Fundación Joaquín Díaz

Colección de Instrumentos Musicales

Puede realizar una búsqueda en la Colección de Instrumentos:     

Instrumentos Musicales

Ir a la pág:   1306 registros, pág. 66 de 66.


PANDERETA


Identificador: 1313

Clasificación: Idiófono percutido

Descripción: Pandereta de cascabeles alrededor del aro interior y dos filas de sonajas

Procedencia: Madrid

Constructor: Desconocido, 1/2 del XX.

Materiales: Madera, latón y bronce.

Medidas: 25,5 x 5 cms.

Colección: Fundación Joaquín Díaz


PANDERETA


Identificador: 1314

Clasificación: Idiófono percutido

Descripción: Pandereta de doble fila de sonajas alternas. Cinta roja de adorno con cascabeles alrededor

Procedencia: Zaragoza, 1/2 del XX

Constructor: Fábrica de tambores y panderetas al por mayor. C/ Cerdán 61, Zaragoza

Materiales: Madera, latón y bronce.

Medidas: 27,5 x 5 cms.

Colección: Fundación Joaquín Díaz


LAUD


Identificador: 1315

Clasificación: Cordófono. Punteado con plectro

Descripción: Laúd de clavijero de palo, con el sello de la casa Salvador Ibañez, de Valencia

Procedencia: Madrid

Constructor: Salvador Ibañez, Valencia, 1/2 del XX.

Materiales: Madera y metal.

Medidas: 76 x 8 cms.

Colección: Fundación Joaquín Díaz


BANDURRIA


Identificador: 1316

Clasificación: Cordófono. Punteado con plectro

Descripción: Bandurria de clavijero reformado de rueda, conserva el sello interior de la casa Ramírez, año 1932.

Procedencia: Madrid

Constructor: Casa de José Ramírez, de Madrid. Año 1932

Materiales: Madera y metal.

Medidas: 59 x 8,5 cms.

Colección: Fundación Joaquín Díaz


CASCABEL


Identificador: 1317

Clasificación: Idiófono entrechocado

Descripción: Reproducción actual de un cascabel español del siglo XVI. Conserva el folleto explicativo

Procedencia: Hernando de Soto memorial. Brandenton, Florida.

Constructor: Desconocido

Materiales: Latón

Medidas: 3 x 3 cms.

Colección: Fundación Joaquín Díaz


RABEL


Identificador: 1318

Clasificación: Cordáfono frotado

Descripción: Rabel de tres cuerdas y el arco con serdas de caballo. Adornos de chinchetas en la tapa

Procedencia: Porto de Sanabria (Zamora).

Constructor: Amador Bruña, H. 1990. El artesano falleció en 2017

Materiales: Madera de chopo cocida y barnizada. Tapa armónica de cuero.

Medidas: 66 x 18 x 7 cm.

Colección: Fundación Joaquín Díaz


Ir a la pág:   1306 registros, pág. 66 de 66.

Se trata de la colección más amplia y completa de instrumentos musicales que han sido utilizados tradicionalmente en Castilla y León, y está formada por mil piezas cedidas o donadas por diferentes coleccionistas.

La ordenación de los instrumentos de la colección del Museo de la Fundación, sigue la clasificación más aceptada en todo el mundo, que divide todos los instrumentos existentes en cuatro grandes familias, según la naturaleza de los cuerpos que producen el sonido: aerófonos (en los que vibra una columna de aire) idiófonos (en los que suena el propio material de que están construidos), cordáfonos (en los que vibran las cuerdas) y membranófonos (en los que una membrana produce las ondas sonoras). Esta clasificación fue creada por Víctor Charles Mahillon y publicada en el Anuario del Real Conservatorio de Música de Bruselas, en 1878. Posteriormente fue perfeccionada por los musicólogos Eric von Hornbostel y Curt Sachs, quienes añadieron múltiples subclasificaciones a esas familias.

Desde los primeros siglos, los estudiosos de la música trataron de clasificar los instrumentos según distintos criterios. San Isidoro, en sus Etimologías, incluye la música entre las disciplinas que se siguen de la Matemática y encuentra que cualquier sonido puede tener tres naturalezas: armónica (o sea, canto de voces), orgánica (es decir, instrumentos de soplo) y rítmica (o instrumentos que se tañen con los dedos). Fray Juan Bermudo, en su Declaración de instrumentos musicales (s.XVI) sigue todavía con la misma teoría pues al hablar de cómo se puede practicar la música insiste en la triple vía: Voz de hombre, con aire (órganos y flautas) o con toque de dedos (vihuela y arpa). Pedro Cerone, autor del tratado musical titulado Melopeo y maestro (s.XVII), vuelve a recordar una de las clasificaciones más antiguas y universales: instrumentos de golpe (tambor, sistro, atabal, pandero), de viento (flauta, chirimía, duçaina, sacabuche) y de cuerdas (salterio, rabel, vihuela, cítara, guitarra). Fray Pablo Nassarre (s.XVIII), en su Escuela musica segun la practica moderna vuelve a insistir en la clasificación conocida de: Naturales (la voz del hombre), orgánicos (de aire) y de cuerda.