Si desea contactar con la Revista de Foklore puede hacerlo desde la sección de contacto de la Fundación Joaquín Díaz >

Búsqueda por: autor, título, año o número de revista *
* Es válido cualquier término del nombre/apellido del autor, del título del artículo y del número de revista o año.

Editorial

DIAZ GONZALEZ, Joaquín

Publicado en el año 1988 en la Revista de Folklore número 86.

Esta visualización es solo del texto del artículo.
Puede descargarse el artículo completo en formato PDF desde la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

Revista de Folklore número 86 en formato PDF >

Los últimos números de la revista están disponibles en el servidor de la Fundación Joaquín Díaz >


Suele existir, entre quienes investigamos o trabajamos en la Cultura tradicional, una tendencia, con frecuencia mal disimulada, al "salto histórico"" Si uno compara diacrónicamente costumbres, ritos o hábitos, suelen hallarse coincidencias o disimilitudes muy útiles para rastrear el proceso histórico de esos hechos. Sin embargo, sea para justificar la pretendida antigüedad de las cosas -que parece imprimir un sello de categoría superior-, sea porque los siglos intermedios están poco o insuficientemente estudiados uno se ve tentado a saltarse épocas dilatadas o, al menos, a pasar sobre ellas de puntillas para llegar al pretérito deseado. Es insostenible la tesis romántica del campesinado novecentista que no había salido de la Edad Media, por ejemplo; cierto que muchas de las fiestas y costumbres se establecieron en esa época y aun antes. Pero, ¿cómo entender que el uso continuado de las mismas no las haya hecho evolucionar, al menos en algún aspecto?

A lo largo de cada siglo (en ocasiones dos o tres veces por centuria), aparecen unos hitos de tipo social, económico, espiritual, etc., que marcan positiva o negativamente a un colectivo humano. Puede ser una guerra, un hallazgo técnico, el nacimiento de una idea religiosa, la lucha por una mejora en las condiciones de trabajo o cualquier otro aspecto ante el cual la vida monótona de una comunidad se conmueve decantándose las opiniones de sus habitantes a favor o en contra de esas ideas. ¿Cómo pensar que no haya cambiado el Carnaval desde los tiempos del Arcipreste de Hita) con la cantidad de prohibiciones y remozamientos que ha tenido que soportar a lo largo de su historia? Nadie niega que la fiesta sea la misma, igual que lo son una casa, un apero o una boda, pongamos por caso; pero no se pueden ignorar los pasos precisos que cada uno de ellos ha dado para llegar al momento actual.