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Apuntes para un vocabulario de Tierra de Campos

HELGUERA CASTRO, Mª Angeles y NAGERA SALAS, Paz

Publicado en el año 1988 en la Revista de Folklore número 95.

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Cada palabra tiene su historia. El pueblo toma las palabras y las amolda a sus necesidades, como un buen artesano manipula la arcilla. Las palabras adquieren significados muy concretos en algunas zonas, con independencia, a veces, del uso común.

En el nº. 59 de nuestra revista Folklore comentábamos palabras que no figuraban en los diccionarios de consulta más frecuente para un filólogo. Hoy tratamos de acercarnos a una serie de palabras que sí aparecen en los diccionarios consultados, pero en ellos no se recogen las acepciones concretas que han adoptado en la zona estudiada, Paredes de Nava (Palencia). Es el pueblo el artífice de estos significados.

-A-

ARREGAÑAR: intr. Caerse para atrás el carro por exceso de carga.

No aparece en el D.R.A.E. ni en Moliner. El diccionario de Corominas lo registra con otros significados: Correas (1623) recoge el verbo «arregañar» como derivado de «regañar». Es una palabra de origen incierto que parece estar emparentada con el latín gannire 'regañar', 'refunfuñar'. En portugués encontramos «arreganhar».

-B-

BANZO: m. Peldaño de una escalera.

Esta palabra aparece en el D.R.A.E., pero no con el uso general que la hemos recogido.
En la acepción 2. Cada uno de los dos largueros paralelos o apareados que sirven para afianzar un armazón, como una escalera de mano, el respaldo de una silla, etc.
Según Corominas: nombre de travesaños o barras de madera empleadas para varios usos. Voz leonesa común con el gallego-portugués, de origen incierto, quizás provenga del céltico WANKJOS 'travesaño'.
María Moliner la considera como no usual, y aparece escrita en letra cursiva según las normas tipográficas empleadas en este diccionario.
Corominas dice que la idea de que banzo procede de BALTEUM 'cinturón', 'escalón', debe desecharse por razones semánticas, ya que la acepción de 'escalón de una escalera de mano', que sólo se halla en los Arcos de Valderez, procede de la de 'travesaño'.

BOCARON: m. Orificio que hay en los pajares para meter la paja.
No aparece en D.R.A.E., sólo la acepción 5. fig. Entrada o salida.
En Moliner: pieza de órgano que une el fuelle con el tubo de viento.
En la acepción 2 de boca: Agujero o abertura que pone en comunicación el interior de algo y el exterior.
Lo consideramos, pues, como un derivado de «boca» formado por un infijo -ar- y un sufijo aumentativo -án.

-C-

CACHA: f. Bastón. Expresión muy corriente es: «dale con la cacha».
En D.R.A.E. no aparece con esta acepción.
En la 5 hay un significado parecido 'mango de cuchillo o de navaja'. También el Moliner.
Sin duda alguna hay que relacionarla con cachava, de la que ha perdido la última sílaba.
Según el D.R.A.E. cachava:
2. Palo que sirve para este juego.
3. Cayado, palo o bastón curvado en la parte superior.
Moliner dice que cachava es poco usado en vez de cayado. El significado es asimismo el de 'palo que se emplea para este juego'.

CAPACETE: m. Caspa que aparece en los niños recién nacidos.
En el D.R.A.E. aparecen otras acepciones:
1. Pieza de la armadura, que cubría y defendía la cabeza.
2. Pieza de paño que cubría por delante el quintrín o volante para resguardar, a los que ocupaban el asiento, del sol, del polvo o de la lluvia.
En Moliner encontramos este diminutivo aplicado acomodaticiamente, como nombre de forma, a cosas de figura más o menos semejante a la de un capazo.
La acepción que hemos recogido, aplicada a los niños es figurada, por semejanza a una pieza que sirve para cubrir la cabeza, pues parece que los niños la tienen cubierta.
Sería, por tanto, un derivado de capacho, del lat. vulgar *CAPACEUM, derivado, a su vez, de CAPERE 'contener y de su derivado CAPAX 'que tiene cabida'.

CARA-CARILLA: adj. Persona desmejorada, con poca salud.
Tampoco en estos diccionarios aparece con la acepción recogida.
Este diminutivo de cara tiene valor afectivo. Y, puesto que a veces cara se refiere también al semblante o apariencia de una persona, tener «carilla» o «carucha» o en nuestro caso «carilla» es equivalente a «tener mala cara».

