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Los ramos de Pobladura de la Sierra

DIEZ, José Luis

Publicado en el año 2014 en la Revista de Folklore número 391.

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Puede descargarse el artículo completo en formato PDF desde la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

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A continuación aparecen los cantos de algunos ramos de esta localidad leonesa. Agradecemos a D. Julián Panizo que nos los haya facilitado. Todos ellos eran cantados en la iglesia parroquial por las mozas. Al final, se agradece al párroco el poder cantarlos y se le pide la bendición.

RAMO DE NOCHEBUENA

Muy buenos días le damos

Al glorioso nacimiento

Y a todos los circunstantes

Que se hallan en este templo.

Estando un día la Virgen

Orando en el santo templo

Se le apareció un ángel

En figura de un mancebo.

Todo vestido de blanco

Cubierto de gracias, lleno.

Postró su rodilla en tierra

Y le suplicó diciendo:

María, fuente de gracia

El Hijo de un Dios eterno

Nacerá de tus entrañas

En un noche de invierno.

Cúmplase en mí tu palabra.

Altísimo Rey del cielo

Conociendo esta Señora

Que se le acercaba el tiempo.

Esto era en diciembre

En tiempo que llueve y nieva.

Así lo permite el cielo

Para probar su paciencia.

Se salieron de Belén

Dirigidos a una curva

Y allí se recogieron

En aquella Nochebuena.

Dentro de la cueva entran.

San José encendió candela,

Esto barre el portalito

Muchos ángeles con Ella.

Perla de fino diamante

Protectora de los cielos.

¡Cubridnos con vuestro manto!

¡Llevadnos con Vos al cielo!

El joven que lleva el ramo

Es de veras muy humilde

Que nos viene acompañando

Hasta los pies de la Virgen.

A nuestro párroco amado

Rendidas gracias le damos,

Que viva felices años

Por dejar cantar el ramo.

Ahora puesta de rodillas

Pedimos de corazón,

El que celebró la Misa

Nos eche la bendición.

A LA VIRGEN DE LAS NIEVES

De este pueblo una joven

Se fue a tierras extranjeras.

Tuvo un gran feliz viaje.

Lo mismo sus compañeras.

Ha llegado a Tres Arroyos

Y fijó su residencia.

Pasados algunos meses,

En gran peligro se encuentra.

Y pidió vuestro socorro

Diciendo de esta manera:

Si conviene la salud,

La sierva que me proteja,

Mandaré cantar un ramo

A ocho hermosas doncellas.

Dios te salve, Virgen Nieves,

Resplandeciente lucero.

Vos que sois vida y dulzura

De Vos espero el remedio.

Dios te salve Reina y Madre,

De las Nieves titulada,

Alcanzadme de tu Hijo

Vuestros favores y gracias.

Pastora de este lugar

De todos muy venerada

Tiene un Niño entre los brazos

Que Jesucristo se llama.

Inmaculada María.

¡Oh, Madre de Dios excelsa!

Escuchad con cuánto amor

Te llaman los hijos de Eva.

Inmaculada María

Desde el trono donde moras

Ruégale a tu tierno Hijo

Que envíe paz a la tierra.

Inmaculada María,

Madre del Dios humanado,

Misericordia pedimos

Para todos los cristianos.

Virgen Santa de las Nieves,

Pastora de Pobladura,

Eres más bella que el sol

Y más blanca que la luna.

En este cinco de agosto

No quisiéramos pasar

Sin cantarle a la Virgen

Con un amor sin igual.

Adiós, Virgen de las Nieves.

Adiós, oh brillante estrella.

Adiós, hermoso lucero.

Adiós, luna que no mengua.

Perla de fino diamante,

Protectora de los cielos.

Cubridnos con vuestro manto,

Llevadnos con Dios al cielo.

El joven que lleva el ramo

Es de veras muy humilde

Que nos viene acompañando

Hasta los pies de la Virgen.

A nuestro párroco amado

Rendidas gracias le damos

Que viva felices años

Por dejar cantar el ramo.

Ahora puesta de rodillas

Pedimos de corazón,

El que celebró la Misa

Nos eche la bendición.

AL SANTÍSMO SACRAMENTO Y A SAN ANTONIO

Santísimo sacramento

Que en la hostia estáis velando,

Conceded valor y acierto

Para cantar este ramo.

Para cantar este ramo

Que con fe ofrece el pueblo

Al augusto sacramento

Y al glorioso san Antonio.

¡Oh, admirable sacramento!

De la gloria, dulce prenda,

Imploramos vuestra gracia

Estas humildes doncellas.

Hoy que en nuestro altar brilláis

Presente en la hostia santa,

Bendecid a nuestro pueblo

Y escuchad nuestras plegarias.

Que los vecinos del pueblo

Ofrecen en este día,

Para que todos unidos

Os alaben y bendigan.

No permitas que profanen

Aquellos santos lugares

Donde diste vuestra vida

Por salvar a los mortales.

Compadécete Señor

De esta nación infeliz

Que nunca fue solidaria

En la impiedad de algún vil.

El mundo se ha disipado

De vicios se encuentra lleno

Sin recordar que hay un Dios

Infinitamente bueno.

Iluminad las naciones

En que se encuentra borrado

El nombre de tu existencia

Y solo reina el pecado.

Infunde en los corazones

Tu santa gracia, Señor,

Que este es el año santo

Del gran retorno y perdón.

Infunde alientos de vida

Al comido de gusano

Que tanto la pervirtió

Un protector y abogado.

A los que en el cielo gozan

Mis faltas suplan les pido,

Y a todas las criaturas

Que os engrandezcan conmigo.

La voz de nuestro vicario

También Señor escuchad,

Que noche y día por nosotros

Está pidiendo la paz.

