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Semblanza del dulzainero Crescenciano Recio

BELLIDO BLANCO, Antonio

Publicado en el año 2013 en la Revista de Folklore número 376.

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El año pasado se cumplieron los cien años del nacimiento de Crescenciano Recio, que además coincidía con los veinticinco de su muerte. No tenemos constancia de que haya merecido homenaje alguno, así que sirvan como tal las líneas que siguen.

Crescenciano, como reseña José Delfín Val (2002: 129-33), nació en Pesquera de Duero el 31 de mayo de 1912. Era hijo de Casto Recio Pérez, dulzainero que inculcó su afición a sus hijos y con los que tocó en las primeras décadas del siglo xx. De hecho, Crescenciano lo hizo desde los quince años y ya no dejó la música hasta su muerte. Su aprendizaje musical se vio completado además por las enseñanzas del organista Jacinto Alonso. En una foto de 1928 se ve a su padre acompañado de él a la dulzaina y de su hermano Pablo a la caja.

La época de mayor actividad como dulzainero tuvo que ser en los años previos a la Guerra Civil. Llegó a tocar la caja con uno de «los Adrián», familia de músicos de Baltanás, que murieron fusilados en Palencia el 10 de marzo de 1937. De hecho, uno de los Adrián (Ramón) fue el constructor de su dulzaina, de 43 centímetros de largo y con 18 llaves. Similar instrumento tuvo su compañero Victoriano Renedo, igualmente de Pesquera, que tocó con él durante veinticinco años como segunda dulzaina. José Delfín Val concreta la duración de este dúo entre 1922 y 1947, si bien hay que tener presente que Crescenciano tenía en 1922 solo diez años.

Otro detalle sobre su dedicación a la dulzaina se desprende de la visita que, relata Crescenciano, hicieron Agapito Marazuela y Mariano Encinas «el de Sardón» para tocar en Pesquera. Dado que Mariano murió en 1945, esta reunión hubo de producirse también en esos años iniciales de su dedicación musical. En la Fundación Joaquín Díaz se conserva copia del documento de la Sociedad de Autores de Variedades (Madrid) en la que se acuerda el ingreso en la misma de Crescenciano Recio con la categoría de «Aspirante a socio» el día 16 de junio de 1936. Aquellos años hubieron de ser la época dorada para estos intérpretes.

En la posguerra se ganó la vida además como marcador de pianos mecánicos (pianolas y manubrios), encargándose de sustituir y ajustar las nuevas piezas musicales para los salones de baile que disponían de estos instrumentos, sobre todo en Peñafiel y los pueblos de los alrededores, como Langayo (donde realizó su primer trabajo). El oficio le pilló ya en pleno declive del instrumento, por más que se mantuviera aún un par de décadas en las zonas rurales.

El cambio en los gustos musicales a partir de los años cuarenta hizo que se perdiera interés en la dulzaina, con lo que hubo de organizar un cuarteto con sus hermanos, la «Orquesta Hermanos Recio». Ello les permitió ampliar su popularidad y llenar con su música las fiestas patronales y verbenas en localidades de las provincias de Palencia, Burgos, Segovia y Valladolid durante tres décadas. Componían la orquesta, en sus años finales: Crescenciano (saxofón y clarinete), Isidoro (trompeta), Vicente (saxofón tenor, clarinete y vocalista) y José (batería, saxofón y vocalista). Vicente era su hijo y le acompañó desde los diecisiete años en la orquesta.

De la labor de esta orquesta tan solo hemos encontrado una reseña (El Norte de Castilla, 14 de febrero de 1959) relativa a su participación durante las celebraciones de la festividad de Santa Águeda en Villanueva de Duero. Se mencionan los actos organizados por la Sección Femenina, que entonces tenía su cátedra ambulante en ese pueblo, y se explica que después de una misa hubo procesión con la imagen de la santa y bailes con trajes típicos en la plaza mayor, siguiendo la fiesta hasta la madrugada. Sin duda la Orquesta Recio hubo de amenizar todo aquello.