CARGUILLAS: f. plural. Cestos de mimbre para llevar los cántaros de agua o vina sobre un animal.
Esta acepción no aparece en D.R.A.E. ni Moliner. Sólo recogen en Salamanca la palabra carguillero: persona que tiene por oficio llevar cargas de leña para mojar los hornos.
No obstante, hay que señalar algunos significados estrechamente relacionados:
La acepción 3 de la palabra carga en D.R.A.E.: cosa transportada a hombros, a lomo o en cualquier vehículo.
Moliner en la acepción 7: cosa con que se carga o llena algo o con que está cargado o lleno.
Se trata entonces de un diminutivo de carga que ha restringido su significado, según terminología de Ullmann.

CARIOCA: f. Desbarajuste, alboroto.
D.R.A.E. recoge la palabra carioca como adj. Natural de Río Janeiro. Se utiliza también como sustantivo. Perteneciente a esta ciudad o a su provincia.
Moliner no la recoge.
La interpretación que podemos dar que en el Río Janeiro son muy típicos los carnavales, el «jolgorio», el alboroto en estas fechas. Podría tratarse de una generalización o extensión de este nombre, con cierto matiz despectivo.

CEROTE: m. 1. Excremento que arroja el recién nacido. 2 Miedo.
En D.R.A.E. no aparece la acepción 1, mientras que se da la siguiente:
1. Mezcla de pez y cera que usan los zapateros para encerar los hilos que cosen el calzado. Hácese también de pez y aceite.
En este diccionario se recoge la acepción 2 figurada y familiar: miedo de un mal posible. Estos mismos significados son los que también hemos constatado en Moliner.

Cerote viene del griego (....) mezcla de cera, aceite, goma, etc.; cerato, femenino sustantivado del anterior.
Puede ser la semejanza que tiene el cerote con el meconio, pues ambos son de consistencia pastosa y de color verde negruzco, al principio, aunque después se vuelve más claro. Incluso en algunos lugares le llaman «la pez».

CINA: f. Montón de mieses preparadas para trillarlas.

Esta acepción no está atestiguada ni en D.R.A.E. ni en Moliner.
En la 19ª y 20ª ed. del D.R.A.E. figura la palabra cina. Ecuad. Cierta especie de planta gramínea.
Creemos que puede ser una palabra apocopada de hacina, «amontonamiento de haces», derivada de haz, por el fenómeno de aféresis, o pérdida de una sílaba inicial en una palabra.
Haz es de origen latino FASCIS.

COTO: adj. Persona que procede de la inclusa.
En D.R.A.E., en la acepción 7, aparece como voz de germanía Hospital y también el cementerio de la iglesia.
Moliner no la recoge.
En la palabra que hemos recopilado se ha producido una traslación de significado del lugar a la persona que lo ha ocupado.

CUQUERA: f. Mujer que vende las «cucas».
Esta acepción no aparece en el D.R.A.E. ni en Moliner.
Sin embargo en estos diccionarios se registra cucas:
D.R.A.E., 5. pl. «nueces, avellanas y otros frutos y golosinas análogos».
Moliner, más frecuente en plural: «golosina, tal como un confite, un higo seco, una almendra, etc. Conjunto de cosas de esta clase que suelen venderse en puestos callejeros».
No tiene nada que ver con la palabra cuquera que aparece en Corominas: «gusanera», derivada de cuco.
El sufijo -ero/-era es el característico de los nombres de agente, profesiones y oficios en nuestra lengua.

CUNACHO: m. Cesto pequeño de mimbre que se usa para recoger las uvas.
En el D.R.A.E. esta palabra está atestiguada como propia de Burgos y Soria. Del árabe canach, del lat. CANISTRUM.
No aparece en el diccionario de Moliner.

-CH-

CHAMPON: m. Circunferencia de metal para el juego de la tanga.
No figura ni en D.R.A.E. ni en Moliner.
Es un derivado de chapa > chapón.
En asturiano, Corominas recoge chaplón = tablón.
Chapón: borrón grande de tinta.
La -m- que se ha incorporado en la palabra puede considerarse analógica con otras palabras como tampón, a semejanza de la –n- de manchón.

CHICHURRO: Forma que se utiliza para terminar una conversación en la que no se está de acuerdo.
En D.R.A.E. y Moliner aparece esta palabra con el siguiente significado: caldo que resulta de cocer las morcillas, al hacerlas. En la zona estudiada también se emplea con esta acepción.