Haced que el Santo Evangelio

Reine en todas la moradas

Y así se encuentre la paz

Del mundo tan deseada.

Ábrete cortina blanca,

Custodia que estás cerrada,

Para que se vea el cáliz

Y la hostia consagrada.

A nuestro glorioso Antonio

También debemos honrar

En este día tan solemne

De su fiesta principal.

Hoy día trece de junio

No quisiéramos pasar

Sin cantarle a san Antonio

Con un amor sin igual.

Sois el manjar más sabroso

Que convierte al pecador

En un ángel de belleza

Más puro que el mismo sol.

Pues fuiste tú poderoso

Siendo modelo de santo

Obrando mil maravillas

Con todos buenos cristianos.

Al que a vos pide con fe

Le curáis de todos males

Devolviendo la salud

A los míseros mortales.

En el santo monasterio

De Santa Cruz de Coímbra

Te destierra el superior

Según se lee en tu vida.

De tu vida tan preciosa,

Llena de amor hacia Dios,

De deseos por que el hombre

Alcance su salvación.

Con el sayal franciscano

Predicaste en varios sitios

La caridad con los pobres

Y el amor a Jesucristo.

Tus padres ya cristianos

Y de estirpe esclarecida

Descienden de nobles casas

De Flandes y de Asturias.

Aunque veían con pena

Que te apartes de su lado

Te ofrecieron al Señor

Como piadosos cristianos.

Pues Lisboa fue tu patria

Que con mucha fe conserva

La casa donde naciste

Convertida hermosa iglesia.

Treinta y seis años tenías

Y voló al cielo tu alma

Quedando tu santo cuerpo

En la gran ciudad de Padua.

Era el día quince de agosto

De mil cien noventa y cinco,

El día en que se celebra

La Asunción de María al cielo.

A nuestro párroco amado

Rendidas gracias le damos

Que viva felices años

Por dejar cantar el ramo.

Ahora puestas de rodillas

Pedimos de corazón,

El que celebró la Misa

Nos eche la bendición.

A SANTA BÁRBARA

Bárbara divina y santa

Fuiste palma de martirio.

Está con Cristo y su Madre

Triunfando el cielo empíreo.

En un jardín muy ameno,

Bárbara se recreaba

En cantar las alabanzas

A la Reina Inmaculada.

Así la fue protegiendo

La Virgen con caridad

En conservar la pureza

Y acrecentar la religión.

Su padre como un cruel

En el castillo la encierra

Y le dice con soberbia:

Te dejaré prisionera.

Atándola con los pies

Con grande ira y soberbia

Y al proclamar la sentencia

La encuentra alegre y risueña.

Su padre la ha apuñalado

Con grande ira y soberbia,

Pero ella no le hizo caso

Y se fue a la gloria eterna.

Su padre le ha dicho:

Que caiga un rayo y te mate.

Los rayos han caído,

Han caído sin tocarle.

Abogada de los rayos

Y también de las tormentas,

Bárbara divina y santa

Y que siempre nos proteja.

Ahora puestas de rodillas

Pedimos de corazón,

El que celebró la Misa

Nos eche la bendición.

A LA VIRGEN DE LAS NIEVES OFRECIDO POR UNA ENFERMA

Para empezar a cantar

Hemos de pedir licencia

A nuestro buen señor cura

Como dueño de la iglesia.

En este día tan solemne

Tan resplandeciente y claro

Venimos estas devotas

Con este ofrecido ramo.

Hoy estas chicas os muestran

Con poca y sencilla voz

El sentimiento más grande

Que entristece el corazón.

Ya la sacan de su casa

Y a Fontoria caminaba.

Fue a casa del señor cura

Que allí tenía una hermana.

Allí estuvo veinte días.

No le faltaba de nada,

Donde se repuso un poco,

Que bien lo necesitaba.

Los doctores le decían:

No hallamos medicamento

Para poder aplacar

Este terrible misterio.

Su esposo de que esto vio

Muy triste y muy afligido

Al cielo inclinó su vista

Y con el corazón dijo:

De luto quedo cubierto,

De luto cubro mis hijos,

Virgen Santa de las Nieves,

Madre del Divino Verbo.

A dar las gracias venimos

Por la merced que nos hizo.

Hoy se encuentra el matrimonio

Muy alegre con sus hijos.

Vos sois la hermosa azucena

Que alumbráis el alto cielo.

Como vos no hay ninguna

En tan soberano Imperio.

Eres el arca sellada

Del misterio que se encierra.

En este día, señores,

Todo el pueblo lo celebra.

En aquella celestial corte

En donde todos debemos

De ligar nuestra esperanza

Cuando afligidos nos vemos.

Dios te salve Reina y Madre,

Madre de misericordia.

Dios te salve Reina y Madre,

A quien los reos imploran.

Dios te salve, Virgen Nieves,

Pues sois Madre del consuelo.

Dios te salve Reina y Madre,

En este mísero suelo.

En este cinco de agosto

No quisiéramos pasar

Sin cantarle a la Virgen

Con amor sin igual.

Adiós, Virgen de las Nieves.

Adiós, brillante estrella.

Adiós, hermoso lucero.

Adiós, luna que no mengua.

Perla de fino diamante,

Protectora de los cielos,

Cubridnos con vuestro manto

Y llevadnos con Dios al cielo.

El joven que lleva el ramo

Es de veras muy humilde,

Que nos viene acompañando

Hasta los pies de la Virgen.

A nuestro párroco amado

Rendidas gracias le damos,

Que viva felices años

Por dejar cantar este ramo.

Ahora puestas de rodillas

Pedimos de corazón,

El que celebró la Misa

Nos eche la bendición.