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Instrumentos tradicionales de viento en la zona de Salamanca

CID CEBRIAN, José Ramón

Publicado en el año 1984 en la Revista de Folklore número 43.

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El título de este, artículo es bastante significativo para establecer una doble dirección: los instrumentos musicales de viento y su ubicación. Nos ocuparemos en este caso de cuatro instrumentos que, a excepción de la gaita, están prácticamente en el olvido, pues en realidad las personas que saben construirlos y tañerlos son muy pocas y, en su mayoría, ancianos. La situación geográfica del presente estudio será la provincia de Salamanca, concretamente la zona oeste.

GAITA

Es sin duda el instrumento más conocido de los que vamos a estudiar y, por supuesto, el más abundante.

Partes de la gaita

Tubo de madera.- Su longitud oscila entre los 35 y 45 cms. El diámetro va en disminución desde la boquilla a los agujeros; el taladro interior suele tener 12 ó 14 mm. de diámetro. Las maderas que más se utilizan en su construcción son en esencia las siguientes: encina (sobre todo eL "corazón"), "azare", "sanguino", fresno (principalmente la raíz), "espinero", boj, "madroñera", olivo, nogal, "barcea" y "sahuguero"; estos dos últimos tienen una especie de médula blanda en el interior de los palos que van a ser utilizados, por lo que resulta más fácil realizar el taladro de ahuecamiento.

Existe la costumbre de cortar estos tipos de madera por el cuarto menguante de enero.

Lengüeta. - Forma parte de la boquilla, y junto con la embocadura es responsable del canal de aire -túnel por el que se dirige el aire contra el corta-aire-. Está construida en madera, normalmente de escoba.

Embocadura o bocal. - Constituye la parte superior de la boquilla; en parte de las gaitas está construida esta pieza en hueso de caña de vacuno.

Virolas o encelgas.- Son los aros o anillos que tienen las gaitas; poseen una función ornamental y otra preventiva: impiden la abertura de las gaitas al hincharse. y las protegen de los golpes. El material que utilizan para su confección suele ser asta de vaca preferible de casta y sobre todo si es astifina; también se utilizan las cornamentas de cabra, las mejores son las de "güeda" (cabra de dos años que empieza a parir) o, cabra "machuna", que es la que tiene el diámetro del cuerno redondo. A veces se utiliza el metal, pero resulta menos recomendable.

Agujeros.-La tonalidad de una gaita varía según la distancia de los agujeros respecto a la embocadura y por el grosor del taladro: a mayor distancia tendremos un sonido más grave y a menor distancia nos encontraremos con un sonido agudo. Son tres agujeros, dos colocados en la parte superior y el otro en la cara inferior de la gaita. Los de la parte de arriba distan ente sí de 2 a 3 cms. y están próximos al extremo inferior de la gaita; el agujero inferior está más cercano a la boquilla o parte superior de la gaita. Tienen un diámetro aproximado de 8 mm. La distancia entre el agujero inferior y el primero superior debe ser suficiente para contemplar ligeramente el último mirando desde el inferior.

Formas de tocar la gaita

Existen dos formas para coger la gaita: con una o con las dos manos.

Con una mano.- Es la forma más habitual, pues un tamborilero utiliza la otra mano para asir la porra con la que golpea el tamboril. En este caso se tratará, normalmente, de un tamborilero más o menos profesional, que adapta las melodías con un ritmo bastante marcado de la gaita al quehacer del tamboril.

La gaita se coge con la mano izquierda, apoyando la boquilla en los labios y el extremo inferior de la gaita sobre el dedo meñique. El agujero superior más próximo a la embocadura se tapa y destapa con el dedo índice, y el restante se tapa o destapa bien con el dedo corazón, bien con el anular. El orificio inferior se abre o cierra con el dedo pulgar, siempre de la mano izquierda.

Con dos manos.- Es una forma más minoritaria, utilizada principalmente por pastores, vaqueros, cabreros, etc. Emplean las dos manos al no disponer de otro instrumento de acompañamiento. Suelen ser sus interpretaciones melodías muy cadenciosas y un ritmo muy poco marcado. Usan indiferentemente cualquiera de los dedos de la mano para tapar o destapar los agujeros.

Tipos de gaitas

Cada artesano hace su tipo de gaita, y, a la vez, cada gaita resulta diferente. Aunque no se pueda hablar de una forma rigurosa, podemos decir que existen diversos tipos de gaitas en forma y en sonido, según la población o zona geográfica.

En la afinación y el sonido resultante juegan diversos factores, desde las dimensiones de las diferentes partes de la boquilla hasta la dimensión del tablero del tubo, pasando por la distribución de los agujeros y el diámetro de éstos, sin olvidar la longitud de la gaita.

En numerosas ocasiones la longitud y grosor de una gaita está condicionado al trozo de madera del que, se dispone; del mismo modo, los agujeros y el tubo se condicionan al tipo de herramienta utilizada, con frecuencia muy elemental.