CHIRRISQUEAR: Onomatopeya de chamuscarcarse en el fuego. Quemarse.
El D.R.A.E. considera que en Palencia es más frecuente carrasquear. De la onomatopeya cras, en Alava «crujir o rechinar entre los dientes una sustancia algo dura o quebradiza».
Moliner dice que en Palencia se pronuncia chirrisquear o popularmente chorrisquiar «crujir algo entre los dientes».
Puede tratarse de un cruce entre el significado de chamuscar y el verbo chirrisquear.
Estamos de acuerdo con María Moliner al considerar esta palabra como derivado de chirriar «emitir un sonido agudo como las sustantancias al penetrarlas un calor intenso, las ruedas de un carro al ludir con el eje, etc.»

-D-

DUBLE: m. Es el momento en que se tensa la cuerda en el juego de la comba doble, que dan las niñas, para que no les zurzan las piernas. Se salta siguiendo el ritmo de una canción.
No aparece en D.R.A.E.
En Moliner se recoge esta palabra: «españolización de la palabra francesa «doublé» que también se usa, que significa «sobredorado».

-E-

ESPARAVAN: m. Bola de trapo que se ata a un látigo y que les sirve a los chiquillos para jugar.
En el D.R.A.E. aparece esta palabra con otras acepciones:
1: Gavilán, ave de rapiña. 2: Veter. Tumor en la parte interna e inferior del corvejón de los solípedos, que llegando a endurecerse produce una cojera incurable = garbanzuelo. En Moliner también aparecen estas dos acepciones.
Se trataría de un significado figurado al que se ha llegado por la semejanza de la enfermedad en los solípedos, con una bola de trapo. Dicha enfermedad, según el D.R.A.E. se produce en los músculos flexores de las piernas de los solípedos.

ESPICHAR: intr. Dejar a uno sin dinero, sobre todo en el juego.
Espiche es voz de origen incierto: «arma puntiaguda, como chuzo, azagaya o asador».
D.R.A.E. (De espiche). tr. Punzar con una cosa aguda. 2. intr. fam. morir, acabar la vida uno.
Moliner también recoge estas mismas acepciones.
Corominas señala que espichar, según Autoridades es voz de poco uso y significa lo mismo que espetar: herir con arma puntiaguda. Ya en 1843 dice la Academia que es «pinchar» y desde 1884 agrega la acepción intransitiva y familiar «morir».
Este mismo diccionario indica que en Chile «soltar uno dinero u otra cosa mal de su grado».
Creemos que se trata de una acepción figurada muy similar a la chilena.

-G-

GALOCHO: m. Cerdo, puerco.
D.R.A.E. adj. dícese del que se da mala vida. 2. fam. Dejado, desmalazado.
Moliner. adj. 1. Perdido. Se aplica al que vive en la ociosidad y el vicio. 2 (inf.) Abandonado, dejado. Descuidado en su aspecto.
En Corominas aparece la palabra galocho con significados muy diferentes, como, por ej. en aragonés, «barranquera que excavan las aguas al correr por las pendientes del terreno».
Puede interpretarse como una acepción figurada.

GARITERO: m. Persona que apuesta en el juego de las chapas. Se utilizan monedas antiguas de cobre y se juega a cara y cruz. Es un juego que hoy tiene vigencia en Paredes de Nava, donde se han recopilado estas palabras, y en otros pueblos de Castilla el día de Viernes Santo.
En D.R.A.E. 1. El que tiene por su cuenta un garito. 2. El que con frecuencia va a jugar a los garitos.
Garito. Paraje o casa donde concurren a jugar los tahúres o fulleros.
Podemos añadir que en Paredes se ha concretado el significado de la palabra, pues no se refiere más que al juego arriba indicado.

GARROTE: m. Cesto de tiras de madera. Se utiliza para llevar la paja con el fin de enrojar la «gloria».
En D.R.A.E. la acepción 9. Palencia y Santander. Cesto que se hace de tiras de palo de avellano. 10. Santander. Unidad de medida para leñas, que equivale a media carga.
Moliner también recoge estas dos acepciones del diccionario de la R.A.E.
Corominas señala que es de origen incierto, parece procedente de Francia, y su significado más antiguo parece ser «proyectil de madera que se lanzaba con una especie de ballesta», pero es oscura la etimología y se tropieza con ciertas dificultades para derivarlo del céltico «pierna» en el sentido de «rama».
Creemos que en esta zona esta palabra también ha restringido su uso y lo ha concretado para un uso concreto como el que se ha especificado.

