Si desea contactar con la Revista de Foklore puede hacerlo desde la sección de contacto de la Fundación Joaquín Díaz >

Búsqueda por: autor, título, año o número de revista *
* Es válido cualquier término del nombre/apellido del autor, del título del artículo y del número de revista o año.

La fiesta de los "Novios" en La Rioja

QUIJERA PEREZ, José Antonio

Publicado en el año 1988 en la Revista de Folklore número 85.

Esta visualización es solo del texto del artículo.
Puede descargarse el artículo completo en formato PDF desde la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

Revista de Folklore número 85 en formato PDF >

Los últimos números de la revista están disponibles en el servidor de la Fundación Joaquín Díaz >


Introducción

Sin duda alguna la Península Ibérica es una de las áreas geográficas europeas que mejor ha podido conservar su acervo tradicional hasta el presente, comparable cuantitativamente con algunas zonas de la Península Itálica, el Egeo y el entorno balcánico. Probablemente esto se deba, entre otras razones, a una industrialización más tardía. Investigadores adscritos a otros entornos culturales vuelven su mirada con frecuencia hacia el Mediterráneo en busca de las claves que les ayuden a comprender mejor los restos de sus complejos rituales fuertemente adulterados. El Mediterráneo ha sido desde siempre uno de los focos motores más característicos e importantes.

En un articulo anterior publicado en esta revista (1) intentamos, mediante unas breve líneas, reafirmar la importancia cultural de La Rioja dentro de la Península, debida en gran medida a su situación geográfica privilegiada a caballo entre el cálido Mediterráneo y las nubladas montañas atlánticas. En este pequeño estudio nos proponemos continuar por la misma línea y con tal fin vamos a analizar un tipo de rito del cual se han conservado unos cuantos ejemplos en La Rioja hasta prácticamente la actualidad, aunque no es exclusivo de ella, y que a nuestro entender hinca sus raíces en la íntima relación entre el hombre, la mujer y la agricultura. Se trata de un sencillo sistema de emparejamiento de personas de ambos sexos que no han accedido al matrimonio y que marca el comienzo de nuevo año.

Aunque para estas alturas del siglo XX el rito aparece muy atenuado, los elementos desaparecidos saltan a la vista y refuerzan el profundo carácter simbó1ico que aquí se encierra.

La fiesta de "los novios"

Santurdejo es una pequeña localidad altoriojana enclavada en el valle de Ojacastro, a la sombra de los montes Uchara, Urquiara, Arangu y Pillitera. Tradicionalmente ha basado su economía en el pastoreo, mientras que la agricultura se reduce a la necesaria para el consumo familiar (2). El día de Nochevieja fecha indicada para ECHAR LOS NOVIOS. Para ello varios mozos de la localidad se reúnen e introducen en una bolsa las papeletas con los nombres de las chicas solteras y en otra las de los chicos. Luego, desde el balcón, se efectúa el sorteo de las parejas extrayendo a la vez una papeleta de cada bolsa. A las parejas así resultantes se les llama NOVIOS, para todo el año entrante. Al día siguiente el chico espera a su partener en la puerta de la iglesia para ofrecerle el agua bendita a la hora de asistir a misa. Este día lo pasan juntos (3).

En Cañas, otras localidad riojalteña, capital del valle del mismo nombre, tiene lugar un rito similar. Unos días antes al primero de enero dos mozos realizan, mediante papeletas introducidas en dos bolsas, el sorteo de las parejas. A los chicos y chicas emparejados se les llama NOVIOS. El día de Año Nuevo el mozo espera a su compañera en la puerta de la iglesia para darle el agua bendita. Después de comer el chico acude a casa de la moza donde es invitado a tomar café, aguardientes y pastas (4).

Una fiesta similar se efectuaba hasta hace pocos años en Anguiano, localidad del valle del Najerilla, cuando se efectuaba el sorteo de parejas introduciendo los apodos de mozos y mozas en sendas bolsas para ir extrayéndolos cantando los nombres en voz alta ante el público que se reunía en el baile tras la cena de Nochevieja. Los nombres de las parejas quedaban anotados en una lista (5) .

En Matute, otra villa perteneciente al mismo valle, los mozos se reunían en el bar el día de Nochevieja, después de la cena, para efectuar el sorteo de LAS NOVIAS. Nuevamente se introducían las papeletas con los nombres numerados de mozos y mozas en el interior de sendas boinas. La lista de parejas obtenida quedaba colocada en la puerta del baile y a la mañana siguiente a la salida de misa todos acudían a enterarse de los resultados. Si algún mozo rompía su papeleta por no estar conforme tras el sorteo era duramente castigado con la prohibición de acudir a las fiestas que durante el año se organizaban en la villa, privándole de toda diversión. A las parejas se les llamaba NOVIOS y ese día el chico invitaba a su compañera a tomar algún aperitivo. Después de comer el mozo acudía a la casa de la chica para tomar café y licores. En el baile de esa tarde el chico sólo podía bailar con la chica que le había correspondido (6) .

