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Apuntes sobre una Obra de Teatro Popular: "LA OBRA DE LA IGLESIA DE PINARNEGRILLO"

SANTOS TARDON, María Eugenia

Publicado en el año 1989 en la Revista de Folklore número 107.

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I. INTRODUCCION.

Las obras de teatro popular son una de las muestras más maltratadas y peor conservadas por el paso del tiempo, y son, tal vez, una de las mejores y más preciosas aportaciones de nuestra cultura popular, no sólo por la antigua tradición, que se remonta a varios siglos, sino también por su riqueza literaria y su puesta en escena.

Uno de los tipos de teatro popular más conocido, dentro de los escasos restos conservados, es el «Auto Sacramental», representado en las iglesias de nuestros pueblos, y con diferente temática: Pasiones, Belenes vivientes y milagros; sobre todo, de tipo mariano. Este último tema es el que trata la obra que quiero presentar.

La trayectoria del argumento en el teatro popular, con más o menos variantes, es siempre el mismo: Se presenta el proyecto, el diablo aparece con la intención de estorbar el propósito, entre lances y peripecias le descubren, luchan con él y le vencen con la ayuda del Patrón invocado (en este caso, Patrona). Otras características comunes a este tipo de composiciones son:

-La aparición de un personaje «gracioso», con el fin de hacer más amena y llevadera la obra, y descenderla a un plano más real a través de un personaje del pueblo, con los mismos defectos y los mismos vicios.

-La intervención divina a través de ángeles, enviados con la intención de convertir a los malvados o de ejecutar el premio o castigo divino.

-Los temas principales no varían: religión, amor al lugar (patriotismo) y amor al Patrón; en este último aparecen conjuntados los dos temas anteriores.

2. ARGUMENTO.

La obra está dividida en tres actos denominados por el autor «jornadas», y cadA una de ellas está subdividida en varias escenas. La acción se desarrolla a la puerta de la iglesia, excepto la última escena, que tiene lugar en el interior .

Jornada Primera: Este primer acto sirve de presentación del tema y de los personajes. Aparece el diablo, que durante toda la obra se le llama «Luzbel», y en un largo monólogo se queja de las excelencias de María, recrimina el hecho de que Dios haya ensalzado tanto a la Virgen hasta el punto de otorgarle un poder casi ilimitado; pero lo que más le duele es la humillación sufrida a manos de una mujer (María), que le pisa y quebranta la cabeza.

Aparece la Discordia, nacida de la unión de Luzbel y la Soberbia, y los dos personajes nos van a informar de la situación: nos cuentan la vida de Luzbel, su anterior condición de ángel y su caída en desgracia: (...) / que haya venido Luzbello / quitadas solas dos letras / a ser Luzbel, Bel sin Luz, / Príncipe de las Tinieblas /(...)

sus batallas contra las huestes divinas y contra su eterna rival y causante de sus desgracias: la Virgen María.

El autor va construyendo su teoría, basada en las Sagradas Escrituras, y prepara el terreno para introducir a la verdadera protagonista de la obra, la Virgen del Rosario, Patrona de Pinarnegrillo, a quien este pueblo quiere erigir un nuevo templo; y Luzbel, animado por la Discordia, pretende interrumpir el proyecto.

En la escena tercera aparecen tres nuevos personajes: el Pueblo, la Religión y la Pobreza. Interviene el Pueblo en primer lugar, y tras una larga disertación en la que habla de su fundación e historia: (...) / Porque estoy en un desierto / que parece el de Tebaida / con tan contiguos pinares / Pinarnegrillo me llaman / (...). Expone su propósito de construir un templo a la Virgen, y pide opinión a sus dos aliados, la Religión y la Pobreza, que constituyen a la vez sus principales características. Las opiniones son dispares: la Religión se muestra partidaria de que la obra se haga, en agradecimiento a los grandes beneficios que la gracia divina otorga a sus fieles; la Pobreza, sin embargo, se muestra contraria, pues teme que el pueblo se empobrezca aún más con esta empresa. Ante estas respuestas, el pueblo se muestra indeciso, pero aparece un ángel con un mandato divino que ordena se haga la obra de inmediato.