GARULO: adj. Atontado.
No figura ni en D.R.A.E. ni Moliner.
Se registra en Corominas. Puede estar relacionado con garullo o garujo, procedentes de *CARULIUM y éste de un diminutivo griego de (....) nuez, almendra, avellana. En Santander garojo y garrojo «hueso de fruta» -que es algo duro-.
En nuestra opinión la acepción que ha adquirido en esta zona puede considerarse como figurada: como una persona «dura de cabeza» = tonto.
No habría que descartar tampoco la posible relación con la raíz vasca de garun: seso, sien, cerebro.

GOLPE DE ARADO: m. Profundidad que alcanza el arado al realizar las labores del campo. Se utiliza como «pluviómetro casero». Se dice cuando llueve mucho: «He pasado el golpe de arado».
La acepción 8 del D.R.A.E.: Hoyo en que se pone la semilla o planta.
En Moliner. Acepción 9. (jardinería) Hoyo en que se pone la semilla o planta.
Nos parece que la acepción que hemos recopilado es más concreta que la que figura en los diccionarios citados.

-H-

HARAGAN: adj. Desaliñado.
D.R.A.E.: Que excusa y rehúye el trabajo y pasa la vida en el ocio.
Moliner: (adj y n.) gandul, holgazán. Se aplica al que rehúye el trabajo.
Según Corominas es de origen incierto. Puede ser procedente del árabe harún (animal) repropio, que no quiere andar».
La acepción recogida puede haberse adquirido por la frecuencia con que las personas holgazanas que rehúyen el trabajo, suelen ir poco cuidadas en el vestir.
Se trataría de una relación o confusión lógica de los dos significados.


-L-

LAMERON: adj. Pelotillero.
El D.R.A.E.: adj. fam. de lamer: goloso. En Moliner también se indica el mismo significado.
Se puede considerar como acepción figurada que se atribuye a lamer: «pasar repetidas veces la lengua por un sitio». Dicho significado correspondería a «adular repetidamente a una persona para sacar provecho».
Corominas recoge la palabra lambón «adulador», colombiano y empleado por la Pardo Bazán.

LO HUELES: Expresión muy usada para dar una mala contestación.
D.R.A.E. en la acepción 2. Conocer o adivinar una cosa que se juzgaba oculta. 3. Inquirir con curiosidad y diligencia lo que hacen otros, para aprovecharse de ello con algún otro fin. 5. Parecerse o tener señas y visos de una cosa, que por lo regular es mala. Esta última acepción es la que ha podido derivar en atribuir esa opinión que se puede tener de una tercera persona, a una segunda con la que se está hablando.
Posee un claro matiz peyorativo.


-M-

MAMOLAZO: m. Cachete dado a los niños.
D.R.A.E. mamola (del árabe mamula: caricia fingida). Cierto modo de poner uno la mano debajo de la barba de otro, como para acariciarle o burlarse de él. Hácese comunmente a los muchachos.
Moliner: Caricia consistente en ligeros toques dados en la barbilla con los dedos; se hace generalmente a los niños muy pequeños para hacerles reir, y, a veces, como broma o burla al que quiere pasar por inocente, a los mayores.
Corominas-mamola: la mamó; alterado en mamona en la Pícara Justina, en Cervantes, Covarrubias, etc. En Extremadura dicen mamolazo. Dice que es un derivado del latín MAMMA familiar.

MANGARLA: verbo pronominal. Hacer alguna cosa mal. Se dice: «La he mangao».
No aparece ni en D.R.A.E. ni Moliner. En ellos figura sólo el verbo mangar con los siguientes significados: 1. Pedir, mendigar. 2. Hurtar y robar.
En esta zona se utiliza siempre con pronombre enclítico.
En Moliner aparece una acepción de mangar: Meter una prenda de vestir.
En nuestra opinión este verbo puede estar más relacionado con la palabra manga que con el verbo mangar equivalente a la expresión «meter la pata». Como la manga es una parte del vestido en que se «mete» el brazo «sería tomar precisamente la idea de «meter algo».