En Almarza de Carneros, villa perteneciente al Camero Nuevo, se celebraba una fiesta de iguales características que las anteriores. En Nochevieja los mozos se sorteaban las mozas que ese día se encontraban en el pueblo, aunque no fueran de la localidad. Si había más mozos que mozas o viceversa, a alguien le podía tocar como pareja la campana de la iglesia, el reloj, el árbol de la plaza, etc. Después de confeccionadas las parejas preparaban algunas coplas y salían "de ronda" por las calles acudiendo a las casas de las chicas donde les cantaban algunos versos alusivos al chico correspondido en suertes. Al día siguiente la moza invitaba a su compañero a tomar alguna copa en su casa. En el caso en que dos familias estuvieran enemistadas, ese día mantenían una relación normal (17).

Clavijo es una pequeña población situada en el Bajo Iregua, a la sombra de un ruinoso castillo. En las frías jornadas de invierno los mozos y mozas se reúnen por la noche al calor del fogón de la cocina para jugar a LOS ESTRECHOS antes de ir al rosario. El sorteo de parejas se realiza mediante las consabidas bolsas con papeletas. Si faltan mozas es posible que a algún chico le corresponda la campana o la gata. Al día siguiente el muchacho visitará la casa de LA NOVIA que le ha correspondido para tomar pastas y vino servidos por ella misma (8) .

Cornago es una población de la Rioja Baja situada en la cuenca del río Linares. El 31 de diciembre los mozos preparan una doble lista con los nombres de los chicos y chicas. En la de los mozos se incluyen por primera vez los nombres de los quintos del año, que esa misma noche han de preparar la hoguera en la plaza. A medianoche se realiza el sorteo a la luz del fuego y cada chico se empareja con una muchacha. Al día siguiente acuden a misa y a la salida los mozos van "a rondar" en grupo a sus nuevas compañeras. Cada pareja cierra su compromiso con un baile. Luego la chica invita a su NOVIO a pastas y licores (9).

Un rito atenuado

A la vista de los datos es lógico pensar que en el pasado el desenlace de este modelo ritual no ha quedado limitado a un conjunto de elementos formales como la asistencia a misa conjunta de los miembros de la nueva pareja o a la invitación a consumir ciertos alimentos. Todo aparece encadenado para que el desenlace sea otro, o en otro caso, es obligado pensar que determinados elementos de este ritual se han quedado por el camino.

Nosotros intuimos en todo esto un marcado carácter sexual y orgiástico, en el sentido más ritual del término, no carente de efectividad humana. Entendemos que tras el sorteo las jóvenes parejas hayan continuado en el pasado con una relación sexual intensa durante esa noche que da comienzo al nuevo año.

El sorteo en si es muy significativo y conduce a las puertas de un doble camino de ida, con posibilidades no contradictorias sino que nos llevan a un mismo final. Por una parte se puede pensar que el emparejamiento de los jóvenes no casados ha sido exclusivamente propio de ellos, ya que los matrimonios pertenecen a ese estado de pareja, de tal modo que para esa noche concreta nadie quede sin pareja de cara a una relación sexual cuyos fines, hundidos en la concepción mítica del más profundo mundo conceptual religioso, veremos más adelante.

Por otra, la entrada en el sorteo únicamente de mozos y mozas, sirve para unir las fuerzas procreadoras más intensas de la comunidad, las de los 18 y 20 años. Como ya hemos dicho. el desenlace es el mismo para ambas posibilidades.

La moral cristiana ha atenuado, a nuestro entender, este rito barnizándolo para que su apariencia sea la de un simple juego de relación inocente, eliminando el elemento central debido a que se mueve en un mundo conceptual y formal diferente y hasta peligroso para ciertas estructuras sociales por las que el cristianismo en...nuestro caso ha apostado a lo largo de la historia.

Otros ritos semejantes

Antes de continuar hemos de recalcar que este modelo ritual de emparejamiento marcadamente orgiástico no es exclusivo de La Rioja, de la Península Ibérica, ni tampoco del entorno cultural mediterráneo. Antes bien, ritos que navegan en el mismo plano simbólico con morfologías semejantes o diferentes se encuentran extendidos prácticamente por todo el globo. Tal es el caso por ejemplo de los indios kara de Brasil cuya danza fálica finaliza en una orgía colectiva (10). Un ejemplo africano es el de los eñe de la Costa de los Esclavos, cuya orgía se prolonga a lo largo de varios días con el fin de asegurar la fertilidad de la tierra y de los animales (11). Tanto en Bali como en el noroeste de La India se practican orgías en fiestas durante la recolección (12). El volumen de datos recogidos por los antropólogos es elevadísimo (13).

Frazer en "La rama dorada" aporta numerosos ejemplos de las mismas características recogidos por toda Europa, aunque mostrando ese carácter atenuado propio de un estado "civilizado", es decir, en un nivel cultural más elevado. Así vemos el caso ucraniano en donde las jóvenes parejas de recién casados se tumban sobre los campos y ruedan sobre ellos tras la bendición del sacerdote el día de San Jorge (14). Acto similar ocurre en algunas partes de Alemania tras la siega (15).

