLAR, S. Castroverde de Campos: Notas de su historia y patrimonio. Benavente, 2011.

LIBROS de Cofradías de Santa María, San Nicolás y La Sagrada. Archivo Parroquial de Castroverde. (Recogida de datos por el párroco D. Cándido Sanmillán Hierro.1985)

LIBROS de Fábrica de Santa María, San Nicolás y La Sagrada. Archivo Parroquial de Castroverde. (Recogida de datos por el párroco D. Cándido Sanmillán Hierro.1985)

LIBROS de Acuerdos del Concejo y Regimiento de la villa de Castroverde de Campos. Archivo de Chancillería de Valladolid, Protocolos y Padrones, Caja 29.2 (Años 1570-1580) y Caja 44.2 (Años 1604-1615). Sala de Hijosdalgo, Caja 245.3).

VILLAR HERRERO, Sarvelio, Castroverde de Campos: Apuntes en torno a una villa. Zamora, 2003. (1) Su fundación hemos de situarla a finales del siglo xi, en una fecha posterior al año 1075, dentro de la repoblación impulsada por el rey Fernando II de León. (2) Archivo de la Real Chancillería de Valladolid, Protocolos y Padrones, Caja 29.2 (Años 1570-1580) y Caja 44.2 (Años 1604-1615). Estos dos libros de Acuerdos del Concejo y Regimiento de la villa de Castroverde de Campos, llegaron a la Real Chancillería de Valladolid como documentación de un pleito de hidalguía, promovido por Melchor y Alfonso de Valladolid Pereda, vecinos de Castroverde de Campos y de Madrid (Archivo de la Real Chancillería de Valladolid, Sala de Hijosdalgo, Caja 245.3). Por circunstancias que desconocemos, estos dos volúmenes nunca volvieron a Castroverde de Campos, lo que ahora nos permite desvelar este periodo histórico, pues no existe en la actualidad en el Archivo del Ayuntamiento ningún libro de Acuerdos como tal. Su importancia radica en que es una fuente de documentación muy importante sobre la vida de una población, ya que recogen asuntos que afectan a sus habitantes. (3) La iglesia de San Salvador no desaparece realmente sino que pasa a formar parte del Convento de Franciscanos que a partir de esa fecha se empieza a levantar en Castroverde y cuyas obras finalizarán en el año 1613. La iglesia sufre una amplia remodelación. (4) Testamento de Álvaro Alfonso. 1409, octubre 17. Castroverde de Campos. En una de sus cláusulas establece: “E otrosí mando que vengan [a mi enterramiento] la cofradería de Sant Fabián e Sant Sebastián”. (5) Barcial de la Loma pertenecía al alfoz de Castroverde y es la única de las aldeas que no desapareció. Actualmente es un pueblo que pertenece a la provincia de Valladolid. (6) San Vicente de la Loma, es una de las aldeas que pertenecían al alfoz de Castroverde y que hoy en día es un despoblado. (7) Sanillas, es otra de las aldeas del alfoz de Castroverde, y que, actualmente, es un despoblado. Sanillas es también una buena muestra de como el paso del tiempo puede llegar a modificar los nombres originales de los antiguos poblados. En origen se denominaba Salnellas o Salniellas, que hace referencia a lugar salino, no en vano cerca de allí se encuentra el pago de El Salinar. Más tarde el nombre se redujo a Sanillas y, probablemente, en la segunda mitad del siglo XIX o ya en el XX, se le añadió el articulo en plural que antes no tenía, tal vez debido a su terminación en “s”, pasando a denominarse coloquialmente la Virgen de las Sanillas en lugar de la Virgen de Sanillas que es como debiera llamarse. El proceso de transformación del templo de Sanillas que, partiendo desde una iglesia de aldea, termina convirtiéndose en ermita dependiente de alguna parroquia de la villa, es un fenómeno frecuente en casi todos los templos pertenecientes a los despoblados de la zona. Castroverde no fue ajeno a este fenómeno de forma que en ocasiones es el mismo Concejo quien se hará cargo de las ermitas. En los años finales del siglo XVI y primeros del XVII, en la primera reunión anual del Concejo de Castroverde, se tomaba el acuerdo de nombrar a los mampostores de Boda, San Lázaro y Villanazar, San Vicente, Sanillas y Villafreciente. (8) La última inundación más importante de la edad contemporánea se produjo la noche del 1 al 2 de enero del año 1962. Se vinieron abajo más de 50 casas, y un número considerable de edificaciones anejas: pajares, paneras, bodegas, …