Joaquín Díaz

TEXTO PARA SONIFOLK.


TEXTO PARA SONIFOLK.

Sobre la discográfica y el trabajo de Pedro Vaquero

21-04-1995



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Desde la década de los treinta en que comienza a formarse el Archivo de la Palabra -ahora parcialmente perdido- hasta nuestros días, sólo esfuerzos aislados, y a menudo poco reconocidos, de algunos recopiladores (García Matos, Larrea, etc.) intentan llenar el impresionante vacío de grabaciones documentales sobre música tradicional. Con la aparición hace varios años del sello Sonifolk se inicia una nueva etapa que ha animado a otras marcas a emprender un camino tan apasionante como poco agradecido. Las grabaciones de campo -que son la base fundamental del catálogo a que nos referimos- tiene el valor de lo auténtico, de lo irrepetible, y la precisión de una instantánea que refleja modos de vida tan olvidados como desconocidos. Sonifolk ofrece una sorprendente aportación, no sólo por la calidad de sus grabaciones, sino por la documentación con que las acompaña, particularmente en el caso de las cassetes, haciendo de cada una de ellas un pequeño tesoro tradicional. Todos sabemos que el futuro de la cultura tradicional está en esa fórmula mágica con la cual podamos integrar la sabiduría antigua en nuestra vida actual, desprendiéndonos de actitudes nostálgicas a menudo poco prácticas. Con su material, válido tanto desde el aspecto lúdico como desde el didáctivo, Sonifolk marca una pauta.