Cada tamborilero tiene su estilo propio para tañer, estilo que se adapta a la gaita y viceversa. De esta forma la gaita de un determinado tamborilero nos "ayudará" siempre que toquemos sus melodías con el mismo estilo. Sin embargo, si tocamos con esa misma gaita al estilo de otro tamborilero, notaremos que suena peor que si empleáramos la gaita de éste.

Gaitas de la Sierra.- En general suelen ser algo más largas que las procedentes del Llano; "revuelven" mejor las voces, pues la música serrana es más alegre y floreada.

Gaitas del Llano.- Con un sonido más austero, son de dimensiones inferiores a las de la Sierra. Las gaitas cortas y agudas se denominan "pitos".

Gaitas de Zamarra.- Continúan construyéndose en la actualidad y se caracterizan por ser las de mayor tamaño -tanto longitud como grosor- y por tener un sonido grave y ronco. Estas características ya las encontramos en gaitas de principios de siglo y en una datada en el año 1854. El material utilizado en su confección es la madera de fresno, madroñera o encina.

Gaitas de las Uces.- Las hacía el "Tío Eduardo", el cual a su muerte dejó dos arcas llenas de gaitas y algunas dulzainas y flautas, que sus hijas vendieron, razón por la cual hoy se encuentran extendidas por toda la provincia. Son gaitas algo cortas, algunas tienen sonido a "pito"; las construía generalmente con madera de corazón de encina; empleaba encelgas de asta o en ocasiones metálicas, adornadas con unas labores muy particulares.

Gaitas de hueso de ala de buitre.- Son muy cortas, teniendo un sonido muy particular; no suelen sonar bien en tonos bajos (1).

Otros tipos de gaitas. - Son frecuentes las gaitas que se realizan aprovechando un tubo metálico. Existía un tamborilero y constructor de gaitas de La Atalaya que hacía un tipo de gaitas desmontables, divididas en tres piezas para mayor comodidad en su transporte.

Adornos de las gaitas

Una gaita puede estar adornada o por el contrario ser lisa. No es demasiado raro ver algunas gaitas forradas con piel de culebra bastarda ("bastardo"). También las hay "laboreadas" a base de tallas y grabados a punta de navaja, con incrustaciones de hueso, cuerno o metal. Las tallas y los grabados apunta de navaja tienen los motivos clásicos de la artesanía charra: "la pájara", "el corazón", "la cruz", "el ramo", hojas, "el toro", "el sol", "la flor", "la svástica", figuras geométricas y el nombre o iniciales del tamborilero o artesano.

DULZAINA

Siempre se ha considerado a la dulzaina como un instrumento característico de Castilla y las zonas colindantes. En la provincia de Salamanca se le ha concedido a la dulzaina el título de instrumento tradicional en Alba de Tormes, Campo de Peñaranda, La Armuña, etc.

La dulzaina en estas zonas tiene las mismas características que la castellana: la toca un dulzainero que, al igual que el tamborilero, es más o menos profesional, haciendo la misma función, es decir, suele tocar en público, bien en fiestas, bailes, danzas, motivos religiosos, etc.; generalmente va acompañado por otra persona que toda el redoblante. Este tipo de dulzainas están relativamente modernizadas: suelen estar afinadas por igual, incluso tienen llaves y mayor número de voces que las primitivas.

En la zona oeste de la provincia no se considera a la dulzaina como instrumento tradicional, otorgando a la gaita la unidad instrumental de viento autóctono.

Es necesario informar de la existencia de una dulzaina simple parecida a las primitivas dulzainas castellanas.

El contexto y la música de esta dulzaina es semejante al de la gaita tocada con las dos manos: es tañida por un pastor, cabrero, vaquero, etcétera, que no tiene por qué ser dulzainero o tamborilero, incluso puede poseer muy pocas nociones sobre cómo tocar este instrumento. Suelen tocar cuando están en la soledad del campo, acompañados de su ganado, melodías cadenciosas y con un ritmo poco marcado, sin acompañamiento de ningún instrumento de percusión.

Era frecuente escuchar la gaita o la dulzaina en el silencio de la noche, oyéndose a gran distancia, lo que motivaba la respuesta de otro intérprete de estos instrumentos.

Partes de la dulzaina

Parte de madera.- Tiene forma de cono terminado en campana ahuecada por dentro de la misma forma. La madera empleada en su confección suele ser la misma que la utilizada en la realización de las gaitas. Los agujeros están distribuidos de la siguiente forma: seis en la parte superior y uno o dos en la inferior. Pueden tener virolas o encelgas y el mismo tipo de adornos. Carece de unas medidas específicas.

"Tudel" o "taudel".- Puede ser de hojalata o pluma de ave, forrado de hilo para que encaje en la madera y evitar la fuga de aire. Algunos tudeles de pluma tienen a veces una pieza de madera para posibilitar el encaje.

Pipa - Es de asta y se ata con hilo al tudel. Se suele coger de las paredes de los corrales de ganado vacuno cuando éste se escobilla los pitones al rozarlos o dando derrotes.

FLAUTA O GAITA DE DOS MANOS

Se trata de una gaita más corta de lo normal, con una cantidad mayor de agujeros (cinco o seis en la parte superior y uno o dos en la inferior). Posee la misma boquilla, además de las típicas virolas. Como su nombre indica, se toca con las dos manos. En otras provincias se, la denomina "pito castellano".