Destacó como compositor. A él se deben pasacalles, jotas, mazurcas, habas y corridos, pero también otros ritmos como valses, pasodobles y tangos. Durante su mili en Ceuta compuso un tango titulado Desengaño, cuya letra se debe a Salvador Borrell. Además de las pocas grabaciones suyas que se han publicado, cabe destacar otras como el Himno de Pesquera, la rumba-rock El rumbero, el tango Sus bellos ojos y el pericón Mi Castilla. Muchos grupos folk han retomado sus composiciones, sobre todo a partir de la publicación de la primera de sus grabaciones en 1979, en la que se hace acompañar de su hermano Isidoro a la caja.

Los discos editados entonces le devolvieron la relevancia musical que merecía, pero para aquel entonces ya estaba retirado, por más que hubiera recuperado la vista después de haber tenido una dolencia que le hizo perderla durante mucho tiempo. De hecho, en 1975, poco antes de los discos, en una entrevista a su colega el dulzainero Jonás Ordóñez, de Laguna de Duero (El Norte de Castilla, 16 de agosto de 1975), este reconoce que hay varios dulzaineros en la provincia, «pero no quieren tocar». Menciona a unos pocos de los más mayores, entre ellos a varios de Matapozuleos, Medina del Campo, Valladolid y Valdestillas, aunque no dice nada de Crescenciano.

La recuperación de la música tradicional entre los valores regionalistas que se exaltan durante la transición no llega a afectarle debido a su retiro y por ello no se le encuentra en ninguna celebración de aquellos años. El día de su cumpleaños en 1987 recibió un homenaje en su pueblo, Pesquera de Duero. Se encontraba entonces ya muy enfermo y el Club de Folk de Valladolid consideró que se merecía un digno reconocimiento público. Con el apoyo de la Diputación Provincial, el Ayuntamiento de Pesquera y la colaboración de los grupos participantes (que se pagaron hasta el desplazamiento), se organizó una fiesta el mismo día de su último cumpleaños.

Las actividades comenzaron con una misa oficiada por su hermano Alejandro para, a continuación, acudir a su casa para entregarle una placa. Después se fueron sucediendo las actuaciones de los grupos en el escenario montado en la plaza mayor: las danzas de Valle de Olid, Raíces Castellanas y Arienzo, por la mañana; y por la tarde de Nueva Expresión, Castilla Joven, seguida de la música de Esgueva, Ensalada Mixta, María Salgado, Colectivo Ágora, Vanesa, Almenara, Tahona, Arcaduz y Jaime Lafuente, amén de dulzaineros como Los de Castilla y León, Los Castellanos, Jonás Ordóñez, Rafa y Fernando o Félix y Tino, entre otros. Sin embargo, Crescenciano no pudo participar en los actos. Falleció el 5 de agosto de ese mismo año.

No tuvo ocasión de crear escuela y careció, por tanto, de discípulos que perpetuaran su memoria. Vivió el declive de la dulzaina y cuando llegó su recuperación él ya estaba demasiado lejos para retomar el oficio de músico. De su labor ha quedado tan solo el testimonio de sus composiciones y sus grabaciones.

Grabaciones:

Dulzaineros y tamborileros, vol. 1. Saga: Diputación Provincial de Valladolid. 1979. Intérpretes: Crescenciano Recio, Daniel Esteban, Librado Rogado, Victorino Amo, Fermín Pasalodos y Felicísimo Herrera.

Instrumentos populares de Castilla y León, vol. 2. Recopilado por José Delfín Val y Joaquín Díaz. Movieplay: Madrid. M.15398-1979.

Instrumentos populares de Castilla y León, vol. 3. Una velada de baile. Madrid: Movieplay. M-3992-1981. Intérpretes: Crescenciano Recio (pito de llaves), Delfín Hernández (palillos y tejoletas), Joaquín Díaz (guitarra), Isidoro Recio (caja).

Un día de fiesta. CD acompañando al libro Dulzaineros y tamborileros de José Delfín Val, Luis Díaz Viana y Joaquín Díaz; así como al libro Dulzaineros y redoblantes de José Delfín Val. Castilla Ediciones: Valladolid. M-22251-2002.