Jornada Segunda: Surgen dos nuevos personajes, el Peón «gracioso» y el Artífice, dos personajes opuestos que representan, siempre enfrentadas, teoría y práctica, o dicho de otro modo, racionalismo y empirismo: (...) / Déjese, señor maestro, / de discurrir y estudiar / ¿qué sirve líneas tirar / si no giran al pan nuestro? / (...).

Si la Jornada Primera se caracterizaba por la falta de acción que da la presentación del argumento, en la situación escénica de ésta destacan el dinamismo y las situaciones burlescas: Aparecen y desaparecen los personajes presentados, opinando sobre la obra, creando y llevando a cabo sus intrigas, en una especie de lucha del mal contra el bien. El Artífice discute con el Peón, Luzbel y la Discordia intentan entorpecer la obra para que no se lleve a cabo, creando enfrentamientos y confusión entre los habitantes del pueblo y entorpeciendo la labor del Peón.

Jornada Tercera: Una vez más la intervención divina resuelve la situación: aparecen dos ángeles que detienen y encadenan a Luzbel, y otorgan su custodia al Peón: (...) / en lo que dure la obra / sujeto a ti le tendrás, / y amarrado a esta cadena / en todo te servirá / (...) más tarde, un ángel, por orden divina, le concede la libertad, y Luzbel escapa maltratado y humillado: (...) para que en nada te impida / quítale aquesa cadena / ¡Huye, Luzbel, al infierno / (LUZ.-) ¡Oh! ¡Malhaya mis cautelas! / (...).

La última escena se desarrolla dentro de la iglesia, ya construida, y es un canto de alabanza que los personajes ofrecen a la Virgen del Rosario, situada de nuevo en su altar, dando gracias por haber llegado la obra a buen término. Los personajes intervienen por orden de importancia, concluyendo el Peón, que, al final, pide disculpa al público por los fallos de la obra y da el nombre del autor: (...) / Para el autor: Justo Herranz / rogad a Dios por su alma / y a nosotros, los actores / perdonadnos nuestras faltas / .

3.PERSONAJES.

El copista, al final de la obra, hace una relación de los personajes que intervienen en ella, donde consta el nombre de los intérpretes y el atuendo de cada uno, dotado de una gran sencillez y efectividad:

-Los personajes que encarnan el mal llevan el traje oscuro, la cara pintada, cuernos y rabo.

-La Pobreza y el Pueblo llevan un traje parecido, con la diferencia de que la Pobreza viste con remiendos y el Pueblo lleva un bastÓn, que hace referencia a su autoridad municipal. Pobreza y Religión configuran al Pueblo, pero la primera está más ligada a él, en tanto que constituye su representación material, más tangible, mientras que la Religión es su característica espiritual, y viste traje de cura, que denota a la vez su carácter institucional.

-El resto de los personajes viste trajes adecuados a su oficio y condición.

Aparte de esta división, hecha por el copista, yo me he permitido hacer una agrupación de personajes por características afines, y los he agrupado en abstractos y concretos, aunque en realidad todos los personajes, abstractos y concretos, representan en sí mismos una abstracción.

Personajes abstractos: La Discordia, ayudada por Luzbel, representa el mal y la desunión para estorbar la obra de la Iglesia.

El Pueblo, la Pobreza y la Religión representan el bien, y son los mediadores de la obra divina.

Personajes concretos: Quizás el personaje más interesante de esta obra sea Luzbel, que encarna a la vez la personalidad concreta de Lucifer y la fuerza del mal, junto con la Discordia. Está tratado en la obra de una forma muy curiosa: es un personaje débil (en el primer acto es la Discordia quien debe animarle a interrumpir la obra ejerciendo el mal, cuando él es la representación del mal por excelencia), con poderes muy limitados (es humillado hasta el hecho de convertirlo en juguete de feria a merced del personaje de más baja condición social -el peón-). Es vejado y maltratado hasta que, como sucede siempre en situaciones de las que no se sabe cómo salir, la acción divina determina que quede libre; y Luzbel huye, como se dice popularmente, «con el rabo entre las patas».

