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CUATRO CANCIONES DE LA GUERRA DE AFRICA

DIAZ VIANA, Luis

Publicado en el año 1981 en la Revista de Folklore número 3.

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Casi todas las guerras y revoluciones se hacen al son de cánticos y músicas, por paradójico que esto pueda parecer. Cuando surge el conflicto hispano-marroquí de 1859-60, el entusiasmo patriótico del país se refleja en escritos y composiciones como ésta que recogió Rodríguez Marín en sus "Cantos populares españoles" (1):

Es menester que los moros
y sus amigos entiendan,
que donde hay un español
otro gallo no gallea.
Ahora, pueblo, di conmigo
¡Viva la gente guerrera!
¡Viva el soldado español!
¿y los moritos? ...que mueran.

Cinco cuerpos de ejército, al mando de Prim, Ros de Olano, Echagüe, Zabala y Alcalá Galiano, constituían la expedición española. El prestigioso O'Donell fue nombrado "generalísimo" de todas las fuerzas. Después del duro combate de Wad el Jelú, nuestras tropas ocuparon Tetuán y una canción cuyo eco ha llegado hasta nuestros días pregonó así tan decisiva victoria:

Del día 6 de febrero
nos tenemos que acordar .
que entramos los españoles
en la Plaza de Tetuán.

En el año 1893 se producen en Melilla nuevos enfrentamientos; el "pretexto" fue esta vez una fortificación que los españoles empezaron a levantar sobre las ruinas de una antigua mezquita. Los moros destruyeron la incipiente construcción y abrieron fuego ; contra los vigilantes de la misma. El Gobierno, ante tales acontecimientos, reclamó a las autoridades sheriffianas .de Tánger y envió tropas de refuerzo desde la península. Los soldados que marcharon a esta guerra desfilaban al son de una música que llegó a convertirse en verdadero himno patriótico: El pasodoble de la zarzuela "Cádiz", compuesta por Federico Chueca. Su letra, que, ciertamente, no es ningún dechado de perfección poética, dice así:

¡Viva España! ¡Arsa y olé!
Que se van los valientes
que vienen a ayudar
al pueblo gaditano
que quiere pelear.
Y todos con bravura,
esclavos del honor,
juraremos no rendirnos
jamás al invasor.

El autor del libreto de esta zarzuela era Javier de Burgos, pero hay quien atribuye los versos del pasodoble, en cuestión, a Valverde (2). La Marcha de Cádiz animó también -si bien, a lo que se vio, no mucho- a las tropas que lucharon en la guerra contra los Estados Unidos en el año 98; ya no estaba "el horno para melodías" y las alegres notas que chueca compuso se cantarían con una triste estrofa:

¡Arsá y olé!
Pobresitos militares ¡Ay!
qué fatigas y pesares
pasa el ejército español...

Una canción que se cantaría con diversas letras y en uno y otro bando durante la guerra civil;, gozó anteriormente de gran difusión en la guerra de Africa de 1920, cuando Abd-EI-Krim se sublevó contra el protectorado español :

Abd-El-Krim se ha vuelto loco
y lo han metido en un saco,
por entrar en Alhucemas
la quinta del veinticuatro...

La copla, que he oído cantar en Castilla (3) hace referencia al último período del conflicto; Abd-EI-Krim, que se había educado en España y había prestado servicios en la Comandancia General de Melilla, se convirtió en líder independentista y caudillo de las tribus marroquíes del Rif. Derrotó en Annual al ejército del general Fernández Silvestre y, envalentonado por sus victorias en la zona española, se levantó también contra el protectorado francés. Esta fue su gran equivocación: Primo de Rivera y Petain combinaron sus esfuerzos y, al mando del general Sanjurjo, las tropas de ambos países desembarcaron en Alhucemas.

En 1936, con la misma música de la composición antes transcrita, se cantarían versos nuevos. Aquéllos de:

Cuando entras en Madrid
lo primero que se ve
son los chulos con bigote
sentados en el café...

y los que habrían de hacerse muy populares, glosando la batalla de Gandesa: Si me quieres escribir ya sabes mi paradero en el frente de Gandesa primera línea de fuego.

Sin embargo, Gandesa, con ser uno de los frentes en que se luchó más duramente, no era, desde luego, el único y así al "si me quieres escribir / ya sabes mi paradero" se le agregaba, según los casos, el nombre de este o aquel lugar. El decisivo combate mantenido en la línea del Ebro inspiró, también, en el bando republicano nuevas estrofas para nuestra canción:

Aunque me tiren el puente
y también la pasarela
me verás pasar el Ebro
en un barquito de vela.
y mil veces que lo tiren
mil veces lo pasaremos
que para eso nos ayudan
los del puesto de ingenieros.
En el Ebro se han hundido
las banderas italianas
y en el puente solo ondean
las que son republicanas .

Como las canciones en tiempos de guerra tienen un marcado sentido propagandístico, rara vez -sólo en contadas ocasiones, tales como en el desencantado lamento: "pobresitos militares"..., etc,- nos hablarán de los reveses; sí, y en abundancia, de los éxitos bélicos. Así la ofensiva republicana en el Ebro, brillante en un principio, se estancó peligrosamente en agosto de 1938, La victoria decisiva sería para los nacionales.

Recordemos, finalmente, una copla tradicional, en versión de Sanabria (Zamora), que quizá sirviera a la famosa de Gandesa como modelo; la semejanza entre el inicio de una y otra es notable aunque el carácter de la que ahora transcribo no es "documental", sino lírico y metafórico :

Si me quieres escribir
ya sabes en dónde vivo
en la calle "La Firmeza"
la que tú nunca has tenido.

La adaptación a nuevas circunstancias de temas tradicionales es un fenómeno que se repite abundantemente en todo folklore; constituye, además, una de las causas de su pervivencia. Mueren los hombres, se suceden guerras y más guerras, pero nuestras experiencias quedan, anónimamente reflejadas, en esa memoria colectiva que es el hecho folklórico, la cultura tradicional de un pueblo.

________

(1) Rodríguez Marín, "Cantos populares...", Sevilla, 1883. T. IV (p. 455).

(2) Enrique Chicote en su libro "La Loreto y este humilde servidor" (Madrid, 1944) así lo expresa, p, 313.

(3) Cantaron esta letrilla en Pedraja de Portillo (Valladolid) y la intérprete, Micaela Encinas, decía" Acelklin " por Abd-EI-Krim.