Existen piezas que tapando todos los agujeros de una mano -los de la parte superior, más próximos a la boquilla- le restan otros tres en el extremo inferior con la misma distribución de las gaitas, pudiéndose en este caso, tocar con la otra mano, como si se tratara de una gaita.

Este tipo de flautas son utilizadas bien por los ganaderos (como ocurre con las dulzainas y gaitas tocadas a dos manos), o bien para las fiestas, acompañada con un tamboril tocado por otra persona.

PITO DE PIEDRA O SILBAERA

Es una especie de silbato con el que se puede tocar cualquier melodía; su sonido es parecido al silbido.

Tiene forma de trapecio isósceles ahuecado y redondeado en su base menor. En la parte central está atravesado por un orificio, y la base mayor está abierta.

Se toca introduciéndolo en la boca, dejando la parte abierta, la base mayor del trapecio, fuera de ésta.

Suele estar construido en piedra blanda, un trozo de baldosa, ladrillo o resto de un cacharro de barro cocido.


Figura nº 2.- DIVERSAS GAITAS: 1. Gaita de Zamarra con "encelgas" de metal; tiene fecha de 1854. Está tallada y grabada con figuras geométricas, "la pájara", "corazón", varios nombres y "el sol o flor". 2. Gaita de Zamarra encontrada en un pozo (véase la diferencia de tamaño y grosor de estas dos gaitas con respecto a las demás). 3. Gaita o pito de las Uces de "corazón" de encina con encelgas de metal dorado. 4. Gaita de las Uces de corazón de encina con encelgas de asta y embocadura de hueso. 5. Gaita de la zona con encelgas de asta. Se ignora la procedencia. 6. Gaita de San Felices de los Gallegos construida actualmente de corazón de encina, encelgas de asta y embocadura de hueso. La madera de esta gaita se sacó de la tuerca de un antiguo lagar de aceite. 7. Gaita de El Payo construida actualmente de fresno; grabada a punta de navaja con motivos geométricos e iniciales del autor; tiene encelgas metálicas. 8. Gaita serrana, concretamente de El Maíllo; construida en madera de corazón de encina, encelgas de asta excepto la 1ª superior que es de metal, embocadura de hueso y pieza de hueso para los agujeros superiores. 9. Gaita de Saelices el Chico de fresno, construida actualmente; está tallada a navaja. 10. Gaita de Ciudad Rodrigo construida actualmente con madera de corazón de encina; encelgas de asta y plata, embocadura y pieza inferior de los agujeros en hueso; esta gaita tiene la madera y el hueso tallado en su totalidad, incluso lleva incrustaciones de hueso 11. Gaita de Retortillo, realizada completamente en metal y sin ninguna encelga. El metal utilizado salió del tubo de una antigua cama. 12. Gaita de Robleda. Es de hueso de ala de buitre y tiene una única encelga superior de asta. 13. Flauta o gaita de dos manos; está hecha en las Uces. Tiene 5 agujeros en la parte superior y 2 en la inferior. 14. Porra de tamboril "laboreada" hecha actualmente en San Felices de los Gallegos. (Colección particular del autor)

Figura n° 3.-DULZAINAS: 1. Dulzaina de fresno de Saelices el Chico; tiene grabado un ramo a punta de navaja. Tudel de hojalata y pipa de cuerno. 2. Dulzaina de fresno de la Uces; tiene 6 agujeros en la parte superior y 2 en la inferior. 3. Dulzaina de encina de Zamarra; encelgas de asta y metálica. Tiene forma cónica recta sin pronunciamiento de la campana. El tudel es de madera y pluma de ave y la pipa de cuerno. 4. Dulzaina de fresno de Ciudad Rodrigo con tudel de pluma de ave y la pipa de cuerno. 5. Dulzaina de corazón de encina de La Atalaya con encelgas de asta e incrustaciones de hueso; el tudel es de hojalata. (Piezas de la colección particular del autor)

Figura nº 4.- DULZAINAS Y TUDELES: 1. Dulzaina de La Atalaya; se pueden apreciar las incrustaciones, encelgas y orejones donde marca la flecha. 2. Dulzaina de las Uces; destacan los dos agujeros traseros. 3. Tudel de pluma de ave y pipa de asta de dulzaina de Ciudad Rodrigo. 4. Tudel de pluma de ave, madera y pipa de cuerno de la dulzaina de Zamarra. 5. Trozo de asta para hacer las pipas. 6. Diversos tipos de tudeles de hojalata. (Colección particular del autor)

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(1) Las primeras flautas de pico generalmente eran construidas con huesos de aves.
Estas precarias flautas sólo producían una nota; los agujeros vinieron mucho más tarde. De estas flautas se han encontrado ejemplares paleolíticos.
Pudieron surgir, según algún etnólogo, al absorber el contenido medular de ciertos huesos pertenecientes a los animales, que los mismos inventores del instrumento cazaran.
Este tipo de flautas, facultadas tan sólo para producir un sonido, parece probable que se conociera en distintas zonas de la tierra.