-N-

NINA: f. Porción muy pequeña (muy frecuentemente referida a las labores de labranza).
No aparece en D.R.A.E. ni Moliner.
En Corominas se recoge la palabra nina en un documento de Valladolid de 1222 con el significado de «niña». Deriva NINNUS de creación expresiva.
Sin embargo, nos inclinamos por una palabra apocopada de menina con el significado de «niña» o muchachita». En portugués es la misma palabra que meñique.
Es más frecuente menino = meñique y esta aplicación al dedo meñique se comprende por sí sola dado el origen expresivo y acariciativo del término, y se comprendería también por una de las personificaciones de que los dedos son objeto en las canciones infantiles.
La palabra meñique parece resultar un cruce entre el tipo menino, propiamente «niño», que se emplea con el sentido de meñique en muchas hablas portuguesas, leonesas y gasconas y mermellique o margarique, variantes de MARGARITA, menino es palabra de creación expresiva, del mismo radical que el francés antiguo mignot «lindo», catalán. min yó «muchacho», italiano mignolo «meñique».


-P-

PANTALONAZOS: adj. Hombre sin ánimos, cobarde, pusilánime.
En D.R.A.E. sólo aparece la palabra pantalón, pero no figura esta acepción. Tampoco Moliner la recoge.
Se puede interpretar como un calco de calzonazos, que es el aumentativo de calzones. Y en sentido familiar significa, según la R.A.E. Hombre muy flojo y condescendiente. Y en Moliner: Hombre que se deja dominar, particularmente por su mujer.
Ponerse los pantalones: (ser la mujer u otra persona, en vez del marido, la que impone la autoridad en casa).

PAPUDO: m. Paponazo. Baile regional en Paredes de Nava.
En D.R.A.E. adj.: que tiene crecido y grueso papo. Dícese comúnmente de las aves.
También en Moliner se aplica al que tiene papo o papada.
Aparece documentado ya en Nebrija.
Es palabra que procede de pappa, del lat. PAPPA «comida», con voz infantil. Se encuentra también en un glosario del Escorial.
El papudo puede ser el «gallito» o joven al que las mozas del baile quieren sacar a bailar.

PATITO: adj. Persona poco sensata, superficial.
En D.R.A.E. sólo se registra la palabra patita.
En Moliner patito, como por ejemplo de la lotería el 22 = los dos patitos.
Se suele emplear también patoso/sa «persona que, sin serlo, presume de chistosa y aguda».
Es, por tanto, un derivado de pato>patito. El sufijo diminutivo -ito- puede tener, a veces, carácter peyorativo cuando en el hablante existe una intención implícita.

PENDOLA: f. Juego.
En D.R.A.E. aparecen las siguientes acepciones:
1. Pluma de ave. Pluma de escribir.
2. Varilla o varillas metálicas con una lenteja u otro adorno semejante en la parte inferior y que con sus oscilaciones regula el movimiento de los relojes finos, como los de pared y sobremesa.
En Moliner tampoco aparece el significado que hemos recogido.
Corominas define péndola «péndulo de reloj», derivado de pender
PINAR: tr. Enriquecerse.
Como acabamos de ver en «pinao» sólo en Corominas aparece el verbo pinar, pero con la acepción de «alzar». En salmantino «llevar con demasía cualquier recipiente», «echar excesiva carga sobre la bestia o en un carro (en la Ribera del Duero. Lamano).
Se puede considerar como acepción figurada.

PREVENCION: f. Comida que se lleva al campo cuando se está trabajando.
En D.R.A.E. no aparece esta acepción. En la 3 hay una semejante = provisión de mantenimiento o de otra cosa que sirve para un fin.
En Moliner: «cosa preparada».
En Corominas no se registra.
Se trata de un significado más concreto el que ha adquirido en esta zona, hecho que es frecuente en el habla popular.

PITIMINI: m. 1. Persona muy elegante y colocada. Se dice: «Vas como un pitiminí». 2. Refiriéndose a los ojos, cuando están enfermos con legañas: «Tiene ojos de pitiminí»
En D.R.A.E. aparece la palabra con acepción figurada: «de poca importancia». (del francés: pequeño y menú = menudo).
Moliner no la recoge. Corominas tampoco.


-R-

RAPIDILLO: m. Tren de cercanías muy usado por los habitantes de la comarca, que era muy lento y solía llegar con retraso.
Antifrasis, por aplicarse un término que indica cualidades contrarias a las que tiene.
El pueblo es muy dado a utilizar el humor irónico.