El Artífice y el Peón representan dos mundos opuestos y enfrentados. El Peón representa, además, el personaje gracioso, típico en este tipo de representaciones, de baja condición social, lo que permite al autor utilizar y contrastar dos estilos distintos: el estilo más o menos culto y el popular, empleado por el Peón, empapado de frases y palabras del vulgo, que hace, además, la obra más real y amena al espectador .

Los ángeles son los embajadores de la voluntad divina, y aparecen en situaciones críticas:

-.Cuando el Pueblo no se decide a hacer la obra.

-.Para detener la acción del mal.

-.Como introductores o embajadores (última escena).

4. AUTOR.

No conocemos con seguridad más que su nombre, que aparece en la obra: Justo Herranz. Debió de vivir en la primera mitad del siglo XIX, pues la iglesia se construyó en 1834, y la obra literaria se escribía poco después.

La tradición oral es confusa; parece ser que se trata de un sacristán o de un maestro de escuela, que era natural de un pueblo cercano (Mozoncillo) y que vivió en Pinarnegrillo durante la construcción de su iglesia.

La opinión más generalizada es que se trata de un maestro, dado su conocimiento literario y estilístico, sorprendente para tratarse de un medio rural.

La obra está escrita en verso; la primera parte la componen versos de arte mayor, seriados en octavas reales, con un léxico elevado y culto, y en seguida pasan a ser una sucesión de versos octosílabos, ordenados como tradicionalmente se hacía en los romances, con rima asonante en los versos pares; salpicada también de expresiones y giros románticos, propios de la época.

5.LA OBRA LITERARIA COMO DOCUMENTO HISTORICO.

La obra se escribe a raíz de la construcción de la nueva iglesia de Pinarnegrillo, hacia el año 1834. De esta construcción apenas quedan datos en el archivo parroquial, salvo lo que se puede leer entre líneas. El coste de su construcción ascendió a 77.200 reales (1), que el mayordomo encargado de la obra era José Moreno (2), y el arquitecto se apellidaba Villanueva. El testimonio de un párroco posterior, don Pedro del Río y Sáenz, con motivo de la reedificación de la ermita del Penegral (1877), dice que hubo algunos problemas en el pago de la obra de la iglesia.

Efectivamente, debieron de existir algunos problemas y complicaciones; de no ser así, no se hubiera escrito la obra, en la que, bajo una apariencia (la lucha del bien contra el mal) se escondía un problema palpable que dividía al pueblo, principalmente por problemas Económicos:

POBR.-Así es verdad, Religión, / que sus vecinos, sabiendo / de que está en hacer la iglesia / determinado y resuelto, / se han dividido en partidos / pues desunidos e inquietos, / unos apoyan la empresa / y otros sienten el proyecto; / por lo que el pueblo indeciso / dificulta dar su asenso / .

Otro hecho que viene a corroborar esta teoría es el hecho de la existencia en el Obispado de Segovia de unos planos pertenecientes a una iglesia a construir en Pinarnegrillo, de grandes dimensiones (tres naves) y que nunca se llevó a cabo, pues la que se hizo es de una sola nave y muy pequeña.

El texto nos aporta otros datos de interés para la historia del pueblo: leyendas sobre su fundación y posterior despoblación, milagros de la Virgen del Rosario y otros datos acerca del clima y los productos típicos de sus huertas, de conocida calidad hoy en día:

PEON .-y porque aquí sazonadas, / se manducan ensaladas / cuando anda la lechuga, / otro lavijero más / al chaleco pienso hacer, / porque aquí juzgo comer / legumbre hasta reventar / (...)

La copia que he manejado data de 1908, y la obra se ha representado en Pinarnegrillo hasta 1936; se desconoce si existía alguna fecha específica para su representación en principio.

Para terminar, me gustaría recordar también el nombre del copista, Eustasio Tardón Tejedor, sin cuya iniciativa quizás nunca se hubiera podido recuperar esta obra de teatro popular. y por lo cual le debemos eterno agradecimiento.

AD MAYOREM HONOREM ET GLORIAM

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(1) No se especifica claramente si esta cantidad corresponde al total de gastos o solamente la parte pagada por el mayordomo.

(2) Probablemente se refiera al mayordomo de la "Cofradía del Rosario".