Joaquín Díaz

Carta del director


Carta del director

Revista de Folklore

Música celestial

31-08-2022



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Al hilo de la interesante colaboración de Ángel Vergara sobre el tambor de cuerdas y sus diferentes denominaciones, que aparece en el presente número, he recordado un artículo muy curioso de Goffredo degli Esposti sobre el Buttafuoco (https://www.goffredodegliesposti2.com/buttafuoco), instrumento así llamado en Italia –al menos en algunas zonas de Italia– desde el Renacimiento. La palabra, que en italiano significaría «tragafuegos», podría evidenciar el probable uso del instrumento entre los juglares y músicos ambulantes que durante la época medieval recorrerían las calles de Europa. Esposti estudia el origen e historia de este instrumento percutido que habitualmente se acompañaba de una flauta de tres agujeros y recurre para ilustrar su exposición a uno de los grupos escultóricos más notables del siglo XVI que está en la Iglesia de Matera, en Basilicata. Diversas figuras del «nacimiento» allí representado tocan instrumentos musicales, y uno de ellos es un tambor de cuerdas. En la parte superior de la escena que tiene lugar en una gruta, hay un pastor tocando una gaita justo delante de los Reyes Magos que se acercan en sus cabalgaduras a adorar al Niño. En la parte izquierda del Misterio, dos ángeles músicos están tocando una pandereta y una flauta de tres agujeros con el ya mencionado tambor de cuerdas. Otro ángel sostiene entre sus manos un campanil que seguramente se utilizaba la noche de Nochebuena o el día de Navidad para advertir a los fieles que se aproximaran a contemplar el «presepe». Cabría sospechar que la afición a los «pesebres», atribuida a San Francisco de Asís, tomó de la tradición cristiana la costumbre de representar a seres angélicos interpretando música celestial con sus voces o sus instrumentos. La lista de pinturas o esculturas medievales y renacentistas halladas en Italia con ángeles tocando el tambor de cuerdas nos inclina a pensar que la teoría esbozada por Esposti de que este instrumento tuviese origen español es cuando menos exagerada. De hecho, en una colaboración para el Anuario Musical de diciembre del año 2011 escrita por Jordi Ballester (con referencia a una pintura desaparecida titulada «La fiesta de Herodes y la degollación de San Juan Bautista»), se aporta abundante material y documentación sobre la existencia de obras de arte en España, Francia, Flandes e Italia durante los siglos XIV, XV Y XVI con ángeles tocando el tambor de cuerdas, lo que hace sospechar que las referencias del Arcipreste de Hita o de Sebastián de Covarrubias acerca del uso de un tipo de salterio de percusión vendrían a confirmar su popularidad entre los músicos cortesanos de diferentes reinos quienes lo utilizarían frecuentemente. Tanto, como para ser perpetuado en imágenes en el interior y exterior de muchos templos.