Las fiestas de "novios" y "novias" están muy extendidas por toda Europa, realizándose frecuentemente en primavera. En Bleking, Suecia, no había sorteo sino que cada chico o chica elegía su pareja (16). En Briancon se da un emparejamiento similar donde los jóvenes son llamados "novios". El desenlace es frecuentemente el matrimonio y en algunos casos, igual que como ha ocurrido repetidas veces en La Rioja, forzoso.

En otros lugares el rito se reduce al paseo de una pareja de jóvenes que portan espigas o se adornan con ornamentos florales (18).

Sexualidad y mística agraria

A la luz de los datos expuestos apreciamos la íntima relación entre los ritos sexuales y la agricultura, expresada en forma de una unión entre personas de ambos sexos que, como ocurre en los casos pertenecientes a estados culturales más arcaicos, intenta aumentar el poder generador de los campos y de la naturaleza en general. Se trata en definitiva de un conjunto de ritos de fertilidad.

Aunque algunos de las fiestas orgiásticas que hemos anotado se celebran durante la primavera o por lo menos están íntimamente relacionados con la agricultura, fiestas de árboles, enramadas, etc., no son exclusivas de este período anual. Pero siempre están relacionadas con rituales de fecundidad y regeneración del "año nuevo". Esto es debido a que el modelo orgiástico por excelencia reside en las uniones míticas entre divinidades mediante las cuales se da origen al cosmos y a la vida que se alzan sobre el caos. Por lo tanto la orgía humana viene a ser la imagen de las hierogamias divinas que en los diferentes esquemas religiosos se muestran tan fértiles que su desenlace es la creación cosmogónica. Frecuentemente el mito ha quedado olvidado pero nos queda el rito como testigo, tal y como sucede en los casos riojanos que hemos descrito.

De alguna manera estas uniones sexuales humanas, como tales no carentes de erotismo, rememoran el "mito de la creación" repitiendo el gesto primordial, reinstaurando periódicamente todo su contenido a la vez que se asimila el nuevo año que se impone sobre el viejo con el cosmos que se impone sobre el caos.

A nuestro entender se trata de un conjunto de planos simbólicos que se van enlazando hasta llegar al "mito de la creación", máximo exponente de la concepción religiosa (20) .

____________

(1) Quijera, J. A. "Los carnavales en Cenicero (La Rioja)", Revista de Folklore, nº. 78, p. 202.

(2) Iglesias, R., "La Rioja de cabo a rabo", tomo V: Cuenca del Oja. Capítulo referente a Santurdejo, p. 77 (Logroño 1981).

(3) Fue nuestro informante Miguel Villanueva, natural de Santurdejo. Los datos fueron obtenidos en dicha localidad el 29-3-86.

(4) Informantes : Bernardo Gascón y Arturo de Cuenca, de Cañas. Datos obtenidos en dicha localidad el 20-9-86.

(5) Informante Alejo Ibáñez, natural de Anguiano, el 13-8-87.

(6) Molestina Zaldumbide, María del Carmen, "calendario de fiestas y celebraciones en la villa de Matute", II Congreso Nacional de Artes y Costumbres Populares, p. 345-346 (Córdoba 1971).

(7) Gil del Río, A. "horizontes riojanos", p. 249 (Madrid 1969).

(8) Yravedra, L. y Rubio, E., "Leyendas y tradiciones de La Rioja", p. 89-90 (Zaragoza 1980).

(9) Sáez Alfaro, P. J. "Cornago, su geografía, su historia y su folklore", p. 41-42 (Logroño 1982).

(10) Eliade, M. "Tratado de historia de las religiones", tomo II: Cultos de la fertilidad, p. 137 (Madrid 1974).

(11) Eliade, M. Ob. Cit., p. 134.

(12) Eliade, M., Ob. Cit., p. 139.

(13) Sobre la relación entre la agricultura y la sexualidad puede verse, además de la obra citada de M. Eliade, la obra de B. Malionowski "Coral Gardensand their Magic" (Londres 1935) con abundantes ejemplos de las islas del pacífico.

(14) Frazer, J. G., "la rama dorada": La influencia de los sexos en la vegetación, p. 173 (sexta reimpresión, Méjico 1979).

(15) Frazer, J. G., Ob. Cit., p. 173.

(16) Frazer, ]. G., Ob. Cit., p. 168-169: el culto del árbol en Europa.

(17) Frazer, J. G., Ob. Cit., p. 169.

(18) Frazer, J. G., Ob. Cit., ver capítulos IX: El culto de los árboles; X: Vestigios del culto del árbol en la Europa moderna; y XI: La influencia de los sexos en la. vegetación.

(19) Sobre la sexualidad, la agricultura y la regeneración periódica ver la obra de M. Eliade antes citada y la obra de A. E. Jensen "Mito y culto entre pueblos primitivos" (Méjico 1966).