Joaquín Díaz

HOMENAJE A CARLOS CARRICAJO


HOMENAJE A CARLOS CARRICAJO

Arquitectura popular

13-04-2016



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Creo que fue nuestro común amigo Nicolás García Tapia quien nos presentó a fines de la década de los 80 del pasado siglo. Nicolás ya había participado con un libro sobre los molinos en una serie de publicaciones que habíamos iniciado desde aquel pequeño despacho de la calle de Santiago en Valladolid en el que atendíamos algunas consultas y sobre todo tratábamos de ayudar a profesores de instituto que nos venían demandando material de apoyo para sus clases. Con Nicolás hicimos juntos también un viaje al molino de Sorzano para participar en un simposio sobre "Los Molinos: cultura y tecnología" que había organizado Luis Vicente Elías...La cuestión es que después de todas aquellas conversaciones acordamos publicar un trabajo que Carlos había hecho sobre construcciones auxiliares en la provincia de Valladolid. Dicho trabajo incluía algún modelo de los observados en Urueña, lugar muy visitado y estudiado por Carlos que hoy, después de tantos años, reconoce su magisterio y su esfuerzo. Porque Carlos es de los maestros que da clases sin aula e instruye sin necesidad de explicar la lección. Enseña a ir más allá de las simples y habituales observaciones y demuestra prácticamente que conviene mucho más ver que mirar. Lo ilustraré con un simple ejemplo: Cuando, al poco tiempo de estar en Urueña, me di cuenta de que alguna de las eras estaba empedrada en círculo, transmití la noticia a Carlos quien -con su humildad y discreción habitual- me recordó que, no sólo lo sabía sino que me lo había dicho anteriormente y además la tenía dibujada...
Ser pionero tiene el inconveniente de que otros descubran las Américas que uno se atrevió a soñar. Por eso el homenaje de hoy a Carlos Carricajo tiene el sentido de agradecimiento al amigo que permitió que compartiéramos tantas cosas con él y de reconocimiento al maestro que supo mostrarnos dónde estaba la senda principal, pero también de orgullo por poder mostrarle que su esfuerzo ha tenido un fruto y que muchas personas de las que hoy le vamos a aplaudir con calor somos deudores de sus trabajos y de sus observaciones.