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CANCIONES Y CUENTOS

DIAZ GONZALEZ, Joaquín

Publicado en el año 1986 en la Revista de Folklore número 65.

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CANCIONES Y CUENTOS

CANTOS DE «LA VIJANERA» DE SANTA OLALLA EN 1935 (1)

Señores y señoritas
jóvenes de cien abriles
aquí está la Bejanera
a pediros güenos miles.

Los zarramacos son ellos
unos mozos muy robustos
que se mantienen tó el año
comiendo zarzas y arbustos.

El pasiegu ya le veis
es ágil y saltarín
y si no le conocéis
se llama Paco «Tarrín».

El húngaro es alto y fuerte
tiene mucha cara bruto
y el oso con su jarana
no haz más que darle disgustos.

El oso es un animal
más feroz que Navarrín
y si el húngaro le deja
se come a Goyo el bombín.

Le cazamos en Casares
una noche de verano
con una caña y anzuelo
en el huerto Valeriano.

Además, le hemos criado
con aguarrás y nabina
para cortar radical
un mal que tiene en la orina.

Los talegueros están,
con gesto triste y cansino,
porque no les dejan ir
a tomar un trago vino.

Este taleguero alto,
que tiene el pelo rizado
darle dinero, señores
que es un punto de cuidado.

El taleguero más chico,
que parece mosca muerta
se piensa estar cerca un mes
pidiendo de puerta en puerta.

La pasiega como ven,
tiene un porvenir glorioso
a treinta céntimos litro
es un caudal muy cuantioso.

Ya la quería comprar
Federico el de Santián
para mandarla a Madrid
a un despacho de la SAM.

Si tienes dolor de muelas
el dentista está presente
que al que le saca una muela
le saca gratis un diente.

Para dar las inyecciones
los amarra a un nogal,
el ayudante señores
los colocará el bozal.

La dama y su caballero.
El ciego y su lazarillo,
están más locos señores
que un gran capazo de grillos.

La dama es muy gentil
retrechera y hacendosa,
no tiene más que una falta
que es un poco legañosa.

El galán que la acompaña
es un señor muy celoso,
pues la dama al parecer
se ha enamorado del oso.

El ciego y el lazarillo,
son dos hombres muy formales
pero sobre todo el ciego
ve las hierbas cuando salen.

Este demonio tan grande,
que viene con el tridente,
es el que ayuda al dentista
cuando hay que sacar un diente.

Don Quijote en Rocinante,
Sancho Panza en el rocín
han llegado de La Mancha
con el amigo Nandín.

La Bejanera señores
de estos muchachos solteros
se despide, y da las gracias
al que les dio los dineros.

Al que no nos dio un real
como es persona tacaña,
le echamos la maldición:
que lo gaste en Carabaña.

Guarde esta copla señor
y désela a algún tacaña
para cuando empiece a obrar
el agua de Carabaña.

Recogidos por Fernando Gomarín Guirado, 14 de diciembre de 1983, y transcrita en colaboración con Ignacio M. García González.

EL DIABLO y EL CURA

Esto era una abuela que la estaba cuidando un nieto. Y el nieto le hacía unas sopas. Y fue un día a llevarle las sopas y le decía:
-Abuela, sopas; abuela, sopas.

Y le metió tanto el cucharón...que la ahogó.

Y después decía el nieto:

-¡Ay!, ¿qué haré yo con mi abuela?; ¿qué haré yo con mi abuela?

Pues se me ha ocurrido una idea: la monto en el caballo, la ato bien el cucharón a la mano...y la echo por la hoja.

Después iba un señor por el campo y vio que andaba como el demonio por la hoja. Y fue a decirle al señor cura:

-Señor cura, ¡que anda el demonio por la hoja!
-Pues anda; tocar las campanas y que se junte todo el pueblo para salir a ojeo para matarlo.

Cuando saca el señor cura la jaca, y cuando iba llegando a donde estaba, salió el caballo corriendo detrás de la jaca.

Y le decía la gente:

-¡Señor cura, corra, corra, que le da el diablo con la porra!

Al llegar el caballo donde el señor cura, vieron que era una señora que la habían atado allí.

Entonces la desataron y la enterraron...y ahí se terminó el cuento.

Versión de Vilvestre (Salamanca), narrada por Leonor Gorjón Notario, de 67 años.

Recogida por Antonio Lorenzo Vélez, el 7 de junio de 1983.

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(1) "La Vijanera" o "Bejanera" es una teatralización en forma de mascarada de una lucha ritual masculina que se celebraba a principios de año en fechas comprendidas entre la Nochevieja y últimos días del mes de febrero. Las más profundas raíces de estas "Calendas de enero", nos llevan también a las perennes luchas por los limites o rayas entre los diferentes pueblos. Así, comparsas de una comunidad acudían a la raya donde eran esperados por las vecinas. Se alardeaba y se braveaba. La paz y el jolgorio o por el contrario la guerra y las heridas, dependían en mucho del papel de los zarramacos, responsables de tan grave decisión. Junto a este personaje se alínean en el cortejo otros de variopintos significados y trazas: la dama, el caballero, el oso, el húngaro, el pasiego, el demonio, etc.

Se practicaba esta. costumbre en áreas más amplias de la actual región de Cantabria: valles de Anievas, Toranzo, Campoo y Trasmiera. Hoy sólo se conserva en el valle de Iguña

Estos cantos corresponden a "La Vijanera. celebrada en enero de 1935 en Santa Olalla (Ayunt. Molledo, Part. jud. Torrelavega, Cantabria). La letra pese a recogerla oralmente, circuló aquel año en hojas editadas en Torrelavega por Imp. El Dobra.