RESTINGA: f. Taberna.
En D.R.A.E. no aparece con esta acepción, sino: «punta o lengua de arena o piedra debajo del agua y a poca profundidad, arrecife».
En Moliner la misma acepción.
Lo mismo en Corominas, quien dice que es de origen incierto. En este diccionario se indica que puede considerarse como un derivado romance de RESTIS «ristra», con un sufijo -inga-. Señala a continuación que esta terminación hace pensar involuntariamente en un origen germánico, quizá algo emparentado con el alemán antiguo rasta «descanso», «alto en el camino». Precisamente con este significado podríamos relacionar la acepción que ha tomado restinga = taberna.


-S-

SEJO: f. Memoria religiosa que las cofradías hacen a los hermanos difuntos.
No figura ni en D.R.A.E. ni Moliner.
En Corominas aparece sejo, pero con otro significado: «aseladero de las gallinas».
No parece que tiene nada que ver con este significado, sino que puede ser una evolución popular de la palabra latina SECULUM, que como semicultismo ha dado siglo, quizá debido a la influencia eclesiástica, como defiende Menéndez Pidal.
Sin embargo, la evolución del grupo romance -e'l j, la vemos plasmada en muchas palabras como LENTICULA > lenteja, OCULUM > ojo, VERMICULU > bermejo, etc.
SIN SANGRE: adj. Apocado, cobarde.
Por ser la sangre el componente principal del cuerpo humano y, en sentido figurado, puede tener el significado de «fuerza», «valor».
La preposición sin es negativa, denota carencia o falta de lo que a continuación se indica.


-T-

TARTAGO: m. Dolor muscular, generalmente de la espalda.
En D.R.A.E. aparecen estas acepciones: 1. Planta de la familia de las enforbiáceas. 2. Fig. y fam. suceso infeliz.
Moliner también: Infortunio, suceso desgraciado.
Observamos que los diccionarios coinciden en un significado de un suceso infeliz.
La acepción que ha tomado en esta zona se debe a una concreción de ese infortunio en un dolor concreto localizado en la espalda.
Corominas dice que probablemente es una alteración popular de la palabra tártaro.
En la primera documentación aparece tartaqu. Indica que el que existe también en vasco no le parece razón suficiente para calificar a este nombre de vasco-ibérico, ni su presencia en el árabe africano el que sea palabra arábiga.

TESTEL: m. 1. Objeto inoportuno que estorba en algún sitio. 2. En sentido figurado, dedicado a una persona molesta y que estorba en la conversación.
No aparece en los diccionarios consultados, con esta acepción.
Puede estar relacionado con la raíz de testigo TESTIS.
En Corominas está documentada la palabra testel = testigo.
Según el D.R.A.E. testigo: Persona que da testimonio de una cosa, o lo atestigua. 2. Persona que presencia o adquiere directo y verdadero conocimiento de una cosa. 3. Cualquiera cosa, aunque sea indeterminada, por la cual se arguye o infiere la verdad de un hecho.

El sufijo -el-, que se ha añadido a la raíz test puede darle ese carácter despectivo que se observa en las dos acepciones que ha adquirido en la zona estudiada.

TIRULO: adj. Atontado.
No aparece en D.R.A.E.
En Moliner: Alma. Tripa. Núcleo del cigarro puro, formado por hoja de distinta clase que la parte exterior o capillo o por picadura de hebra.
Aparece en Corominas tirulo: Según la Academia s. XX, parece ser contracción de tira-rulo pero con otro significado. RuloD«R.A.E. 4 acepción. familiar. tío, latinismo tomado del griego THIUS=persona de quien se pondera algo bueno o malo. 5. fam. Hombre rústico y grosero.
Nos inclinamos por pensar que se trata de una palabra compuesta de tio rulo, que ha adquirido un significado figurado.

TOJO: m. Charco que se hace después de llover.
" D.R.A.E. del lat. TULLIUS. En Burgos y Palencia «lugar manso y profundo de un río, cadozo (remolino que hacen las aguas)».
Moliner recoge las mismas acepciones.
En Corominas no vemos registrada la acepción en Palencia, sí la palabra, que se indica que puede ser de origen seguramente prerromano. Tojo corresponde al castellano tollo «atolladero», «hoyo». Según este diccionario es voz regional del Oeste y del Este, hermana del catalán «toll» «charca», «cadozo». Podría venir del céltico tullon «hueco», «hoyo», «agujero». Esta palabra parece haber sido siempre regional, pero muy antigua, por lo que se deduce del verbo toller, cuya documentación aparece ya en el siglo XI.