Composiciones

Con partitura conservada en la Fundación Joaquín Díaz:

Aires de Castilla [jota] (de C. R.), para dulzaina

Alegre mañana [diana] (de C. R.), para dulzaina

Alegrías del Duero [pasodoble] (por C. R.), para dulzaina o flauta

Cánticos a la Virgen de Rubialejos para pedir la lluvia (autor desconocido, recogida por C. R.), para clarinete o dulzaina

Canto de boda (popular)

Corrido de rueda n.º 2 (de C. R.), para dulzaina

Corrido o rueda n.º 6 (de C. R.), para dulzaina

Corrido de rueda del «Tío Encinas» [en homenaje a Marcos Encinas, dulzainero de Sardón] (recogido y completado por C. R.), para dulzaina

Danza de la culebra [se tocaba en Boada de Roa en la procesión de San Blas] (armonizada por C. R., 1979), para dulzaina

Danza de procesión, para dulzaina

Danza de San Juan (de C. R.)

Desengaño [tango] (música de C.R. y letra de Salvador Borrell), para flauta dulce

Entradilla (popular, armonizada por C. R.), para dulzaina

Fiesta en la aldea (popular)

Jota castellana (de C. R.)

Jota de Curiel [compuesta en conmemoración de las fiestas de la Cruz de Curiel de 1979] (por C. R.), para dulzaina

Jota de Pesquera (de C. R.), para dulzaina

Jota vallisoletana (de C. R.), para flauta en Do mayor

La Mariloli [jota] (armonizado por C. R.), para flauta en Do mayor

La Sinda (popular)

Las Agachadillas (popular)

Las habas de Pesquera (por C. R.), para dulzaina

Las mudanzas de Curiel (armonizada por C. R., 1979), para dulzaina

Mazurca campera (de C. R.)

Mi chatilla [mazurca] (de C. R.)

Mucho quiero yo a mi madre [jota] (de C. R.), para clarinete

Orillas del Duero [jota] (de C. R.), para dulzaina

La rueda [rueda del Burgo] (de C. R.)

Ronda [jota] (de C. R.)

Salve a la Virgen de Rubialejos (recogida por C. R.), para flauta dulce en Do mayor

Temple baturro [jota] (de C. R.), para dulzaina

Tiempo de las Habas Verdes (de C. R.), para dulzaina

Ya amanece [diana] (de C. R.), para dulzaina

Ya sale el sol [diana] (de C. R.), para dulzaina

Mencionadas en El Norte de Castilla del 28 de mayo de 1987:

El rumbero [rumba-rock] (de C. R.)

Himno de Pesquera (de C. R.)

Mi Castilla [pericón] (de C. R.)

Soy de Castilla (de C. R.)

Sus bellos ojos [tango] (de C. R.)


BIBLIOGRAFÍA

VAL, José Delfín (2002); Dulzaineros y redoblantes, Castilla Ediciones, Valladolid.

VAL, José Delfín; DÍAZ VIANA, Luis y DÍAZ, Joaquín (1979); Dulzaineros y tamborileros, vol. III del Catálogo Folklórico de la provincia de Valladolid, Institución Cultural Simancas, Valladolid.

MARTÍNEZ MUÑIZ, Elías (1998); «Repertorio de Crescenciano Recio para pito o dulzaina», en Cuadernos de Cultura Tradicional, Castilla Ediciones, Valladolid. [Transcripción de la grabación «Una velada de baile», de 1981].

MARTÍNEZ MUÑIZ, Elías (1999); «Repertorio antiguo para dulzaina en la provincia de Valladolid», en Cuadernos de Cultura Tradicional, Castilla Ediciones, Valladolid. [transcripción de la grabación «Un día de fiesta», con grabaciones de 1973-1982].

PORRO FERNÁNDEZ, Carlos Antonio (2003); Los bailes folklóricos en la provincia de Valladolid, Diputación de Valladolid. [Transcripción de cuatro de las canciones de Crescenciano: Baile Corrido de Rueda, Entradilla, Danza de la Culebra y Mi Chatilla (mazurca)].