En este mismo diccionario se recoge el aragonés tollo «charco formado por el agua de lluvia (que recoge la Academia ya desde 1925).
Tojo puede ser una forma posterior a tollo por la evolución de muchas palabras que primitivamente tuvieron pronunciación palatal /l/ y después pasaron a la pronunciación velar /X/.

EL TROLE y EL BOLE: Expresión que significa marcharse de un lugar con decisión.
La palabra trole la recoge D.R.A.E.: (del inglés trolley=carretilla). Pértiga de hierro que sirve para transmitir a los carruajes de los tranvías eléctricos la corriente del cable conductor , tomándola por medio de una polea o un arco que lleva en su extremidad.
Bole tiene que tener una formación analógica a trole, podría ser bolo.

También la palabra bo (e) del latín BOLUS y éste del griego (....), de (....) = lanzar.
Quizás se trata de una forma analógica, añadida de forma paragógica.

TUTO: m. Huevo, cuando se ofrece a un niño pequeño. Se dice: «¿Quieres un tuto, Rosa?».
No figura en D.R.A.E. ni Moliner .
En Corominas aparece la palabra tuto tuétano=canuto, tubo que según Lemos es de origen quechua.
En el lenguaje infantil es muy frecuente la sustitución de consonantes de cualquier punto de artículación por las bilabiales o las dentales. No sería extraño pensar que de la palabra huevo solamente se han querido recoger u-o y a ellas se ha añadido la t.
El niño a veces dice «ti», en vez de «sí».
«Tato» = hermano. «Tate» = chocolate. «Toche» = coche. Se trata de imitar el lenguaje infantil.


-V-

VERDEL: m. Chicharro, jurel.
1. Pescado azul comestible, generalmente en conserva. 2. Como adjetivo se usa en sentido de listo, espabilado.
Estas acepciones no aparecen en D.R.A.E. ni Moliner, sino que recogen el significado de «verdel» (de verde) en Alava y Navarra -verdeón-, ave.
Derivado posiblemente de verde o ¿cabría también la posibilidad de pensar en la etimología VARIUS, cruzada con el vasco igel o con el francés maquerel?
En Corominas verdel «un pez de mar» sólo en el Vocab. Navarro de Iribarren, Pamplona 1952. Corominas dice que es uno de los mejores diccionarios dialectales españoles.
Hay algún autor que lo ha identificado con caballa.


-Z-

ZANCA: f. Manivela de dar a la aventadora o al fuelle del órgano. También se utiliza: poner la zanca «poner el pie delante para hacer caer a alguien».
No aparece en D.R.A.E. con esa acepción (de la onomatopeya zanc=del pisar). En la acepción 1. Pierna larga de las aves, desde el tarso hasta la juntura muslo. 2. y fam. Pierna del hombre o de cualquier animal, sobre todo cuando es larga y delgada.
Podemos pensar en una acepción figurada mucho más metafórica en la que se compara la forma de una zanca o pierna larga con una manivela.

ABREVIATURAS UTILIZADAS

adj. Adjetivo
adv. Adverbio
f. sustantivo femenino
intr. verbo intransitivo
gr. Griego
lat. Latín
loc. Locución
m. sustantivo masculino
p. p. participio pasivo
pronom.. verbo pronominal
tr. verbo transitivo
D.R.A.E. Diccionario de la Real Academia Española

BIBLIOGRAFIA:

ALVAR, Manuel y FOTTIER, Bernard: Morfología histórica del español. Ed. Gredos, Madrid, 1983.

COROMINAS, Joan y PASCUAL, José A.: Diccionario ctítico etimológico castellano e hispánico. Ed. Gredos, 1ª y 2ª reimpresión, Madrid, 1984.

Diccionario de la lengua española. Ed. Espasa Calpe, 19ª ed., Madrid, 1970 (para algunas palabras también la ed. 20ª, 1984).

Esbozo de una nueva gramática de la lengua española. Ed. Espasa Calpe, Madrid, 1974.

GARCIA DE DIEGO, Vicente: Gramática histórica española. Ed. Gredos, 3ª ed. corregida, Madrid, 1970.

LAPESA, Rafael: Historia de la lengua española. Ed. Gredos, 3ª. ed., Madrid, 1980.

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